Cap7- Faithful mind-Betrayed heart

El menor se dio cuenta que una rebelde lágrima salió de su rostro, la limpio rápidamente.

-No…debo mantener esa promesa.

-¿Qué promesa?-dijo una voz más en la habitación.

-Kuran…-dijo el chico al ver a cierto castaño apoyado en el borde de la ventana. Los ojos amatista se encontraron con los ojos que menos quería ver… aun no estaba listo-¿Cómo entraste a mi casa?-dijo sonando molesto y asustado.

-La barrera se debilito por una décima lo que me permitió entrar…estas muy débil-dijo acercándose a el pero Zero se aparto rápidamente intentando defenderse.

-No te me acerques-dijo poniéndose a ala defensiva…pero su cuerpo no estaba bien para hacerlo, su mirada era borrosa, no había comido, bebido en días, solo reparaba sus energías con pocas horas de sueño. Había estado todo ese tiempo sin comida y agua sentado en su cama haciendo la barrera.

-Zero estas muy débil solo basta sentir tu presencia-dijo acercándose mas.

-Aléjate Kuran o no….-de repente su cuerpo se sintió pesado y justo antes de caer al suelo Kuran lo atrapo.

-Zero!...despierta Zero!

-Suéltame Kuran-dijo débil y cansado.

-(suspiro profundo) Aun estando débil eres tan terco-el castaño llevo a Zero a su cama viéndolo dormido acaricio sus cabellos y se dirigió a la cocina.

Cuando Zero despertó ya era las diez de la noche había dormido por 3 horas, pero aun se sentía agotado…un aroma que se dirigía a su cuarto lo hizo reaccionar.

-Despertaste-dijo cierto castaño con una charola que tenia una taza de té 4 panecillos una pequeña compota de frutas y un vaso de leche.

-Es demasiada comida-dijo Zero con la sien azul.

-No, esto es lo que debes de comer, anda come…-dijo alentándole.

El amatista no tuvo más opción que acceder y comer toda esa montanera de comida…al menos más de la mitad.

Después de que el menor comiera, se fue a bañar, cuando salio ya vestido, vio que el castaño seguía en su cuarto.

-Te agradezco que me hayas ayudado así que por favor vete-dijo con un tic en el ojo.

-No… al menos hasta no cobrara mi servicio-dijo parándose para acorralar a Zero contra la pared.

-Por favor Kuran déjame…-el mayor lo estaba viendo fijamente.

-¿Qué paso, por que no quieres estar conmigo?

-Te lo dije en la carta.

-Eso no me basta ¿por que?

-Si…me sueltas te lo diré-dijo el menor con la mirada triste.

El mayor lo escucho y lo soltó, el menor se cambio y luego se sentó en la cama algo tenso…

Debía decirle a Kuran lo que le paso…la verdadera razón.

-Para que entiendas debo de contarte algo…. Hace años existió una mujer que estaba casada con un hombre mucho menor que ella…el chico no podía aguantarla y la dejo. La mujer quería saber por quien y se entero que la había dejado por otro hombre… Luego vino lo peor… La mujer se entero tiempo después que ese chico amante de su exmarido era un doncel.

-¿Doncel? Creí que no existían-dijo asombrado.

-Pues no-dijo-…La mujer cegada por la venganza y el odio empezó a decir a la gente que el pueblo estaba maldito por un doncel y habría de matarlo… mato a ambos…durante esos tiempos las matanzas a donceles era muy común y por ellos el pueblo perdió su llegada de extranjeros…hace un año se logró que la gente cambiase su forma de pensar sobre ellos y lo que alguna vez…fui yo…este pueblo ama demasiado a su Dios.

-Un momento…quieres decir tú también…

-Así es…fui un doncel…y el hijo que esperaba era de Markov-dijo serio. La cara del castaño aun no salía de la pura impresión, pero se recompuso rápido y dejo a Zero continuar-Todavía lo recuerdo bien.

Flash Back

Narra Zero

Mi embarazo…fue repentino, me atendió una medico que después de verme me dijo que huyera con Markov para evitar mi muerte, la de mi hijo y de él…Fue el mismo día en el que él se había enfrentado a su padre por mi…íbamos a huir a otra ciudad…a empezar una nueva vida juntos, pero…no se como paso, sentí un gran golpe y cuando desperté todo estaba destruido mi cuerpo estaba debajo de una par de cosas pesadas cuando salí busque a Markov por todas partes y de paso ayudaba a otros sobrevivientes…Cuando al fin lo encontré parte del vagón estaba sobre el…intente salvarlo pero no pude…solo me dijo unas cosas y luego murió…al parecer me había desmayado ya que me encontraba en el hospital…esa doctora me dijo que mi hijo había muerto y tuvieron que sacarlo de mi…han pasado 2 años desde ese incidente.

-Zero…

-Lo peor de perder al amor de tu vida es perder al hijo que tuviste con ese amor-decía con la sonrisa más bella y melancólica, derramando una sola lagrima simple pero muy significativa llena de dolor, de agonía; pero sobretodo…

De una completa soledad.

Pero ya no pudo soportar tantota mascar de rectitud y seriedad y derramo mas de una lagrima en frente del mayor. Cosa que a este le dolía verle así.

-No viví lo mismo que tu…pero me duele verte sufrir-decía el castaño tomándole del rostro con ternura-Zero…-dijo mirándole a los ojos-No te pido que olvides tu amor por el; pero que si me des la oportunidad de poder borrar el dolor y llenar en vació que te dejo su muerte.

-Por que?...¿Por qué llegas a estos extremos, sabiendo que es imposible que estemos juntos?-pregunto confundido el amatista mientras lo miraba.

-Es simple…durante toda mi vida jamás ame a alguien de esta manera y magnitud, así que no me importaba si me dejaban o yo a ellos y ahora que se lo que siento por ti es amor, no tengo la menor intención de dejarte ir-dijo para luego rozar sus labios en los del menor, pero luego se convirtió de un simple roce a un beso mas profundo, pero como siempre el maldito oxigeno los había obligado a separarse.

El beso había dejado a Zero aturdido al igual que a Kuran.

-Estas loco-dijo el menor sonrojado.

-No-dijo sonriente-Loco seria no haberlo hecho, y si para ti estar loco es haberte besado me encanta estar loco-dijo para volver a rozar sus labios con los del amatista.

Poco a poco el beso se hacia cada vez mas y mas demandante y Zero aun sabiendo lo que hacia no lo podía ni lo quería detener.

Atención lemon!

Kuran besaba con frenesí a Zero como si al día siguiente ya no estarían juntos apoyando una de sus manos al lado de Zero como punto de apoyo, aprovechó su otra mano para tocar el pecho del amatista que estaba descubierto por la tela que se había deslizado.

Zero gimió cuando sintió la cálida mano de Kuran rozar uno de sus pezones. El beso se rompió y el ojivioleta comenzó a besar el cuello del peliplata lamiendo y mordiendo, marcando esa deliciosa piel como suya.

Kuran rápidamente recostó al menor sobre la cama para continuar con lo que estaba haciendo.

Al llegar al pecho, quito la camisa que cubría al menor el tórax por completo y chupó fuertemente uno de los pezones.

-Ahh...Kaname

Aquel gemido era estimulante. Con ímpetu, pasó al otro pezón, dándole el mismo tratamiento hasta dejarlo rojo y totalmente erecto. Sus besos se trasladaron por la piel de seda del abdomen de Zero hasta llegar al pantalón.

Kuran levantó la vista, pidiendo mudo permiso para continuar, y su respuesta fue el mismo Zero desabotonado aunque no descubrió su cuerpo. Eso se lo dejó a él.

Con lentitud, como cuando alguien abre un regalo muy preciado, fue retirando la tela hasta encontrarse con el cuerpo totalmente desnudo del menor. Era simplemente perfecto. Piel lechosa, suave como la seda. Caderas estrechas con las curvas exactas y ni un gramo de grasa extra. Piernas largas y bien torneadas y finalmente, su juvenil miembro que comenzaba a despertar.

El amatista no pudo evitar ruborizarse al máximo. Aunque ya no era la primera vez que se mostraba desnudo ante el castaño y no pudo evitar pensar que lo que hacia estaba mal.

Su mente era fiel al pensamiento de culpa.

Pero su corazón no estaba de acuerdo.

En un amago de confusión, Zero trató de cubrirse de nuevo, pero sus manos fueron detenidas por las de Kuran.

-No...

-Kaname no…no podemos...

-Lo siento Zero…ya es tarde…ambos nos necesitamos…y quiero hacerte el amor de nuevo.

El amatista volvió a sentir los labios del castaño sobre su piel, esta vez sobre su cadera e iban bajando lentamente a una velocidad casi desesperante. Cuando el mayor llegó hasta el miembro del joven, no se reprimió y le dio una fuerte lamida a todo lo largo, sacándole un gemido de placer al amatista

-Kaname...Por favor...

Aquella petición fue escuchada y Zero casi gritó al sentir su miembro atrapado en la húmeda boca del castaño. A un ritmo constante, Kuran movió sus labios de arriba abajo, recorriendo todo lo que su boca pudiera abarcar, sacándole más y más gemidos de su sacerdote.

Con sus manos acariciaba los glúteos de Zero mientras su boca se encargaba de complacerlo, pero cuando una de sus manos fue más allá, el cuerpo del menor se tensó.

-Zero…tranquilo... No te haré daño...lo haré suave.

Aquellas palabras fueron suficientes. Zero se calmo relajando su cuerpo, si perder la excitación que las caricias de Kuran sobre su miembro habían logrado.

El castaño subió a besarlo nuevamente, tratando de infundirle la misma calma que lo inundaba en esos movimientos. Mientras veía que el mayor se desabotonaba su pantalón y se sacaba lo pantalones

Sintió como una de las manos de Kuran se encargaba de su miembro y luego una lengua aventurera bajaba por sus testículos hasta llegar a su perineo, mandándole espasmos de placer.

Kuran lamió sus dedos para después empezar a preparar a Zero. Lo hizo lentamente, observando las facciones del rostro del amatista para saber cuándo esperar. En poco tiempo, tres dedos se movían deliciosamente dentro de Zero, golpeando su próstata en ocasiones, haciéndolo gemir.

-Kaname... por favor ya…

La añoranza de aquellas palabras teñidas con betas de deseo fue suficiente para que los dedos del castaño abandonaran la cavidad que estaban preparando y se incorporara de nuevo.

Levantó las piernas de Zero colocándolas sobre sus hombros y enfocó los preciosos ojos amatista que refulgían de placer. Atrapó esos labios que comenzaban a convertirse en una droga para él y tomó su miembro para dirigirlo a su destino, entrando de una sola embestida.

Dentro del beso tragó un gran gemido del menor al sentirse invadido en lo más profundo de su ser. Su espalda se arqueó y tuvo que cortar el beso para poder respirar. Aun dolía pero ya lo toleraba más.

-Te necesito Zero.

Zero posó sus manos tras el cuello del castaño y lo atrajo para besarlo. Esos labio eran algo que no se cansaría de probar pero si culpable de seguir deseándolo.

Kuran aprovechó ese beso para empezar a moverse.

-Aaahhh...

Una corriente de placer recorrió todo su cuerpo, arqueando su espalda y al mismo tiempo frotando su miembro contra el duro vientre de Kuran. El castaño había tocado un punto dentro de él que lo había llevado hasta tocar las nubes

Kuran comenzó a moverse con maestría, tocando ese punto que hacía delirar a Zero en cada embate. Sus cuerpos perlados por el sudor y el placer exudado, se movían al compás de sus gemidos necesitados.

Zero se sentía aturdido por el placer Su miembro era perfectamente estimulado por el roce constante de sus vientres. Sentía la excitación acumularse en su bajo vientre. Iba a explotar.

-Kaname... Aahh... Ya no... puedo... más...

Kuran deliraba de placer. Las cálidas paredes que rodeaban su miembro con fuerza lo hacían impulsarse con más ímpetu para darle más placer a su amado. Su amado Zero. No quería perderlo…era lo mas preciado que tenia…no podría concebir una vida si el amatista no estaba a su lado

Escucharlo decir que estaba a punto de terminar fue el aliciente para que tomara el miembro del amatista y lo estimulara con fuerza.

-¡Kaname!

-¡Zero!

En una explosión orgásmica, Zero liberó chorros de semen sobre la mano del castaño y su propio vientre, a la vez que sentía su interior siendo bañado por la simiente de su compañero. Era una sensación que ya había vivido y le gustaba.

Kuran salió lentamente de Zero, y se recostó a su lado, atrayéndolo en un abrazo. Ambos tenían la respiración acelerada y sus cuerpos perlados de sudor.

Puede uno tener una mente fiel a lo que promete.

Pero también puede tener un corazón que traiciona, y en la gran mayoría este gana.

Continuara…