Capitulo 7

Decidí, a pesar de las reglas de Charlie, ir a cazar, papa no estaba, que daño podría hacer? Además no creo durar más de dos días sin matar a alguien, me da paz espiritual. Soy un monstro.

Sali corriendo a una velocidad que me hacia un borrón, hubiera preferido alguna otra forma de viaje, pero llevarme la camioneta es condenarme a la carretera hasta que alguien se apiade de mi troca descompuesta, así que correr era mi única opción, de repente sentí celos de los autos de los Cullen. El dinero no es problema, llevo casi un siglo ganando millones con las acciones que mi madre compro cuando las compañías eran solo un sueño, ahora el monopolio las hizo multimillonarias y el dinero no falta. Ventajas de la inmortalidad. Renne trabaja para sentirse más humana y Charlie porque quiere.

Me rete a mí misma, tiempo record para llegar a California? Casi 4000 kilómetros, doblaria la distancia que Charlie me dio para cazar. Tenía tiempo. Llegue cuando el ultimo rayo de sol se dejo ver. Casi tres horas, nada mal Bella!

Así que LA. Infestado de gente, con más famosos y millonarios que gente normal, no es de mis lugares preferidos para cazar, debo tener cuidado de a quien mato. Pero salir del frió y húmedo aire de Forks me hace sentir mejor. Respire profundamente en busca de mi olor preferido y luego partí, sintiendo míos ojos volverse negros… el juego comienza.

Termine con la ultima de mis victimas para el día y aun tenía tiempo. Así que porque no visitar viejos conocidos? Después recordé que mis dones estaban perdidos y pensé una mejor manera de divertirme… o por lo menos de pasar el rato antes de tener que volver. Después solo camine por Grand Park. Cuando estaba a punto de partir capte el olor indudable de un vampiro, es raro toparse a vampiros en LA, o por lo menos lejos de Beverly Hills. Busque el olor y cuando lo encontré vi a un chico rubio alejado de la sociedad, capto mi mirada y la tristeza en sus ojos me inundo, un segundo después se encendió, el fuego lo acojina de pies a cabeza. Solté un grito buscando la procedencia de ese fuego, pero indudablemente solo estábamos él y yo, así que era él, ese era su don, y se quería suicidar con él. Corrí hacia él, inventando formas de apagar el fuego sin que me consumiera también a mí, sus ojos borgoña me rogaban que lo dejara morir, verme a mí misma tratando de salvar a alguien que no quiere ser salvado es muy propio de mí, es una forma de castigo, como todas esas veces que negué la muerte de todos esos vampiros que iba a rogársela a Aro. No merecían morir, morir es sencillo, la vida es difícil, ruidosa…

-BASTA! – le grite cuando sentí el fuego alcanzarme. –PARA DE HACERLO! – el chico duro un rato mas, como si se despidiera de su única forma de desaparecer y luego se apago. Respire pesadamente impregnada del caneloso olor a vampiro quemándose. –tienes un don bastante interesante.

-de que me sirve si no puedo usarlo a mi antojo – eso fue un reclamo? Le sonreí.

-porque quieres desaparecer? – muy entrometido de mi parte, pero eso siempre fue parte de todos los juicios relacionados.

- no es algo que te importe.

-pruébame.

- porque lo aria? Importarte – agrego cuando mis ojos se posaron en los suyos. Mi sonrisa creció.

-solo digamos que mi vida es aburrida – fue su turno de sonreír. Sus ojos se pusieron negros. – hace cuanto que no te alimentas?

-es parte de tu aburrida vida preguntar los hábitos alimenticios ajenos? – una carcajada sincera salió de mi garganta. Podría decir la última vez que me reí con tanta sinceridad? No lo creo. Tal vez Jacob lo había logrado unas horas antes, pero esto era diferente.

-puede que sí. – el chico también rió. – Soy Isabella… - dude – Swan, pero puedes llamarme Bella.

-Niklaus Kast

- buen nombre. Viejo también. Así que Klaus, dime… porque lo hiciste, mejor dicho, porque lo deseas.

-lo he perdido todo Bella

-suele pasar cuando eres inmortal.

- no lo entiendes – si, no lo hacía, jamás he perdido a nadie, puede que sea una suerte que nadie me importe más que mi madre, o que el tio Marcus o incluso que Charlie, solo digamos que elegí a las personas correctas para sentir cariño.

-es verdad – los ojos de Klaus se abrieron. Hice una mueca. - tengo pocas personas importantes en mi vida. – el sonrió.

-ahora siento algo de pena por ti.

- no lo hagas chico bonito, no necesito a nadie. Y yo no soy la que atento con mi propia vida, eso es algo en lo que debes pensar antes de sentir lástima por mí.

-chica valiente.

- completamente lo contrario a ti. Vas a seguir intentando cambiarme el tema?

Nos sumergimos en una charla en la que él hablaba y yo escuchaba, su historia, su familia, como los Vulturis los mataron a todos, a los cinco… elementos…

-eran brujos! – casi grite interrumpiendo lo que Klaus decía – completaban el circulo, vaya Klaus, eres más viejo de lo que creía! – aunque eso no explicaba porque los consideraba un amenaza para los Vulturis, también estaba el hecho innegable del porque ellos dejarían con vida al tipo que controla el fuego y no a nadie más, impropio de los Vulturis.

-eran mi familia – la tristeza en su voz abrió algo en mi que jamás había creído posible.

-lo siento… pero. Porque esperaste hasta ahora para acabar contigo?

-supongo que eso era lo que ellos querían, que mi propio fuego me consumiera, que mi elemento aliado acabara conmigo. – voltee a ver el cielo. – tienes un lugar al que volver – mis ojos se posaron en el.

- es parte de tu magia, o solo intuición?

- puede que las dos. O puede que sea obvio, hay ansiedad en tu mirada. Alguien te espera. – baje la mirada, a él ya nadie lo esperaba. Me pare sacudiendo mis pantalones.

- mi padre. Bueno Niklaus, fue un gusto conocerte. – me despedí de él dándole mi dirección y mi número telefónico. Y después partí de regreso, sintiendo algo extraño en el pecho, tal vez era solo mi imaginación.


me invente a klaus. pero y que? necesitaba un personaje y dado que ya todos los de la saga tienen su puesto tuve que hacer otro. y el nombre de Klaus se me hizo interesante. asi que lo puse.

espero que les haya gustado el capitulo y por favor, reviews?

hasta luego.

xoxo