CAPÍTULO 7 Un amor del pasado.
Le parecía totalmente incómodo el caminar al lado del hombre del que creyó estar perdidamente enamorada. A cada paso que daban, lo miraba de reojo y recordaba los momentos juntos. En todos esos recuerdos, era ella la que se veía a sí misma llena de amor y entusiasmo.
- ¿Por qué no puedo recordar un momento en el que él me amara con soltura, con pasión? Incluso fui yo quién le preguntó si me amaba después de que Seiya y los demás partieron. ¿Por qué siempre tengo que contener las ganas de besarlo y abrazarlo, simplemente porque no le gustan las demostraciones de afecto en público? Serena sentía que había estado viviendo una farsa, era como si de pronto se diera cuenta que todo el amor que le profesaba en realidad no era más que un guion que alguien decidió armarles.
Recordó cuando lo conoció, y él se burló de su pésimo examen de matemáticas. En realidad, era un chico odioso, y eso no había cambiado durante mucho tiempo, al menos no hasta que descubrieron sus identidades secretas. Entonces, en realidad, ella había tenido un enamoramiento adolescente por Tuxedo Mask, no por Darién, y al saber que eran la misma persona comenzó a quitarle defectos, comenzó a aceptarlo.
Darién también iba sumido en sus pensamientos, estaba avergonzado por su comportamiento. Sabía que Serena iba a terminar con él y aunque le dolía, lo entendía. Al igual que ella, iba recordando los momentos a su lado y dándose cuenta que nunca se había enamorado realmente de Serena Tsukino.
Le parecía infantil la mayoría de las veces, y su comportamiento llegaba a ser incluso irritante. Siendo Sailor Moon, era verdad que sentía una necesidad imperiosa de protegerla, pero sólo de protegerla. Al recobrar la memoria de Endymion fue cuando comenzó a creer que sentía algo por Serena, después de todo era la reencarnación de Serenity su gran amor.
Es que acaso, nunca se dieron cuenta que su supuesta historia jamás surgió de sus verdaderas identidades, aunado al hecho de que la aparición de Rini, reforzó el compromiso. Ambos sabían qué les depararía el futuro, cómo sería su hija. Ya no había manera de escapar a ese destino y ninguno dijo nada, hasta ese día.
== Departamento de los Kou ==
Seiya no dejaba de dar vueltas en su habitación, estaba realmente preocupado de que Darién volviera a tomar una actitud violenta con su bombón.
- Debí quedarme siquiera cerca, no me perdonaría que la lastimara.
Pero también sabía, que era una plática entre los dos, y que su intención no era humillar a Darién resultando vencedor. Su bombón no era un premio, era el amor de su vida, y tenía que respetar ese momento de intimidad con su novio; porque, aunque le doliera, Serena y Darién seguían estando comprometidos.
- ¡Tengo que hacer algo! o soy capaz de ir a ver qué pasa.
Entonces fue que una idea cruzó por su mente. Serena quedaría soltera en poco, cómo podría hacer él para pedirle que fuera su novia, de una forma que ella no olvidara jamás.
Tomó su celular y llamó a la única que podía ayudarle.
- Sí, bueno. Mina, soy Seiya. Necesito un gran favor… sí, para el concierto del regreso estaría perfecto… Muchas gracias Mina, te debo una. Y colgó.
Sin pensarlo tomó papel y pluma, y comenzó a escribir una nueva canción.
== Parque número 10 ==
- ¿Te parece si nos sentamos aquí? Serena estaba harta de caminar sin decir nada.
- Eh, sí está bien, dijo Darién que parecía que seguía absorto en sus pensamientos.
- Darién, ¿qué sientes por mí? De verdad quería saberlo, quería saber si no estaba a punto de romperle el corazón o si en realidad ninguno sentía amor verdadero.
- Serena, no creas que no he pensado últimamente en todo esto, sé que te quiero más que a nadie, pero… estoy confundido entre mis sentimientos y los de Endymion. La otra noche creí haber comprendido lo nuestro, y que en realidad pareciera que las circunstancias nos obligaron a amarnos.
La rubia sintió un poco de alivio, al menos los dos estaban de acuerdo, tal vez eso haría más fácil el confesar que estaba enamorada de alguien más.
- Pero, continúo Darién. – Hoy que te vi con él, con… (su mirada se tornó turbia). - Serena, cuando te vi con él, yo sentí unos celos que jamás imaginé.
La tomó de los hombros y la atrajo hacia él.
- Tú eres mía Serenity, mía. Parecía que ya no era él, en los ojos de Serena brilló el miedo.
- ¡No hagas esto, me estás asustando! Y fue cuando lo supo, Darién jamás se comportaría de ese modo, algo definitivamente estaba controlando sus reacciones.
- Darién, escúchame, no los dejes controlarte.
- ¡Cállate niña tonta! No voy a permitir que me arrebates mi derecho a reinar por tu estúpido enamoramiento, y la besó bruscamente. Las lágrimas corrían por las mejillas de Serena. Como pudo se apartó alzando la mano para darle una bofetada, pero Darién detuvo el golpe en el aire.
Su mano apretaba la muñeca de la chica causándole dolor, ella no daba crédito, la mirada de Darién parecía perdida, sumida en la amargura y el odio.
- ¡Suéltame Darién, no te reconozco! ¡Y ya, ya no quiero nada contigo, suéltame me lastimas, por favor! Serena parecía haber pasado del coraje a la súplica.
Poco a poco dejó de hacer presión. – ¡Serena, no! Y la soltó por completo, mientras tomaba su cara con ambas manos, cayendo en una rodilla con mucho dolor.
- ¡Darién, Darién, ¿qué tienes?! ¡respóndeme, Darién!
- ¡Aléjate Serena, por favor! Siento algo, algo en mi cabeza ¡No, no quiero hacerle daño! Y dicho esto cayó desmayado.
== Departamento de los Kou ==
Seiya estaba bastante complacido con la nueva canción, ahora sólo faltaba afinar algunos detalles extras a la sorpresa, había estado tan concentrado escribiendo que no había notado que tenía varias llamadas perdidas de Serena.
Grande fue su sorpresa al ver un mensaje de su bombón, después no haberle contestado.
Seiya, estoy en el Hospital General con Darién, por favor llámame en cuanto veas esto.
- ¡¿Qué?! ¡No, soy un tonto! Sabía que tenía que quedarme. Nervioso tomó su saco mientras marcaba el número de Serena.
- ¡Vamos bombón, ¡¿qué pasó? contéstame!
En cada tono sin contestar la angustia en su corazón crecía, hasta que al fin escuchó su voz.
- Bueno, Seiya… sí, no te preocupes, yo estoy bien, es Darién, algo le está pasando.
== Hospital General de Tokio ==
Seiya entró corriendo a la sala de urgencias, en el área de espera estaban las Sailors interiores acompañadas de Haruka y Michiru.
- ¡¿A dónde crees que vas Kou?! La voz de Haruka sonaba molesta.
Pero a Seiya no le importó, ¿en dónde estaba Serena? Eso era lo que le preocupaba, ignorando totalmente a Haruka se dirigió a Mina.
- Mina, ¿qué pasó, en dónde está? Me dijo que estaba bien, ¿es cierto?
- Seiya, dijo una chica detrás de él. Él volteó y sin pensar en que todas estaban ahí corrió a abrazarla.
- ¡Bombón, me asustaste! Le dijo mientras sostenía su rostro con una mano ¡Explícame ¿qué pasó? no entiendo nada!
La tierna escena fue interrumpida por Haruka y Rei.
- Serena, tu prometido está aquí internado, ¿qué demonios piensas que estás haciendo? Y fulminó con la mirada a Seiya que todavía la tenía en sus brazos.
- Kou, aléjate de ella ahora mismo, sentenció Haruka mientras se ponía de pie.
- ¡No, deténganse todas! Y la voz de Serena sonó más autoritaria que nunca. - ¡Basta ya, no voy a permitir que le hablen así a Seiya, y tampoco voy a permitir que me traten como una niña tonta! Sentía un gran dolor al tener que dirigirse de esa forma a sus amigas, pero es que estaba harta de que decidieran por ella.
Una enfermera se acercó. – ¿Familiares del paciente Darién Chiba?
- Sí, yo. Serena tuvo que soltarse del brazo de Seiya para acercarse a la enfermera. En los ojos de él se podía percibir el desánimo y la incertidumbre.
- Acompáñeme por favor, el médico desea hablar con usted.
Los demás se quedaron esperando, Seiya decidió retirarse un poco de las chicas, sabía que no era buen momento para enfrentamientos.
En la habitación estaba Darién ya consciente, mientras sus signos eras revisados por el médico.
- Adelante por favor. Doctor, la señorita Tsukino es…
- Una amiga mía, dijo Darién intentando sentarse un poco.
Serena entró muy despacio. – ¿Una amiga? ¿Será que sí recuerda que le dije que ya no quería estar con él?
- Señorita Tsukino, el joven Darién será dado de alta en breve, sin embargo, hay algunos asuntos que me gustaría tratar con usted, respecto a los cuidados que son necesarios, después de hablar puede regresar para hacerle compañía en lo que están listos sus papeles de alta. Por aquí por favor, y le señaló de nueva cuenta la salida.
- Doctor, ¿pasa algo malo? Serena estaba realmente preocupada, si era algo grave, se preguntaba si era el mejor momento para alejarse de él.
- Seré muy honesto, el caso del joven Chiba es muy extraño, realizamos una tomografía para descartar algún problema y encontramos una especie de manchas en el hipocampo de su cerebro. La chica no comprendía en absoluto a qué se refería el doctor. Por un momento deseó haber puesto más atención a sus clases de anatomía.
- Le explico, es una parte del cerebro que almacena entre otras cosas los recuerdos. No hay indicio de algún daño cerebral, pero debemos ser muy cuidadosos e identificar qué son estas manchas y si tienen alguna repercusión. Por favor, necesito que esté al pendiente de cambios de conducta, si comienza a olvidar algunas cosas, hágale preguntas constantemente sobre aspectos del pasado y sobre todo no lo deje solo.
Serena sintió una punzada en el corazón con esto último, cómo iba a estar con él si acababa de romper su compromiso, pero esto era algo importante, la necesitaba. – Seiya, perdóname, pensó.
- Sí doctor, entiendo, si me disculpa; voy a verlo.
En la sala de espera Seiya estaba cada vez más ansioso.
- Tranquilo, Mina se había puesto al lado de él, sabía que seguramente se sentía solo. – Serena te ama, lo sé, pero debes entender que Darién no es cualquier persona y en este momento sabemos que hay un posible enemigo.
- Lo sé Mina, es sólo que tengo miedo que ella decida que no debe estar conmigo, yo no podría soportar perderla de nuevo. Sus ojos zafiros estaban tan abatidos, habían pasado tantas cosas en tan pocos días, pero estaba seguro de algo, si tenía que luchar por el amor que sentía, lo haría sin importar nada.
En la habitación del hospital, estaban Serena y Darién, este último con mejor semblante.
- ¿Cómo te sientes Darién? Le dijo mientras acomodaba una silla a su lado.
- Mejor, gracias. Serena discúlpame por favor, ¿te hice daño cierto? Algo me está pasando, es una ira incontrolable la que se apodera de mí, y luego hay como una laguna mental, tengo miedo de lo que pueda hacer.
- Darién, tranquilo, el doctor dice que debes descansar, y que no debemos dejarte solo.
- No, ¡Serena no quiero que estés cerca de mí, es peligroso! Además… su voz se tornó melancólica.
Tomó las manos de la chica y acarició la parte que le había lastimado. – Serena, eres la persona más importante de mi vida, no tengo más familia que tú, y te quiero, de verdad que sí, pero entiendo que nuestra situación se salió de control. Y, además, sé que lo amas, porque lo amas ¿verdad?
Serena tenía la cabeza baja, pero no dudo en responder con el corazón.
- Sí, lo amo con toda el alma, pero mi deber…
- No, y la acercó un poco a él. – Si lo dices por Rini, creo que siempre la voy a llevar en mi corazón, estoy seguro que ella aceptaría esta decisión. Sabes, no te había contado, pero dentro de poco viajaré a Londres a una especialidad. La chica lo vio sorprendida. – Sí Serena, te iba a dejar nuevamente, no me di cuenta, pero todo este tiempo sólo he pensado en mí, y ese chico, Seiya, él jamás te abandonaría.
Ya no pudo contener las lágrimas, sabía que ambos estaban aceptando la separación, pero aun así le dolía el corazón.
- Debemos investigar muy bien porqué tengo estos arranques, por lo pronto, lo mejor es que alguien más esté al pendiente de mí en lo que mejoro y descubrimos qué me sucede.
- Sí tienes razón, y en ese momento entró la enfermera anunciando que ya podían irse a casa.
Los demás seguían en la sala de espera cuando vieron por el pasillo a Darién apoyándose de Serena. Seiya sintió una punzada de celos, pero no diría nada, confiaba en ella.
Haruka se aproximó para tomarlo del otro lado. Ya una vez reunidos Darién les dijo.
- Gracias por preocuparse por mí, pero, hay algo que deben saber; Serena y yo hemos terminado nuestro compromiso, y dirigió una mirada apacible a su ex prometida. Los motivos quedan entre ella y yo.
Haruka no daba crédito a lo que escuchaba.
- ¡No es posible Chiba! ¿estás consciente de lo que eso significa?
- Sí, lo sabemos, y también sé que me he estado comportando como un idiota. Seiya, por favor discúlpame. Algo raro me está pasando y mientras sabemos si se trata de un ataque del enemigo o no, quiero pedirte que por favor cuides a Serena.
El pelinegro sólo asintió.
- No, esto ya es demasiado, ¿acaso se volvieron locos? Rei, no podía aceptar que sus amigos hubiesen roto el compromiso.
- Rei por favor, no ahora. Lita estaba sorprendida al igual que las demás, pero si ellos habían hablado, no quedaba más que respetar su decisión.
- Necesitamos que alguien cuide de Darién, tenemos que estar al pendiente de sus cambios de actitud y sobre todo de esos dolores de cabeza, les dijo Serena muy preocupada.
Lita se ofreció y todas estuvieron de acuerdo, después de todo no había nadie mejor capacitado para cuidar de un enfermo que ella.
Estaban ya en la puerta del hospital cuando una enfermera los llamó.
- Joven Darién, espere. Ha olvidado las medicinas que le prescribió el médico, y le entregó un frasco con píldoras y una receta.
- Oh, gracias señorita. Y salieron todos del edificio.
- ¡Qué raro! Pensó Serena. - Esa pelirroja no era la misma que lo estaba atendiendo.
