Summary: Bella huye de su ex novio psicópata, acude a su mejor amiga por ayuda y esta le pide a su hermano que use su poder y sus contactos para sacarla del país, pero él luego de ver los problemas de su antigua compañera de instituto, cambia sus planes y le ofrece algo diferente. ¿Aceptara?

Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer.


BAJO MI PODER

By. Yurika Cullen

Capitulo Siete

*-B-pov-*

Durante el camino ninguno dijo palabra y tampoco había mucho que decir, Edward condujo más rápido de lo normal y en poco tiempo habíamos llegado, él pregunto por Alice en recepción y aparte de no tener noticias de su estado, nos enviaron a la sala de espera donde estaba Jasper, cuando entramos lo vimos sentado en una de las tantas sillas blancas del lugar, con la cabeza gacha y las manos tapado su rostro, cuando nos vio se levanto y nos abrazo a Edward y a mi. Verle el rostro a Jasper me partió el alma, su dolor era tan profundo que no tengo palabras para describir como se veía, solo puedo decir que el hombre que estaba frente a nosotros, nada tenia que ver con el Jasper que yo conocía.

— ¿Qué han dicho de mi hermana?— pregunto Edward

— Nada, la ingresaron al quirófano en la noche y no me han dado mas razones, solo que aun la están operando pero no me dicen de que— Jasper hablaba con la voz perdida, las lagrimas no tardaron en aparecer de nuevo en mi

— ¿Qué fue lo que pasó?— volvió a preguntar Edward

— Anoche salió como a las ocho a revisar un pedido de telas que estaba esperando, yo le dije que esperara hasta hoy, pero Alice dijo que era importante, que necesitaba ver si estaban completas porque hoy iba a empezar a confeccionar los vestidos para su desfile y el retraso de las telas, tenía atrasada toda la producción, me ofrecí a llevarla, pero no quiso, yo había llegado hace poco de una reunión con Eleazar y ella quería que descansara— Jasper hizo una pausa cuando la voz se le quebró— a las nueve y media me llamaron de aquí para avisarme que Alice había tenido un accidente, al parecer algún borracho perdió el control del auto y se atravesó en su camino, ella maniobro para evitar el impacto con el auto pero no alcanzo a hacerlo a tiempo y la colisionaron por un costado, el auto giro un par de veces y se volcó terminando estrellado contra un poste de luz— no aguante mas y me lance contra Jasper para abrazarlo, si yo estaba sufriendo por Alice, para él tenia que ser muchísimo peor que para nosotros

— ¿Y el otro auto?— me gire para ver el rostro de Edward, él también estaba sufriendo aunque trataba de disimularlo aparentado dureza

— No se encontró, solo se supo que fue otro auto por las marcas de los neumáticos y vidrios rotos que no pertenecían al Porsche de Alice, aparte de la abolladura que tenía el auto al costado— Edward empuño un brazo

— Edward, yo solo te avise a ti, no he llamado ni a tus padres ni a Emmett, yo…—

— Tranquilo Jasper— lo corto Edward— te entiendo, no te preocupes, yo me encargo— y se alejo unos cuantos metros para llamarlos. Yo que aun permanecía abrazada a Jasper lo acerque a las bancas de antes y lo senté, parecía un zombi, se dejo guiar sin oponer resistencia, pero no decía nada, su mirada se perdió en cuanto nos sentamos

— Voy a traerte un té— le dije aunque no me respondió igual se lo traería, antes de ir a la cafetería me acerque a Edward

— No papa, no tenemos la menor idea— la voz de Edward aunque fría, se notaba dolida— Esta bien, no te preocupes… llama a Emmet por favor y calma a Esme antes de traerla… los espero, adiós— yo me acerque y cuando él me vio se lanzo a abrazarme, enterró su cabeza en mi cuello y no dijo nada

— No tienes que hacerte el fuerte Edward— le dije— se que te duele, no tiene nada de malo demostrarlo— yo sabia cuanto quería Edward a Alice y sabia lo mucho que le debía estar doliendo en estos momentos y aunque yo no pudiera hacer nada, al menos quería estar ahí para él. Sentí que mi blusa se mojaba en la parte de mis hombros y sus brazos apretarme más fuerte, entonces comprendí que estaba llorando, inevitablemente acompañe sus lagrimas con las mías

— Sea quien sea el culpable lo voy a encontrar— me dijo con la voz rota y aun con su cabeza enterrada en mi cuello— me siento impotente por no poder hacer nada, si algo le llegara pasar a Alice…—

— No lo digas Edward, nada le pasara, ella es fuerte, porque mejor no vas y acompañas a Jasper, yo traeré un par de tés para todos— Edward se separo de mi y me dio un beso fuerte en los labios

— Gracias— dijo mientras me limpiaba las lágrimas

— No tienes porque agradecerlo, yo también la quiero, es como si fuera mi hermana— le regrese el favor y también limpie sus lágrimas— espérame con Jasper, voy por los tés— él asintió y se fue junto a su cuñado

Fui rápidamente a la cafetería y pedí tres tés para todos, volví de la misma forma pues no quería estar mucho tiempo lejos de los chicos ni de Alice, ambos aceptaron la bebida y se la tomaron casi de un trago. Media hora mas tarde por fin salió el medico que la estaba atendiendo, todos nos acercamos rápidamente.

— ¿Cómo esta mi esposa Doctor?— se apresuro a pregunta Jasper

— En estos momentos se encuentra fuera de peligro— el suspiro que soltamos los tres se escucho por toda la estancia— pero…— ahí se fueron las esperanzas

— ¿Qué pasa?— dijo Edward— no se ande con rodeos, ¿Qué tiene mi hermana?—

— Esta en estado de coma— todos quedamos pasmados y nuevamente las lágrimas acudieron a mi— sufrió un severo golpe en el cráneo y eso provoco un derrame cerebral, la atendimos a tiempo pero fue inevitable el coma, le haremos un par de estudios cuando salga completamente de la recuperación de la operación y podremos dar algún veredicto, aunque nada será cien porciento seguro—

— ¿Significa que no sabe cuando puede despertar?— pregunte yo entre sollozos, el doctor asintió

— ¿Puedo verla?— pidió Jasper

— No es recomendable— pero el doctor al ver el estado de él cambio de opinión— solamente una persona y por poco tiempo, cuando la pasemos de cuidados intensivos a una habitación podrán visitarla todos—

— Ve tu Jasper— le dijo Edward, él asintió y salió tras el doctor

Para el medio día ya se encontraban todos los Cullen en el hospital, Esme llego tan destrozada como lo imagine, ella era una mujer con demasiado amor y ternura para aguantar un golpe tan duro como este, Carlisle por su parte tenia la misma expresión que Edward, trataba de verse sereno y calmado para reconfortar a Esme, pero en sus ojos se notaba cuanto le dolía, mas tarde llegaron Emmett y Rosalie, ver a Emmett tan deprimido siendo su apariencia física tan fuerte y su animo tan alegre me volvió a partir el alma, Rosalie tampoco se veía diferente a Esme o a mi, y es que nadie podía con lo que pasaba, era imposible pensar que la mas alegre y enérgica de todos los Cullen fuera la que pasara por esto.

— Bella, cariño, es una verdadera lastima tener que encontrarnos de nuevo en medio de esta tragedia, ni siquiera los he felicitado por su compromiso— me dijo Esme abrazándome y rompiendo a llorar

— No te preocupes por mi Esme, eso es lo de menos en estos momentos— Luego de que Esme me soltara y entrara a la habitación donde estaba Alice, me abrazaron Emmett y Rosalie que salían en se momento

— Bella, cuanto tiempo sin vernos— me dijo Rosalie

— ¿Como has estado Rose?— le dije

— Bien, aunque dudo que con esta noticia nos sintamos bien por un tiempo—

— No puedo creerlo aun— dijo Emmett totalmente serio, eran pocas las veces en las que se le veía así— justamente Alice que es la mas alegre de todos nosotros y tener que pasar por esto, no puedo imaginar estar en el lugar de Jasper— abrazo a Rose como tratando de asegurarse de que ella si estaba ahí

— Edward estuvo tratando de convencerlo para que se fuera a cambiar y comiera algo, pero se niega, desde que pasaron a Alice al cuarto, no se ha despegado de ahí ni un minuto—

— Y lo entiendo— volvió a decir Emmett— pero si por lo menos no come algo, se va a enfermar, suficiente tenemos con estar aquí por una persona, como para aumentarle otra, déjame que yo lo convenzo— y sin mas palabras se retiro a la habitación donde estaba Alice

Rosalie y yo lo seguimos pero nos quedamos afuera pues no se permitían muchas personas juntas a la vez y ahí ya estaban, Edward, Jasper, Esme y Carlisle. Escuchamos un par de discusiones y segundos después salió Emmett cargando a Jasper como un costal de papas mientras salía del hospital, Jasper pataleaba como un niño y le decía un millón de improperios en el transcurso, si no estuviéramos en la situación en la que estamos, lo mas seguro es que todos nos reiríamos, pero nadie dijo una sola palabra.

— Sera mejor que ustedes también se vayan a descansar y a cambiarse— nos dijo Carlisle a Edward y a mi— tengo entendido que vinieron directamente del aeropuerto, por ahora Alice esta estable, con el mas mínimo cambio los llamaremos ya somos bastantes aquí, debemos turnarnos, nada hacemos estando aquí todos a la vez— Edward asintió

— Vamos Bella, mi padre tiene razón, llámenme por cualquier cosa— se acerco a besar a Esme y Rosalie y abrazo a su padre, yo me despedí igualmente de todos y luego nos fuimos al estacionamiento por el Volvo

Llegamos a la casa y luego de darnos una ducha y cambiarnos, Edward se comunico con Eleazar para informarle sobre lo sucedido y para pedirle quedara a cargo de la empresa el lunes, pues lo mas lógico es que ninguno fuéramos a ir, él acepto gustoso y nos pidió le informáramos cualquier cambio que tuviera Alice.

Luego de comer algo convencí a Edward para que durmiéramos un puco, se veía tan agotado, que no sabia si era mental o físicamente, así que por lo menos quería que descansara, nos acostamos en su habitación y dormimos un par de horas antes de regresar nuevamente al hospital y relevar a Rosalie y Emmett, Jasper ya estaba nuevamente ahí, pero al menos se había cambiado y comido algo, Alice seguía igual que siempre, verla tan quieta y mas pálida de lo normal, con un montón de aparatos conectados a su cuerpo causaba el desanimo de toda la familia.

El sábado y el domingo paso igual, Alice no mostraba mejoría y todos cada día estábamos mas preocupados, el lunes nadie fue a trabajar y en los periódicos y revistas ya se anunciaba el terrible accidente de la menor de los Cullen, Edward y Carlisle estaban investigando al culpable del accidente, pero no habían rastros.

El martes había unos papeles importantes que Edward tenía que firmar, Eleazar los trajo hasta la casa en la mañana, pero Edward estaba en el hospital así que no pudo firmarlos, me comprometí a llevárselos a Edward al medio día que fuera al hospital y luego llevarlos de regreso a la empresa, pues Eleazar tenía una reunión importante y no podía esperar. Desayune, me duche y me cambie para llevárselos, me puse una chaqueta pues el día estaba algo nublado, busque las llaves del auto que Edward me había dado para mi uso personal, y salí con los papeles para el hospital, estaba a punto de cerrar la puerta con llave cuando sentí que me empujaron bruscamente hasta el interior cayendo al piso y soltando todo lo que tenia en las manos.

Me gire rápidamente aun en el piso para ver a mi agresor, aunque no era muy difícil imaginar de quien se trataba. Efectivamente James estaba parado frente a mí con esa mirada y esa sonrisa que tanto miedo me daban, estaba diferente a como lo recordaba, en vez de su largo cabello rubio, lo tenia corto y teñido de negro, se dejo crecer la barba he igualmente se la tiño, se puso lentes de contacto del mismo tono y eso lo hacia ver más espeluznante, pero aunque tuviera todos esos cambios, lo reconocería donde fuera, tal vez era mi instinto el que hacia que sea como fuera lo identificara.

— Hola mi amor ¿me extrañaste?— me dijo mientras se agachaba lentamente hacia mi y ladeaba la cabeza, perdí el habla totalmente al escuchar su voz— el imbécil ese que vino antes ni siquiera se dio cuenta que entre casi siguiéndolo, ha sido difícil entrar a esta casa, pero no imposible… ¿Qué creíste? ¿Qué me olvidaría de ti?— se acerco a mi y me acaricio la mejilla, me estremecí del miedo— Claro que no mi amor, te he estado buscando ¿sabes? Y no me agrado nada lo que vi en las revistas—

Su seño se frunció mostrando su enfado, me agarro del pelo y me jalo la cabeza hacia atrás mientras acercaba la suya propia hacia mí, apreté los labios para no gritar, no le daría el gusto de escucharme suplicarle.

— ¡Al final terminaste con el imbécil de tu amante! Maldita zorra interesada, me imagino que con él si no has esperado hasta casarte— me dio una cachetada pero no emití ningún sonido— ¡eres una maldita puta Isabella! ¿Tu trabajo como asistente es vivir arrodillada todo el día con la cabeza entre sus piernas? ¡Respóndeme!— nuevamente me dio una cachetada pero esta vez reaccione y mientras mi cabeza giraba por el golpe mi brazo también lo hacia para regresársele la cachetada acompañada de mi pie para empujarlo. James perdió el equilibrio y rápidamente me levante para correr fuera de la casa pero me jalo del pantalón regresándome al suelo

— ¡Suéltame maldito psicópata!— le grite recuperando mi voz y pataleando todo lo que podía

— ¿Y a donde vas a ir? ¿A buscar a tu niño bonito? ¿Piensas pedirle ayuda de nuevo? No te voy a dar una segunda oportunidad Bella o te vienes conmigo o te mueres aquí mismo—

— Prefiero morir mil veces antes de ir contigo a cualquier lado— una nueva cachetada se estampo contra mi y nuevamente se la regrese, pero esta vez James se lo esperaba así que no perdió el equilibrio

— Tu lo pediste, pero antes me divertiré un poco contigo, no te vas a librar tan fácil de mi—

James me levanto del piso agarrándome fuertemente de un brazo, me jalo hasta la cocina y empezó a abrir los cajones de la alacena, lo mire con horror al verlo abrir donde estaban los cuchillos y empezar a seleccionarlos mirando la hoja de estos. Todo me pareció como una película de terror, James siendo el maldito psicópata y yo la estúpida victima, lo espeluznante de las cosas, es que era real, muy real. Cuando encontró el mejor cuchillo según su gusto, me miro con picardía mientras sonreía y nuevamente me estremecí.

— Mira Bella, si no te portas bien, voy a tener que usarlo— acerco lentamente el cuchillo hasta mi cuello como buscando el lugar perfecto para cortar, cerré los ojos fuertemente para evitar que se salieran mis lágrimas, no le daría el gusto de verme llorar— Ahora si vamos a disfrutar un rato, ¿Dónde prefieres que lo hagamos? ¿Aquí en la cocina o en alguna habitación de arriba?— cerro los ojos como si meditara y luego los abrió mientras sonreía— es mejor arriba, en la habitación de tu amado, será un muy lindo cuadro, llegara y te encontrara en su propia cama después de ser violada y descuartizada trágicamente. Ya puedo imaginarme las fotos que saldrán como primera plana en las revistas, los pobres Cullen sufriendo la trágica perdida de dos mujeres hermosas de su familia, es una lastima que no pude acabar rápidamente con la enana esa, pero después de terminar contigo me encargare de ese asunto, me molesta que aun este respirando— yo abrí los ojos con asombro

— ¡Fuiste tu! ¡Maldito demente! ¿Por qué le hiciste eso a Alice?— le grite mientras forcejeaba para soltarme pero no pude hacerlo

— ¡La desgraciada fue la culpable de que me engañaras! ¡Ella hacia de celestina para que te comunicaras con el imbécil de Cullen!—

— ¡Estas loco James! Yo nunca te engañe, todo esta en tu cabeza, no seas imbécil— me jalo nuevamente el cabello

— ¡Cállate! ¡Ya no me importa nada! Tú me debes algo, así que eso estoy haciendo aquí, reclamando lo que es mío—

Empezó a empujarme nuevamente con dirección a las escaleras, habíamos comenzado a subir cuando vi una pequeña estatua de bronce que adornaba la estancia, no iba a quedarme de brazos cruzados, mi padre me había enseñado a enfrentar los problemas y pelear cuando debía hacerlo. Tome la estatua sin dudarlo y lo golpee sin fijarme en donde, sentí que me soltó y corrí rápidamente escaleras arriba, rogando porque mi torpeza no apareciera esta vez y me hiciera tropezar quedando a su merced, tenia que llegar a alguna de las habitaciones y encerrarme como pudiera, solo me quedaba esa opción, aunque lo hubiera golpeado, el había quedado obstruyendo el paso y seria mas difícil para mi saltar sobre el y correr para salir de la casa, dudo que mi coordinación de para tanto.

Entre a la habitación de Edward y cerré con seguro, aunque lo mas lógico es que esa puerta de madera no fuera mucho impedimento para James, no tenia nada mas que hacer, debía aguantar lo mas posible y esperar por ayuda, maldije internamente al caer en la cuenta de que me estaba encerranda justo en la habitación en la que James quería descuartizarme.

— ¡Bella!— lo escuche gritar a lo lejos, lo mas seguro es que ya se hubiera recuperado del golpe— ¡Bella! ¿Dónde estas?— claro, yo le iba a decir en donde— ¡Maldita puta desagradecida, me estas haciendo enojar Bella, si no sales en este momento, cuando te encuentre va a ser mucho peor!— la voz se sentía cada vez mas cerca, respire varias veces y trate de calmarme para pensar que podía hacer

Me metí las manos en los bolsillos de mi chaqueta y sentí lo que podría ser mi salvación, ¡mi maldito móvil! Lo había guardado en el bolsillo de la chaqueta, solo esperaba que aunque llamara a Edward, pudiera venir a tiempo.

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