Jajajajajaj, lo siento se que dije el miercoles pero no me aguante, queria subirlo en cuanto lo termine
espero les guste...
Edward Pov.
El despertador resonó haciendo eco en mi cerebro y masculle una sarta de maldiciones entre dientes.
Había pasado una de las peores noches de mi vida y todo por culpa de… de…
Maldición ni siquiera podía decirlo en mis pensamientos, de solo recordarlo mi piel se erizaba y mis nervios se tensaban hasta dejarme rígido y tembloroso.
Nunca en mi vida, jamás en mis veintidós años había sentido algo como lo que había sentido anoche con Bella.
¡Con Bella por dios santo!
Suspire profundo intentando sacar de mi estomago las molestas cosquillas y me levante caminando pesadamente y rígido como un tronco, mire hacia mis partes sensibles bajo mi cadera con una mueca de sufrimiento, estaba tan desgraciadamente excitado y no había nada que pudiera hacer para cambiar esa situación, porque me negaba rotundamente a "desahogarme" pensando en mi mejor amiga y casi hermana.
Pero por mucho que me lo repetí anoche mi dolorosa situación no mejoraba, al parecer mi cuerpo no tenia ningún pudor en estremecerse con las imágenes que mi desleal cerebro proporcionaba.
Si no hubiera sabido que Bella, gracias a mi sugerencia, había cerrado su puerta con llave, no me imaginaba de lo que hubiera sido capaz, y de solo recordar su sugerencia de que yo también hiciera lo mismo con mi puerta mi cuerpo, cada molécula de él, gritaba que dejara ser una niña emocional y terminara lo que habíamos empezado en el sofá.
Saque la cabeza lentamente por la puerta de mi habitación mirando el pasillo y viendo que todo estaba extremadamente callado, solté el aire que estaba reteniendo y casi corrí al baño sintiendo que me estaba atrincherando para no salir mas.
De todas formas, que mierda había pasado anoche?,
Yo solo estaba, un segundo riéndome de Bella diciéndole de las pesadillas que podríamos tener después del beso, y al minuto siguiente estaba fuera de mi mente sintiendo todo como si fuera solo un adolecente hormonal, inexperto, jadeando y necesitado por la boca de esa mujer que había crecido conmigo desde que tenia memoria y mis manos teniendo vida propia para acariciar la piel que siempre había acariciado como si no lo hubiera hecho nunca.
Claro nunca así, pero nosotros más de una vez habíamos dormido con menos ropa con la que estábamos anoche y nada había pasado, y anoche…y anoche había explotado algo causando que mi cerebro se fundiera.
Me duche sintiéndome mejor mientras las gotas de agua recorrían mi espalda y pecho, incline mi cabeza hacia atrás para que el agua corriera por mi cabeza y rostro sintiendo el calor derramarse por mi piel, y me tuve que morder el labio al sentirme tan cálido como anoche al tener a Bella besando mis labios, hice un sonido de lamento con mi garganta y me di la vuelta poniendo mis manos en la pared frente a mi, dejando que el agua desentumeciera los músculos de mi espalda y rápidamente corte el agua al recordar las manos de Bella recorre los mismos músculos con sus manos.
¡Por todo lo sagrado, tenia que calmarme!.
Me seque y fui rápidamente a mi habitación a vestirme, hoy era sábado y no tenia clases, y Bella por lo general salía al gimnasio, así que me vestí lentamente con mis jean, una camiseta de manga larga color azul , mis zapatillas cómodas y estaba listo.
Ahora vestido y sintiéndome el Edward normal me sentía mejor, anoche no tenia que ser mas que una pequeño experimento extraño con resultados mas extraños aun, pero no tenia que ser motivo de drama.
¿Y que si nos dimos un beso? ¿Y si perdimos un poco el control?
Éramos adultos sexualmente activos, ambos solteros hace poco tiempo, estábamos sensibles y un poco confundidos, nada mas.
Nada había pasado, solo había sido un simple beso.
¿Me había afectado como si un tren me pasara por encima?
Si, pero eso no pasaría de nuevo.
Estaba decidido hacer como que nada había pasado y si conocía bien a Bella ella haría lo mismo.
Ya más normal y tranquilo recorrí el pasillo y entre con una sonrisa a la cocina para hacer el desayuno, pero me quede con la expresión un poco congelada y nerviosa al encontrarme con Bella sentada ya vestida con ropa deportiva en la isla de la cocina comiendo uno huevos y tostadas.
-Buenos días-salude con voz alegre intentando ignorar como mi piel se sintió arrastrada por una extraña fuerza desde mi estomago haciéndome vibrar.
Bella estaba a la mitad de un bocado y salto unos buenos centímetros de su asiento escupiendo el contenido de su boca y tosiendo con fuerza.
Eso me hizo sonreír ampliamente, adoraba asustarla, porque me gustaba ver como la parte masculina de su carácter se hacia ver por encima de su femineidad maldiciendo como un marinero lo que era enverdad gracioso.
-Cual es tu maldito problema Edward, casi se me sale el corazón tanto toser- dijo con voz ronca debido a su ataque de tos y susurrando improperios bajo su aliento.
Sonreí mas amplio al darme cuenta que mi teoría de que Bella actuaria normal olvidando el incidente de ayer, y no seria tampoco yo el que sacaría el tema.
-Límpiate la boca-me limite a decir divertido mirando el desastre en la mesa con su desayuno a medio masticar- eso fue asqueroso- me lanzo un trozo de pan que hábilmente tome en el aire saltando una risa y sentando frente a ella.
Esto me hacia sentir mejor, los estremecimiento de mi estomago y por extensión mi piel estaba aun presentes, mas ahora que estaba a su lado, pero eso tenia que ser solo consecuencia de lo de anoche, pasado unos días estaba seguro que irían desapareciendo.
-Engreído-mascullo antes de limpiarse y comenzar a limpiar también su lado de la mesa- Que haces aquí de todas formas?-pregunto mientras botaba la suciedad en el contenedor de basura dándome la espalda y me congele con la palabra en la boca.
Cerré los ojos con fuerza y sosteniendo con fuerza la orilla de la mesa.
Yo no había mirado el trasero de Bella.
Yo no había notado lo bien proporcionado y tonificado que estaba.
Y como el infierno existe a mi no me había gustado lo que no había visto
Estas enfermo, me repetí en mi mente, estaba malditamente enfermo.
Abrí mis ojos y mire a un punto invisible entre Bella y la pared mientras ella seguía media inclinada botando la basura.
-Yo…- carraspee para liberarme del tono agudo y un poco histérico de mi voz antes de seguir- no tengo clases hoy, así que pensaba aprovechar para ir a donde mis padres para buscar algunas partituras y tocar mi piano- respondí como un robot sin pararme apara respirar.
Nuestros padres solo vivian a un par de horas de nosotros y ahora mas que nuanca sentia que era una buena decision distraerme un poco.
Bella me miro raro y se sentó de nuevo, gracias a dios. Mi mente comenzó a trabajar nuevamente y pude soltar mis manos de la mesa.
Había algo en el trasero de las mujeres que me gustaba mas allá que otras cosas que solo era superado por los labios, pero al ser hombre era esa parte la que mis ojos decidían mirar antes que nada. Y ahora descubría que mis ojos habían elegido el de Bella para quedar casi fuera de sus cuencas con el propósito de ver mas cerca.
Si no me volvía loco en los próximos minutos, agradecería a todos los santos que conociera
-Bien-dijo mirándome preocupada un segundo- Quedan algunos pasteles si gustas comer uno- siguió con voz desinteresada.
Tomo el periódico tapando parcialmente su rostro y yo mire la mesa en donde uno pocos deliciosos pasteles con crema encima estaban en sus pequeños moldes, me encantaban esos pasteles.
-Gracias, tomaras uno?-pregunte estirando el plato para ofrecerle, saco su rostro detrás del periódico y me sonrío.
Oh por dios… oh por dios y todos los demonios. Al diablo con la esperanza de no volverme loco.
Mi mano tembló y de seguro mi rostro tuvo que haber bajado algunos tonos.
¿Bella siempre había tenido uno labios tan hermosos? ¿y esa sonrisa siempre había sido parte de su rostro?
No podía ser, eso no podía ser cierto, ella y yo habíamos estado juntos siempre y esa sonrisa nunca la había visto
¿O es que nunca me había fijado?
-Edward estas bien?-pregunto Bella con una pequeña muestra de ansiedad en sus facciones y como consecuencia frunciendo un poco los labios que por alguna razón nunca había mirado.
Me tome la frente esperando, o mas bien rogando, tener un poco de fiebre, aunque para mi desgracia no era así.
-Si, estoy bien-mentí por que me sentía como si me fuera a desmayar en cualquier instante- creo que solo tengo baja el azúcar- tome el pastelito mirando hacia otro lado para esquibar sus preocupados ojos. Lo rompí por un lado con mis dedos y me lo lleva a la boca, me lamí un poco de crema que había quedado en mi pulgar disfrutando del dulce derretirse en mi boca e intentando concéntrame solo en esa sensación y no en las que mi cuerpo estaba experimentando.
Un sonido ahogado se escucho del lugar de Bella y alce los ojos aun con el dedo en mi boca mirándola confundido.
-Pasa algo?-pregunte. Bella estaba muy quieta con los ojos saliéndose de sus orbitas, su pastel se había caído a la mesa y como siempre pasa había caído con el lado de la crema hacia abajo, estire mi mano para darlo vuelta y Bella dejo salir otro sonido pero esta vez salió mas parecido a un gemido.
Me congele confundido por la situación y asuntado como el demonio por la sensación que ese sonido había causado en mí.
-Tu… tu tocas piano- afirmo como si apenas pudiera sacar las palabras de su garganta.
Asentí lentamente y frunciendo el seño.
-Si-dije alargando un poco el sonido de la I-sabes que lo hago desde los seis, por que te sorprendes?-Bella se movió lentamente hacia atrás con los ojos pegados en mis manos.
¿Acaso tenían algo mal?
Estire la mano en el aire flexionando los dedos y Bella casi se cae de la silla al pararce de la silla con una velocidad poco humana
-Tus manos son muy grandes y están muy bien cuidadas-era mi imaginación o Bella estaba a punto de llorar- y tus dedos…- susurro con sus manos aferradas a la mesa como yo había hecho antes.
-Claro-respondí con un tono de obviedad-para tocar el piano se necesita tenerlos-Bella se tomo el rostro respirando entre los dedos.
Comencé a asustarme, ella estaba actuando como si yo tuviera dos cabezas y no un par de manos con dedos largos, sabía que en ocasiones era extraño ver a un hombre con manos cuidadas pero cuando tocas piano tus manos son lo más importante.
Volví a flexionar los dedos y Bella siguió el movimiento con una expresión de sufrimiento en su rostro.
-Tienen algo mis manos?-pregunte- no he tocado por un tiempo por lo que la ultima vez me quedaron un poco duras mis llenas, Quieres ver?-extendí mi mano a Bella y estas salto hacia atrás como si le estuviera ofreciendo una bomba.
-¡No!-exclamo y soltó una risita nerviosa- Quiero decir… estoy tarde, luego me las muestras- Se agacho para recoger su bolso y esta vez fue mi turno para saltar de mi asiento como si estuviera en llamas.
Se agacho dejando tener una vista, casi letal para mi corazón, de su trasero por ese insignificante segundo, y solo necesite eso para sentir que este no era el mejor lugar para estar, mi frente se roció con sudor por el esfuerzo que me tomo no seguir mirando y caminar a la salida.
-Yo también tengo que irme- dije casi corriendo de la cocina, nos quedamos mirándonos en la puerta esperando que el otro pasara.
Mis ojos viajaron ahora a la vista de la tortura mayor que eran sus labios y al levantar mis ojos vi a Bella con los suyos pegados a mi mano que había alzado para dejarla pasar
Una extraña electricidad se deslizo por mis venas dejándome rígido al ver una vez más sus labios color rosa y hermosamente delineados, llenos y por primera vez no espere que pasara ella primero sino que me lance lo más rápido buscando la forma de salir de ese lugar lo antes posible aferrándome a lo poco de cordura que aun me quedaba.
Bella lo hizo al mismo tiempo y por algunos segundos quedamos atrapados en la puerta antes de salir disparados hacia afuera.
-Me voy- Bella se aseguro su bolso la hombro – Nos vemos en la noche- asentí rápidamente caminando para buscar mis cosas y salir también- tienes tus dedos?-me le quede mirando extraño y ella abrió los ojos casi asustada- tus llaves… tienes tus llaves- modifico y comenzó a reír entrecortadamente mientras yo asentía desconcertado.
¿Que pasaba con mis manos?
-Si-respondí, la vi trotar a la puerta y me golpee la parte baja de mi pierna con la puerta distraído al ver el movimiento de sus caderas.
-Oh mi dios !Jesús¡-exclame y solté otro par de maldiciones acariciando el golpe y un poco agradecido por la distracción.
-Estas bien?-pregunto desde la puerta pero con expresión contrariada, se veía a leguas que preferiría hacer cualquier cosa que acercarse a ver si yo estaba bien.
-Si, no te preocupes-respondí en un lamento
-Bien. Adiós- salió de golpe y cerró la puerta un poco más fuerte de lo necesario.
Me masajee un momento mas el golpe y me fui cojeando a buscar mi bolso e intentar borrar esta extraña mañana al igual que la noche, esperaba de corazón que estas cosas terminaran pronto.
No creía que pudiera resistir mucho, y como prueba mi golpe latió mandando latigazos de dolor por toda mi pierna.
Mire mis manos una última vez al tomar mis llaves.
¿Que le pasaría a Bella con mis manos?
Jajajajajaj que les parecio... pobres este es solo el comienzo de su sufrimiento, espero lo disfrutaran.
haganmelo saber en un Reviews siiiiii? los espero con ancias.
Atte Vale.
