SIGO VIDA, CARAJA.

Lamento la eterna tardanza, pero en serio no se me ocurría ni una mierda(?), ya hoy fue que todo surgió, en serio que lo siento mucho, prometo tener el siguiente capítulo más rápido, ¿sí?, mientras tanto, disfruten c;.

Advertencia: Un poco de Jean/Eren. Lo lamento, amo esa pair no pude evitarlo.


Tic Toc, tic toc.

Eren no podía dormir y el molesto ruido del reloj no le ayuda en nada.

Tic toc, tic toc.

—Por cosas como estás es que no me gusta Ke$ha—. Eren se levantó se su cama, para luego frotarse las cienes.

No podía dormir, sus pensamientos lo mantenían demasiado ocupado y diablos, las ojeras sobresalían, no entendía cómo es que tenía tanto sueño y no podía dormir.

"—Si tienes algo pendiente tu conciencia no te dejará dormir—."

Recuerda que algo así le dijo Hanji en sus momentos de franqueza, aun si tuviera sentido, él no tenía nada pendiente y si eso fuera algo pendiente no era lo suficientemente importante, no entendía porque no lo dejaba dormir.

—Ah… ya, solo quiero dormir—. Se dijo así mismo mientras tomaba el teléfono y marcaba a casa de Armin.

¿Bueno?

Armin, necesito hablar contigo.

¿Ahora?, Eren, ¿ya viste la hora?, ¿no puedes esperar hasta mañana?

Créeme que si quiero, pero no puedo dormir.

Habla con Mikasa.

¡No!

Hablar con Mikasa sobre lo que sentía era lo que menos deseaba, especialmente porque ella se veía involucrada de manera importante en su asunto.

Está bien—. Se escuchó el rechinar de la cama en la otra línea—. ¿Sobre qué quieres hablar?

Creo que me gusta Rivaille—. Bien, lo dijo, su corazón dejo de latir por un milisegundo y los nervios sobre que podría opinar su amigo lo carcomían.

¿Quién es Rivaille?

Lo que faltaba.

El abogado.

—…

¿Sigues ahí?

Eren… yo, ah—. Eren podía jurar que Armin se estaba pellizcando el puente de la nariz justo ahora—. ¿Te das cuenta que te golpeó, verdad?

Eren… ah.

Armin, sé que suena raro y de hecho lo es, pero… no sé, solo paso, ¿sí?

Eren, ¿quién fue la primera persona que te gustó?

¿A qué viene eso?

¿Quieres que te ayude?, responde—. Cuando Armin tenía sueño se ponía de un humor terrible.

Ah…—ahora fue Eren quien soltó un suspiro—Mikasa.

—… Bien, ¿y la segunda?

Esto sigue sin llevar a nada.

Eren, responde, tengo sueño.

El castaño ahora sí no quería responder, no sabe porque diablos le marcó a Armin, sabiendo de sobra como se pone cuando interrumpen su sueño.

¿N-no te vas a burlar?

No Eren, ¿Por qué lo haría?

Eren dio un suspiro, esto se estaba tornando incómodo.

Bien, pero no digas nada…

De acuerdo, ya, ¿quién?

Jean.

¿Qué? —Desde su hogar, Eren podía casi ver a Armin con los ojos bien abiertos, estaba seguro que hasta el sueño se le había ido.

P-pero eso fue hace mucho, me gustaba de vista, luego me empezó a tratar mal y el resto es historia… quiero saber cómo esto me ayuda—. Jaeger se sentía como una colegiala hormonal justo ahora—. ¿Sigues ahí?

Sí.

¿Y bien?

¿Quién fue la tercera?

Christa.

¿Cuarta?

—… Posiblemente… Rivaille.

Eren, ¿Qué sabes del amor?, es más, ¿cómo sabes que te gusta?, nunca en tu vida las personas que mencionaste te han correspondido.

Jean si lo hizo.

¿¡QUÉ!?

¡Fue hace mucho, ¿sí?!

Tienes que contarme lo tuyo con Jean, mañana, ¿entendido?

Está bien…

¿Cómo es que Mikasa no se enteró?

Éramos muy discretos, ya sabes, por la "reputación macho alfa" de Jean, pero como ya he dicho, fue hace mucho.

De acuerdo, ¿podemos continuar esta conversación mañana? —se escuchó un bostezo del otro lado de la línea, inconscientemente Eren también bostezo.

Está bien, ¿voy a tu casa?

No, vayamos a la cafetería, ahí es más tranquilo…

Ah.

Y Jean no suele concurrir por ahí.

—soltó una pequeña risita, el sueño le estaba ganando.

Te veo mañana, paso por ti.

Está bien.

Adiós.

Adiós.

Armin finalmente colgó, tal vez esa conversación no le ayudó en mucho, pero sí logró hacer que durmiera, además, mañana lo podrían hablar con más calma y bueno, tendrían que hablar también sobre su antigua relación con Jean. Dios, el pensar que alguna vez anduvo con ese idiota le hace pensar que él sí podría estar loco.

Después de aquellos pensamientos por fin pudo cerrar los ojos, para dormir un rato.

¿Hanji?

¿Levi?, ¿ya viste que hora es?

Necesito hablar contigo.

Y la historia se repite.

Bertholdt odiaba cuando Eren venía, no es que el odiará a Eren sin razón alguna (como todo el pueblo parecía hacer) si no que odiaba los problemas que Eren traía, siempre alguien se peleaba con él y era tan molesto, él siempre tenía que echar clientes o en todo caso, echar a Eren, lo cual era mil veces más fácil.

Justo ahora no estaba muy feliz con la visita de Eren a su cafetería, pero al menos, por las mañanas no había tanta gente (por lo menos no tanta que molestará u ocasionará una pelea con Eren).

—¿Puedo tomar su orden? —Marco en serio era buena persona, de hecho era el único de sus meseros que podía tomar la orden del "loco del pueblo" sin tener cara de funeral.

—Dos cafés, por favor—. Pidió Eren mientras miraba a Armin, como diciendo "¿está bien lo que pedí para ti?"

—De todos modos ya lo hiciste—. Armin se encogió de hombros y Eren mostró una sonrisa.

Marcó anotó la orden y se fue, Armin rápidamente volteó a ver a Eren.

—¿Cómo paso? —el rubio parecía realmente intrigado con esto.

—¿Qué cosa? —y Eren parecía perdido.

—Tu relación con ya sabes quién…—Armin intentaba ser discreto, especialmente porque Marco era BFF de Jean, lo seguía a todas partes cuando no estaba trabajando.

—Ah, pero fue hace mucho.

—Eso me llevas diciendo desde hace rato Eren—el inglés dio un suspiro—. Está bien, cuéntame cuando estés listo.

—Es que…—él también suspiro—. Fue hace como, no sé, ¿año y medio?, él me estaba molestando con que era un loco, ya cuando todos se fueron, pues, se confesó y me dijo si podíamos salir.

—¿Él te lo dijo?, ¿y aceptaste? —Armin no cabía en su asombro.

—Era en los tiempos que me sentía muy solo, además era la primera vez que alguien me mostraba ese tipo de… "amor".

—Sus cafés—. Marcó puso ambas tazas sobre la mesa, para luego sonreír y volver a irse, el rubio no espero e inmediatamente dio un sorbo.

—¿Y que más paso?

—Pues, a veces iba a su casa y nos besábamos o veíamos películas o cosas así, una vez casi… ah, teníamos sexo, pero yo no quise.

—Dios, Eren—Armin dio otro sorbo rápido—. ¿Por qué nunca me contaste?

—No lo sé, pensaba que me ibas a regañar y yo estaba demasiado cegado, ¿sí?

—Está bien…—dio un largo suspiro—. ¿Qué más paso?

—Después de un año, Connie nos vio caminar juntos, Jean se avergonzó tanto que me golpeó y luego empezó a insultarme con "loco" y todo eso, ese día terminamos—. Terminó de explicar Eren, con algo de melancolía—. Después bloquee a Jean y nuestra relación para siempre de mis pensamientos, no sé porque ayer me acordé.

—Eren, cuando pase algo así, cuéntame ¿quieres?

—Lo haré.

—Bueno, pasemos al tema que te importa, el abogado.

—Rivaille.

—¿Cómo te sentías cuando salías con… ya sabes quién? —Armin volvió a mirar para donde se encontraba Marco.

—… Feliz, muy feliz—¿para qué negarlo?, en serio que en ese tiempo casi vomitaba un arcoíris.

—Bien, para saber si realmente quieres estar con Rivaille piensa en tus momentos con Jean y… compáralos.

Eren empezó a recordar, normalmente esos "recuerdos" los tenía bloqueados, ahora salían como si nada.

Como cuando Jean tiró un poco de helado en su nariz y luego lamió, se imaginó que eso pasó con Rivaille y su estómago comenzó a sentirse tibio, también recordó cuando Jean lo beso a media película romántica y volvió a imaginar a Rivaille y de nuevo volvió esa sensación de calidez, finalmente recordó cuando casi tenía sexo con Jean y al momento que imagino a Rivaille, deseo nunca haberlo detenido y continuar con aquello tan especial.

Las mariposas golpeaban con rudeza su estómago.

Diablos.

Le gustaba Rivaille.

—¿Eren? —Armin llevaba un buen rato nombrándolo, ya había considerado la opción de tirarle café en la cara.

—¿Ah? —lástima que reaccionó a tiempo.

—No me refería de recordar justo ahora—. En serio que Armin debía conseguir nuevos amigos.

—Lo siento.

—No importa. ¿Lo quieres o no?

Rivaille. Rivaille. Rivaille. Rivaille.

Los dos tomados de la mano caminando por el parque, imaginar eso le daba nuevamente aquel sentimiento de tibieza.

—Sí, lo quiero.

Ah, el amor.


Ando muy melosa últimamente(?), por eso las escenas todas asdfghjkl(?), en el siguiente cap será la conversación de Hanji y Rivaille, omg, okno asdfghj.

Ya, me voy a dormir y de nuevo perdón por tardar, Li los ama uvu)/.