. Droga para dos .

De: PRISS

Capítulo VII: "La promesa."


Hao tuvo que aclararse la garganta antes de entrar a la casa de la jovencita rubia. El corazón se le aceleró cuando ella misma le había pedido entrar después de que la llevase a casa luego de una cita.

El comportamiento de Anna era ligeramente distinto y prueba de ello es que el moreno estaba aquí, en la habitación de la joven.

No es que no hubiese tenido deseos de aprisionarla entre sus brazos; ya tenían casi medio año saliendo juntos, así que. . .

"Pero creí que ella quería hablar, solo eso."

Hao dejó a su mente vagar por el abismo de posibilidades que esa chiquilla tenía para él, mientras daba un fugaz vistazo a la recamara de la chica.

Todo perfectamente ordenado y una decoración bastante seria. Esa no era la habitación de cualquier chica de diecisiete años.

"Ya sé que Anna no es como las demás chicas, pero ella no deja de sorprenderme."

El Asakura sonrió, si acaso solo el cromo de "The Beatles" a lo largo de la puerta, desentonaba con la perfección de aquel lugar. Y aun así, el que le gustase esa música solo denotaba más seriedad.

Es cierto que pese a su edad, la Kyouyama resultó ser la mujer más madura que él haya conocido, sin embargo. . .

~ Gomen na, ¿te hice esperar mucho?.

Solo la voz de la mujer de dorados cabellos pudo sacar al moreno de sus pensamientos.

Ella lo había dejado solo por un momento, tan solo para asegurarse de que ninguno de los sirvientes lo había visto entrar.

La rubia sonrió. No era común que ella hiciera travesuras, esta misma podría considerarse la primera de importancia.

El Asakura le devolvió la sonrisa, el mismo ya no estaba en edad para comportarse de ese modo; esconderse con su novia para no tener problemas. Hao amplió aun más su sonrisa y tras cerrar los ojos, se puso de pie, disculpándose con la chica, pues era mejor que él se fuera.

~ Matte… q-quédate un poco más.

Anna bajó la mirada mientras sujetaba una de las manos del castaño entre las suyas. Lo estuvo planeando por mucho tiempo. . . estar con él.

~ No debo, podría aprovecharme… es demasiada tentación.

~ Es que yo…

La jovencita alzó la mirada, de pronto la voz se le apagó.

"Es lo que quiero." -Eso iba a decirle, pero simplemente no tuvo el valor.- "Creerá que soy una loca, cualquiera."

Hao sonrió tras posar su mano derecha sobre la cabeza de la joven y alborotarle los dorados cabellos. El rojo en las mejillas de la Kyouyama le había dicho todo lo que él necesitaba saber.

~ Pero no te vayas a arrepentir.

Ella sonrió nerviosa y apenada. Es que esto no podía ser posible, ¿cómo podía desear al hombre que abusó de ella?. La Kyouyama se hizo esa pregunta hasta el cansancio, incluso mientras se daba placer a sí misma. Finalmente tuvo que aceptar ante sí misma que aquella vez no se sintió ultrajada.

Aquella noche entre los brazos del moreno, bajo su musculoso y experto cuerpo, había sido tantas cosas, excepto una pesadilla. La recordaba y la anhelaba.

La rubia cerró los ojos cuando el castaño la aprisionó entre sus brazos para luego besarla. Exigente, insaciable, desesperado, así era aquel beso y los labios de fuego del Asakura, retenían los de Anna, impidiéndole siquiera jalar aire.

La pasión se incendió demasiado rápido y ambos terminaron sobre la cama de la joven, frotando sus cuerpos, dispuestos a todo.

~ Estas segura?. Pídeme que me detenga ahora que puedo, porque estoy seguro que no podré hacerlo más adelante.

La chica lo miró fijamente; sus mejillas totalmente matizadas en rojo.

¿Detenerse?, que ni se le ocurriera, la dejaría totalmente frustrada y sin posibilidad de apagar el fuego que él había encendido en ella, ese fuego que solo él podía apagar.

~ Hao, quiero todo contigo… ¡todo!.

El moreno sonrió; la lujuria había bañado los negros ojos de la mujer.

~ Deberías escoger mejor tus palabras, Annita, no puedes culparme por poseerte después de esto.

Dicho esto, el Asakura hizo magia con sus expertas manos, desnudándose y desnudando a la mujer, y sus labios quemaron la piel de la jovencita, marcándole el cuello.

~ No sé si lo dije aquella vez, ¡pero eres hermosa!.

Ella sonrió halagada.

Él también era muy apuesto y su cuerpo tan excitante; sus duros músculos, ohh!. Anna se sonrojó y se ahorró el comentario.

La rubia sabía que sería difícil esconder una prueba tan obvia de su travesura, más Hao no le permitió pensar en una solución, pues sus labios había aprisionado el pezón izquierdo, succionando, mordiendo.

La rubia arqueó la espalda ante el placer que este hombre le provocaba, permitiéndole a él tomar una posición más cómoda y esa no era otra más que entre las piernas de la rubia. La Kyouyama sintió entonces la hombría del muchacho, frotándose contra su flor mientras él seguía estrujando sus senos y bebiendo de ellos.

Anna jadeó sorprendida al sentir como el muchacho la penetraba con su dedo medio, moviendo este de adentro hacia afuera, complaciendo a la mujer.

Ella cerró los ojos, soportando la deliciosa sensación que el castaño le hacía sentir tan solo con sus dedos. Pero no pasó mucho tiempo antes de que el éxtasis superficial la sacudiese; la Kyouyama se abrazó al Asakura. Eso había sido. . . increíble, tan fuerte. Anna no podía evitar tantas emociones y sensaciones; hacia tanto desde la última vez. . .

~ Hao, no te detengas… motto…

La voz de la chica sonó agitada y ansiosa; sus ojitos negros brillaban intensamente.

El moreno la besó con desesperación, no podía negarle nada a esta chiquilla que simplemente lo volvía loco.

Así, aferrado con fuerza la pequeña cintura de la rubia, el muchacho empujó suavemente las caderas, clavando su hombría en la intimidad de la mujer. Anna chilló ante el dolor de sentirse amoldada a él, esta era apenas la segunda vez y. . .

~ Hao!, Hao!…

El moreno adoró escuchar su nombre entonado de aquella manera, acompañado de lujuria y necesidad. Ella se estaba muriendo de placer y él también solo de verla a ella gozar. Hao deseó esto por mucho tiempo, desde aquella vez en que tuvo la suerte de tenerla. Pero esta vez era distinto, esta vez era especial porque Anna también lo deseaba, Anna lo necesitaba tanto como él a ella.

Las penetraciones se volvieron cada vez más fuertes y constantes, el Asakura estaba loco de pasión y placer y la hizo suya de una forma tan fuerte y desesperada, que la chica poco tardó en experimentar un nuevo clímax. Su flor se contraía y retenía la espina de su amante, estimulándolo, compensándolo por amarla de esa forma tan cabal.

Hao apretó los dientes y tras un ronco gemido, mojó la intimidad de la joven, permaneciendo atrapado entre sus piernas.

~ Eso fue…

Anna calló, no había palabras para describir un pecado tan hermoso.

~ Gomen na.

La Kyouyama sonrió y negó con la cabeza ante las palabras de su compañero. Ella lo deseaba tanto, a decir verdad esto fue como una segunda primera vez.

Era perfecto, el ambiente, el lugar, la entrega total y los sentimientos que involucraba, era tan distinto a la noche en que se conocieron.

~ Por eso lo planeé todo.

~ ¿Planeaste?.

~ Hai. Traerte aquí y encerrarte en mi alcoba justo este día.

~ Este día?.

El castaño arqueó una ceja, ¿qué tenía de especial este día?. Nada que él supiera. La Kyouyama se sonrojó desviando la mirada; se sentía tan tonta.

~ Es mi cumpleaños.

Hao sonrió con desilusión. ¿Por qué no se lo dijo antes?, él se habría encargado de hacer esta noche perfecta, la habría amado con locura.

~ Para mí fue perfecto.

~ Lo habría sido más, créeme.

Anna sonrió; de pronto el rojo en sus mejillas se volvió más intenso.

~ Hao, ¿podemos… hacerlo otra vez?… ¿ahora?.

El Asakura rió ligeramente. Ah, la juventud!. Anna era más de diez años menor que él, así que comprendía su energía y entusiasmo. No es que él mismo no lo deseara, de hecho, su hombría seguía cómodamente clavada en la flor de su querida rubia.

~ Te lo advierto, no voy a soltarte en toda la noche.

~ Más te vale.

Tras esa promesa, ambos amantes continuaron con el baile de amor, el más perfectamente sincronizado que pudiesen tener.

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. . . . Continuará.


Me gustó este capítulo, pues a pesar de ser lemon, lo sentí un tanto tierno, relajado, nada fuerte.

Y no es que no me guste que sean fuertes, es solo que a veces tengo ganas de algo tranquilo ^^'.

MUCHAS GRACIAS POR LEER ESTE FIC:

Keico-Asakura
Katsumi Kurosawa
Mai-Kusakabe
Ossalia
Maeda Ai