¡Hola! Estoy de vuelta, lamento la tardanza, espero que este capítulo lo compense. ¡Muchísimas gracias por sus reviews! Y por apreciar este fic, los quiero.
"¿Novio?" El rostro de Sirius se contrajo formando una mueca algo extraña, una mezcla entre confusión y enojo. "¿Desde cuándo son ustedes novios? Apenas hace un mes estabas con…"
"Desde muy recientemente, Tío Sirius. Ron es fantástico, lo adoraran." Luna interrumpió a su tío con una falsa dulzura que Ron hubiera soltado un bufido si esto no hubiera arruinado la charada que estaban tratando de venderles a los Black.
"Eso es…maravilloso, Luna." Seraphina dijo tratando de mantener la calma en la habitación. "Inesperado, pero nos alegramos mucho por ti. ¿Verdad, Sirius?"
Un codazo por parte de su mujer le saco muy a regañadientes un sí a Sirius, quien no le quitaba la mirada matadora a Ron de encima.
"Un momento." La voz de Walburga los dejo a todos congelados en sus sitios, la matriarca de la familia se levantó de su asiento. Conrad murmuro 'vamos a morir' recibiendo un manotazo por parte de su hermana mayor.
Walburga se acercó hacia la supuesta pareja e inspecciono a Ron de cerca. La mirada grisácea de la anciana le ponía los pelos de punta al pelirrojo, que trato de mantenerse tranquilo ante tal escrutinio.
"Luna nunca ha traído a un hombre a conocerme, parece que eres muy especial." Una sonrisa se dibujó en el rostro de Walburga. "¿O será que quiere deshacerse de ti? Sirius hacia lo mismo cuando su chica de la semana se negaba a dejarlo en paz."
"Madre, creo que tu memoria ha distorsionado las cosas. No tuve tantas novias y tampoco traje a varias a conocerte." Sirius salto rápidamente a su propia defensa ya que Seraphina no parecía muy feliz ante tal revelación. "Tampoco quería matarlas de espanto."
Lo último lo dijo entre dientes pero todos pudieron escucharlo. Conrad soltó una pequeña risita, ganándose otro manotazo de Andrea.
"¿Podrías dejar de pegarme, Andrea? Ves a lo que te someterás, Cedric, ¿estás seguro que quieres pasar toda tu vida con ella?" Dijo Conrad sobándose el brazo, dirigiéndole una mirada resentida a su hermana.
"Les aseguro que no quiero deshacerme de Ronald, lo hubiera logrado yo misma fácilmente. Sin ofender, cariño." Luna coloco un beso en la mejilla del pelirrojo y le sonrió a todos.
"Eso ya lo comprobaremos." Comento Walburga. "¡Kreacher! Pasaremos a cenar."
"¿Crees que Ron le saldrá corriendo a Luna luego de que conozca a su loca familia?" Hermione pregunto, mientras Ginny y ella descansaban frente al televisor de su departamento.
Solo había pasado una hora desde que Luna se había marchado, arrastrando al hermano de Ginny hacia un futuro incierto en la casa de los Black. Su teoría era que Ron probablemente lograría llegar hasta el postre antes de inventar una excusa para largarse lo más pronto posible.
"No lo sé, nosotras no lo hicimos luego de la fatal fiesta de año nuevo de hace dos años." Hermione tembló ante la mención de dicho evento. "Fue la peor noche de toda mi corta vida."
"Pensé que no podía ser peor, pero sí que me sorprendieron. Esa casa es abominable, parece sacada de una película de terror."
"Y con bruja incluida. Todos conozcan a Walburga Black." Ante el comentario de Ginny, amabas mujeres rieron.
"Creo que su propósito en la vida es traumatizar a cada alma que conoce." Dijo Hermione. "¿Somos malas personas al no haber tratado de advertirle a tu hermano que tal vez se dirigía a las puertas de la muerte?"
"Ronnie será valiente y sobrevivirá." Ginny dijo pasando del asunto. "Lo que no se si sobrevivirá es su bizarra relación con Luna."
"¿Por qué lo dices?" Hermione frunció el ceño.
"Ron no es el tipo de hombre que tiene relaciones casuales o pasajeras. Aunque a mi hermano no le guste admitirlo esta chapado a la antigua." Se explicó la pelirroja. "Te aseguro que querrá darle un intento a una relación con Luna y ella saldrá huyendo. Conoces a Luna."
"Tal vez tu hermano sea la persona indicada para que Luna le pierda el miedo al compromiso." Hermione propuso. "Una relación seria puede ser lo que Lu necesita."
"Si eso sucediera, y te aseguro que me alegraría muchísimo, ¿Cómo crees que reaccionaria mi madre?"
"Luna no esta tan mal." La castaña trato de defender a su rubia amiga, ante la mirada escéptica de Ginny, Hermione tuvo que admitir la verdad. "Tienes razón, Luna no es exactamente el prospecto de nuera que tu madre espera."
"Creo saber quién es el prospecto de nuera que espera la Sra. Potter." Ginny alzo sus cejas con una sonrisa pícara. Hermione le tiro una almohada a su amiga. "¿Harry te ha hablado sobre sus padres?"
"Su padre se llama James y su madre Lily y siguen casados. Supongo que su padre es abogado." La castaña dijo. "Pero todavía no es tiempo para saberlo todo sobre ellos y menos conocerlos."
"Estoy segura que la Sra. Potter te adorara. Siempre detesto al tipo de chica con las cuales Harry salía."
"¿Cuál es ese tipo de chica?"
"Harry no era muy asertivo en encontrar chicas con… ¿Cómo puedo decirlo con tacto?" Ginny se llevó una mano a la barbilla como meditando sus palabras. "Con una pizca de materia gris."
"No me digas, la versión femenina de Cavernícola Krum." Agrego Hermione rodando los ojos.
"Vamos Herms, no seas tan mala con las pobrecillas, algunas tenían buen corazón y un par que cualquier cirujano plástico alabaría." Ambas rieron como locas.
"James, ¿has hablado con Harry hoy?"
El Sr. y la Sra. Potter ya habían terminado de cenar, y compartían tiempo de lectura en el estudio de James. Lily se había contenido bastante pues su esposo suponía que quería saberlo todo sobre la nueva novia de su hijo desde que James había regresado a casa del trabajo.
"Si, Lily, hemos platicado en mi oficina." James levanto su mirada ambarina para encontrase con la esmeralda de su esposa. Lily lo observaba expectante.
"¿Qué te ha dicho?"
"Llego tarde hoy, así que tuve que regañarlo por eso, estaba de lo más…"
"¿Qué ha dicho sobre la chica, James?" Inquirió la pelirroja más específicamente.
"Bueno se llama Hermione Granger, es neurocirujana, Harry ha dicho que su relación es muy seria." Ante la sonrisa que se dibujaba en el rostro de Lily, James se sintió horrible al pronunciar sus siguientes palabras. "Pero nuestro hijo se niega a traerla a casa."
"¿Por qué rayos?" Lily exclamo cerrando su libro de golpe.
"Querida, si no mal recuerdo, no trataste a Cho de las mil maravillas cuando la conociste." James trato de defender la postura de Harry.
Los Potter conocieron a la entonces novia de su único hijo en un restaurante londinense que solo podía describirse como el epíteto de snob y posh, palabras que caracterizaban a la frívola asiática. Lily tenía que admitir que se había mostrado hostil y desinteresada en Cho desde el momento en que se sentaron a cenar.
Cho Chang era una pretenciosa niñita que solo estaba con Harry por su dinero y el estatus social que este podía brindarle. Nadie utilizaba a su bebe y Lilian Potter no iba a permitir que la asiática se convirtiera en un accesorio permanente en sus vidas.
Así que le dejo bien en claro a Cho que sobre su cadáver se convertiría en la nueva Sra. Potter. Y que también pensaba que era una modelucha de catálogos de supermercado. Su último comentario fue lo que más indigno a la pelinegra, quien inmediatamente se retiró.
Harry se había enojado pero Lily Potter podía decir con orgullo que era la debilidad de su hijo y de su esposo. Ninguno podía estar molesto con ella por mucho tiempo.
"Lily, Harry parece creer que Hermione es la indicada. Deberíamos darle tiempo y espacio, llevan pocos meses saliendo y…"
"Yo sé que es la indicada. He hablado con Molly y me ha dicho que es una de las amigas más cercanas de Ginny, me ha contado todo lo que sabe y me ha gustado lo que he oído, James." Dijo Lily. "Es trabajadora, encantadora, buena persona y no es una modelo oxigenada que solo quiere nuestro dinero."
"Lily tal vez estas llevando esto demasiado lejos." Opino James pero su esposa lo ignoro.
"Es preciosa James. Delicada como una flor, imagínate a nuestros nietos." Lily parecía estar viendo el futuro ante sus ojos, mientras James soltaba un suspiro de inmensa preocupación. ¿Con qué clase de descabellada idea surgiría Lily?
"Cariño, no creo que Harry esté listo para ser padre todavía. Recuerda que no tienen mucho de novios…"
"Solo quiero a alguien que sepa querer y apreciar a nuestro hijo por sí mismo, James, ¿estoy pidiendo demasiado?" Pregunto Lily con voz mandona. James negó con la cabeza como niño que pequeño que ha sido regañado. "Tengo un plan."
"No creo que esto vaya a gustarle a Harry."
"Abuelo, Abuela. Cedric y yo queremos anunciarles algo." Andrea hablo, rompiendo el silencio fúnebre que reinaba en el comedor.
Pocas palabras se habían pronunciado durante el curso de la entrada al plato fuerte, Ron estaba seguro que podía contarlas con los dedos de las manos. Luna bostezaba de vez en cuando tratando de mantenerse alerta para cuando surgiera el momento de escape perfecto.
Orión y Walburga dirigieron su atención hacia la mayor de sus nietos, la tensión solo podía cortarse con una sierra eléctrica. Luna se inclinó hacia Ron y murmuro: "Esto no va a terminar bien, cuando veas mi señal salimos corriendo."
"¿De qué se trata, querida?" Pregunto Orión, con una pequeña sonrisa, tratando de inspirarle confianza y seguridad a Andrea. ¿Cómo aquel hombre había decidido casarse con Walburga? Parecía extremadamente normal y pacífico.
"A Cedric le gustaría decirlo." Andrea soltó en un momento de pánico dejando toda la responsabilidad en su pobre y asustado prometido.
"¿Ves a lo que me refiero, Ced?" Conrad dijo en voz baja. "Es malvada."
"Creí que iban a contarnos algo importante, no a escuchar tus infantiles opiniones sobre tu hermana, Conrad." Dijo Walburga fríamente. "Mi tiempo es valioso."
"Lo que Andrea y yo queremos decir es que vamos a casarnos." Cedric soltó, suspirando aliviado que probablemente ya podrían marcharse y no tener que ver a Walburga Black en mucho tiempo.
"Eso es espléndido. ¿Cierto, Wallie?" Orión salto de su asiento para abrazar a la pareja. "Nos sentimos muy felices por ustedes."
"Envíenos la invitación por correo cuanto antes." Walburga anuncio levantándose de su asiento. "Si me disculpan, estoy cansada."
"Madre, tu nieta va a casarse estoy seguro que te interesaría quedarte con nosotros unos minutos más." Sirius dijo, causando que todos los presentes le dirigieran una mirada de pocos amigos. "Y celebrar o lo que sea."
"Esperare al día de la boda para celebrar, Sirius."
"¿Por qué nunca puedes alegrarte cuando algo bueno sucede en esta familia?"
"¿Por qué siempre tienes que cuestionar todo lo que hago?"
"No me respondas con una pregunta."
"Sirius Orión Black, no le alces la voz a tu madre." Demando Orión.
"Sirius, cálmate." Suplico Seraphina.
"¡No! ¡No voy a calmarme! Siempre lo arruinas todo con tu actitud y tu frialdad."
"Prepárate para la retirada." Le susurro Luna a Ron.
"Por favor, Sirius, pensé que habías superado tus episodios de querer ser el centro de atención cuando te llevamos a terapia." Walburga dijo rodando los ojos.
"La terapia no compenso todos los traumas que me infligiste durante toda mi infancia."
"Aquí vamos de nuevo." Conrad suspiro masajeándose las sienes.
"Si tan solo hubieras sido como Regulus."
"¡No lo metas en esto!"
"Ahora." Luna jalo a Ron de la manga de su camisa y ambos lograron hacer su retirada sin ser detectados. El comedor parecía haberse convertido en un ring de boxeo de buenas a primeras, Sirius recriminando a su madre, está le contestaba hastiada de tener que oír lo mismo, mientras Orión y Seraphina fungían la función de referees.
Ron respiro aliviado cuando se encontraron fuera de aquella locura. Su mirada se encontró con la de Luna y ambos explotaron en risas, era extraño y el único sonido que se escuchaba en la solitaria calle. Cuando lograron calmarse, Luna le indico que iniciaran camino.
"Vámonos antes de que salgan a buscarnos. ¿Qué tal si vamos por postre? Ya que no pudimos disfrutar el pudin de veneno de la abuela."
"Me parece perfecto." Ron la siguió con una sonrisa en el rostro. Tal vez esta noche no iba a terminar tan mal.
Terminaron comprando helados en la primera heladería que se encontraron en el camino. Ambos tomaron asiento fuera del local en una banca para dos y observaron a la gente pasar en un cómodo silencio.
"¿Qué te ha parecido mi loca familia?" Cuestiono la rubia.
"No han estado tan mal."
"Dime la verdad."
"¿Qué demonios ha pasado? Mi cerebro todavía no asimila la escena que acabo de presenciar." Ron admitió. "Sirius se ha puesto como loco."
"Efectos secundarios de pasar más de cinco minutos con Walburga." Luna explico. "Eso fue nada comparado con la cena de Navidad de hace dos años, jure que iba a estrangularla. ¿Desistes?"
"¿Cómo si desisto?" Ron la observo confundido. "¿A qué te refieres?"
"¿Seguimos siendo amigos con beneficios?"
"Ah."
"Espero tu respuesta, recuerda que no estamos en una relación en la cual tengas que ocultar tus verdaderos sentimientos hacia mi loca familia y dejar de hablarme, responder mis llamadas, mensajes e e-mails en un intento de deshacerte de mí. Somos amigos, Ronald, puedes decirme la verdad."
"No toda tu familia está loca, Sirius y su familia siempre me han caído bastante bien. Tu abuelo parece relativamente normal, y mientras tu abuela no se convierta en un ocurrencia regular, nuestra relación sigue en pie." Ron concluyo. "Todo se decidirá cuando me presentes a tus padres."
"No te presentare a mis padres."
"Eso es injusto porque tú conoces a los míos."
"Porqué ellos no son solo tus padres, son también los padres de Ginny. Quien es mi mejor amiga."
"Detalles." Rio ante la mirada de incredulidad de Luna y no pudo evitar embarrar su nariz con un poco de su helado. La rubia lo observo atónita antes de regresarle el favor y cubrirle toda la mejilla de helado.
Ambos rieron ante su comportamiento infantil y Luna lamio cerca de la esquina de los labios de Ron como una niña. Su intención no había sido sensual, pero su rostro se había mantenido a una corta distancia del de Ron, sus ojos fijados en el otro, ambos con sonrisas en el rostro.
El pelirrojo acorto la distancia tímidamente y la beso suavemente. Luna se encontró regresándole el beso, esto era algo nuevo para ella. Había sido un beso casto, sin trazos de lujuria o urgencia. Se encontró besándolo de nuevo lentamente, sus manos acariciaron las mejillas de Ron y el la atrajo mas así, abrazándola por la cintura.
No supieron por cuanto tiempo estuvieron así, compartiendo besos inocentes. Pero Luna fue la que rompió el hechizo entre ellos, se separó de Ron observándolo fijamente. ¿Qué demonios estaba pasando?
"¡Luna!" La rubia miro hacia un lado para ver a Terry saludándola y acercándose a ellos.
"Genial." Murmuro la rubia rodando los ojos, aparto las manos del rostro de Ron y las descanso en los hombros del pelirrojo. Una de las cosas que le fascinaban a Luna del hermano de su mejor amiga era su altura y su ancha espalda.
Pero no podía pensar en esas cosas cuando el tarado de su jefe se acercaba.
"¿Quién es?"
"Terry Boot, es mi jefe en El Quisquilloso. Es un idiota y ha querido acostarse conmigo desde que empecé a trabajar en la dichosa revista. Cree que soy su catapulta al estrellato del periodismo. Lo detesto."
"Luna, ¡qué bueno verte!" Terry no parecía tan mal sujeto ante los ojos de Ron, pero Luna no parecía soportarlo.
"Hola Terry, te presento a Ron." Ron retiro su mano derecha de la espalda de Luna para estrechar la de Terry, mientras acercaba a la rubia más así con su brazo izquierdo. "Él es…"
"Soy el novio de Luna." Esto pareció sorprender a Terry, que no pudo evitar pasar su mirada de Ron a Luna repetidamente hasta que al parecer había asimilado la noticia. Luna coloco un sonoro beso en la mejilla de Ron y una enorme sonrisa se dibujó en su rostro.
"Ron y yo deberíamos irnos, estamos atrasados para ir a cenar a casa de sus padres." Ambos rieron entre dientes ante aquella mentira. "Nos vemos en la oficina Terry."
Se alejaron agarrados de las manos de un Terry que tenía la quijada en el piso. Luna rio y beso de nuevo la mejilla de Ron.
"Eres un genio, te debo una."
"¿Qué tal si buscamos a Lavender y ponemos el mismo teatro?" Pregunto Ron con una sonrisa. "Estaríamos a mano."
Fallaron notar como continuaron el camino con sus manos todavía entrelazadas.
"Entrega para la Srta. Ginevra Weasley." Ginny se sorprendió al abrir la puerta de su departamento y encontrar un enorme arreglo floral tapando su vista del pasillo aquel sábado en la mañana.
Estaba a punto de salir a hacer unas compras y luego dirigirse al departamento de Hermione para enterarse cuán grande era el trauma emocional del cual su hermano podría estar sufriendo luego de asistir a una cena familiar de los Black.
Al menos no había conocido a la madre de Luna.
"¿Quién las envía?" Pregunto la pelirroja aceptando las flores y colocándolas en una mesa cercana. Cuando volteo se encontró con un guapo rubio recargado en el umbral de su puerta con pequeña sonrisa en sus labios.
"Un admirador."
"Me pregunto de quien se trata." Ginny le sonrió y se puso de puntillas para colocar un corto beso en los labios de Draco. "¿Qué haces aquí?"
"Te tengo una sorpresa, ¿vamos?"
La sorpresa de Draco era un picnic en Hyde Park, era un día soleado y perfecto para estar afuera. Ginny tenía que admitir que esta salida era muchísimo mejor que sus planes anteriores. La comida había estado riquísima y la compañía no estaba nada mal.
Además de ser increíblemente sexy, Draco Malfoy era un hombre inteligente y decididamente encantador. Y la forma en que la miraba la volvía loca, como si no existiera nada más en el universo.
Estaban tumbados sobre una manta, Ginny descansaba su cabeza en el pecho de Draco mientras este jugaba con su cabellera roja, colocando besos en su coronilla de vez en cuando.
"No quiero arruinar este momento, pero ¿Cuál es la condición de mi querido hermano luego de su cita de anoche?" Pregunto Ginny rompiendo el cómodo silencio entre ambos.
"Te agradara saber que Comadreja ha sobrevivido su encuentro mortal con Walburga Black, ha regresado a casa en una sola pieza." Comento Malfoy. "Sin signo alguno de posibles traumas. Por más extraño que suene, hasta parecía feliz."
"¿Comprobaste que no estaba drogado?" Draco rio abiertamente y Ginny se dedicó a observarlo. Debía de ser un crimen ser así de guapo, Draco era un adonis y lo que probablemente lo hacía más atractivo era el hecho de que sabía el efecto que causaba en el sexo femenino.
Y en algunos casos del masculino.
"No pensé en esa opción, pero dudo que Luna lo drogara, no esta tan loca. Y Wallie ya no tiene acceso a prescripciones médicas."
"¿Wallie?" Ginny arrugo la nariz.
"Walburga, mejor conocida como la Tía Wallie. ¿Te mencione que mi madre y la madre de Luna son primas hermanas?"
"No puede ser."
"Mi abuelo materno era el hermano de Walburga." Draco explico.
"Pero eres tan normal."
"No, no lo soy, soy único y especial." La pelirroja rió ante el puchero del rubio y se acercó para besar su mejilla, Draco fue más rápido y capturo sus labios con los suyos, devorándole la boca lentamente y dejando a Ginny sin aliento. "Y ahí está la prueba."
"Eres tan presumido."
"Y te encanta." Volvió a besarlo para borrar esa estúpida sonrisita que se había dibujado en los labios de Draco.
"¿Cómo sabes que Walburga no tiene acceso a prescripciones médicas?"
"Secretos familiares."
"¡Harry! ¡Huron!" Ron llamo desde la sala. "¿No van a venir a ver el juego?"
"No, voy a salir con Hermione." Harry se adentró a la sala y observo a su mejor amigo detenidamente. "¿Cómo te sientes, Ron?"
"Bien." Ron frunció el ceño ante la mirada de preocupación que Harry le estaba dirigiendo. "¿Por qué demonios me estas mirando así?"
"¿Te estoy mirando cómo?"
"Como si me fuera a morir o algo por el estilo."
"No te estoy mirando así, Ron."
"Si lo estas, ahora dime, ¿Qué te pasa?" Harry suspiro, se sentó en el brazo del sillón y puso una mano en el hombro de Ron.
"Ron, no tienes que hacerte el fuerte, si has terminado con Luna puedes decírmelo, sabes que me preocupo por ti, eres como mi hermano…"
"No he terminado con Luna. Harry no estamos saliendo, solo somos amigos." Ron explico. "Gracias por preocuparte por mí, pero estoy bien."
"Ron, esto…"
"Hola Harry."
"¿Luna?" Harry observo a la rubia pasarle una cerveza a Ron y sentarse junto a él en el sillón. "¿Qué haces aquí?"
"Como saldrás con Hermione, supuse que debería dejarles el camino libre para que puedan hacerlo sin interrupciones en la cocina, y como ustedes tienen un televisor pantalla plana, mi equipo favorito juega hoy, pensé, ¿Por qué no veo el partido con mi amigo Ron?"
"Considerando que no sabes nada de futbol." Añadió el pelirrojo con una sonrisa.
"Si se de futbol." Discutió Luna.
"De acuerdo, ¿Quiénes juegan hoy?"
"Los de verde contra los de azul." Contesto Luna altiva. "Y los de verde son mis favoritos."
"Solo te gustan porque crees que todos los jugadores están 'para morirse'." Ron imito la voz de la rubia y se ganó un manotazo en el brazo. "Ouch."
"Esa es la belleza del deporte, además Messi juega para mi equipo."
"Messi no juega para tu equipo, estamos viendo la liga inglesa, Luna."
"Claro que juega para mi equipo, ¡míralo!"
"Ese no es Messi."
"Si, si lo es."
"¡Lily! ¡Seraphina! Qué bueno verlas." Molly recibió a ambas mujeres con una sonrisa en su hogar, guiándolas a la sala. "No las esperaba."
"Espero que no hayamos llegado en un momento inoportuno." Dijo Lily.
"Por supuesto que no, siempre son bienvenidas." Molly sonrió, desapareciendo un instante y regresando con una bandeja con té y pastelillos. "¿Qué hay de nuevo?'
"Bueno ayer, Andrea nos arrastró a casa de Walburga para decirle lo de la boda." Seraphina admitió rodando los ojos. "Sirius y Walburga tuvieron una batalla campal en el comedor."
"¿De qué se trató esta vez?" Pregunto Molly poniendo cara de simpatía ante los problemas familiares de Seraphina.
Mientras Sirius y Seraphina habían logrado una unidad familiar llena de amor y comprensión para sus dos hijos, el caso de Sirius con sus propios padres era totalmente diferente. Todavía a estas alturas Walburga y su hijo mayor no podían estar juntos más de cinco minutos sin pelear.
"De como Walburga es la fuente de toda la maldad que rodea a la familia, luego pasamos a Regulus. Orión se rindió en ese momento y fuimos a comer postre en la sala." Seraphina explico, soltando un suspiro. "Ojala llegue el día que esos dos puedan convivir en paz."
"Walburga es una persona difícil de tratar, pero estoy segura de que Sirius la quiere en el fondo, es su madre después de todo." Molly comento tomando un poco de té.
"Cambiando de tema, Molly, no me habías dicho que Ron estaba saliendo con Luna." Ante aquellas palabras, la Sra. Weasley casi se atraganta.
"¿Qué?"
"Si, Luna lo ha traído a cenar a anoche. ¿No lo sabias?"
"No tenía la menor idea." Molly chillo. "Pensaba que todavía está saliendo con… ¿Cómo se llama? Tenía un nombre ridículo parecido a Levadura. ¿Cómo es posible que Ronald no me haya contado algo de esta magnitud?"
"Luna ha dicho que lo suyo es muy reciente." Seraphina trato de tranquilizar a Molly. "Estoy segura que te lo dirá pronto."
"¿Cómo te han sentado las noticias de la boda de Andrea?" Pregunto Lily tratando de cambiar el tema. "Debe estar en las nubes."
"Lo está, ya decidió la fecha de la boda, la corte, el pastel, flores. Sinceramente creo que lo tenía todo planeado desde que encontró el anillo. Cedric definitivamente no sabe en la que se ha metido. Aun no puedo creer que nuestra pequeña se vaya a casar, es todo tan surreal."
"¿Sirius sigue en negación?"
"Completamente." Todas rieron.
"¿Has hablado con Harry sobre Hermione, Lily?" Pregunto Molly, tratando de olvidar el coraje que sentía en aquel momento hacia su hijo menor. "La adoraras, ella es un amor."
"Eso espero, la conoceré el miércoles." Lily sonrió con un brillo extraño en los ojos.
Miercoles
"Dra. Granger."
"No sabes lo sexy que te escuchas cuando dices eso." Hermione rió como una adolescente al escuchar la voz de su novio al teléfono.
Novio. Eso le puso una sonrisa en el rostro.
"Me alegra que así sea, ¿esta llamada es por consulta o por simple placer?"
"Puede ser un poco de ambos, me encantaría jugar al chequeo médico contigo." ¿Cómo era posible que pudiera hacerla temblar solo con su voz?
"No creo ser esa clase de médico." Decidió bromear con él, ante el gruñido de Harry, rió como tonta.
"Aguafiestas. Te llamaba para invitarte a almorzar."
"¿A dónde específicamente, Sr. Potter?"
"A tu restaurante de comida tailandesa favorito, por supuesto." Hermione sonrió e hizo un pequeño baile de la felicidad, agradecida por estar sola en la privacidad de su consultorio y que nadie pudiera verla hacer el ridículo. "Te invitaría a cenar, pero es miércoles y tengo que ir a casa de mis padres en la noche."
"¿Vas todos los miércoles a casa de tus padres?"
"No uses esa vocecita de 'ah que tierno eres'."
"¿Por qué no? Creo que eres muy tierno."
"Los bebes y los cachorros son tiernos, yo soy un hombre rudo y varonil."
"Ese es un tema que queda abierto a discusión." Hermione sonrió de buena gana.
"Siempre y cuando esté abierta a discutir sobre el chequeo médico, Dra. Granger."
"Dra. Granger, su cita de las 10 está aquí." Le informo la recepcionista asomando la cabeza por la puerta.
"Dígale que puede pasar. Salvada por la campana. ¿Nos vemos a las 2?" Pregunto Hermione, retornando su atención al teléfono.
"Paso por ti, y solo para advertirte que no pienso rendirme en lo del chequeo. Nos vemos, preciosa."
"Nos vemos." Hermione colgó justo a tiempo para ver a una mujer pelirroja ingresar a su consultorio. Le sonrió y bajo la vista para buscar su nombre en su lista de pacientes. "Buenos días, Señora Potter, por favor tome asiento."
¿Qué les ha parecido? ¿Les ha gustado el plan de Lily? Gracias por leer, y por favor déjenme saber lo que piensan a través de un review.
De nuevo, muchísimas gracias por sus comentarios sobre esta historia, significan mucho para mí.
¡Nos leemos pronto!
