Aparece mágicamente tras viajar por el polvo mágico cargada por monos alados(WTF?), la escritora de este fic. Bien provista, con un disfraz de jugadora de rugby de la selección argentina por supuesto( Y medias Siiiiilvaaana); con toooodos los cachimbolos, hombreras, casco, concha. Lista para ser masacrada por tomates y latitas en peligro de extinción.
Ya se. Ya se. No tengo excusa no justificación valida en este tema (por eso el equipo) xD
Ciertamente, estuve ocupada -en su momento- con el cierre de clases y demás. Luego obviamente me di mi tiempo para descansar. Pero en las vacaciones, por más que haya estado. DESAPARECIENDO. VOLVIENDO. . de la faz de esta tierra. O más claramente. VIAJANDO. DESPIDIENDOME. VIAJANDOME. . SALUDANDO… Tanto tiempo borrada de mi obligación fue principalmente por el estado de PAAAAAAArsimonía en que me sumergen estas fechas Jajaja.
Pero les tengo una buena noticia. Me tengo propuesto terminar esta historia cuanto antes :D (Por lo menos para mies bueno xD) Cómo verán no falta mucho-Sep, cuando se muera el viejito termina todo jeje (Como la intriga del parche de Lavi según Hoshino -.-)- y ahora que en este tiempo acomode algunas ideas no debería tardarme tanto u.u Debería* Nunca se sabe x)
Por eso les quiero pedir, este es un buen momento para joder, aconsejar, reclamar y sugerir si quieren ver algo antes que sea demasiado tarde xD No dejen que me vuelva a cortar así! Jajaja.
Bueno, para los que se acuerden y hayan tenido paciencia; aquí va otro capítulo ;)
¿Había dejado el colegio? Si. ¿Le costo? Más o menos. ¿Le sirvió? Mucho.
Cuándo abandonó terminaba el primer trimestre, y ahora ya estaba bastante avanzado el último y tercero a la vez pero el tiempo empleado había sido productivo. Ahora sabía bien, los cuadernos eran 48. Los primeros 31 estaban completos. Para cerciorarlo no solo los había leído él. Sino también sus amigos para que les diga que impresión les daba, había consultado detalles con el viejo que cada vez divagaba más y por último había cerciorado lo que pudo con aquellos "protagonistas" que aun estaban vivos y localizables. Lo último haciendo un gran uso del amigo billetin. Localizar personas conocidas en la guerra de Vietnam por ejemplo no era imposible pero tampoco gratis. Como sea, una inversión razonable.
El resto, de los escritos (que leía de a uno para trabajar bien enfocado); tenían anotaciones por todos lados pero no una línea argumentativa completa. Había demasiados espacios en blanco. Los cual para llenar volvió a valerse de las entrevistas con el anciano aunque cada vez más largas y improductivas. Y de consultas con los encontrados, detalle fundamental para validar la información obtenida. No quería correr el riesgo de dar por ciertos delirios. Y otro factor que de vez en cuando le servía, era su propia memoria. La cual agradecía fuera prodigiosa ya que, si alguna vez de pequeño su abuelo le hablo de una persona, aun la recordaba, y podía escribir tranquilamente sobre ella con las mismas palabras con las que se le refirieron.
Y por suerte muchas personas le resultaban conocidas.
Otra sorpresa, pero excepcional, que tuvo fue un cuaderno dedicado al actual tutor de su amigo, Allen Walker, el legendario: Cross Marian. Con el cual se reunió varias veces y ciertamente tuvo que dejar los espacios en blanco para que no lo manden a la cárcel y Allen lo termine por matar. Pero él era un caso especial. Viejo amigo del panda… aunque distante debido a su costumbre de esfumarse de la faz de la tierra.
De momento había alcanzado el 43. Y ya tenía un ultimátum de Komui. El viejo no iba a estar mucho más con él. Ya acarreaba varios problemas de salud. Muchos órganos fallaban. Unas semanas más y se encargaría de internarlo. No sobrecargarían más a la enfermera que ya trabajaba de tiempo completo. Sabía que era lo mejor pero le costaba admitirlo. Y eso que ya se acostumbraba. Cada vez tenía más tiempo libre, salía más con sus amigos. En casa no podía hacer mucho si no le dejaban estar con él. Y cuando lo veía siempre quedaba un mal sabor en su boca.
Ese hombre decrépito postrado en una cama… no era ni la sombra de su abuelo.
Como sea, tenía exagerando un mes para ir finalizando los restantes cinco cuadernos.
N° 44: Anita.
Bueno, según lo que tenía, ella era una prostituta. China, y colaboraba con una agencia en la época de la guerra fría. Not bad. Le sonaba. Tal vez era cierta mujer hermosa que conoció de niño y recordaba muy bien (Ya que fue amor a primera vista, no correspondido por obvias razones) pero nunca averiguo su nombre. Debía llamarla. Si era quién creía era joven.
Primer paso(Simplificado).
-Viejo, ¿te dice algo el nombre "ANITA"?
-¿Qué?
-Anita, una chinita, linda, que me presentaste hace mucho…¿No te suena familiar?
-¿Ana?
-Si, va. Anita.
-Anita.
-Si.
-Ana.
-Si, creo. Ana.
-¿Qué-Quién?
-Nada abu. Dormi mejor.
Probaría mas tarde de nuevo. Resultados por el momento: 0. Lo suponía.
Bueno. No cambio mucho la situación en otras entrevistas. Por un momento pareció recordar algo al tercer día, mencionando un viaje de negocios, pero le cambio de tema abruptamente refiriéndose a la sopa de ayer. Sin embargo, los investigadores si le dieron algo. Fotos, info, una dirección y teléfono. Era quien creía.
A la tarde ya estaba con Komui. Hablaba chino, pero lo tenía muy olvidado, así que recurría a un mediador. La llamarían con el doctor oficiando de traductor.
-Es larga distancia. Muy larga. No duraras nada con tu celular, llamamos desde mi fijo y arreglamos luego. Tu dime que decir.
Después de marcar más de una docena de interminables números en un teléfono de escritorio y esperar varios –ttuuut- la charla comenzó.
-Casa de la familia Chan, ¿Qué desea?- Dijo una voz femenina al inicio.
-Disculpe señorita. Tengo el placer de hablar con la señora "Anita".
-Si, ella habla, ¿Quién me busca?
-Un amigo.-Hasta ahí tenía indicado de ante mano que decir pero desde entonces la charla se dio guiada por gestos e indicaciones de Lavi que confundían o avergonzaban a Komui.- Disculpe, no se lo te tome como ofensa, pero por las dudas. ¿Trabaja, o trabajo usted en un cabaret? .Era medianamente mejor que preguntar "Heeeeey, ¿Trabajabas a dos puntas en la guerra fría?".
-Si, ¿Algún problema con eso?- Se escucho en un tono cordial pero poco amigable.
-No, no, ninguno. Para nada. Era para cerciorar.
-Ajam.
"Qué carácter" pensó Lavi.
-Disculpe la molestia. Pero estamos tratando de confirmar unas cosas. ¿Por las dudas, no conoció usted un historiador llamado "Bookman"?
La respuesta se tarado un poco.
-Si, era un amigo de mi madre.
-Ah, me alegra escuchar eso.
-¿Puedo saber por qué?
-Vera, ese hombre está enfermo actualmente pero, antes se encontraba realizando un informe donde usted aparecía, que quedo inconcluso lamentablemente. Yo estoy hablando a pedido de su nieto, presente aquí conmigo. Quisiéramos saber; ¿Dispone de tiempo para charlar en este momento u otro?
-Dadas las circunstancias, supongo que sí.
-Gracias, es muy amable…- Siguió la llamada.
Horas después se corto una larga y costosa con conversación telefónica. En la cual Lavi cercioro que la muchacha que recordaba era la imponente mujer con la que hablo. Que apenas esta lo recordaba y no, no estaba interesada en él. Pero que estaba dispuesta a compartirle toda la información que poseía, en memoria de su madre. La verdadera "Anita" de la que hablaba el libro, de quien heredó el apodo en su casa. Y también, como parte del trato; le alcanzaría el teléfono de Cross Marian, viejo amigo y aparentemente algo más de la joven… Ese viejo matador tenía amigos, enemigos, y un largo historial a lo largo de todo el ancho mundo. Le tenía una ligera envidia.
Se dirigiría a lo de Allen, tenía que cumplir el convenio.
Tenía un buen plan de cómo conseguir fácilmente el número del sujeto. Comenzaría diciendo "¡Aaaaaallen! ¿Quieres enviar a Cross a un viaje a China?". Así no se iba a negar. Jejeje.
Lamentablemente al llegar se desbarato su plan cuando encontró a Lena y al moyashi juntos.
-Que sorpresa, ¿Qué hacían?- Dijo en un tono demasiado alegre.
-Un trabajo para el cole.
-¡Vaya! Con que así le dicen ahora…- Dijo codeando al chico.
-¡Lavi!- Se escucho en coro.
-Ok, ok. Saben que jodo ¿De qué es su "trabajo"?
-Matemática.
-Bueno, nos vemos los bue-
-Ne, ne, ne. ¿A que viniste? -Lo detuvo Lena.
-¡Cierto! Allen, mi queridísimo y estimado Allen. Cariño…
-Ajam. ¿Qué quieres?
Típica escena de amigos cuando evidencian que van a pedir algo.
-Un abrazo y que me apapaches. Jajaja, deberías ver tu cara. No che, ¿Me pasarías el teléfono de Marian?
Enseguida al escuchar su nombre casi logra que el chico se caiga de su silla al trastabillar para atrás. Su rostro rápidamente perdía color.
-¿Para qué quieres eso?- Interrogo muy desconfiado y agazapado.
-Digamos que por tu bien. Y por trabajo increíblemente. Alguien- dijo en un tono especial levantando las cejas- quiere contactarlo. Te podría servir para librarte de él, un tiempo. ¿Qué dices?
Ni tuvo respuesta. A la velocidad de la luz depositaron una tarjeta de presentación del sujeto en cuestión con un teléfono profesional y uno íntimo atrás.
-¿Con eso es suficiente?- Ahora el rostro de Allen resplandecía y parecía tener brillo propio. Lenalee y Lavi lo miraban bastante sorprendidos y escépticos. Ese pendejo era muy crédulo y porfiado si de librarse de Cross Marian se trata.
-Creo.
-Un placer hacer negocios con usted.
Se disponía a irse pero decidió quedarse. No tenía nada mejor que hacer de momento. Se colgó por él y le preguntó:
-Amigo, si los que te pidieran el teléfono y localización de tu maestro, fueran un par de mafiosos que lo buscan para matarlo. ¿Les facilitarías la información tan fácil y amablemente?
-Sin dudarlo.
-Lo suponía.- Respondió bastante asustado. "¿Qué p+ta no te hizo ese hombre para que lo odies?" tanto se preguntaban él y Lenalee.
-Por cierto,-cambio de tema la chica- Este fin de semana hay una fiesta ¿Quieres ir?
-Veo, ¿De quien es?
-¿Recuerdas a esa chico hiperactivo que por momentos le habla a Kanda, Alma?
-Sep. Valiente, me recuerda ligeramente a mí.
-Pues, es su cumpleaños.
-Jojo, que divertido. Se puede esperar cualquier cosa de ese loco.
-Trata de ir. Así te despejas un poco.-Acoto Allen.
-Veré amigo. Dijo mientras se auto-invitaba a la cocina de su amigo y tomaba agua.
-Va Kanda.- Le dijeron y escupió todo lo que había tragado de momento casi ahogándose.
-Pfff… Ire. Esto no me lo pierdo…
Los días transcurrían lentamente. No había mucho que hacer en esa habitación en la que estaba encerrado.
Generalmente lo que más lo entretenía era esa mujer que cuidaba de él. No la conocía. Era imponente y mandona. Aunque no lo trataba mal tampoco le caía bien. Sin embargo era a quien más veía. Lo ayudaba con la comida, la ropa, el baño. No se quejaba, tampoco sabría con quien hacerlo.
Últimamente ese confinamiento y su torpeza, lo desalentaban. No quería hacer nada aunque le traían siempre propuestas. Además de que muchas eran idiotas. O no las entendía. La mujer era pesada en ese sentido. Siempre lo tenía haciendo cosas a rajatabla. Como un niño diría, si se diera cuenta. No lo dejaba en paz. Todo el día lo vigilaba, le hablaba de gente que no conocía, estaba pendiente por si se ponía mal.
Pero igual, ella no era ni la mitad de pesada, con todo el tiempo que estaban juntos, que el muchacho. Sin duda la persona más habladora que conocía. Le resultaba familiar pero no sabía quién era. Lo visitaba sin faltas todas las mañanas y tardes y le hacía y hacía preguntas. Lo contemplaba. Hablaba, interrogaba, hablaba y interrogaba. Lo que le contaba rápidamente lo olvidaba por suerte.
De paso, era de tarde. Espero un tiempo y escucho una puerta conocida abrirse. Pasos venir. Era ese niño de cabello rojo alborotado.
-Hola jiji, ya volví.- Le dijo de paso.
-Buenas.- Fue lo primero que le salió.
Varios días hablaron así: Escasamente. Lavi estaba bastante ocupado tratando de terminar antes de que sea tarde los libros, por lo que más que nada veía como estaba. Lo visitaba. No esperaba charlar amenamente con su abuelo. Sin embargo notaba algo extraño. Que no sabía aun que era.
Más tarde se dio cuenta. Ya no lo llamaba por su nombre.
Ahora que leyeron, sobre este cap quería aclarar.
1. Me quedo cortito, o al menos así lo encuentro yo, ya que decidí cortar algo que, sino no iba a tener momento más adelante. Por lo que, muuuuy próximamente, verán continuación :D
2. Lo de Anita y Cross realmente fue un capricho que se me ocurrió mientras escribía jaja. Quería mostrar un poco del trabajo que tomo el colorado, aunque fuera tedioso u.u y por eso meti al impresentable por ahí xD Para hacerlo lo más cómico y llevadero.
3. Lo de la fiesta, nunca sabía bien de quien hacerla :S por momentos iba a ser de Road, y otros de Emilia jaja pero quería que vaya Kanda, y no se me ocurría algo lo suficientemente convincente para arrastrar de otro modo a Yuu a semejante antro de la perdición en el que yo quiero este muajaja. Más adelante, no se pierdan la fiesta ;) Va a pasar algo que desde el comienzo del fic voy patenado–Si, lo de las parejas xD
Y eso si, no es Kanda x Alma u.u Aun no logro convencerme sobre que es, "Hombre" o –"Mujer" xD
4. Lo del viejo es otra cosa que se las trae en el próximo ;) No era hora de que desconozca a Lavi? :o Atentis!
Entonces, ahora si me despido: Nos vemos! Se cuidan y
See ya ;)
