Dislaimer: todo lo reconocible no es mío. ¿Había alguna duda?

Esta semana estoy feliz, gracias por todos los comentarios Heiko, llusine, gore, OrionAqua, Kritias e Ygramul.

Va por vosotros y espero que os siga gustando. A veces, lo mejor está al final.

La verdad espero seguir recibiendo comentarios…sino ¿cómo se si os gusta?


Así que las princesas partieron en formación militar... cantando los elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña…. o cualquier otra tonadilla que se les ocurriera, desafinando muchísimo, claro... y a los pocos pasos (no hay que torturar demasiado a Ceni, que esos zapatos seguro le rozan) detrás de un montículo por el que aún no habían ido nunca, se encontraron un río infestado de tiburones japoneses haciendo turismo con su guía con su sombrilla amarilla que iba diciendo:
- Chion shin suan (paso de intentar escribir algo en ese idioma) ... que es algo así como a la izquierda pueden ver...

Las princesas se sorprendieron, nunca habían oído hablar de tiburones parlantes, pero a una, aunque no me preguntéis cual, se le ocurrió decir:- ¡Como los sapos de ella baila sola que bailan flamenco! - y la que se lió.

Tal y como estaban empezaron a acercarse al agua arremangándose como podían los vestidos para poder alcanzar a los tiburones, ya que estas princesas eran poco conformistas, a ver si se convertían en príncipes, y a los que no querían los amenazaban con las metralletas. Siempre capitaneados por caperucita y Margarita.
- Chicas, chicas, controlaos... a ver a la de 3...2...1...
- Eh! tu... Margarita... que no te cueles que estaba yo delante
- ¿Por qué te escapas tiburoncito? - preguntaba casi llorando una de ellas.

- ¿Ya cada una tiene el suyo amarrado? – preguntó Caperucita medio mosqueada… a ver si de una vez podían hacer lo que había que hacer.

-¡SIIIIIIIIIII! – contestaron todas a la vez

- Entonces todas a la vez, a la de 3….2…..1….

Así fue como una vez engañados o amenazados estos amables tiburones que no entendían nada, se llevaron un beso cada uno. Pero ellas lo que no sabían, por no preguntar, era que sobre ellos pesaba una maldición y de repente...

Se convirtieron uno en Michel Jason y el resto en los zombies... y empezaron a bailar Thriller...

Al acabar, las princesas estaban asustadas pero aplaudieron a rabiar. Lo que no sabían es que esos zombies se alimentaban de cerebros humanos, aunque si lo supieran tampoco les interesaría demasiado. Así que les dejaron acercarse tranquilamente. El problema fue... que los pobres zombies vieron que no tenían nada en la sesera y muertos de hambre como estaban, decidieron sacar un móvil con GPS, el guía ahora Michael que iba preparado para todo, y les dirigió a los centros culturales y estudiantiles más importantes, Oxford y Cambridge. Había un partido de futbol entre ellos a los 3 días, seguro que allí tendrían que comer.

Las princesas se quedaron algunas aún en shock…
-He besado un zombie
- He besado un zombie

-Peor, he besado un tiburón que se volvió zombie…. ¿hay algo malo en mí?
- Me intentaron comer
- Me han dicho que no tengo nada en la sesera...

Así un poco disgustadas... aunque para eso esta la cestita, Caperucita sacó un espejo para cada una y se lo dio a cada una diciendo:
- Mira lo que tengo aquí.
- Que guapa soy… -decía Bella
- Que porte – esa seguro era Ceni
- Que bellezón…-Así todas se fueron alabando a sí mismas mientras veían los espejos y se quedaron contentas.

-Estas chicas no necesitan un espejo mágico- pensaban divertidas, algunas que eran más normales... (Como pasan desapercibidas no sé quienes son jajaja) Mientras comentaban entre ellas, susurrando para que no las oyeran.

-Por cierto, esa cestita ¿cómo mete todo eso Caperucita?- preguntaba otra

-¿Será como el de Mary Poppins?, la conocéis ¿verdad? Es la niñera de los vecinos de la esquina.

-Si si, contestó una tercera, creo que sacó la idea del bolsillo mágico de Doraemon

- Pues no sé, -dijo la primera- conociendo a Caperucita, no me extrañaría que hubiera secuestrado a Doraemon para que le diera su bolsillo. ¿No crees Olga?

- Seguramente, hace tiempo que no le veo – contestó la segunda, que ahora sabemos que se llama Olga- pero a Mary Poppins tampoco e imagino que un maletín se parece más a la cestita. Lore, tú que eres su vecina ¿La viste esta semana?

-Pues no, la verdad. Hace unos días dijo que tenía algo muy jugoso que contarme, pero no la he vuelto a ver, pensé que los niños estarían enfermos o algo y tampoco la molesté. Aunque, a los niños me pareció verlos. Gore, tus vecinos ¿No habrán cambiado de niñera?

- No creo, contestó la última, sólo he visto a los niños con el padre… pero yo se el cotilleo…espera a que te lo cuente ella, es jugoso… a más no poder…. Eso sí, les robaron en casa hace 3 días…. Quién sabe….

De repente se oye una voz sobre todos mientras nuestras amigas ahora menos desconocidas cotilleaban y especulaban y las princesas se seguían adorando. (Sí es que no necesitaban abuelas, las buenas mujeres se estaban dando la gran vida de excursión en excursión.)
- Ahora, arriba que ¡vamos a seguir! - chilló animada Margarita.

Así que se movieron a lo largo del río y encontraron un precioso puente que les llevó al otro lado, al menos a las que miraron, el resto, como Caperucita, Ceni, Fiona, y Margarita cruzaron a pie el río infectado ahora de sanguijuelas por no ver el puente. Así que acabaron todas empapadas y con un cabreo de mil pares puesto que vieron que las otras desde el puente se reían de ellas. ¿Y quien no? Yo me estaría partiendo.

Aunque ésta no es la última aventura que tuvieron antes de llegar a casa de Oberón, que ya se estaba impacientando por no saber que pasaba durante todos esos días. Ya estaban en octubre, cerca de Halloween pero no se veía resto de las malvadas (jm jm) digo, de las adorables, bellas y maravillosas princesas. ( NA: no sé vosotros pero a mí me dan miedo)

Las princesas sin embargo, siguieron con su tediosa tarea de ir a casa de Oberón; pero antes, tenían que ir por un túnel que separaba el valle en el que vivían de otros reinos y del mundo real. Como Caperucita (que yo y muchas de las princesas estamos convencidas de que era un travesti) no quería coger un mapa ni preguntar, se metieron en medio del túnel sin conocerlo antes porque era una atajo, eso dijo Caperucita, aunque al llegar vieron que tenía un gran laberinto y 6 salidas posibles:

1. Al mundo real
2. A otra dimensión donde todo estaba al revés.
3. Al lugar donde estaban echando la timba los malvados.
4. A sus propios palacios.
5. A casa de sus padres (viven en otro reino hallen de los mares)
6. A casa de Oberón.

Pero para escoger bien necesitaban de esa guía que no tenían y que no compraron porque ¿para qué? Si seguro que no es tan difícil según Margarita, si el príncipe podía ella más.
Caperucita y Margarita lideraban el conjunto de princesas seguidas por sus mejores amigas, Ceni, Blanca... etc. Atrás iban el resto de las princesas que pensaron que iba a ser algo divertido como el secuestro pero que eso de ensuciarse no les gustaba nada, y aún encima veían absurdo el ir a por el lobo y a por el príncipe…

Finalmente estaban nuestras amigas Olga, Gore y Lore que sí que conocían el camino pero se lo estaban pasando en grande y pasaban de ayudarlas, aunque eso sí, preguntándose si no sería bueno volver o dejarles el mapa que tenían. Aunque decidieron, que era más divertido así, total, ellas ya conocían cómo funcionaba todo y como se podían comunicar telepáticamente se lo estaban pasando en grande. No serían tan guapas o creídas como el resto, pero de tontas, no tenían ni un pelo.

Así el grupo intermedio, que no sabía nada, y ya no veía esto divertido, cada vez andaba más despacio... al hada su malvado, Goru, le había dado un mapa que les indicaba las salidas y a donde iba el centro del laberinto (a la nada si no respondías bien una pregunta del Oráculo/Esfinge, según la entrada), así que habló con sus compañeras y quedaron que volverían dejando a las pringadillas solas.

De repente, Margarita y Caperucita, estas amigas lideres natas, se dieron cuenta que no había tanto jaleo, se pararon, levantaron las linternas (no pensarás que ven a oscuras) y vieron que faltaban unas cuantas, por lo que se cabrearon mucho.
- Chicas, el resto son unas esquiroles.
- Nos vengaremos...
- Esto no quedará así.

Nuestras amigas viendo que se estaban poniendo moradas y verdes comentaron con las de al lado.

- ¿No creéis que así dan miedo?

- A mí me da más miedo éstas que lo que haya al otro lado, así que voy por si acaso

- Si, yo no quiero que se venguen.

- DE QUE CREEIS QUE HABLAIS- Corrió hacia ahí Caperucita cabreada, que no había oído nada pero pensó que se iban a escapar también.

- Tranquila Caperucita, no pasa nada, estas chicas seguro que estaban diciendo que es muy bueno vengarse del resto.- Le dijo Blanca, pensando, ¿no ves que si las asustas y necesitamos a alguien que se sacrifique va a tener que ser una de nosotras? Pensamiento generalizado por otra parte, entre el grupo de cabecilla. - ¿verdad chicas? – preguntó Blanca a las que interrumpieron

-Bueno…. Pues…. Yo….estaba….diciendo…-empezó una con miedo.

- Decíamos que fue una pena no saber que iba a durar tanto antes, sino habríamos cogido chocolate para todas y no tendríamos que racionarlo- Contestó Olga rápidamente.

- Oh, chocolates ¿no tendréis un poco por ahí? – Preguntó Ceni ilusionada.

- Se nos acabaron antes, lo sentimos – Contestó Gore, escondiendo el que llevaban, era una buena moneda de cambio, pero para eso no lo podían comer.

- Entonces nada, seguimos- Dijo Caperucita más calmada- pero que sepáis que no os podréis escapar, conozco vuestras caras – susurró para que sus amigas no la oyeran.

-Snifff snifff..- estaban llorando las que creían que esto se había vuelto una pesadilla y no iban a poder escapar.

-Tranquilas chicas, -las consolaban nuestras amigas con voz calmada- ya veréis como no es para tanto. Lo que pasa es que están nerviosas.

Así continuaron la marcha, el grupo rezagado animando a las pobres desconsoladas, yendo más despacio y el de cabeza planeando una cruel venganza contra el resto, lo que les dejó solas porque no se fijaron que la distancia entre los grupos crecía a pasos agigantados. Pero como no llevaban un mapa no sabía a donde se dirigían ni donde buscar a las habían perdido y tan humildes como son pensaron que el resto no pudo seguirles el ritmo. Si eran lentas, ¿no les podían culpar por eso no? Ya aparecerían, o sino a ver si se las comían los leones. Pena de chocolate…. Así y después de unos días que les parecieron semanas se encontraron que estaban…


¿Dónde estaban?

1. En el mundo real

2. En otra dimensión donde todo estaba al revés.

3. En lugar donde estaban echando la timba los malvados.

4. En sus propios palacios.

5. En casa de sus padres (viven en otro reino hallen de los mares)

6. En casa de Oberón.

7. En el centro del laberinto

Se abren las apuestas señores