Cumpleaños de Muerte
Para Ron, no importaba si Halloween era o no una de sus festividades preferidas; importaba que esperaba con ansias el gran banquete que seguramente sería organizado.
Para Hermione, Halloween tampoco significaba demasiado, pero este año tenía la idea de que sería más divertido… porque tendría a Harry y a Ron a su lado para disfrutarlo.
Por eso al llegar Octubre los dos se habían sentido extrañamente emocionados. Ninguno lo comento al otro ni a Harry pero era evidente en sus miradas y comportamientos.
La emoción se había desvanecido cuando Harry anunció que estaban invitados a un "Cumpleaños de Muerte". Los dos adivinaron que la invitación era más obligación de lo que parecía. Los dos intentaron verlo del mejor modo posible pero solo uno lo logro:
— ¿Un cumpleaños de muerte? —dijo Hermione sintiendo que un renovado entusiasmo nacía en ella. Después de todo estaría con sus dos amigos como había planeado- Estoy segura de que hay muy poca gente que pueda presumir de haber estado en una fiesta como ésta. ¡Será fascinante!
Ron la miro un segundo levantando su mirada de la odiosa tarea que hacia:
— ¿Para qué quiere uno celebrar el día en que ha muerto? –dijo de mala manera pero se calló cuando vio que Harry sonreía de manera incomoda.
La leve esperanza de un banquete exclusivamente para ellos se desvaneció unos minutos después de que llegaran a la fiesta. Ron vio la comida podrida y sintió deseos de vomitar.
La gran certidumbre de que lo pasarían bien se hizo añicos cuando Hermione sintió el frio, escucho la horrible música y tuvo que soportar a Peeves y a Myrtle consecutivamente.
Salieron con la esperanza de que todo mejoraría estando afuera pero pronto también esa idea se vino abajo. Harry empezó a correr después de decirles que oía algo. Ron y Hermione lo siguieron también corriendo mirándose de vez en cuando preocupados por su amigo.
Cuando encontraron a la Sra. Norris y aparecieron poco después los alumnos y los profesores, los tres estaban ahí perplejos a sabiendas de que no vendría nada bueno.
Fue una de las primeras veces en las que los acusaron a los tres de algo que no habían hecho, que los interrogaron a los tres como criminales y la primera vez que buena parte de la escuela los miro como si fueran maniáticos peligrosos.
Aún así, Ron y Hermione se quedaron al lado de Harry omitiendo detalles que nadie más que ellos tres podían saber.
