-¿Quieres dejar de hacer eso? -se quejó Zoro.
-¡No puedo evitarlo! -gritó Perona-. Ya pasaron muchas horas. Todo está bien, ¿verdad? ¡¿Verdad?! ¡¿VERDAD?!
En la mansión Dracule el ambiente estaba agitado debido a los últimos preparativos de la tradicional cena de año nuevo. Aunque casi todo estaba listo, eran los detalles los que no dejaban tranquilo a Mihawk y el hecho de que sus hijos estuvieran aun más ansiosos que él tampoco lo ayudaba.
-Perona, si sigues dando vueltas en círculos, voy a lanzarte por la ventana -advirtió Zoro.
-¡Qué poco considerado! -gritó Bonney, lanzándole a Zoro el pedazo de pastel a medio comer que tenía en la mano.
-Y tú seguramente rebozas de consideración -se burló Zoro, atrapando el pedazo de pastel en el aire para luego comérselo de un bocado.
-¡Claro que sí! Vieras que nunca lanzo comida -dijo Bonney sonriendo.
Sentada sobre la mesa Bonney estaba rodeada de pasteles y dulces, mientras los devoraba observaba a su amiga dar vueltas en círculos mientras hablaba consigo misma sobre la ausencia de Law y Hawkins sin poder contener su estrés.
-¡Iré a preguntarle a papá si Law lo ha llamado! -dijo de pronto Perona, saliendo del comedor a toda prisa.
-¿Qué coño le pasa? -se quejó Kid-. Hace nada no paraba de llamarme contándome lo mucho que odiaba a Law y ahora resulta que no puede vivir sin él.
-Mira lo que una bala puede lograr -dijo Zoro-. Qué pena que ya no seas el favorito.
-Cierra la puta boca -dijo Kid, lanzándole la botella de whisky que estaba tomando.
-¿Tienen problemas para mantener objetos en las manos o qué carajos? -se quejó Zoro, atrapando la botella en el aire.
Kid y Bonney habían llegado a la mansión Dracule cerca del mediodía para enterarse de lo ocurrido la noche anterior. Y si bien Kid quería ir a buscar a Law y Hawkins para romperles algunas costillas a ambos por no haber cuidado de Perona, había sido detenido por esta última. Perona y Bonney sabían bien cuál era la debilidad de Kid: porque por muy maldito bastardo que fuera no podía luchar contra las lágrimas de una pelirosada hermana menor, y ambas cumplían con los requisitos.
-¡Dice que no lo ha llamado! -anunció Perona, entrando al comedor tan escandalosamente como se había ido de él.
-Pero si fuiste tú la que nos contó que Law está sin celular por tu culpa -le recordó Zoro-. Obviamente no se puede comunicar.
-Por mi culpa…
-¡Ni te atrevas a ponerte a llorar! -gritó Zoro al caer en la cuenta de lo que acababa de decir-. ¡A Hawkins! ¡Tienes que llamarlo a él!
-Pero… ¿está bien llamarlo? Él ha renunciado…
-Pues más motivos para llamarlo. Hay que sobreexplotarlo mientras aún trabaje aquí.
-¡Arg! ¡Cállate! -gritó Perona, acercándose a la mesa y arrojándole lo primero que cogió.
-¡Aja-já! -exclamó Zoro, agarrando en el aire la bandeja de plata que su hermana le había lanzado-. Ya sé de dónde coño has sacado esa manía.
Perona infló los cachetes y se le subieron los colores al rostro al tiempo que apretaba con fuerza el encaje de su largo vestido. Zoro retrocedió un paso; sabía que la había cagado. Conocía demasiado bien a su engreída hermana menor como para saber que estaba a punto de armar un berrinche que podría mover los cimientos de toda la mansión.
-Perona, no llores –dijo Kid-. Siéntate y cómete algún dulce –agregó, señalando la mesa totalmente abarrotada de comida y bebidas.
Perona obedeció: no lloró ni hizo ningún berrinche. Se acercó a una silla, se sentó en ella y se comió un dulce.
-¡¿Qué?! -gritó Zoro-. ¡¿Por qué le haces caso a Kid y a mí no?!
-Bah, sólo cállate -le dijo Kid.
El pelirrojo se acomodó en su silla y sonrió, radiante. Podía decir que no le importaba, pero en realidad amaba el que Perona le hiciera caso. Le encantaba la idea de tener dos pequeñas hermanas menores berrinchudas que sólo lo escucharan a él.
-Nunca he deseado tanto que Law vuelva a casa -confesó Zoro-. A ver si sigues sonriendo cuando llegue.
-Ese desgraciado.
-Sí, bueno, él también debe estar emocionado de verte la cara. -Zoro dejó de hablar, como si algo lo hubiese interrumpido de pronto-. Creo que ya llegaron.
-¡¿Sí?! -gritaron Perona y Bonney, saltando de sus lugares.
-Calmadas las dos -dijo Kid, poniéndose de pie y asomándose por uno de los grandes ventanales del gran comedor-. Sí, ahí vienen. Ése es el auto de Hawkins.
-¿No vas a estacionar en el garaje? -le preguntó Law a Hawkins al notar que el rubio pensaba estacionar el auto en el jardín frontal, frente a la puerta principal de la mansión.
-Así caminas menos.
-No necesito tantos cuidados.
-Y yo no necesito hacerte caso.
-¿Por qué era que no quería que renunciaras? -se quejó Law-. Lo he olvidado.
Ambos colegas apenas habían colocado un pie fuera del auto cuando vieron a Perona y Bonney correr hacia ellos. O más específicamente, correr hacia Law. Aunque el término atropellar se acercaba más a lo que el médico estaba a punto de sufrir: tan pronto bajó del auto y cerró la puerta, ambas pelirrosadas se lanzaron contra él, estrellándolo contra el auto.
-Eso te pasa por rechazar los cuidados del guardaespaldas -dijo Hawkins.
-¡Law! ¡¿Estás bien?! ¡¿Por qué tardaron tanto?! -chilló Perona mientras le asestaba algunos golpes.
-¡Hace mucho que no nos vemos y resulta que te pegan un tiro! -se quejó Bonney, estrujándole la camisa del traje.
-¡Hawkins! -logró gritar Law por sobre el ataque verbal y físico del cual estaba siendo víctima-. ¡Hawkins, maldito idiota! ¡Necesito ayuda!
-Señoritas, me encargaron traerlo entero. Si le rompen algo, Mihawk me culpará.
-Oh, por supuesto -dijo Bonney, soltando a Law y cogiendo a Perona por los cachetes para que dejara de golpear al médico-. Ahora el jefe de la casa es el único que tiene permiso para romperle algo, ¿verdad? –agregó, con una sonrisa cínica en el rostro.
-Precisamente -confirmó Hawkins.
-¡Bonney! -se quejó Perona, sonrojada con el comentario.
-No hacía falta que le confirmaras nada -le escupió Law al rubio.
Law hizo gala de todo su autocontrol para evitar que los colores se le subieran al rostro también. Tosió un par de veces para disimular su molestia, se arregló la ropa que ambas mocosas le habían estrujado y fingió no haber escuchado nada.
-Te ves bastante bien -dijo Bonney, mirándolo con detalle-. Esperaba verte un poco más hecho mierda, ya sabes. Aquí Perona hizo un drama mientras no estaban y yo ya te imagina sin brazo y con los intestinos afuera.
-¡No es cierto! -negó Perona, sonrojándose aun más.
-Estoy bien -dijo Law, poniendo una mano sobre la cabeza de Bonney y removiendo sus cabellos-. Lo único que tu problemática amiga arruinó fueron mis vacaciones.
-Mentiroso -rio Bonney al tiempo que se lanzaba sobre él para abrazarlo-. Tú no sabes qué son vacaciones.
Perona infló los cachetes con la escena. Eran amigas, pero eso no la exoneraba de sus ataques de celos.
-No te pongas pesada, eh -advirtió Bonney al detectar las intenciones de Perona-. Han tenido bastante tiempo juntos y hasta protagonizaron una escena trillada de película policial clase B venida a menos. Yo no lo veo hace un par de años, así que si quieres abrazar a alguien, ahí está Hawkins.
-Y por supuesto que él es una máquina andante de abrazos gratis -agregó Law.
-Si ya está de salida deberías aprovechar en estrujarlo mientras aún puedas -dijo Bonney.
-Con respecto a eso… Hawkins se ha retractado y se quedará –anunció Law.
-¡¿En serio?! -preguntó Perona, apuntando sus maquillados y grandes ojos hacia el rubio.
-Sí -confirmó él.
-¡Gracias por convencerlo! -dijo Perona, saltando hacia Law.
-¿No deberías abrazarlo a él? -cuestionó Bonney, señalando a Hawkins.
-No fui yo quien lo convenció -explicó Law.
-¡Sea lo que sea que estén haciéndole a ese puto bastardo, espero que sea letal!
El grito de Kid les llegó fuerte y claro a pesar de estar bastante lejos. Zoro y Kid salían de la mansión en dirección al jardín frontal para darles la bienvenida, aunque el pelirrojo no parecía querer expresar mucho cariño de por sí.
-¡Zoro! ¡Hawkins se queda! -anunció Perona cuando su hermano y Kid se acercaron.
-Vaya, hombre -dijo Zoro, acercándose al rubio y estrechándole la mano-. No tienes ni puta idea de cuánto te quiero en estos momentos.
-Sólo lo dices porque sabes que si él se iba, te obligarían a cuidar de Perona -acusó Bonney.
-Pero por supuesto que es por eso. Mis intenciones siempre son así de claras.
-Hey, Hawkins -saludó Kid.
-Hola, Kid.
-Tenía pensado cambiarte la estructura ósea a golpes, pero en vista de que decidiste quedarte a arreglar tu puto error, supongo que con eso ya tienes bastante castigo.
-Gracias, supongo -dijo Hawkins.
-Bueno, siempre puedes golpearlo a él -dijo Zoro, señalando a Law.
-¿Golpearlo? ¿A él? -dijo Kid, mirando con desdén a Law-. Qué asco.
Bonney cogió a Perona por los hombros y la alejó unos pasos de Law en lo que su pelirrojo hermano se acercaba a él.
-Te ves demasiado bien para haber recibido un tiro -dijo Kid tras examinar visualmente a Law unos segundos.
-Pero por dentro estoy sufriendo -explicó Law-. Verte siempre causa dolor
-¿Dónde fue que le dieron? -preguntó Kid, mirando al guardaespaldas.
-En el brazo derecho -respondió Hawkins.
Tan pronto escuchó la información, Kid le lanzó un puñetazo a Law en el brazo derecho, haciendo que el ojeroso soltara un grito de dolor para luego caer de bruces contra el suelo.
-Eso fue para que también te duela por fuera -explicó Kid-. Me gusta ayudarte a encontrar el equilibrio cuerpo-mente.
-Hey, hey, pensé que dijiste que te daba asco tocarlo -le recordó Zoro.
-Me da asco, pero no dije que no iba a hacerlo.
-¡Kid! ¡Law está herido! ¡Sé un poco considerado! -se quejó Perona.
-Lo soy. Por eso pregunté antes.
Law, quien aún seguía en el suelo, aprovechó que Kid estaba distraído hablando con Perona para lanzarle una patada detrás de la rodilla. El pelirrojo cayó de espaldas, sin poder reaccionar antes de golpearse la cabeza.
-Puto bastardo -se quejó Kid desde el suelo.
-Hola a ti también -le respondió Law desde el mismo lugar.
-Mihawk, ya llegamos. Estamos afuera, en el jardín frontal -informó Hawkins hablando por su celular-. Te recomiendo venir rápidamente porque no puedo garantizar el óptimo estado de Law por mucho tiempo.
-¡Zoro, haz algo! -chilló Perona.
Kid y Law habían logrado ponerse de pie, pero sólo para poder continuar de manera más cómoda y vertical su pelea. Estando en el suelo les resultaba complicado tratar de arrancarse las cabezas.
-Claro que haré algo -afirmó Zoro-. Y eso será apostar por Kid.
-Yo también -dijo Hawkins.
-¡Zoro! -gritó Perona.
-Ay, pero míralos, qué lindos -dijo el peliverde-. Siempre es bueno ver un reencuentro entre amigos. ¿Me estás pidiendo que interrumpa tan magno evento? ¿Qué soy yo? ¿Un bastardo sin corazón? Deberíamos disfrutar de este mágico momento. De hecho, nos hace falta más público. ¿Dónde está Mihawk?
-Es cierto -dijo Hawkins-. No tenemos el público completo. Nos faltan los dos señores.
-Momento, ¿qué? -dijo Kid, distrayéndose unos segundos de su pelea con Law-. ¿Va a venir?
-Sí -dijo Law-. En primer lugar, fue él quien nos convenció de estar aquí.
-¿Quién? -preguntaron Perona, Bonney y Zoro.
-El padre de Law -explicó Hawkins.
-¡¿En serio vendrá?! -preguntó Perona muy emocionada.
-Pues si no incendia la moto de Zoro en el camino, sí -dijo Law.
-Oh, él está trayendo mi moto, qué detalle -dijo Zoro, lanzándole una sonrisa a Law-. ¿Y ya te castigó por andar robándote cosas ajenas?
-Yo me preocuparía por ver cómo lo convences de que no te la confisque. Ni cagando la instalación de ese motor ha sido legal.
Zoro y Kid dieron un pequeño brinco al escucharlo. Era más que obvio que ni el motor, ni el sistema eléctrico ni nada de lo que Kid le había instalado a la motocicleta de Zoro cabía dentro del marco de la legalidad. Muchos de los pequeños arreglos y dispositivos extras de aquella moto ni siquiera estaban permitidos para el uso civil.
-Espero que no le debas demasiados favores -le advirtió Kid a Zoro-. Con suerte y decide ignorarte.
-¿Qué? ¿Acaso lo conozco?
-Momento, ¿no les has dicho quién es? -dijo Kid.
-No le digo a nadie nada de él -respondió Law-. El que tú y Hawkins lo conozcan es una desafortunada coincidencia de nuestras vidas en la universidad.
-Ahí viene.
Tan pronto escucharon el anuncio de Hawkins, todos miraron en dirección a la entrada de la propiedad Dracule para divisar a una figura vestida de negro sobre la escandalosa motocicleta de Zoro. Al acercarse disminuyó la velocidad hasta estacionarse junto al auto de Hawkins. Apagó la moto y se bajó de ella, y ya de pie junto a la motocicleta se irguió en toda su estatura y resultó ser exageradamente alto: incluso Kid, con más de dos metros de estatura, pareció encogerse un poco. El recién llegado se arregló el gran abrigo de plumas negras que llevaba puesto sobre un elegante traje blanco rematado con una corbata rosa con corazones. Unos lentes oscuros le cubrían parte del rostro.
-Ya comenzaba a pensar que te habías estrellado o algo -le dijo Law.
-Pero si el que trae pinta de haberse estrellado contra algo eres tú.
-Se estrelló contra mi puño -explicó Kid, sonriendo.
-¡Kid! ¡Hola! –saludó el recién llegado, acercándose al pelirrojo-. Hace años que no te veía. De hecho, ahora veo que tú y Law ya se saludaron. Bueno, nada como un poco de violencia para recordar porqué son amigos.
-Aún no sé porqué lo somos -dijo Kid-. Probablemente necesitemos más violencia.
Más allá, a unos metros de distancia, Zoro, Perona y Bonney miraban con fascinación al padre de Law. Ambas pelirrosadas habían imaginado que debía de ser una persona parecida a Law, al menos en apariencia, pero no esperaban que se viera así: su exagerada estatura y su traje blanco y abrigo de plumas era una mezcla entre algo elegante y siniestro que no podían descifrar.
-Hey, Zoro, hace un par de meses que no nos veíamos.
-¿Eh?
-¿Es en serio? -soltó Law al ver que Zoro no lo reconocía-. No me digas que conoces a muchos sujetos que se ven así –agregó, señalando lo raro y poco usual del sujeto que tenía en frente.
-Bueno, yo tampoco me reconocería -se rio el mentado-. Hace años que no me visto así –agregó, quitándose los lentes negros.
-¡EHHHH! ¡¿Corazón?! -gritó Zoro.
-Holas.
-¿¡Qué!? ¡Momento…! ¡¿QUÉ?! Es decir… Claro que no conozco muchos sujetos como tú, pero no pensé que…
-¿Qué pasa? -preguntó Perona, colgándose el brazo de su hermano-. ¿De qué lo conoces?
-De la estación de policía -respondió Zoro-. ¡Lo conozco desde que iba a secundaria! Nunca pensé que fueras el padre de Law. No me lo creo -dijo Zoro, soltando una gran carcajada-. ¡Hombre, que con lo divertido y lleno de vida que eres, cómo coño te salió un hijo así!
-Soy adoptado -explicó Law.
-Law, ¿por qué no me dijiste que Corazón era tu padre?
-No hablo de él.
-Ah, cierto. Mihawk nos dijo que guardaban en secreto su relación por asuntos de trabajo -recordó Zoro-. Pero… ¿qué asuntos son esos? Siempre estás molestando a Smoker y rompiendo o incendiando cosas. Perona dijo que trabajabas de encubierto, pero en la estación siempre te veo dedicado en hincharle las pelotas a los demás.
-Qué talento, ¿no? -rio Corazón, como si todo aquello fuese sólo halagos-. Generalmente estoy trabajando en misiones de encubierto, pero también tengo periodos en los que me ponen a hacer papeleo de oficina.
-Pensaba que te pagaban por molestar a Smoker.
-Qué va, si eso lo hago gratis -rio Corazón-. Probablemente soy la razón por la que Smoker quiere ascender: así no tendrá que aguantarme.
-Momento -interrumpió Zoro-. Smoker es capitán… ¿y estás diciendo que tú eres su superior?
-Así es.
-Tiene el rango más alto del escalafón en toda la isla -explicó Law-. Pero durante los últimos años ha subido y bajado por ciertos asuntos de insubordinación o por acciones poco legales en misiones de dudosa índole. Aunque yo estoy seguro de que lo hace a propósito para que no lo promuevan -agregó.
-Bah, Sengoku aún está muy joven para que se jubile. Él nos va a enterrar a todos y yo no quiero su aburrido trabajo sentado detrás de un escritorio.
-Aún no me lo creo -reía Zoro.
-Y, bueno, ¿cuál de las dos es la hermana menor problemática? -preguntó Corazón, mirando a Perona y Bonney.
-Las dos -respondieron Zoro y Kid.
-Ella es mi problema -especificó Zoro, señalando a Perona-. Y ella es el problema de Kid –agregó, señalando a Bonney.
-En realidad, Bonney es problema de Kid y Perona es problema de todos -corrigió Law-. Aún estás a tiempo de salir corriendo, Cora.
-Qué va, con lo que me gustan los problemas.
Corazón caminó hasta colocarse frente a Perona e hincó la rodilla en el suelo para estar cara a cara con ella.
-Eres muy linda –dijo, sonriendo-. De razón Mihawk y Zoro no pueden hacer nada contra ti.
Perona no se sonrojó con el comentario. A pesar de que aquel sujeto era prácticamente un desconocido, había algo en él que le resultaba familiar y agradable. Aquella sonrisa era demasiado radiante como para resistirse.
-Cuidado -le advirtió Bonney-. Lo que tiene de linda lo tiene de engreída.
-¡Quién habla! -le gritaron Perona, Zoro y Kid al mismo tiempo.
-Hey, yo al menos puedo cuidarme sola.
-Sí, claro -aceptó Kid, cruzándose de brazos.
-La única razón por la que no tienes guardaespaldas es porque Hawkins ya está ocupado cuidando de otra engreída problemática -dijo Law.
-O sea que eres tan mal hermano mayor como yo -le escupió Zoro a Kid.
-Te callas, mocoso -amenazó Kid.
-¡No necesito guardaespaldas! -gritó Bonney-. Pero acepto tener más hermanos mayores –agregó, pasando su mirada a través de todos los hombres presentes.
-Corazón, ¿nunca pensaste en darle una hermanita a Law? -preguntó Zoro.
Perona se sobresaltó con el comentario. Ella no le había dicho a nadie sobre su conversación con Law y la historia de la muerte de su hermana y sus padres. Esperaba que aquel comentario no hiciera sentir mal a Law.
-No te preocupes por una hermanita. Más bien, yo estaba pensando en otra posibilidad -dijo Corazón, lanzándole una mirada divertida a Perona.
-¿Eh? -soltó Perona.
-Pobre Law -se echó a reír Zoro-. No merece tanto dolor. Mejor denle otro tiro y ya.
Todos los presentes rompieron a reír imaginándose el futuro de Law si las palabras de Corazón se cumplían. Incluso Hawkins pareció divertirse con el asunto, al menos interiormente. La única que no terminaba de atar cabos era la susodicha.
-Si Law se casa con tu papá, tú serías su nieta -le explicó Bonney a Perona, señalando a Corazón.
-¿¡EH!?
-¿Qué se siente tener un hijo cinco años menor que tú? -preguntó Zoro, divertido con poder molestar a Law.
-Una mierda -se quejó Law, mostrando los dientes-. Cierren la puta boca todos.
-No apoyo el favoritismo -comenzó a decir Corazón, ignorando las palabras de su hijo-, pero sería divertido molestar a Smoker.
-Es cierto -corroboró Zoro-. Ser el nieto de su superior suena a diversión asegurada cuando me pase por la estación de policía.
-¿Verdad que sí?
-Te odio -le espetó Law a Hawkins-. Has creado un monstruo.
-Ahí viene Mihawk -anunció el rubio, ignorando a Law.
-Unos meses aquí y ya se hizo al jefe -dijo Kid-. Qué duro trabajan algunos, eh.
Law le lanzó una patada al pelirrojo pero Kid, preparado para el ataque, lo esquivó con facilidad mientras seguía riéndose.
-Bienvenidos -saludó Mihawk cuando estuvo lo suficientemente cerca.
-Hola, Mihawk. Gracias por la invitación -dijo Corazón-. Law también está agradecido, pero justo ahora no lo muestra porque está… algo ocupado.
-Sí, era de esperarse. Sé que hace mucho no se ven -dijo Mihawk, observando a Kid y Law pelear a unos metros más allá-. Por favor, adelante. Ya han estado mucho tiempo aquí afuera.
-¡Corazón, ven conmigo! -dijo Zoro, haciéndole una señal para que lo siguiera hacia la mansión-. Tengo un montón de cosas que preguntarte.
-Zoro, ten cuidado con Corazón -advirtió Hawkins-. Suele tener razón, pero escucharlo resulta problemático.
-Es cierto -corroboró Mihawk.
La advertencia no hizo más que animar a Zoro, quien se fue con Corazón a la mansión dispuesto a sentarse junto a él y no soltarlo durante toda la cena.
-Por lo visto, has hablado con Corazón también -comentó Mihawk, caminando junto a Hawkins.
-Sí -confirmó Hawkins-. En resumen, me convenció de retractarme de mi renuncia.
-Vaya, estoy agradecido con ambos por eso.
-Yo también.
-El poder de convencimiento de Corazón resulta letal.
-Así es. Sólo mira cómo dejó a Perona.
Mihawk no entendió aquel comentario, por lo que se giró para encontrar a Perona siguiéndolos unos pasos más atrás de manera distraída. Tenía la mirada perdida y su caminar era lento y torpe.
-¿Perona? -preguntó Mihawk-. ¿Qué sucede?
-Es que…
-¿Corazón te dijo algo?
-Dijo que quería una nieta -respondió Perona y sus maquillados ojos brillaron incontrolablemente.
-¡¿Perdón?! -soltó Mihawk, impactado con la revelación.
-¡Si te casas con Law, yo tendría un abuelo! ¡UN ABUELO! -dijo Perona, lanzándose contra su padre-. ¡¿Van a casarse, verdad?!
-¿De qué me he perdido? -preguntó Mihawk.
-De mucho -respondió Hawkins-. Perona, tu posible abuelo ya está con Zoro en el comedor, así que deberías aprovecharlo también. Ya debes saber que él no tiene mucho tiempo disponible fuera de su trabajo.
-¡Es cierto!
Perona soltó a su padre y corrió hacia la mansión con una velocidad que bien pudo haber roto la barrera del sonido.
-Bonney, ayúdame a arrastrar a Kid adentro también -pidió Hawkins.
-¡Claro!
-Me alegro que decidieras quedarte -dijo Mihawk.
Hawkins se las arregló junto con Bonney para interrumpir a Kid y Law de su calurosa pelea/reencuentro primero, y luego para alcanzar al resto de los invitados en el gran comedor. Con lo que dejaron al dueño de casa y su médico a solas.
-Siempre es bueno tener un amigo al cual extrañar -comentó Mihawk.
-Hubiera preferido seguir extrañándolo a distancia.
-¿Cómo te sientes?
-De la mierda -respondió Law instantáneamente-. Ah, te refieres a lo otro. Bien. Sólo necesitaba dormir un poco.
-Me alegra escucharlo. Sin embargo, he escuchado otras cosas que me han confundido bastante.
-¿Qué escuchaste?
-Algo sobre casarnos.
-Hijosdesuputamadre -se quejó Law, llevándose una mano al rostro y gruñendo incoherencias e insultos.
-Estoy confundido -admitió Mihawk-. Pero me intriga más saber de qué va todo esto. Pareciera que están planeando algo sin mí.
-No creas que la idea ha salido de mí -se defendió Law-. Hawkins utilizó su mejor carta y le metió la idea de ser abuelo a Corazón para convencerlo de venir. En el proceso hemos terminado los dos arrastrados en su desvarío.
-Ya veo -dijo Mihawk, comprendiendo el asunto-. Es una pena que no haya sido idea tuya.
-¡¿Qué?!
Mihawk sólo sonreía, divirtiéndose con la gama de colores que se apoderaban del rostro de Law.
-¿No te gusta la idea?
-Me gustaría salir contigo antes de pensar siquiera en casarnos -respondió Law.
-Pensaba que ya estábamos saliendo.
-Sí, bueno… pero creía que primero tenías que conversarlo con tus hijos.
-Y lo haré, pero justamente ahora presiento que aquella conversación está de más. Acaban de entrar a la casa llamando abuelo a Corazón.
-Laputamadre -se quejó Law-. Por favor, entremos de una vez antes de que decidan la fecha del matrimonio o algo peor.
Mihawk se rio con el comentario y reanudaron juntos su marcha hacia el comedor. Pero no habían dado ni dos pasos cuando el celular de Mihawk comenzó a vibrar en su bolsillo.
-Me temo que vamos tarde -dijo Mihawk tras echarle un vistazo a la pantalla y pasarle el celular a Law.
"En 2 meses, ¡el 14 de febrero! La mejor fecha de todas" decía el mensaje en la pantalla y terminaba con un montón de corazones y brillos de colores.
-Momento, !¿qué?! -gritó Law al notar que el mensaje había sido enviado por él.
Law se llevó las manos a los bolsillos en busca de su celular, que previsiblemente ya no tenía con él. El mensaje sólo podía haber sido escrito por Perona, pero aquella habilidad para robarle el celular sin que se diese cuenta apuntaba al talento de Corazón. El ojeroso sumó con facilidad que en algún momento ambos habían confabulado en su contra, y así como él había logrado adivinar la contraseña de Perona, muy probablemente la pelirrosada le habría preguntado a Corazón cuándo era su cumpleaños para desbloquear su celular juntos.
-Me temo que Perona es un peligro con un celular ajeno.
-No me digas.
El celular de Mihawk comenzó a recibir decenas de fotos una tras otra sin parar: eran selfies que Perona estaba tomando en el comedor en tiempo real. En algunas imágenes sólo estaba ella sonriéndole a la cámara, en otras posaban Corazón y Zoro detrás de ella, y en varias estaba abrazada con Bonney y Kid. Pura diversión y caos organizado.
-Creo que febrero es muy pronto -dijo Mihawk-. Pero puedo arreglármelas para reorganizar mis prioridades y tener libre el 14.
Law sólo respondió con una sonrisa.
-Entremos de una vez antes que comiencen a pedirte un hermano.
Ambos sonrieron y caminaron hacia el comedor para reunirse con el resto de la familia.
Fin.
¡Éste es mi primer fic de OP que termino!
Sé que no parece ningún acontecimiento digno de apuntar en el calendario porque el fic apenas tiene 7 capítulos y lo comencé en diciembre. Pero mi pasado me condena: mi primer fic LawLu data del 2012 y aún no lo termino (pero lo haré, ¿cuándo? Ni idea). No es que escriba 1 capítulo por año pero sí sufro de hiatus comatosos en donde abandono una historia durante años antes de recordar que ffnet existe. Y luego otro drama para recordar cuál era el login de mi cuenta.
Algunas notas sobre el final del fic
La verdad cuando planeé el fic pensé en que luego de la boda de Mihawk y Law la historia cambiaría debido a la introducción de Shanks y su hijo Luffy. En el capítulo 2 hago mención a Shanks como el amigo pelirrojo de Mihawk, al igual que él Shanks también es padre soltero. Pensé en Mihawk y Shanks como novios de juventud pero que tras separarse cada cual hizo su vida tomando caminos diferentes pero que años más tarde sus hijos terminan estudiando juntos y enamorándose (awwwww). Por lo que la "acción" del fic pasaba a centrarse en la vida universitaria de Zoro, su amistad y posterior romance con Luffy, el reencuentro de Shanks y Mihawk (ya casado con Law) y un Law celoso. Muy celoso.
Pero debido a que actualmente tengo 4 fics de OP dedicados a mi OTP LawLu que en verdad sí quiero terminar decidí terminar éste fic aquí y dejar para un futuro incierto su continuación como un ZoroLuffy aparte.
Agradecimientos a mi beta reader: Scyllua.
Gracias por los reviews.
Guest, pues como podrás ver se acabó el fic y ni rastro de Nami, lalala.
Guest, digamos ¿Guest 2? Nope, nada de KidLaw o LawKid. Sé que este fic es un MihawkLaw y es una pareja poco común pero me divierte infinitamente más un MihawkLaw que cualquier combinación posible con Kid. Nunca escribiré un fic de Law y el pelirrojo bajo ninguna circunstancia, dura la vida ¿verdad? :D
Scyllua, sí, yo también creo que de mis 5 fics de OP este es el más abandonado en atención porque la pareja no es común. Me atrevo a afirmar que es el único fic MihawkLaw en todo ffnet en español. En mi mente yo considero totalmente posible la pareja, pero bueno, también es cierto hay mucho en mi mente y gran porcentaje de lo que habita ahí no ayuda a la sanidad mental de nadie. Pero cuando paso mis "posibles parejas" a un setting AU me ayuda más a que la historia se mueva sola y los personajes simplemente fluyen en ella. Además luego de tantos años consumiendo shoujo, yaoi y doramas tan heisei, pues necesito burlarme de tanto insight romántico trillado y cliché. Lalala.
poa, hola, sí, mis actualizaciones suelen ser así de sorprendentes: nadie cree que siga escribiendo y ¡zaz! Salvaje actualización de fic aparece.
soul, como comenté arriba, la idea que continua este fic es precisamente un ZoroLuffy y de fondo la relación de esposos de Mihawk y Law, pero decidí terminar el fic aquí y dejar esa idea como un posible fic aparte, pero no sé si lo escriba y si lo hago pues ni idea de cuándo será. Aún tengo otros 4 fics LawLu que debo terminar.
