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¡Hola! .o./ Acá el penúltimo capítulo de la Jerza Week. Espero os guste y bueno… ¡Queda solo un capítulo más! DDD:

Al final le agarré cariño a trabajar el canon… xD Pero no creo escribir más en un buen tiempo 7u7)r

Gracias por sus comentarios. NwN/


Disclaimer: Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima. Los temas son los proporcionados por la Jerza Week de Tumblr. La historia ―cursi y especulativa― es mía.


Referencias De Lectura:

Diálogo.

«Pensamientos»

Narración

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JERZA WEEK

Scarlet Sky―

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El día había amanecido encapotado y los ánimos estaban similares.

Sorano y Macbeth recogían las tiendas de campaña sin ganas, Meredy hacia las listas del inventario, Erik y Sawyer preparaban los paquetes de cada quien y Richard volvía a encargarse del desayuno y el almuerzo.

Parece que de verdad no quieren irse ―comentó la pelirroja cuando llegó junto a Jellal a quien ayudaba a eliminar rastros de su campamento.

Bueno, nunca nos habíamos quedado tanto en un lugar… ―tuvo que aceptar el azulado. Ya llevaban siete meses averiguando de Avatar y en ese campamento en las afueras de Mikage habían estado durante un mes y medio puesto que era un buen sitio para obtener información del dichoso gremio, y gracias a la ayuda de Gray Fullbuster con la infiltración y sus constantes vigilancias, habían descubierto más de lo que esperaban, sin embargo esta vez no podían intervenir. El Consejo se había involucrado y era mejor para Crime Sorcière mantenerse a distancia de ellos.

Lamento no poder ayudarte cuando vayan a por Avatar ―continuó Jellal―, no queríamos dejarte toda esa responsabilidad, ni a ti ni a Gray quien ha sido más que útil en esto, sin duda fue una gran elección.

Gray no solo es un gran mago sino que también es inteligente y mantiene su calma fría en las ocasiones más difíciles ―sonrió orgullosa de su compañero―, ha hecho un gran trabajo y es notable su avance en todo este tiempo ―cambió su sonrisa con una pesarosa―, sin embargo me preocupa Juvia, ella estuvo conviviendo con Gray y que él se haya tenido que ir sin avisar ha sido duro para ella.

Pero lo hiciste así para protegerlos ―se acercó Meredy a darle las listas a su líder―. Juvia es una mujer muy fuerte, yo lo tengo más que claro, pero sé que sí la involucrábamos en esto iba a querer estar cerca de Gray y sus vidas correrían peligro. Juvia es una mujer sensata, hasta que se trata de Gray, yo viví de primera mano esa faceta de ella ―aseguró con una sonrisa la pelirosa.

Y además ―Sorano se acercó a informar que su labor estaba terminada―, un solo mal movimiento de esos dos y morirían muchas personas. Ya vimos que clase de ritual es el que buscan hacer, en una misión de infiltración entre menos sean y menos sepan mejor, si esa mujer dice quererlo pues confiará en él ―levantó los hombros―, y admito que la lluvia que ha causado en esa isla solo ha hecho que la actuación de ese chico sea más creíble para Avatar.

Aún así, Juvia siempre se preocupa mucho por Gray ―soltó un suspiro―, cuando esto acabe iré a pedirle disculpas por ello ―se decidió la pelirroja y Jellal sonrió ante su gran corazón.

Estoy segura que cuando Juvia vuelva a estar junto a Gray no le guardará rencor a nadie ―aseguró Meredy sin duda alguna de lo que decía porque sabía que Juvia era una persona llena de bondad y con un amor enorme para dar.

Y habrá un peligroso gremio oscuro menos ―agregó Sorano con una sonrisa triunfal.

Por cierto, Erza ―la pelirosa la miró emocionada―, ¿esa armadura es la que diseñamos aquel día, cierto?

Oh, sí ―se sonrojó―. Como hoy dejaban este campamento quise venir a mostrárselas ―la había recibido la tarde de ayer y de inmediato había contactado a Meredy para avisarle que llegaría a mostrársela, sin embargo la noche anterior cuando supo que habían encontrado pozas termales cerca se fue con las demás chicas y cuando volvió en la noche se pusieron a contar historias en la carpa, así que olvidó ponérsela y por eso se la había re-equipado en la mañana.

Y más femenina ―aseguró Sorano quien había insistido en hacerla menos tosca, y así junto con Meredy habían terminado haciéndole un escote tipo corazón en el medio.

Oh, eso… ―Erza se sonrojó. Estaba acostumbrada a la ropa reveladora y a las armaduras ligeras pero esa se suponía iba a ser su armadura de diario y era bastante reveladora.

¿No crees que la armadura de Erza es muy bonita, Jellal? ―preguntó inocentemente Meredy y casi todos dejaron de hacer lo que hacían para escuchar la respuesta de su líder a diferencia de Erik que siguió en lo suyo.

Él no ocupaba detenerse para escuchar.

―respondió sin dudarlo―, Heart Kreuz es un gran creador de armas y armaduras ―siguió un camino menos comprometedor.

¿Heart Kreuz? ―repitió la albina― ¿Estás halagando a Heart Kreuz?

Sorano… ―la llamó la pelirroja que no quería importunar a Jellal, porque de hecho él ya le había dicho algo sobre la armadura.

Él fue el primero en decirle que se veía bien en su nueva armadura simple.

Debería felicitarnos a Meredy y a mí por diseñarla ¿No creen? ―miró a las otras dos mujeres indignada― ¿Me equivoco?

Erza se alegró por que fuese eso lo que le reclamaba.

Ustedes hicieron un excelente trabajo ―empezó Jellal―, se los dije cuando me mostraron el dibujo.

Además ―bostezando llegó el de cabello bicolor―, no es como que hicieras gran cosa Sorano, al final usaste como base de la ropa de nuestro maestroseñaló los faldones casi a juego de la pelirroja y el azulado y además la forma de la talla en el metal de la parte del abdomen.

Erza y Jellal no habían notado tal cosa.

Se miraron sonrojados.

¡No me quites crédito! ―gruñó la albina― ¡Tú solo dibujaste!

Y mi dibujo de vuestra burda visión fue tan perfecta que Heart Kreuz no tuvo problema para crearla ―sacudió la cabeza y se declaró ganador del punto.

Basta, chicos ―intervino la pelirroja aún abochornada al darse cuenta que estaba casi a juego con Jellal―, todos me ayudaron a crear esta armadura, se los agradezco.

¡Pero yo merezco más crédito por sugerir el escote de corazón en el pecho! ¿Cierto, Jellal? ¿Acaso no va perfecto con la figura de Erza?

¡Hey! ¡Yo fui la idea de que fuera un corazón! ―Jellal agradeció que Meredy reclamara porque así evitaba dar su opinión del notorio escote de la pelirroja.

No que no le gustase, todo lo contrario…

Chicas… ―Erza se cruzó de brazos bajo el pecho y zapateó el suelo―, calmaos ah…

Las dos mujeres desistieron la pelea cuando vieron que uno de los ángeles de Sorano se había estrellado contra la cara de la mujer y casi la tiran para atrás.

Lo-lo siento ―dijo la albina sin saber si dirigirse a Erza o a su líder que la veía ceñudo.

Jellal ―se acercó Richard―, ¿será bueno partir hoy? ―miró al cielo y Sorano y Meredy se retiraron lentamente― Parece que lloverá…

Tienes razón… ―el azulado miró al gris cielo―, tal vez sea mejor atrasar la partida un día ―y antes de que Sorano, Meredy y Macbeth se emocionaran por poder volver a estar en las termales añadió― ¡Pero solo un día!

¡Sí, maestro! ―aceptaron sin perder emoción porque esas aguas eran buenas para su piel.

Montad las carpas otra vez pero solo sacad lo necesario para un día ―ordenó―, y luego… podéis tener la tarde y noche libre.

Todos se alegraron de tal evento.

Llevaban meses trabajando sin cesar en la búsqueda, recolección, comprobación y comunicación de información para poder darle fin a Avatar y pensar en toda una tarde y noche libre los hacía sentirse más vivos.

Todos necesitan un descanso.

Hasta de las culpas y los límites autoimpuestos.

Y por eso cuando luego de almorzar la mayoría se fue a las pozas de aguas termales y él se quedó en el campamento junto con Richard y Erik, se permitió ir a buscar a Erza que había ido a recolectar fresas silvestres en los alrededores.

Ella siempre era fiel a las cosas que amaba.

Y cuando la encontró no necesitó poner una excusa para quedarse con ella recogiendo las dichosas frutas, ni siquiera necesitaron palabras para entenderse, porque ambos sospechaban que cuando a Erza le tocase intervenir contra Avatar no se verían en mucho tiempo puesto que la maga estaría en primera línea del Consejo para averiguar cómo había obtenido toda la información sobre ellos y muy probablemente la vigilarían para saber de quienes obtenía información que ni el mismo Consejo tenía.

Y quien sabe…

Tal vez su hogar, Fairy Tail, podría reconstruirse en cualquier momento.

Pasaron un par de horas recolectando y charlando de cosas simples que para ellos dos significaban más de lo que se atrevían a decir en voz alta porque eran cosas, pequeñas cosas que los hacían sentirse más unidos, el saber esos pequeños detalles que pasaban desapercibidos ante las grandes eventualidades de su vida. Y así terminaron saliendo a una parte más despejada del bosque que permitía maravillarse con la vista de un hermoso acantilado y el horizonte desdibujado de otras lejanas montañas donde tal vez otras personas intentaban darle un significado importante a su día.

Como él lo hacia permaneciendo junto a ella.

Recolectamos muchas fresas… ―dijo de pronto la pelirroja.

―le contestó observando cómo se comía una―, fue una suerte que al final no lloviese, el cielo está casi despejado.

Mejor prevenir que lamentar ―aseguró ella y Jellal asintió.

¿Quieres una? ―ofreció de su bolsa de recolección donde las habían echado todas.

Claro… ―extendió la mano y ella le deposito varias.

Son buenos frutos, dulces y jugosos, no temas en probarles… ― aseguró con una sonrisa y él se tuvo que obligar a despejar sus ojos de sus suaves labios teñidos por la fruta, porque por un momento sintió el deseo incontenible de probar la fruta de ellos.

Miró hacia al horizonte y se comió las fresas de una a una.

Disfrutando cada acidez.

Disfrutando cada gota de sabor.

Disfrutando el dulce que casi nunca se permitía.

Casi como su vida era esa degustación.

Estos lugares te hacen reflexionar mucho… ―habló la mujer quien decidió sentarse en el verde césped.

Jellal salió de sus cavilaciones y prestó atención.

Es todo tan inmenso… ―soltó un suspiro―.Te pone las cosas en perspectiva, eres algo pequeño en un gran mundo, y por eso debes dar lo mejor y disfrutar lo que puedas gracias a tu esfuerzo, porque has logrado algo en este mundo de inmensidades…

Jellal asintió y comió otra fresa.

La tarde comenzaba a caer mientras ellos veían al horizonte.

Cada uno idealizando un futuro porvenir.

Tal vez los futuros que idealizaban eran más similares de lo que él otro podría sospechar.

Erza se acostó de espaldas al césped y miró al naranja y amarillento cielo.

Jellal se quitó su abrigo verde y se la puso encima.

Era tarde, empezaba a enfriar y ese escote lo hacia pensar cosas que no debía.

Y recordar también.

Gr-gracias ―aceptó nerviosa y sonrojada al verlo solo con su camisa negra de manga corta y cuello alto que, ―Erza quisiese notarlo o no―remarcaba su fuerte musculatura―, pero no era necesario, creo que ya deberíamos volver.

Jellal negó y se sentó cerca de ella.

Los chicos no volverán hasta el anochecer, les dije que me avisaran cuando estuviesen todos para planear el horario de mañana ―la volteó a ver y le sonrió casi imperceptiblemente―, y es un placer ayudarte, tú siempre me ayudas…

Y tú también…

Jellal le sonrió.

Porque él decidió que ese día también se permitiría creer eso.

Las pocas nubes pasaban con desgana frente a sus ojos puestos en el cielo y comenzó a sentirse somnolienta, sus ojos comenzaron a cerrarse y aún así sintió cuando Jellal se acostó al lado de ella.

No es mal lugar para dormir un rato ―colocó los brazos a los lados de su propio cuerpo―, ¿las chicas y Macbeth no te dejaron dormir ayer, cierto?

No ―afirmó y jugueteó con el cálido abrigo, sus manos buscando que hacer debido a los nervios―, estaban con la emoción a flor de piel contando historias de terror ―volteó a mirarlo y se dio cuenta que él tenía los ojos cerrados así que retornó su mirada al cada vez más rojizo cielo―. A Macbeth se le da muy bien contarlos y su magia es perfecta para los efectos especiales… ¿Sus ilusiones cada vez son mejores, verdad?

Su magia se vuelve cada más problemática ―soltó un tono misterioso.

Erza decidió no preguntar.

El Consejo puede que te tenga en la mira por mucho tiempo ―Jellal puso finalmente en palabras sus miedos.

Es probable ―afirmó los miedos de ambos―, debería devolveros la lácrima por si acaso.

No ―negó aún con los ojos cerrados―, es necesario que nos mantengamos en contacto y sin el código es inservible, así que no te preocupes por eso. Consérvala, por favor…

Así lo haré entonces ―aceptó y sonrió porque al menos podría comunicarse con ellos de ser necesario―. Igual Meredy me ha dicho que debo reunirme con ustedes de nuevo o no volverá a prepararme de su chocolate ―ese era el soborno que la pelirosa le decía siempre para que volviese.

¿Eso dijo? ―le alegraba que pudiesen hablar de sus compañeros, a veces eran de los de Crime Sorcière, a veces eran de Fairy Tail.

A él le encantaba escuchar las aventuras de Fairy Tail.

A ella le enorgullecía escuchar de las proezas de Crime Sorcière.

Compartían el cariño por ambos gremios.

Sí, y admito que su chocolate es el mejor que he probado.

Lo es, sin duda lo es… ―la vio asentir totalmente convencida con una alegría infantil que se le hacia más adorable al estar cobijada con su abrigo verde que hacia resaltar su hermoso cabello escarlata.

Y Jellal decidió que averiguaría el secreto de Meredy y su chocolate.

¡Oh, acabo de recordar algo! ―sacó de su enagua un sobre y se lo pasó al azulado― Toma…

¿Y esto? ―preguntó con el sobre en la mano.

Es una carta de agradecimiento del pueblo que salvaron del gremio de Aisling.

¿Agradecimien… to? ―leyó la carta incrédulo de toda la gratitud reflejada en cada palabra escrita.

Por supuesto, Jellal ―alzó una ceja―, les han salvado y librado de años de acoso y violencia, algo que ni el Rey de Fiore había podido hacer.

¿Tú les dijiste…?

No ―explicó a la brevedad―, ellos dedujeron que no era la única en ese plan, como era de esperarse, así que cuando les expliqué que ustedes tenían que partir de inmediato a otro pueblo y que por eso no podían ir a su villa, escribieron esto y me dijeron que se los diera ―se sonrojó y volvió a poner atención a las nubes―. Perdón por dártela hasta ahora, siempre algo hacia que me olvidase…

Pero en realidad esa carta había llegado en el momento perfecto.

Jellal lo sabía.

Si Erza le hubiese dado esa carta antes, él no habría tenido la capacidad que tenía en ese momento para aceptar esa gratitud, ni para admitirse a sí mismo ―como lo hacia en ese momento―, que se estaba convirtiendo en la persona que siempre deseó ser, y que todos sus pecados cometidos ―manipulado o no―, y el dolor pasado, habían creado está oportunidad de ayudar a los que eran ignorados, salvar a los inocentes y limpiar al mundo de la corrupción que parecía expandirse cada día más.

Las cosas tienen su tiempo perfecto para llegar… ―murmuró las palabras de Ultear y guardó la carta―. Gracias, Erza… ―volvió a colocar sus brazos junto a su cuerpo, tocando el suave césped.

Yo no hice nada ―sonrió ella y cerró los ojos bajando las manos que mantenía en su abdomen y chocando sin quererlo con la mano del azulado.

Meñique contra meñique.

Su corazón perdió un par de latidos a causa del contacto.

Mantuvo los ojos cerrados y el dedo en su lugar, sin embargo pronto su parte estricta tomó el control de su indiscreción de querer estar más cerca de él y decidió retirar su mano y dejarlo como lo que era, un mero accidente.

Pero el dedo meñique de Jellal se enlazó con el de ella y ya no pudo mover su mano.

Sorprendida y con el corazón acelerado volteó a ver al hombre a su lado y sonrió al ver que él mantenía los ojos cerrados pero no soltaba su dedo, así que, dispuesta a no desperdiciar la fuerza de voluntad que Jellal estaba usando en ese inocente acercamiento, enlazó su dedo con el de él y cerró el agarre de sus dedos.

Como una promesa.

Una promesa que se hacia Jellal de que intentaría por todos los medios ser la persona que Erza merecía y así tal vez poder tener un camino unido para el resto de su vida con ella.

Una promesa que se hacia Erza de esperar lo que fuese necesario hasta que Jellal se diese cuenta que él ya era la persona con la que ella quería pasar el resto de su vida.

Erza permaneció con su rostro volteado hacia él, permitiéndose repasar el diseño del tatuaje en su apuesto rostro, una y otra vez, a pesar de que lo conocía de memoria, imaginando como se sentiría trazarlo con la yema de sus dedos.

Sonriendo pensando en un día en que él le permitiese hacerlo.

Jellal continuó con sus ojos cerrados, como si de esa manera no debiese preocuparse de cruzar uno de sus límites, cerrando sus ojos a la necesidad que siempre tenía de acariciar a la poderosa maga, de mantenerla cerca de él y permanecer junto a Erza, una necesidad que ahora se estaba permitiendo al mantener sus dedos enlazados, sintiendo la suavidad y el calor de su piel.

Deseando poder siquiera contarle toda su verdad a ella.

No supo cuantos minutos pasaron así, pero cuando Jellal abrió los ojos el cielo ya no estaba amarillo y naranja, estaba rojo, no, no era rojo ―Escarlata… ―susurró y volteó ver a la maga, sus dedos unidos, sus rostros cerca uno del otro al ella estar vuelta hacia él.

Sonrió.

La hermosa mujer se había dormido profundamente junto a él, confiaba tanto en él que se mostraba así de vulnerable en su presencia. Observó su rostro dormido y lo acarició con su mirada, luego volteó a ver el cielo― Scarlet… ―susurró. El apellido que él le había puesto y nunca utilizaba porque eso le hacia sentir esperanzas muy irreales, porque la única razón de que ella conservase tal apellido a pesar de lo que él le hizo tenía que ser por los fuertes sentimientos que ella tenía por él, y no es que tuviese dudas ―porque eso estaba muy claro para Jellal ya que para él Erza era una mujer muy transparente―, sino porque eso lo hacia querer sincerarse del todo con la maga y aún no era el tiempo para ello― Ojalá pueda devolverte con creces todo lo que has hecho por mí… ―acarició su meñique con cariño― Ojalá pudieses ver este hermoso cielo escarlata conmigo… ―murmuró casi en una plegaria.

Deseando poder mostrárselo algún día.

Sus ojos comenzaron a pesar y decidió permitirse una necesidad más, entregándose al sueño mientras se deleitaba en ese color.

Uno similar al del cielo.

El color escarlata del amado cabello que era movido por la brisa…

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¿Comentarios?

:D Significan mucho. Sois el ánimo para seguir D:

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Rincón De La Escritora En Proceso:

Palabra Siete:

Scarlet Sky: Cielo Escarlata.

Obviamente el tema me hizo pensar en la batalla en Hargeon y en la manera en que la culpa se va desvaneciendo poco a poco, así como la tarde pasa a noche y la noche pasa a día. Todo es un proceso de cambios, lentos y frustrantes, pero cambios.

QwQ

Como sufro con ellos.

Y los amo.

Y los sufro.

Y los amo.

Dedos meñiques unidos, ya saben, la típica promesa japonesa. X3

Oh, la armadura que Erza usa acá es la que utiliza cuando van a por Avatar, y sí, por si no lo han notado esa armadura se parece mucho a la ropa usual de Jellal antes del arco de Álvarez.

De seguro que Erza solo la usa junto a Crime Sorcière porque es más coqueta (?)

7u7)r


Agradecimientos:

A vosotras adorables reviewistas con cuenta:

Lightkey27

Alicia Melo Angel29

FletchS

Lady Werempire

Bluewater14

DanaLovesOhana

IBLWE

A vosotras adorables reviewistas sin cuenta:

Bluemoondaughter: Meredy tiene grandes modelos a seguir y sin duda quiere ponerse a su altura de una u otra manera. NwN Y sí, para Jellal ese Unison Raid de ojitos tiernos fue muy poderoso para soportarlo y ha asentido. xD Exacto, ellos no necesitan sincronizarse, viven en una sincronía propia. 7u7)r Erik tiene estilo para hacerlo todo. xD Mientras Jellal tenga a su mesa tendrá la ventaja sobre Richard. xD Sí, Erik escucha más de lo que debería. Los hoyos son el némesis de la gran Titania. Sawyer terminó maquillado y desnudo. xDDDD Sí, para el fandom se nos está haciendo muy largo pero debemos esperar con paciencia. QwQ

Gracias mil por leer y comentar. Significa mucho. NwN/ Beshos.

PD: Muchísimas gracias por tu review en 27 De Diciembre. Es un fic que le tengo especial cariño por el motivo que tuve al escribirla. NwN Y no te preocupes, un review largo es más que nbien recibido. xD

PD 2: Y espero que el cap de esta semana se trate sobre Erza/Irene *w*

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¡Por un mundo con más JERZA!

Gracias por leer y comentar.

¡Adieu!

.o./

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