Capítulo 6: Carrera de presumidas

En un lugar, donde se celebraba la carrera de otoño, había varios ponys para asistir a la gran carrera entre Rainbow Dash y Bat Wing. Todos los presentes gritaban eufóricos, estaban emocionados por ver esa carrera con la pegaso más veloz de Ponyville contra la bat poni más veloz del escuadrón.

Las dos mencionadas, estaban en la línea de partida estirando sus cuerpos y parecía que las dos estuvieran sincronizadas, porque se estiraban la misma extremidad que la otra.

En el público estaban las amigas de Rainbow y el escuadrón Omega excepto una que no fue. Applejack que estaba en el público, rodaba sus ojos al mirar lo que hacían las dos.

—A veces me pregunto ¿si esto es una carrera o es para saber quién presume más?— la vaquera estaba algo fastidiada.

—Creo que son las dos cosas— decía Set que estaba al lado de ella comiéndose una manzana.

—Si, tal vez…— Applejack recordaba el día en que Rainbow y Bat decidían hacer una carrera para saber quién es la más veloz de Equestria.

Flashback

La pegaso y la bat poni estaban frente a un pedazo de tronco jugando a las vencidas mientras la granjera estaba recostada en un árbol viéndolas con cara de aburrimiento ya que estaban por ocho horas haciendo estupideces para saber quién es mejor. Las dos se esforzaban mucho, la verdad, solo Dash, Bat ni se mostraba preocupada hasta que le ganó las vencidas… de nuevo.

—No puede ser… otra vez pierdo— decía Rainbow frustrada mientras se sobaba su pezuña.

—Pues claro ¿Qué esperabas? ¿A una poni debilucha? Je, je—se reía burlona la bat poni.

—Solo eso fue porque no estaba lista— se excusaba la pegaso celeste.

—Si, como no. Eso me lo dijiste cada vez que perdías— decía Bat con burla.

— ¿Ah sí? ¿Qué te parece esto?— Rainbow se levantaba para ponerse a un costado del tronco — ¡Tú y yo en una carrera, y veremos quién es la más veloz de Equestria! ¡Esta vez yo ganaré, sin excusas, sin quejas y sin…!— fue interrumpida por Applejack.

—Presumir— mencionaba con una sonrisa burlona.

— ¡Si y sin presu…!— Dash miraba feo a la granjera que se reía un poco. Lanzaba un bufido —Bueno, como sea. Lo que dije, sin excusas, sin quejas y sin ser mala perdedora— decía con una sonrisa desafiante.

—¿Sabes algo? Esperaba el momento que dijeras eso. Je, je— comentó la bat poni levantándose y se ponía frente a la pegaso —Ok. Acepto tu reto, pero espero que no vengas con otra excusa de "mis alas estaban adoloridas". "Ay, me entró basura en mi ojo". Bla, bla, bla— agregaba con una sonrisa burlona haciendo que se enfade.

— ¿Ah sí? Yo espero que no termines llorando como una bebé cuando te gane… Emmmmm ¿Un robot llora?— preguntaba Rainbow confundida.

—Pueeees, lloramos aceite… creo— decía Bat extrañada.

—Ok. Entonces yo espero que no termines llorando aceite como una bebé, "hermana"— mencionaba la pegaso pegando su frente con la bat poni.

—Je, je. Y yo espero que no termines también llorando al saber que no eres la más veloz de aquí— decía con una sonrisa desafiante.

—Ni en sueños me ganarás— comentó la yegua celeste. Las dos se miraban con una sonrisa desafiante. La terrestre que había visto todo, solo rodaba sus ojos.

A veces me pregunto si Bat es la hermana pérdida de Rainbow Dash— pensaba la vaquera con burla, pero no le daba importancia y se colocó el sombrero en sus ojos para tomar una siesta. Prefería eso que escuchar las palabras presumidas de las dos.

Fin del flashback

La granjera suspiraba algo fastidiada.

—… Por cierto compañero ¿Dónde conseguiste esa manzana?— preguntaba Applejack mirando a Set con una ceja alzada ya que comía una manzana.

—Pues, lo conseguí de un árbol que estaba repleto de manzanas— decía el semental alzando sus hombros y continuaba comiéndolo.

—Ese ¡es uno de los manzanos de mi granja!— exclamaba molesta de que agarrara una manzana sin permiso.

—Ay, por favor. Tienes muchas manzanas. Con solo tener una manzana menos, no te quedarás quebrada— decía Set con una sonrisa burlona y terminaba de comer la manzana. La vaquera rodaba sus ojos molesta.

—Oh. Espero que a Rainbow no le pase nada— comentaba Fluttershy preocupada. Estaba en el público también.

—No te preocupes. Si sale herida, estoy aquí para curarla si se rompe una alas o las dos… o el lomo— decía Poison con un tono bromista. Estaba a su lado.

—Sí, me alegro que estés aquí, aunque… espero que no le pase nada de eso— estaba preocupada la pegaso amarilla. Twilight miraba alrededor buscando a alguien, pero no la veía. En eso, miraba a Explosive que estaba al lado de Rarity, estaban charlando un poco hasta que la alicornio le llamaba la atención.

—Emmmm. Explosive— decía acercándose un poco. El semental la observaba.

— ¿Qué pasa?— preguntaba curioso.

— ¿Sabes si Phoenix vino para ver la carrera?— preguntaba la princesa curiosa.

—Nop. Quizás no vino, porque a ella no le interesa estas "estupideces" como ella diría— decía Explosive con una sonrisa burlona.

—Oh, ya veo…— Twilight bajaba su mirada deprimida.

—… Querida ¿pasa algo?— preguntaba la unicornio blanca extrañada por la actitud de su amiga.

—N-no, nada. Solo… quería hablar con ella, solo eso— decía la alicornio con una sonrisa forzada.

—Oh, si quieres hablar con ella, puedes ir a la nave. Siempre está ahí… siempre. Je, je— se reía un poco burlón el semental.

—Ya veo. Bueno, lo pensaré…— decía con nerviosismo —… … Por ahora, no pienso ir… Si aún sigue molesta conmigo… me quemaría viva… Mejor espero a que se calme— pensaba la yegua lavanda regresando a su lugar.

Mike que estaba en el público, miraba con seriedad a la pegaso y a la bat poni que iban a competir. En eso, apretaba algunos botones de su brazalete y aparecía una libélula robótica que era una clase de cámara de video. El potro sonreía malicioso para luego fijarse en las corredoras o voladoras.

Las CMC estaban en el público, un poco alejadas de Mike. Apoyaban a Rainbow, aunque más Scootaloo que gritaba como loca.

En el público también estaban las dos potrillas, Diamond Tiara y Silver Spoon.

—No puedo creer que haga esto, pero…— decía Tiara y su amiga terminaba lo que iba a decir.

—… Espero ver a ese potro humillado… ¡Rainbow Dash, gánale a esa cosa!— exclamaba la potrilla plateada.

— ¡Si, haz algo útil y destrózala!— exclamaba su amiga molesta. Las tres Cutie Mark Crussader miraban eso con una gota de sudor en la nuca.

—Solo apoyan a Rainbow, porque fueron humilladas— decía Applebloom algo fastidiada.

—Sí. Mmmmmm ¿Deberíamos apoyar también a Bat Wing?— preguntaba Sweetie curiosa, pero su respuesta fue respondida por Scootaloo.

— ¡Dale Bat Wing tu puedes y tú también Rainbow, denle las dos, destrózala, no, tú también destrózala!— gritaba emocionada.

—Y ahí tienes tu respuesta— decía la potra amarilla con una sonrisa burlona y su amiga blanquita se reía un poco para luego empezar las dos a gritar apoyando a las dos.

Spike iba a ser el comentarista junto con Pinkie. Estaban flotando con un globo listo para informar a todos los presentes sobre la carrera.

— ¡Yeguas y Caballos, pronto dará comienzo la gran carrera entre Rainbow Dash yyyyyy Bat Wing!— gritaba la fiestera alegre mientras tenía en sus pezuñas un megáfono.

— ¡Si señores, ésta será la gran carrera del siglo!— exclamaba el dragón emocionado que también tenía un megáfono.

— ¡Así es! ¡La pegaso contra la bat poni! ¡Las dos son igual de veloces, Rainbow Dash, la portadora de la lealtad contra Bat Wing, una miembro del escuadrón Omega, las dos son intrépidas, veloces, determinadas, valientes, presumidas, a…!— la terrestre rosada fue interrumpida por una yegua molesta.

— ¡Lo entendimos! ¿¡Quieres abreviar de una vez para empezar la bendita carrera!? ¡Que estoy aquí desde hace dos horas!— exclamaba la poni enojada. Pinkie se reía un poco apenada. Spike se aclaraba la garganta.

Rainbow Dash y Bat Wing se ponían en posición.

—Te veré en la meta… "hermana"— decía la pegaso celeste con una sonrisa presumida.

—Ni lo sueñes. Tú comerás mi polvo— mencionó la bat poni con una sonrisa también de presumida. Applejack pudo oír lo que decían a pesar de los gritos de emoción de los ponis. La vaquera rodaba sus ojos.

— ¡En sus marcas!— exclamaba el dragón y las dos se preparaban para salir, inclinándose y tenían sus alas bien extendidas — ¡Listos!

—Más que lista— decía Rainbow desafiante.

—Yo estoy más que lista que tu— comentó Bat también desafiante.

— ¡FUERAAAAAAAAAAAAAAAAAA…!— gritaban al mismo tiempo Pinkie y Spike.

Sin perder el tiempo, la pegaso celeste salió a toda velocidad de la línea de inicio. Para sorpresa de todos, la bat poni estaba en el mismo sitio sin moverse.

— ¡Oh, Bat Wing no ha salido todavía, será acaso que planea algo!— exclamaba la terrestre rosada con tono de misterio.

— ¿Eh? ¿Qué pasa? ¿Por qué no sale ya?— preguntaba Twilight confundida.

—Emmmm. Querido ¿Por qué Bat no sale?— preguntaba Rarity extrañada. Explosive respondía con un tono despreocupado.

—Pues, por desgracia, así es ella. Le gusta los retos extremos— el semental rodaba sus ojos.

—Sip. Tanto que le gusta dar la ventaja a su oponente— decía Set comiendo otra manzana haciendo que Applejack se molestara.

— ¿Pero qué corrales? ¿Dónde sacaste esa otra manzana?— preguntaba molesta.

—Pues de por ahí— respondía sin importancia y seguía comiéndolo. La granjera lanzaba un bufido.

Rainbow Dash tras volar unos metros, se percataba que su rival todavía no había salido y se detenía en seco un momento.

— ¿Qué pasa? ¡No me digas que abandonas ya la carrera!— exclamaba la pegaso celeste con burla.

— ¡No he abandonado! ¡Solo quiero darte un poco de ventaja!— gritaba la bat poni con burla.

— ¿¡Qué!? ¿¡Te estás burlando de mí!?— gritaba Rainbow enfadada.

— ¡No, como crees! ¡Quiero saber que si te dejo dar ventaja, quiero ver si te alcanzo en un santiamén!— gritaba Bat desafiante.

— ¡Ah ya! ¿Con que esas tenemos eh? ¡A ver si me alcanzas, "hermana"!— exclamaba la pegaso celeste para luego reanudar su vuelo. Volaba velozmente dispuesta a que no la alcanzara.

—… 5… 4…— la bat poni ponía sus alas arriba casi tocándose —…3…2…1…1 y medio, 1 tres cuarto ¡Allá… VOY!— daba un grito y salió a una velocidad abismal de la línea de inicio provocando un viento fuerte en toda esa zona haciendo que todas las crines se movieran como locos, aunque Applejack tenía que agarrar su sombrero para que no se lo lleve el viento y Rarity se quejaba de que tuviera la melena desarreglada.

— ¿Habéis visto eso?— preguntaba Twilight sorprendida, pero con los ojos entre cerrados por el viento.

—Sí. Yo ni siquiera vi cuando salió— decía Fluttershy con su voz baja y sorprendida. Rainbow Dash seguía volando hasta que le daba por mirar de reojo atrás y veía a su rival volando rápidamente hacia donde estaba ella.

—Por fin te decidiste salir y yo pensaba que sería muy aburrido esta carrera— comentaba la pegaso con una sonrisa burlona.

— ¡Ah! Ni en tus sueños— decía la bat poni con una sonrisa burlona.

—Je, je. Ok Bat. Nos vemos en la línea de meta— mencionó Rainbow volando un poco más rápido, pero no podía alejarse de ella. Bat ya estaba alcanzándola estando a un lado de ella. Las dos cruzaban el bosque, llegaban a Sweet Apple Acres provocando un fuerte viento que se llevó algunas manzanas, cruzaban el lago provocando un pequeño espacio de agua por la velocidad que iban.

La pegaso celeste miraba de reojo a su rival que era muy veloz, pero además que tenía una mirada de despreocupada.

Oh rayos. Es más veloz de lo que pensaba. Por eso es la bat poni más veloz del escuadrón… Por lo visto, tendré que emplear mi mejor técnica si quiero ganarle y restregar mi victoria en su cara— pensaba Rainbow determinada y abandonó el recorrido para ascender de forma veloz por el cielo. Mike veía eso despreocupado.

En esta línea temporal ¿hará lo mismo?... Por lo visto, hay cosas que no cambian— pensaba el potro con seriedad. Las amigas de Dash sabían lo que hará.

— ¡Oh si, Rainbow Dash hará el mejor movimiento de todos!— exclamaba Pinkie eufórica casi dejando sordo a Spike. Applejack miraba de reojo a Set que estaba despreocupado y comía otra manzana.

— ¿Por qué no estás preocupado, dulzura? Rainbow hará un movimiento que de seguro le ganaría a tu compañera— decía extrañada.

—Je, je. La verdad, no me preocupa. Igual ustedes no conocen muy bien a Bat. Je, je— contestaba el semental terminando de comer la manzana. Esas palabras la dejó extrañada. Cuando la pegaso celeste ya alcanzó a una gran altura, gritó.

— ¡Bat Wing, sorprendente de mi velocidad!— gritaba para luego empezar a descender a toda velocidad. La bat poni ni la miraba, solo seguía volando veloz y con una sonrisa tranquila. Rainbow atravesaba la barrera del sonido y realizaba su mejor técnica, el Sonic Rainboom.

La susodicha provocó una gran explosión de arcoíris haciendo que acelere al máximo llegando pasar a su rival. Todos los presentes estaban eufóricos por ver ese gran movimiento de la pegaso. Bat Wing veía a Dash ganándole, pero estaba tan despreocupada.

— ¿Qué? ¿Eso es todo tortuga?— la bat poni rodaba sus ojos —Eso no es velocidad… … Esto es velocidad— decía con una sonrisa maliciosa.

Mientras en la línea de meta, el público esperaba a la ganadora y se observaba que ganaría Rainbow Dash por la velocidad que iba. Cuando hacía ese movimiento, ganaría sí o sí. Pinkie y Spike seguían comentando la carrera.

— ¡Yeguas y caballos, pronto daremos por concluida esta emocionante carrera!— exclamaba el dragón eufórico.

— ¡Y por lo visto, ganará Rainbow Dash! ¿¡Bat Wing logrará alcanzarla antes de que toque la línea de meta!?— exclamaba la terrestre rosada emocionada.

La pegaso celeste sentía que la meta estaba más cerca y sus amigas habían salido del público para esperarla al lado de la meta, pero de repente, escuchó un ruido extraño a un lado para luego escuchar la voz a su izquierda que la impactó.

— ¿Qué? ¿Tan rápido te declaras victoriosa? Je, je— Rainbow Dash giraba su cabeza para ver sorprendida a Bat Wing que estaba casi a su lado. Detrás de ella, iba como una estela gris.

— ¿Pero qué?— la pegaso estaba impactada de que la bat poni la alcanzara y eso que estaba haciendo su mejor movimiento.

— ¡No puedo creerlo! ¡Bat Wing está alcanzando a Rainbow Dash, ahora están parejas!— gritaba el dragón con emoción y el público gritaban eufóricos.

— ¡Esta es la carrera más emocionante de la historiaaaaa, pero esperen, Bat Wing está pasando a Rainbow Dash, no, ahora es Rainbow que la pasa, no, es Bat, no, es Rainbow, Bat, Rainbow, Bat, Rainbow, Bat!— gritaba la fiestera emocionada y miraba con mucha atención como iban las competidoras. Las dos no daban su brazo a torcer.

Y en segundos, ya habían llegado a la meta haciendo que hubiera un fuerte viento y que todos tuvieron que taparse los ojos. Applejack se sujetaba su sombrero para que no se fuera volando y Rarity se había quejado de nuevo ya que se había peinado… otra vez. Las dos aterrizaban en el suelo y daba un derrape en el suelo hasta que se detenían viéndose frente a frente. Rainbow respiraba agitada, estaba cansada, pero Bat no se mostraba cansada para nada. Los ponis no decían nada, solo miraban el lugar en silencio.

—Fue un ¡EMPATE!— gritaba Pinkie eufórica y el público gritaban con júbilo. Las chicas fueron a felicitar al par excepto el escuadrón y Mike que seguían en el sitio. El potro había cogido a la libélula robótica y revisaba lo que grabó con el brazalete.

— ¡Dulzuras, eso fue impresionante!— exclamaba la granjera con una sonrisa.

—Si… Fue muy impresionante… Yay— decía Fluttershy con su tono bajo, pero sonreía.

—Vaya Rainbow, casi le ganas a una miembro del escuadrón— comentaba Twilight con una sonrisa. La pegaso celeste les sonreía.

—Sí. La verdad, fue muy emocionante la carrera— decía Rainbow mirando a su rival.

—Sí. La verdad, no estaba tan mal. Me he divertido mucho— comentó Bat con una sonrisa. La aludida le devolvía la sonrisa y extendía su pezuña a ella.

—Espero que podamos tener otra carrera muy pronto, Bat— decía Dash. La bat poni miraba su pezuña y lo chocaba con su pezuña.

—Claro y esta vez, te ganaré. Je, je— mencionó con una sonrisa desafiante.

—Je. Ni en sueños, "hermana"— decía también con una mirada desafiante. El público gritaba de nuevo al ver a las grandes voladoras de todos los tiempos.

Un rato después

Después de la carrera, Mike junto con el escuadrón excepto Phoenix que nunca fue, estaba Bat al lado de Set mirándolo con una sonrisa burlona.

—Paga. He ganado la apuesta. Je, je— decía la bat poni extendiendo una pezuña. El semental suspiraba algo fastidiado y le daba una bolsa de bits.

—No puedo creer que lo hayas hecho, o sea que no presumieras que ganaste la carrera— comentaba Set con fastidio.

—Sip. Je, je. Te dije que yo presumo cuando tenga que presumir y esto era muy importante. Je, je— decía Bat guardando la bolsa mientras continuaba caminando.

—No puedo creer que ustedes apostaran y que Bat haya podido aguantar las ganas de presumir— comentaba Poison algo sorprendida.

—…— Spectral escuchaba la conversación en silencio, aunque estaba un poco sorprendida.

—Sí. Me sorprende mucho que no se lo restregara en su cara— decía Explosive también algo sorprendido.

— ¿Ven? Además que "no" quise romper su espíritu. Je, je— mencionaba Bat con una pequeña risita burlona y miraba al potro —Entonces, amo Mike ¿lo grabaste todo?— preguntaba ansiosa.

—Sí. Lo grabé todo con mi libélula video. Lástima que no quieras mostrarlo. Rainbow Crash estaría retorciéndose en el suelo. Je, je— decía Mike con una sonrisa maliciosa.

—Sí, lo sé, pero eso se lo mostraré algún día para que quede traumada de lo buena que soy y ella no— comentó la bat poni con una sonrisa maliciosa.

—Je, je, je. Como quisiera ver su cara. Je, je, je— se reía maniática Fox. Sin decir nada más, iban de camino a donde vivían… Rainbow Dash nunca sabrá la verdad… ¿o sí?

Video de la libélula

Se observaba la meta y decía en la esquina superior derecha "slow" para luego ver a Bat que volaba a toda velocidad sola y cruzaba la meta. Daba piruetas de emoción hasta hacía poses de victoria y hacía con dos garritas la "V" para después irse, y daba una segunda vuelta para ahora ver como cruza Rainbow Dash junto con la bat poni.

… Bat Wing había ganado. Ahora tenía material para presumir por años.

En la noche

En un basto bosque lejano, había una banda de peligrosos lobos bípedos con trajes de cuero y sombreros vaqueros. Eran la banda Wolfen, una peligrosa banda cuya principal actividad eran los robos y los secuestros. Estaban en torno de una fogata celebrando su última captura.

—Menuda pieza hemos conseguido esta vez— decía uno de los lobos alegre.

—Sí. Esta vez, podemos sacar una buena tajada por el rescate— comentaba otro lobo con una sonrisa maliciosa.

—Y nos lo podremos gastar en la juerga padre— decía un tercer lobo y la banda se reían hasta que detrás de ellos, aparecía un lobo más grande de lo normal. Era de color gris, tenía una raja en un ojo, pero todavía podía ver. Portaba un traje y sombrero vaquero negro. Su expresión era intimidante. Su nombre era Grey Fog.

—Dejen de hacer tanto ruido, despertareis a nuestra presa— mencionó el líder señalando con su garra a un pequeño grifo de plumas marrones en el cuerpo y blancas en la cabeza con pico, y garras marrones. El pequeño grifo tenía una edad similar a la de Mike. Portaba un traje verde oscuro que parecía caro dando a entender que era de una familia rica.

—Vamos jefe ¿Quién nos van a oír? Estamos muy lejos de cualquier pueblo— decía un cuarto lobo despreocupado.

—Si ¿Quién aparte de nosotros sería tan loco de venir a este peligroso bosque?— preguntaba un quinto que se ponía relax, pero de repente, se escuchó un ruido en el bosque haciendo que los lobos se sobresaltaran un poco excepto su líder para ver a donde vino el ruido.

— ¿Qué ha sido eso?— preguntaba un sexto lobo al no ver nada por la oscuridad de la noche.

—No lo sé— respondía un séptimo lobo sin saber nada.

Grey Fog se ponía en guardia. Si eran la guardia del reino grifo, no podía arriesgarse a perder su premio.

— ¡Tú! Ve a ver que es— ordenaba el líder con autoridad señalando al séptimo lobo que lo miraba sorprendido.

— ¿Yo?— preguntaba el lobo señalándose con una garrita.

—Sí. Tú— decía Grey algo molesto.

— ¿Y por qué yo, jefe?— preguntaba ya que no tenía ganas de ir a ver.

— ¡Porque lo mando yo, así que muévete!— exclamaba el líder enojado de que ande preguntando estupideces. El séptimo lobo obedeció de mala gana. Se levantaba para luego ir a investigar el ruido llevando consigo un hacha por si acaso.

— ¿Qué crees que será?— preguntaba el segundo lobo curioso.

—Algún animal, seguramente— decía el primer lobo sin tomar mucha importancia eso, pero de repente, se oía gritar a su compañero de forma desgarradora en el interior del bosque haciendo que los lobos se sobresaltaran del susto al escuchar ese grito que los ponía con los pelos de punta.

— ¿Q-Qué ha sido eso?— preguntaba el tercer lobo un poco asustado.

—No lo sé. Vayan a investigar— ordenaba Grey con autoridad sin miedo, a diferencia de los otros, estaban temblando un poco.

Los lobos restantes se levantaban, cogían sus armas e iban a investigar. Caminaban lentamente hasta llegar al lugar donde habían oído a su compañero. Encontraban el hacha del lobo tirado en el suelo con el filo cubierto de sangre, algo que los asustó y se ponían en guardia con sus armas en alto.

— ¿D-Dónde está? ¿P-Por qué está aquí su a-arma?— preguntaba el primer lobo intentando no mostrarse asustado.

—N-no lo sé, pero ¿p-por qué tiene s-sangre?— preguntaba el tercer lobo algo asustado al ver la sangre que tenía el filo.

— ¿S-será de un a-animal?— preguntaba el segundo lobo nervioso. Intentaba pensar que era de un animal.

—Si es de un animal ¿Dónde está él?— preguntaba el quinto lobo muy nervioso.

— ¿S-se lo comió?— preguntaba el sexto lobo con las manos temblorosas.

—Si se lo h-hubiera comido, a-aquí hubiera a-algo m-más que solo su a-arma— respondía el primer lobo tembloroso.

—M-mejor vamos a separarnos y b-buscar por a-aquí— sugería el cuarto lobo asustado. Prefería volver a la fogata que estar ahí, pero posiblemente su jefe los mande a patadas hasta que sepan que había sido ese ruido.

Los seis lobos restantes fueron a investigar por los alrededores, aunque con una caminata algo lenta y estando muy alertas.

El sexto lobo investigaba cerca de un riachuelo junto al quinto lobo, pero de repente, oían un ruido a la lejanía haciendo que se sobresaltaran del susto y miraban a donde vino el ruido con sus armas en alto, se notaban lo asustados que estaban.

— ¿Q-Qué ha sido e-eso?— preguntaba el quinto lobo sin dejar de temblar. El sexto lobo caminaba lento para ir a investigar.

—Parece no haber nada— decía aliviado, pero al voltearse, veía que su compañero no estaba — ¿D-Donde te has metido? ¡V-vamos! ¡Esto no es gracioso! ¡Sal!— exclamaba asustado. Trataba de llamarlo un montón de veces, pero no obtenía respuesta.

El sexto lobo asustado, trataba de regresar, pero antes de hacerlo, sentía como algo le agarraba del cuello por detrás y le tapaba su hocico para luego ser jalado hasta desaparecer en la oscuridad; lo único que se vio, era su expresión de miedo total y se le había caído su arma.

En otra parte del bosque, el tercer lobo y el cuarto, seguían un río para investigar.

—Aquí no parece haber nada— decía el tercero con un suspiro aliviado.

—Yo también lo creo. Creo que deberíamos decírselo al jefe— comentó el cuarto algo apurado de regresar con Grey, pero cuando estaba mirando atrás por donde habían venido, no se daba cuenta que una silueta negra pasó a toda velocidad agarrando la cabeza del tercer lobo rompiéndolo en el acto. La figura había dado una vuelta sin tocar el suelo dándole una vuelta a la cabeza del lobo poniéndolo al frente de nuevo para luego usar su estómago como impulso para desaparecer entre los árboles, pero al hacerlo, el lobo muerto cayó al río sobresaltando de un susto de muerte al cuarto lobo que no veía a su compañero —¿Q-Qué pasa a-aquí?— el lobo temblaba de miedo y se acercaba a la orilla del río —¿D-Dónde estás?— preguntaba asustado mirando por lo largo del río y por los lados —C-c-c-creo que m-m-mejor me voy.

Tenía la intención de irse, correr como si no hubiera un mañana, pero antes de que lo hiciera, de la oscuridad por donde había ido la silueta, salía una cadena de hierro que le agarraba las patas tirándolo al suelo haciendo que soltara su arma para luego ser arrastrado hacia la oscuridad.

— ¡Ayudaaaaaaaaaaaaaaaa…!— gritaba el lobo con miedo hasta perderse en la oscuridad y lo siguiente que se escuchó fue un sonido como si se hubiera roto algo.

Los dos lobos restantes, acudían hacia dónde provenía el grito. Corrían lo más rápido que podían y llegaban al lugar. Lo único que veían eran sus armas.

—H-h-han desaparecido como los o-o-otros— decía el segundo lobo asustado.

—C-calma. H-habrá una explicación l-lógica para esto— comentó el primer lobo intentando buscar la razón de que desaparecieran sus compañeros.

— ¿Q-Qué hay que p-pensar? ¡Hay fantasmas aquí!— exclamaba el lobo con miedo.

— ¿F-Fantasma?— el miedo los invadió y más que escuchaban insignificantes ruidos, los ponían en alerta mirando por todos lados.

—D-D-Deberíamos reunirnos con el j-jefe— tartamudeaba el segundo lobo.

—E-Estoy de acuerdo— decía el lobo con ganas de regresar, pero justo cuando el primer lobo no miraba a su compañero, una sombra aparecía detrás del segundo lobo y lo siguiente que pasó fue terror puro ya que escuchó un susurro en su oído que le heló la sangre.

Espectro… quisiste decir…

Se escuchaba como un eco en su mente. Antes de que reaccionara o hiciera algo, le pasó algo por su cuello para luego ser arrojado al río y desaparecía la sombra antes de que el primer lobo se volteara para ver que su compañero no estaba, pero lo que veía, era un rastro de sangre que iba hacia el río y se notaba un poco el agua roja. Se aterró por completo y empezó a correr hacia donde estaba su jefe como si no hubiera un mañana. Cuando llegaba en donde estaba la fogata, exclamaba asustado.

— ¡Jefe! ¡Jefe!— tenía miedo. Grey que estaba sentado frente a la fogata, le dirigía la mirada confundido.

— ¿Qué ocurre? ¿Y dónde están tus compañeros?— preguntaba el líder extrañado de solo ver a uno.

— ¡Hay fantasmas aquí y-y creo que también hay un animal salvaje! ¡C-creo que mató a todos mis compañeros!— exclamaba horrorizado. Su jefe no parecía creerle.

—Eso es ridículo. Para empezar ¡los fantasmas no existen! Y además lo del animal, si te lo creo, pero ¿Cómo un animal salvaje puede contra los lobos que estaban armados?— preguntaba Grey con una ceja alzada. Antes de que el lobo le pudiera responder, una cadena apareció atrapando la cola del lobo y se lo llevó de golpe a la oscuridad que daba un grito de auxilio — ¿Pero qué demo…?— el líder se sorprendió por ese acto tan repentino y el grito del lobo se silenció quedando el bosque en silencio. El gran lobo se ponía en guardia y sacaba una gran espada esperando cualquier cosa — ¡No sé quién eres, pero no te tengo miedo!— exclamaba apretando la empuñadura con fuerza, pero no había respuesta alguna — ¿Qué pasa? ¿Acaso tienes miedo? ¿No te atreves a enfrentarme a mí en campo abierto?— preguntaba con burla. No había respuesta alguna, pero en eso, se escuchaba una voz espectral como si fuera un eco

—Que actúe… desde las sombras… no significa que te tema… eso se llama… estrategia…— decía con voz pausada. El lobo de forma inexplicable, le daba escalofrío, pero aun así, se ponía alerta.

— ¿¡Quién dijo eso!?— exigía el líder, pero tenía sus garras algo temblorosas.

—… …Yo…— el jefe escuchó esa palabra en su oído haciendo que se sobresaltara del susto y sin decir nada, lanzaba un tajo horizontal atrás, pero no había nadie. El gran lobo se ponía nervioso mirando a todos lados.

— ¿¡Donde carajo estás!?— gritaba molesto, pero en eso, recibió un golpe de algo en su cabeza —Auch…— se sobaba la cabeza y miraba de donde vino eso, pero al ver a la responsable, se sorprendía un poco al mirar que se trataba de nada menos que un miembro del escuadrón Omega, Spectral. No tenía la capucha puesta y miraba al lobo inexpresiva saludándolo con una garra —Así que eras tú— decía molesto —Dime poni ¿Qué le hiciste a mi banda?— preguntaba curioso, pero estando con la guardia en alto.

—…— la pegaso le señalaba el suelo.

— ¿Qué?— el lobo se confundía, pero Spectral seguía señalando el suelo —No sé qué me quieres decir ¡Habla, sé que no eres muda!— exclamaba muy molesto.

—… … Están ardiendo… en el infierno…— decía de una forma que se le erizó los pelos al líder ya que hablaba como si de un fantasma se tratara.

… Creo que mejor hubiera preferido que estuviera callada— pensaba Grey intentando no mostrarse temeroso —Eso explica los gritos de mi banda ¿tú no sabes lo que me costó reunir a esos idiotas?— mencionaba enojado.

—… ¿Tú no sabes… lo que me… cuesta hablar… libremente…?... Sí que nadie huya… con solo abrir… mi hocico…— decía inexpresiva. Sonaba un eco por todo el bosque.

—Ay, qué bien. Gracias por contarme tu patética vida, pero a mí que me importa sobre tu vida tan miserable— comentaba el lobo con desprecio.

—… … ¿Sabes algo?… En un comic… hay un grupo de héroes… y en ese grupo… hay una poni fantasma… … Ella es ignorada por todos… por lo discreta que es… y a mi… ningún poni se me acerca… por mi voz… Si quiero que se me acerquen… … tengo que estar callada… … callada…— decía sin cambiar de expresión. El líder se empezaba a irritarse de escucharla.

— ¡Ya cállate!— exclamaba para que se callara.

—… ¿Callarme?... … No puedo hacer eso… ya que por fin… estoy en un lugar… o mejor dicho… en un bosque oscuro… donde me gusta hablar… libremente… aunque no tenga… a nadie alrededor mío… y me gusta mucho… mucho hablar… … estar siempre callada… es un martirio… … Tú no sabes lo que se siente… estar callado todos los días… desde tu "creación"…

— ¡Ya cállate! ¡En serio, cállate! ¡Ya me tienes cansado de escucharte!— exclamaba Grey con las garras en sus oídos, porque al oír ecos muy seguidos, hacía que le empezara a dolerle la cabeza. Era como escuchar a muchos ponis hablar en un mismo lugar.

—… … No quiero callarme… Estoy tan inspirada… que hablaría toda la noche… …— decía Spectral con su misma expresión de póker.

— ¡Te dije que te callarás!— gritaba enfureciéndose.

—… … … Ok… Dame al prisionero… y dejaré de hablar…— al decir eso, el lobo se quedaba indignado.

— ¿Cómo? ¿Me estás chantajeando?— preguntaba Grey enfureciéndose más, porque una poni le chantajeaba para que dejara de hablar — ¡Eso, jamás! ¡Me costó mucho echarle el guante a este pequeño y pienso cobrar un enorme rescate por él!

—… Ok… Entonces, hablaré… hablaré… hablaré… hablaré… hablaré… hablaré… hablaré… hablaré… hablaré… hablaré… hablaré… hablaré… hablaré… hablaré… hablaré…— repetía tantas veces la misma palabra que el eco se escuchaba como de diez yeguas hablando una tras de otra. Eso hacía que el lobo se hartara de la yegua.

— ¡Callateeeeee!— gritaba furioso y se lanzaba hacia Spectral con su espada con intención de cortarle la cabeza para que se callara, pero la pegaso daba un salto hacia atrás para esquivar el ataque.

—… … No puedes callar… a un espectro… si ni siquiera me puedes… tocar…— decía aun inexpresiva.

—¡Que te calles!— gritaba muy furioso y empezaba a atacarla con su espada en todas direcciones, pero la yegua robot demostró lo ágil que era esquivando los espadazos de Grey y al esquivar otro tajo, Spectral daba un salto dándole una patada en todo el hocico haciendo que retrocediera mientras se sobaba su nariz con una garra —¡Serás hija de…!— exclamaba furioso e iba de nuevo para tratar de golpearla, pero antes de que le diera a la poni un tajo vertical, lo esquivó echándose a un lado y le daba un zarpazo en su brazo haciendo que diera un grito de dolor, y soltaba la espada. El lobo se sostenía su brazo que sangraba un poco, pero en eso, la pegaso volaba hasta pegarse en su espalda sosteniendo su mandíbula con sus dos garras.

—… … … Si tu no me dejas hablar… entonces tu tampoco… lo harás…— decía Spectral con un tono espectral haciendo que el lobo se le helara la sangre y antes de que reaccionara, le rompió la mandíbula y al hacerlo, se bajó de él. Grey con la mandíbula colgando, caía al suelo muerto boca abajo —…— miraba el cuerpo en silencio. Sacaba una cadena de su abrigo, lo amarraba en uno de sus brazos para empezar a caminar con él arrastrándolo por el suelo y lo dejaba en los arbustos que estaban en el lugar como escondiéndolo —…— guardaba la cadena y salía de ahí para dirigirse al pequeño grifo que era antes el prisionero de esa banda.

Al llegar, la yegua robot lo desataba para luego despertarlo. El grifo despertaba algo desorientado.

— ¿Q-Qué ha pasado?— preguntaba el pequeño sentándose mientras se sobaba un poco su cabeza. En eso, sentía que alguien le tocaba su hombro haciendo que se sobresaltara un poco y giraba su cabeza para ver a Spectral — ¿Spectral? ¿Eres tú? Vaya, me alegro verte de nuevo— decía el joven grifo con una sonrisa y se levantaba.

—…— la poni lo miraba silenciosa.

—Je, je. Tan silenciosa como siempre ¿no?— decía con una sonrisa alegre y miraba alrededor que no veía a ninguno de los lobos — ¿Qué ha pasado con mis secuestradores?— preguntaba extrañado.

—…

—Mmmmmmm. Déjame adivinar. Tuviste algo que ver y les diste su merecido para salvarme ¿verdad?— decía el pequeño. La pegaso asentía con la cabeza — ¡Sí! Lo sabía. Soy bueno adivinando tu silencio— mencionó con un tono bromista. Spectral sonreía un poco y le hacía una seña en una dirección —Sí, tienes razón. Volvamos a mi casa. Papá debe estar muy preocupado por mí— agregaba con una sonrisa alegre.

En eso, la pegaso llevaba al pequeño a su casa dejando el bosque que quedaba en completo silencio.

Después de un rato, finalmente llegaban a la casa del pequeño que era el castillo del reino grifo y al llegar al salón del trono, su padre que estaba en el trono que tenía una expresión de preocupado, sonrió al ver a su hijo y se levantó de golpe para correr hacia él, y lo recibía con un abrazo.

— ¡Hijo mío! ¡Cómo me alegro de que estés bien!— exclamaba el rey Arandus con una sonrisa sin dejar de abrazarlo.

—Papá, para. Que tus plumas me pican— decía el pequeño grifo intentando separarse del abrazo.

—…— Spectral veía eso en silencio y daba una pequeña sonrisa.

—Wind, hijo mío, no sabes lo muy preocupado que estaba— decía su padre rompiendo el abrazo para verlo con una sonrisa.

—Si papá, pero deberías agradecer a Spectral. Ella fue quien me rescató— mencionaba el príncipe con una sonrisa.

— ¿En serio? ¿Y dónde está?— preguntaba Arandus al no verla.

— ¿Qué?— el pequeño grifo miraba por todos lados para buscarla — ¿Se fue?— preguntaba con tristeza.

—Por lo visto hijo… Vaya, quería agradecerle hasta recompensarla por haberte rescatado— decía el rey con una pequeña sonrisa.

—…— Wind caminaba hacia una ventana y miraba el cielo — ¡Spectral! ¡Si estás por aquí aun, gracias por salvarme y salúdale de mi parte a Mike, y dale gracias también por enviarte en mi ayuda!— exclamaba con una sonrisa para luego alejarse de la ventana.

En la parte de afuera, se observaba a la pegaso encima de la ventana volando, había escuchado lo que dijo y con una sonrisa, se ponía la capucha y desaparecía del lugar.

Al día siguiente

En el palacio de las princesas. Luna revisaba unos documentos mientras su hermana leía el periódico.

— ¿Algo interesante, hermana?— preguntaba la alicornio azul mirando un pergamino. Celestia leía el periódico con una pequeña sonrisa.

—Sí. Por lo visto, el príncipe Wind fue rescatado por un miembro del Escuadrón Omega quien él solo "derrotó" a toda la banda y devolvió al pequeño junto a su padre— decía la princesa del sol. No sabía si estar alegre, porque salvó al príncipe o disgustada, porque sabía que esa banda no terminó muy bien.

—Es bueno oír eso, aunque ese escuadrón sean tan… así. Al menos, rescatan a inocentes— comentaba Luna con una sonrisa.

—Sí. Al menos— decía melancólica.

— ¿Y no dice quien lo rescató?— preguntaba la princesa de la noche curiosa. La alicornio blanca ojeó un momento el periódico y tenía una gota de sudor en la nuca.

—Emmmmmm. Ve esto— la yegua del sol levitaba el periódico para que esté frente a Luna y ella lo veía, estaba confundida.

—Aquí dice que fue Spectral, pero… ¿Por qué hay una foto de un abrigo?— preguntaba sin entender nada.

—Eso es lo que me pregunto también Luna o al menos que al no tener una foto de la miembro más silenciosa del escuadrón, agarraron un abrigo cualquiera y le tomaron una foto— decía Celestia con un tono algo bromista haciendo que Luna se riera un poco.

—Je, je. Puede ser eso— comentó con una pequeña risita al ver el abrigo en el periódico en vez de la que lo usaba.

Continuará.


Dejen review para saber que les pareció.

Y por eso amigos, no hay que dejar que Spectral hable, lo único que tendrás es dolor de cabeza XD

Eso es todo.

Nos leemos.