Capítulo 7
-¿quién es ella Hana?- pregunto la mujer a lado de ella.
-mi hija- le dijo a aquella mujer mientras algunas lágrimas salían de sus ojos
-¡tu hija!- dice sorprendida mientras ve de igual forma a la chica -la última vez que la vi era muy pequeña- dijo mientras hacia lo que en mucho tiempo no había hecho, sonrió.
-los hijos crecen, Kushina- dice dando una sonrisa.
-lo sé- la peli-roja también sonrió, no por el comentario de Hana, sino porque tenía mucho que no la veía sonreír así, tanto tiempo sin que ambas dieran una sonrisa abierta.
-¿qui-quien es usted?- pregunto curiosa la joven peli-azul.
-mi nombre es Kushina- respondió alegre la peli-roja, sin tomar en cuenta el lugar, ni como era que volvía a ver aquella chica -me alegra verte de nuevo, hina-chan- eso sorprendió un poco a la Hyuga menor.
-espera- ahora Hana había reaccionado -¿por qué trajeron a mi hija aquí?- pregunto enojada.
-por el bien de esta organización... era necesario hacerlo- respondió Itachi, el cual seguía parado en la misma posición, escuchando el reencuentro de madre e hija.
-¿organización?- pregunto confundida Hinata.
-así es, así como antes fue necesario traer a Hana y Kushina... ahora era necesario traer a la hime- respondió dando una sonrisa ladina.
-¿y a Kushina-san por qué?- pregunto confundida la Hyuga menor.
-¿no sabes que ella es la madre de... Naruto?-
-¿qué?- musito en un tono demasiado bajo, estaba en shock, ahora entendía por qué su rostro se le hacía tan familiar, era la viva imagen de aquel rubio, claro a excepción de los ojos y el cabello, pero de ahí en fuera, era como su gemela.
-espera... ¿conoces a mi hijo?- dijo Kushina haciendo esfuerzos vanos por intentar agarrar a Hinata, pero la Hyuga menor solo asintió -¿como esta?- pregunto nostálgica.
En el prado del bosque se encontraban vampiros y licántropos reunidos, y sorprendentemente, no se intentaban matar unos a otros.
-no te creo nada!- grito Hiashi -yo sé que tú la tienes y más te vale decirme donde está, como si a tu especie no le hubiera sido suficiente llevarse a mi esposa-.
-¡de que hablas Hyuga!- esta vez grito Minato -ustedes se llevaron a Kushina-
-por milésima vez ¡no lo hicimos!- grito arto de las acusaciones del rubio -ustedes fueron los que se llevaron a Hana- reclamo.
-¡ya cállense los dos!- grito arto el rubio menor.
-tú no eres nadie para decirme que hacer mocoso- dijo molesto Hiashi.
-él es el príncipe, mi hijo así que él puede hacer lo que quiera Hiashi- grito aún más molesto Minato.
-¡ya basta los dos!- hubo un silencio sepulcral tras ese grito -mientras ustedes están aquí discutiendo alguien tiene a Hinata-chan... ¿por una vez no podrían olvidar su rivalidad?- después de esas palabras se transformó en un enorme lobo y salió corriendo.
-N-Naruto, espérame...- alcanzo a decir kiba antes de hacer lo mismo que su amigo rubio.
Recorrieron una gran distancia, confiando en su agudo olfato. Estaba harto, harto de que ni por un momento dejaran de pelear, que su padre no lo escuchara, que Hiashi no por su hija dejara de perder el tiempo peleando.
-¡Naruto, espera!- la voz de Kiba lo despertó y se detuvo hasta que este lo alcanzo.
-no trates de detenerme- advirtió el rubio, aun transformado en un lobo.
-no tenía pensado hacerlo, quiero ayudarte- respondió sorprendiendo a su amigo -ya entendí que te interesa esa chica, y que por ningún motivo la vas a dejar... hemos sido amigos por muchos años, y si estando con esa chica serás feliz entonces no me opondré- Naruto dio una gran sonrisa mientras asentía -¿sabes dónde esta?-.
-si-respondió.
-en ese caso...- se oyó una voz, arriba de ellos se encontraba un vampiro de cabello negro y ojos del mismo color. Naruto comenzó a gruñir, si era necesario lo atacaría en ese momento para no tener más distracciones -yo también los ayudare- eso sorprendió a ambos chicos. El azabache bajo y miro a Naruto -a mí no me gusta esta guerra, aunque ustedes no me agradan, quieren ayudar a Hinata-san y por eso los acompañaré-.
-¿y tú que eres de Hinata?- pregunto Kiba.
-por ahora... su prometido- Naruto sintió un gran malestar dentro de sí ¿ese era el prometido de su novia?, no, ahora él lo era, pero de todas formas, sentía un gran enojo hacia el azabache, estaba dispuesto a lanzarse sobre él y atacarlo -pero...- esa palabra hizo que Naruto dejara de pensar las cien maneras de matar a ese vampiro -yo solo quiero ser su amigo... se ve que ella ama a alguien más... y se lo que se siente estar enamorado, sin poder estar con esa persona- Naruto lo miro fijamente un momento y se dio cuenta de que decía la verdad. Tal vez ese vampiro seria su aliado.
-vámonos-ordeno el rubio y los tres jóvenes siguieron su camino.
Después de recorrer una larga distancia, por fin habían llegado a unas montañas. En las que a ambos licántropos se les hizo más fuerte el aroma de la Hyuga. Rápidamente distinguieron en cuál de todas estaba.
-esta ahí adentro- dijeron ambos al mismo tiempo.
-¿están seguros?- pregunto el azabache, a lo que ambos asintieron -de acuerdo... adelante-
Lo que ninguno de ellos saben es que en ese lugar, más de uno tendría un reencuentro familiar.
Aquí la continuación lamentablemente un poco más corta.
Ya volví (como se podrán dar cuenta jeje).
Tratare de no volver a irme así, pero eso depende de muchas cosas.
Namikaze Hanoko fuera...
