Medias

Seductora

La mayoría de los Vulturi tenían algún poder. Aro siempre lo había querido así, porque de ese modo se rodeaba de los mejores; se podía decir que, gracias a esa red de poderes que se complementaban los unos con los otros, eran invencibles. Y temidos.

Pero Heidi jamás había tenido ningún poder especial.

No podía leer la mente con tocar a los demás. Ni podía hacer daño sin moverse de su sitio. Tampoco era capaz de crear alianzas fieles. Ella, simplemente, se encargaba de la comida. Buscaba turistas, se hacía pasar por una guía turística que les ofrecía una explicación de lo que fuera a muy buen precio. Cogían un autobús, se largaban de la ciudad con la promesa de una ruta extraordinaria por la Toscana italiana, y los condenaba a muerte.

¿Qué había visto en ella Aro, para quererla en su guardia?

Cuando la conoció, ella todavía era una humana. Heidi trabajaba en un prostíbulo. Uno realmente lujoso. La habían secuestrado en un viaje de estudiantes y había pasado a formar parte de una de esas redes de esclavitud. No, Aro no se había fijado en ella porque le diera pena su suerte. Él se fijó en aquél conjunto que llevaba (una escueta ropa interior que dejaba poco para imaginar y unas medias de rejilla hasta medio muslo) y en su belleza, incluso como humana. No notó nada en ella, como había notado en los demás miembros de su guardia.

Simplemente supo que, si había una humana capaz de seducir de ese modo incluso a un vampiro como él, lo mejor que podía hacer para ella era sacarla de ese sitio. No hay arma más encubierta que la belleza de una mujer, y Heidi tenía un potencial que nadie podía igualar.

Muchas gracias por los reviews a Nekbhet y a JosWeasleyC. Y perdón por esta tardanza inhumana que me he pegado.