Miro la foto de su exnovia, suspiro pesadamente, en realidad Ronnie Anne merecía alguien mucho mejor que él, en verdad el no merecía a una chica tan increíble como la hermanita menor de Bobby, resoplo pesadamente, ahora seguramente Bobby lo visitaría para hablar "civilizadamente" de por qué le había destrozado el corazón a su pequeña hermanita.
Salio de su habitación caminando como un fantasma por el pasillo sintiendo la mirada de intriga de sus hermanas a su alrededor, para esta hora, era muy posible que todas y cada una estuvieran enteradas del rompimiento, el hecho de que Lori caminara hacia su persona con una cara de pocos amigos, era la evidencia física más obvia de que la noticia ya era de dominio público.
Esquivo elegantemente a Lori y Luan con un movimiento digno de un maestro de la tauromaquia, escapando por poco del interrogatorio de Lola y las preguntas insidiosas de Lily, salió de la casa sin resistencia evadiendo a una Lisa algo distraída con sus anotaciones.
El parque estaba algo vacío en esos momentos, quizás por las nubes de tormenta que se juntaban a su alrededor.
Sabía que el rompimiento era lo correcto, no era un canalla, para estar jugando con ambas chicas, a un que Ronnie Anne era alguien especial en su corazón, el mismo tenia dueño desde hace años, años de un amor platónico que había estallado como súper nova hace unos meses, donde toda su vida dio un giro de ciento ochenta grados.
Dejo salir un suspiro al ver a su amigo acercarse, sonrió levemente al verlo caminar hacia su persona, solo una de sus hermanas sabia de su existencia y Lisa no era de las que iban contando secretos e indiscreciones por ahí.
Elliot se sentó a su lado, acomodando su gabardina negra y sombrero a juego, adoraba estos pequeños encuentros con el adolecente, su vida era algo aburrida y el chico generalmente era una fuente inagotable de anécdotas e ideas para sus novelas juveniles, quizás estaba sacando provecho del menor, pero era su consejero al fin y al cabo algo tenía que sacar en redito no era obvio.
— Veo que lo hicisteis — exclamo sonriendo, prendiendo de paso un cigarrillo, no pensaba que el menor tuviera las agallas para dar ese paso — por tu cara veo que no se lo tomo demasiado bien en realidad — dejo salir un poco del humo, sintiendo el suave sabor de la nicotina bailando sutilmente entre sus dientes.
Lincoln miro a su interlocutor y sonrió mordazmente, como esperaba que su ex novia se tomara el rompimiento, con alegría y quizás sexo de despedida, a veces odiaba a Elliot por ser tan taimado, pero era de las pocas personas con las que podía ser sincero, ni siquiera con Clyde era tan honesto.
— — Ahora es definitivo — respondió Lincoln ante una pregunta no hecha — ella merece algo mejor en realidad — a un le costaba auto convencerse, pero en el fondo sabía que era lo correcto en realidad.
El mayor asintió sin demostrar alguna emoción, no pensaba en realidad que el chico fuera capaz de hacerlo, en verdad estaba dispuesto a continuar por ese camino que solo conducía al dolor, soltó un leve escupitajo al suelo — ¿y ella en verdad lo vale? — pregunto antes de darle otra calada a su cigarrillo.
El chico dejo salir una leve sonrisa antes de contestar — ella lo vale anciano — reto a su amigo, solo le quedaba aceptar su decisión y aprender a vivir con las consecuencias.
Su cigarrillo le quemo levemente ante la respuesta tan directa de parte de su amigo, dejo caer el mismo y se puso de pie, ante la sorpresa del menor — en ese caso no hay nada de qué hablar — empezó alejarse de la banca, dejando atrás a un chico confundido, que se paró de un golpe para pedirle explicaciones.
Lo había llamado para que lo ayudara en su problema, y el imbécil salía huyendo, sentía sus mejillas arder ante la impotencia.
Elliot giro sobre sí mismo y se quedó observando a un chico casi derrotado — en verdad eres un inútil Loud — gruño ante la pasividad que ahora mostraba el chico — la besasteis, le prometiste romper con tu novia, le rompisteis el corazón a una increíble chica y después de todo eso, apenas te entra el puto remordimiento — sonrió ante el descaro del chico — en verdad eres un imbécil — miro al chico y sonrió — ahora ve y se un hombre — camino alejándose del chico — se el hombre de que ella se enamoró — lo reto antes de continuar su camino, si quizás Lincoln no fuera la persona más brillante en el planeta, pero debía entender que todas sus acciones tenían una consecuencia y si el había abierto esa puerta de posibilidades y mentiras, tendría que estar dispuesto a pelear contra todos los demonios del averno que el mismo abría liberado, sonrió como un zorro al asecho, su próxima novela sería un jodido excito.
Empezó a llover sutilmente envolviendo al chico llevándose todas sus inseguridades y miedos, sonrió ante sus propios miedos y temores que se iban con la lluvia acompañada con algunas lágrimas de felicidad.
Marco el número en su teléfono celular, mientras sentía su corazón latía ante las posibilidades que se abrían ante él.
Gracias por leer el capítulo del día de hoy además de los mensajes y sugerencias que me enviaron, intente meter un poco de cada idea que me hicieron llegar, en el siguiente capitulo
Como sabrán, para el siguiente capítulo es el turno de Lynn Loud, y en esta ocasión, vuelvo a invitarlos para que en los comentarios, me dejen sus opiniones y sugerencias para el capítulo dedicado a nuestra pequeña gótica.
Me gustaría recordarles que por el momento, esta obra no tocara temas lemon por ahora, son momentos de amor fraternal, quizás un poco de tensión sexual, pero nada explicito, a lo mucho quizás un beso.
Sin más gracias por su atención y hasta la próxima.
