Chapter 7: Primera salida a Hogsmeade.
Hola chicos y chicas, aquí regreso con otro capítulo, aún tengo la fiebre de escribir, así que aprovecharé mi inspiración. Bueno el día de hoy las cosas en la historia comienzan a complicarse, así que no se pierdan los capítulos que le sigan a este. Claro va a haber romance, etc., etc. Jeje pero con cierto toque de drama y otras cosas, así que adelante a leer.
Disclaimer: lamentablemente Harry Potter no me pertenece, que triste es eso de verdad, pero bueno que se puede hacer, mientras pueda escribir este fanfict esta bien.
En el capítulo anterior:
-Buenas noches Harry. Hermione le dio un abrazo y un beso en la mejilla.
-Buenas noches Hermy. Dijo subiendo las escaleras, aún pensando.
-Ah y Harry, cualquier cosa solo mándame otro mensajito ¿si? Dijo Hermione sonriendo.
-De acuerdo, lo mismo digo Hermy…lo mismo digo.
Ahora si capítulo 7:
Septiembre fue dando paso a Octubre, el mes en que se celebraría un pequeño baile para celebrar Halloween, y se realizaría la primera salida a Hogsmeade, que sería unos días antes del baile. Los estudiantes ya se encontraban ansiosos de poder salir, y aprovechar de comprar algunas cosas para el baile que se había pautado para el 31 de ese mes, y Hogsmeade era el sitio ideal para realizar sus compras.
Era la mañana del 25 de Octubre, el día en que estaba pautada la salida a Hogsmeade, muchos estudiantes se encontraban ya en el gran comedor, impacientes por poder salir fuera de los muros del castillo, y respirar aire fresco, lástima que no tendrían tanta libertad, ya que el pueblo de Hogsmeade se encontraba completamente custodiado por aurores y diversos funcionarios del ministerio debido a la situación ya mencionada.
El señor Filch junto con su gata la señora Norris, se encontraban en la entrada del castillo chequeando la lista de los alumnos que podían salir y pasando el detector de objetos tenebrosos. Una vez que el trío de amigos se encontraba ya afueras, apenas cruzaron las verjas de entrada vieron a dos funcionarios haciendo la ronda de vigilancia, también unos profesores iban con ellos.
Hermione había quedado en verse con Ginny cerca de Zonkos para ir de compras, o lo que Ron denominaba "hacer cosas de chicas", comentario por el cual recibió una mirada de reproche de Hermione y Ginny quienes se fueron en la dirección opuesta, mientras que Harry y Ron entraban a Zonkos. Desde aquel primer día de clases Harry y Hermione no habían tenido tiempo de compartir tanto, lo mismo con Ron, ya que Harry y Ron se encontraban practicando al Quidditch la mayoría del tiempo o estudiando para alguna materia, y Hermione entre los deberes y la biblioteca consumía gran parte de su tiempo, incluso había regresado a su manía de tejer suéteres y gorros para los elfos, sinceramente Hermione era única y especial, pensaban Harry y Ron.
Mientras se encontraban realizando sus compras cada uno por su lado, A Ginny y a Hermione se les acercó un extraño jovencito y les dio una nota, Hermione supuso que sería de Harry ya que ese método lo había usado anteriormente, aunque era el quien entregaba las notas personalmente, la abrieron en cuanto hubieron salido de la tienda, la nota parecía tener la letra de Harry, decía lo siguiente:
Hermione, Ginny nos vemos cerca de la casa de los sustos.
Ese era el único mensaje que contenía, les parecía muy extraño, voltearon el pergamino para asegurarse, pero no encontraron nada del otro lado, así que con sus compras en mano decidieron ir a averiguar, pasaron enfrente de un par de aurores y de otras tiendas, hasta que se alejaron y lograron visualizar la casa de los sustos.
Mientras que Ron y Harry se encontraban intentando salir de Honeydukes, era una lucha total muchos alumnos se encontraban comprando grandes cantidades de dulces, una vez que lograron salir se les acercó un jovencito muy particular y les entregó una nota.
La abrieron rápidamente y se encontraron con lo que parecía ser la delicada caligrafía de Hermione, la nota decía lo siguiente:
Chicos, para cuando lean esto ya habremos terminado nuestras compras, así que los estaremos esperando en las afueras de la casa de los sustos para después ir a caminar un poco por el pueblo, nos vemos.
En cuanto subieron la mirada para preguntarle al joven quién le había entregado esta nota, se dieron cuenta que ya no se encontraba en su campo visible, así que decidieron encaminarse a la casa de los sustos, ya cuando estaban llegando vieron a lo lejos las siluetas de Hermione y Ginny que los saludaban con las manos.
-Hola chicos ¿Qué tal les fue con las compras? Pregunto Ginny.
-Muy Bien, fuimos a Zoncos y a Honeydukes. Dijo Harry mostrando las bolsas.
-Ah y también fuimos a la nueva tienda de artículos de Quidditch que abrieron. Dijo Ron sonriente, mientras que Ginny y Hermione intercambiaban miradas que decían claramente: ¡Hombres!
-Hey Harry, ¿Por qué nos citaron aquí? Dijo Hermione acordándose de la nota.
-¿Nosotros, fueron ustedes las que nos enviaron una nota. Dijo Harry sacándola de su bolsillo.
-…Harry, esa no es mi letra, es decir si se parece mucho, pero entonces ¿Quién nos mando esta nota? Dijo sacando un pedazo de pergamino del mismo tamaño pero que simulaba contener la caligrafía de Harry. Eran unas copias bastante exactas de la letra de alguien.
Todos sacaron sus varitas y se dispusieron a alejarse lo más rápido posible de ese lugar, al parecer alguien les había tendido una trampa, y hasta ahora habían caído completamente. Se quedaron helados en cuanto vieron que los arbustos que rodeaban la entrada al bosque se movían, alguien se acercaba. Harry y Ron se pusieron delante de las dos jóvenes dispuestos a defenderlas con sus vidas si fuera necesario, en ese momento todos pensaron en lo estupidos que habían sido por ir al único lugar en el que no había seguridad en todo el pueblo, y estaban ¡completamente solos, con nada más para defenderse que sus varitas, su ingenio, y unas bolsas de compra.
Entre las sombras de los arbustos salió un joven rubio, parecía como si estuviera escapando o desesperado por llegar a algún sitio lo más rápido posible, era Draco Malfoy, que en cuanto los vio cayó al suelo inconciente, se acercaron rápidamente y consideraron en dejarlo, pero no les pareció justo, aunque este fuera uno de sus enemigos más allegados, intentaron despertarlo, pero viendo que no reaccionaban usaron ¡Enérvate, pero el hechizo no funcionaba, por alguna razón todos vieron como la cara de Ginny se volvía inexpresiva y palidecía, estaba más blanca que la nieve.
-Ok chicos tenemos que regresar rápidamente al pueblo, no me agrada nada lo que esta sucediendo. Dijo Harry mientras que miraba de un lado a otro.
-Tenemos que movilizar al tarado este. Dijo Ron mientras miraba con reproche a Malfoy.
Como respuesta Ginny realizo un hechizo de levitación haciendo que el cuerpo de Draco flotara, de esta forma podrían llevarlo más fácilmente. Comenzaron a alejarse cuando una voz fría, distante y cruel los hizo pararse súbitamente.
-¿Adónde se dirigen Potter, si apenas acabamos de llegar, espero que las invitaciones hayan sido de su agrado.
Se voltearon lentamente, con varita en mano, mientras Ginny bajaba a Draco al suelo, lo dejo recostado cerca de una roca. Allí se encontraban, un número de mortífagos, ¡que se suponen se encontraban encerrados en Azkabán, pero el misterio sobre esto no tardó en revelarse ya que de repente sintieron como si nada tuviera sentido, como si la felicidad no existiera, entonces se fijaron en un gran número de seres encapuchados que se encontraban detrás de estos.
-Vaya Lucius, veo que lograron salir rápidamente de la prisión ¿no, ah pero seguro necesitaron de la ayuda de su "Señor".
-¡No te atrevas a referirte a el con ese tono de sarcasmo Potter!
-Ya, ya Macnair, deja el pobre chico no sabe de lo que habla.
-O no, si que lo se, hablo del incompetente de Voldemort, que siempre manda a otros a hacer el trabajo sucio. ¿A qué se debe esta visita, ¿Acaso es otro intento de asesinato?
-No Potter, el privilegio de asesinarte es de nuestro Lord y de nadie más. Pero bueno ya hemos tenido un rato de diversión. Dijo Malfoy mientras sonreía maliciosamente, a Harry y al resto se les bajó la tensión, ¿qué había querido decir con esto?
-Ah…a ¿qué se refiere con eso? Dijo Ron con desafío.
-Bueno ya que lo preguntan. Chasqueó sus dedos, los mortífagos soltaron a un cuerpo inanimado en medio de los dos bandos, no se le veía bien la cara, pero les heló la sangre, al poder ver que se encontraba muerto.
-¡Desgraciado! Grito Ginny, mientras los mortífagos se reían.
Así comenzó una batalla, hechizos que volaban a diestra y siniestra, los chicos lograron arreglárselas un poco contra los mortífagos, aturdieron a un par, pero en cuanto los dementores se metieron en medio se les complicaron un poco más las cosas, por suerte todos habían formado parte del ED, así que eran capaces de materializar unos patronus que mantuvieran alejados a los dementores.
Harry se encontraba esquivando unos hechizos de Lucius, Ron luchaba contra Macnair, Hermione ayudaba a Ginny con otro par. Poco a poco se les fueron agotando las energías, los mortífagos eran magos con mayor experiencia y con mayor resistencia. Iban cayendo, a Ginny la había alcanzado un hechizo, Ron dejó la lucha con Macnair para ir en su ayuda, solo quedaban ahora Harry y Hermione.
-Vaya Potter, parece que no eres tan inútil como lo creía. Por lo menos pareces ser mejor que el estúpido de tu padre. Y tras este comentario soltó una carcajada malvada, que enfureció más a Harry.
-¡Cállate Malfoy, NO TIENES DERECHO DE HABLAR ASI DE MI PADRE! Decía Harry.- ¡Sectusempra!
-¡Desgraciado, ¿cómo te atreves a lanzarme esa clase de hechizos, ¿De dónde rayos lo sacaste? Decía mientras que revisaba la pierna que le sangraba, el hechizo había pegado de lleno contra esta.- ¡Cruciatus!
-¡Harry no! Grito Hermione.
-¡AHHHHH! El hechizo hizo que perdiera el conocimiento, ya que no tenía muchas energías luego de la batalla en la que acaba de participar, había agotado todas sus reservas, aún en el último segundo intento mantenerse conciente, pero no pudo más que escuchar el grito de Hermione.
Luego del incidente Harry no despertó sino a la mañana siguiente, al abrir sus ojos, todo estaba borroso, pero por las luces y lo poco que podía distinguir supuso que se encontraba en la enfermería del colegio, tanteó la pequeña mesa que se encontraba a un lado de su cama, y encontrando sus anteojos se los colocó. De repente recordó los sucesos, y un pánico recorrió todo su cuerpo, ¿Qué pasó con los demás, ¿Cómo estarán, ¿Dónde, todo era su culpa, caer inconciente y dejar a sus amigos era algo que no debió de haber pasado. Intentó levantarse apresuradamente pero se fijó que alguien se encontraba sentado al un lado de su cama, y su cabeza descansaba sobre la misma, era…
-¡Hermione! Gritó Harry eufórico.
-¡Ahhh, ¿Qué? ¿Harry, ya despertaste? Se abalanzó sobre Harry y le dio un gran abrazo y este se lo devolvió.
-Por Merlín, ya me había preocupado por ustedes. Pero dime… ¿Cómo llegamos aquí, ¿Qué sucedió, ¿Dónde están Ron y Ginny?
-¡Cálmate un momento Harry, no es bueno que te alteres, además si Madame Pomfrey te ve así no te va a permitir salir antes. Dijo con una sonrisa.
-Ok, muy bien pero cuéntame ¿Qué rayos pasó?
-Muy bien, después de que caíste inconciente, solo quedábamos Ron y Yo, Ron fue aturdido por otro de los mortífagos mientras que se encontraba protegiendo a Ginny, ya yo estaba en estado de pánico, me iban a atacar en cuanto una serie de hechizos comenzaron a salir disparados en contra de los mortífagos, que fueron retrocediendo, eran los aurores, de alguna forma habían escuchado los gritos que habíamos lanzado, un poco más y no se que hubiera sido de nosotros, después de eso los seguí mientras que ellos los llevaban…y… recogieron el cadáver…Dijo Hermione mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.
-Hermione ¿Qué sucede, ¿Quién era?
-Harry, era…era… ¡era Neville! Dijo esto soltando el llanto. El pobre chico había sufrido el infortunio de la muerte, el destino lo había llevado por el camino equivocado. Harry estaba en shock, no era posible, no lo podía creer, el Neville que todos conocían ahora…muerto, se había ido, al igual que el resto.
-Los aurores suponen que se encontraba en el lugar equivocado, y en el momento menos indicado. Dijo Hermione entre sollozos.- Usaron la maldición: ¡Avada Kedabra contra el, no es justo Harry, no es justo. Dijo Hermione soltando más lágrimas. Harry tenía los ojos aguados pero se negaba a dejar salir esas lágrimas, debía ser fuerte para poder apoyar a los demás.
-No Hermione, no es justo. ¿Dónde se encuentra Ron?
-Está del otro lado de la enfermería, acompañando a Ginny.
-¿Qué hora es?
-Son las 10 de la mañana del 26 de Octubre.
-¿26 de Octubre, es decir que ha pasado un día.
-Si, nos tenías un poco preocupado, ya Ginny había despertado, pero tú no mostrabas signo alguno de que fueras a despertar, me preocupé mucho. Dijo Hermione soltando el llanto de nuevo, mientras Harry la sostenía en sus brazos, le dio un beso en la frente para calmarla.
-Muchas Gracias Hermy. Dijo con una ternura, Hermione solo se limitó a mirarlo.
-No hay nada que agradecer Harry, no se que haría sin t…sin ustedes en mi vida.
-Yo tampoco sabría que hacer sin ustedes.
Fin del capítulo
Bueno chicos, decidí agregarle un toque oscuro a la historia, no todo podía ser tan perfecto ¿no es cierto, jejeje, bueno en el próximo capítulo podrán averiguar (aquellos que se lo preguntaron) qué rayos hacia Malfoy corriendo en dirección a la casa de los sustos. Y otros detalles más.
Por favor chicos y chicas, dejen un review se les agradece muchísimo, alegran mi día.
Me retiro nuevamente, hasta la próxima edición de Amor intelectual.
Draco: Hey, y ¿por qué yo la hice de tarado desmayado?
Miss. Taisho: Pues porque luego vas a cumplir un papel importante en la historia, además no quería que salieras lastimado en la lucha, y no podías pelear contra tu padre.
Draco: ¿Cómo que no, claro que si, y lo hubiera hecho.
Miss. Taisho: no porque yo no quería que fuera así en la historia ¡y punto, no hay discusión, se cierra el asunto.
Draco: ¡A mi nadie me calla, soy Draco Malfoy, miembro de la familia Malfoy…
Miss. Taisho: si, si de una línea de sangre limpia, la familia con el mayor número de mortífagos, etc., etc., te conozco muy bien.
Draco: No, claro que no me conoces… (Se calla, Ginny le pone cinta adhesiva en la boca)
Miss. Taisho: ¡Gracias Ginny!
Ginny: De nada, sinceramente ya me estaba obstinando un poco, Jejeje.
Ja ne Miss. Taisho
