Capítulo 7
Una Pareja de Casados
Llegaron a la mansión Kazami, entraron tomados de mano y riendo, Inuyasha corrió a su encuentro.
-Nii-chan!!!
Sesshoumaru lo cargó.
-Hola, enano!
-No soy enano!
-Como digas, enano…
-Rin! Nii-chan me dijo enano!
-Vamos, vamos, no peleen… ven aquí, cariño, no me darás un abrazo?
El pequeño se aferró a ella como monito y le dio un gran beso en la mejilla.
-Hm?! Qué rico!
Luego de saludar a Anna, Sesshoumaru desapareció para dejarles espacio y que hablaran.
-Cómo fue tu primera noche de bodas?
-Ay! Nana fue celestial! Sessh es tan tierno y dulce!
Anna rió a carcajadas, Rin se llevó las manos a las mejillas para sentirlas calientes al recordarlo todo.
-Ehem! Nana… tengo un problemita… es que hoy tengo un dolor… pero es en las piernas…
-Es por la posición, es como cuando vas al gimnasio por primera vez… tómate un relajante muscular y listo…
-Eres una genio!
-No en vano estuve casada 26 años con tu abuelo!
Inuyasha se acomodó en el regazo de Rin, ella sabía que no comprendería de lo que hablaban, así que no le dio mucha importancia.
-Nana… Sessh me comentó que le dijiste que no acerca de vivir aquí…
-Rin, cariño, no viviremos tan lejos… seguiré en el apartamento. Pero tú necesitas tu privacidad…
-Para eso están las puertas! Yo no quiero que vivas sola!
-Sé valerme por mí misma. No te preocupes… siempre que sea necesario, vendré a quedarme unos días.
Al medio día, se encontraron en la casa con Jaken y Julia para almorzar. Ambos rieron divertidos al verlos llegar tomados de manos. Las amigas chillaron y se abrazaron con fuerza. Los hombres se saludaron con una palmada en la espalda. Se alejaron con la excusa de ir por un trago.
-Cuéntame amiga!
-Ja ja ja!!! Ay, Juli, es tan lindo!
-Na-ah! Háblame del sexo ardiente y apasionado!
Rin rió con los cachetes como tomates.
-Delicioso! Gracias a Kami que lo descubrí casada, porque si no… creo que sería ninfómana!
-Y quién dijo que no puedes serlo? Y más con un papazote como ese que pescaste de marido!
Rin rió a carcajadas.
-Y dime de Jaken y tú?
-Es un hombre maravilloso… me acompañó al hotel y nos despedimos como a las 3 de la mañana. Hablamos muchísimo y tenemos tantas cosas en común…
-No te creas que no los vi tomaditos de manos…
Julia sonrió.
-Pues es súper directo y me dijo anoche, antes de despedirse que toda su vida me ha estado buscando y que ahora que me encontró no me dejará ir…
-Kami, dime que lo besaste!
-Sí! Caí rendida!
Julia vio a su amiga con una gran sonrisa dibujada en sus labios.
-Porqué me miras así?
-Porque sé que esto no comenzó anoche… estoy segura de que Jaken te echó el ojo desde el almuerzo el día que llegaste…
Julia rió. Inuyasha se acercó con los ojos rojos y las mejillas mojadas, se ocultó en el regazo de Rin.
-Inuyasha…
-Te dije que te fueras a tu habitación!
-Sessh… qué pasó?
-Llenó todas las paredes del estudio de creyones, pintura y marcadores!
Rin cargó al pequeño y fue a ver, todas las paredes estaban embarradas. Lo llevó a su habitación.
-Por qué pintaste las paredes, Inuyasha?
-Gomen!
-Pero porqué lo hiciste, mi amor?
El pequeño bajó la mirada.
-Yo no te di un regalo… y ese era, pero a nii-chan no le gustó…
-Un regalo?
Rin comprendió, Inuyasha intentó darles un regalo de boda. Lo besó en la cabeza.
-Y porqué no lo dibujaste en un papel?
-No… yo quería que fuera como el del restaurante…
Rin recordó los impresionantes murales y que había comentado lo mucho que le gustaba. Lo besó con ternura en la cabeza.
-Ya cálmate, mi amor… yo iré a hablar con Sesshoumaru, pero quédate aquí…
-No!
-Onegai, Inuyasha… si no, Sesshoumaru me peleará a mi también.
Rin bajó las escaleras escuchando los gritos de Inuyasha, con el corazón en las manos, buscó a Sesshoumaru.
-Sessh… quítale el castigo…
-No.
-Sesshoumaru, él lo hizo con la mejor de las intenciones…
Rin le explicó, Sesshoumaru se negaba a ceder.
-Sesshoumaru Kazami, es sólo un bebé!
Jaken y Julia se escurrieron para dejarlos solos en lo que sería su primera discusión como pareja de casados.
-Aún así, Rin.
Los gritos de Inuyasha le encogieron el corazón a Rin y gritándole "Eres un grandísimo tonto", lo dejó solo y fue con el pequeño.
Después de un rato, Sesshoumaru subió las escaleras. Rin acunaba a Inuyasha y lo besaba en la frente.
-… Cuando de repente…
-Rin…
-Hm?
-Te vas a ir otra vez porque peleaste con nii-chan?
-No, cariño… ahora estamos casados… no me iré a ninguna parte.
Inuyasha acarició sus mejillas.
-Eres muy bonita, Rin…
-Gracias, mi amor… tú también eres un bebé precioso…
Rin lo besó con ternura. Sesshoumaru entró en la habitación.
-Rin… lo siento…
-Sessho…
-Onegai, Rin… fue un error, lo siento mucho…
-No es conmigo…
Sesshoumaru se acercó.
-Inuyasha… me perdonas por haberte gritado?
-Ya sí me quieres?
-Siempre te voy a querer…
El pequeño tembló, Rin lo sintió antes de pasarse a los brazos de su hermano mayor y abrazarlo con fuerza.
-Eres el mejor nii-chan del mundo!
Rin vio su mirada y sonrió. Dijera lo que dijera, Sesshoumaru amaba a su hermanito menor. Después de una tarde agradable, Julia y Jaken se despidieron, Julia quería conocer más de Tokio antes de irse y Rin y Sesshoumaru debían hacer sus maletas. Luego de que Inuyasha se quedara dormido viendo una película, Rin abrazó a Sesshoumaru y lo besó con ternura.
-Eres un amor!
-Preciosa…
-Me encanta verte tan tierno con tu hermanito, se nota que lo quieres mucho!
Sesshoumaru sonrió.
-Sólo me imagino que serás así de tierno con nuestros bebés…
Rin se había dejado llevar, quiso apartarse, pero Sesshoumaru no la dejó.
-Hablando de eso, qué te parece si esperamos un poco? Qué tal unos… 2 años?
-2 años?
-Claro. Tiempo suficiente para que termines tu maestría, Inuyasha se acostumbre a todo esto y yo me estabilice en la empresa…
-Sessh…
-Además, quiero disfrutar de hacerte el amor sin interrupciones…
La besó apasionadamente a la vez que deslizaba sus manos hacia su trasero. Rin se sonrojó, él sonrió y la besó nuevamente.
-Ya casi es hora de cenar, qué quieres?
-Hm… iré a hablar con la cocinera… es…
-Martha…
-Sí…
Sesshoumaru sonrió. Rin trataba a todos los empleados con mucho cariño e intentaba aprenderse el nombre de todos. Al entrar a la cocina, el jefe de mayordomos la interceptó.
-Puedo ayudarla, Rin-sama?
-Myoga… hm! Sí! Dónde está Martha?
-Se tomó la tarde libre, señora… no se sentía muy bien…
-Y quién cocinó hoy?
-Ella, luego se marchó.
-Quiero que vaya a un médico, y me envíe los gastos.
-Me encargaré de eso, señora. Alguna petición para la cena?
-No se preocupe, yo la prepararé.
Al tardarse tanto, Sesshoumaru bajó en busca de Rin. La abrazó por la espalda al momento en que cerraba la puerta del horno.
-Qué haces, preciosa? Mi esposa no debería estar metida en la cocina.
-Me encanta cocinar, mi amor… además, Martha está enferma.
Sesshoumaru la vio preparar unos sándwiches, con una mezcla de por más extraña.
-Pavo, queso crema y mermelada de fresa?
-Sí, es rico…
-Rin… de verdad sabes cocinar?
-Pruébalo… qué necio!
Inuyasha bajó siguiendo el delicioso aroma y brincó del gusto al ver a Rin salir de la cocina con los platos.
-Sí!!! Sándwich sorpresa!!!
El pequeño se sentó a la mesa, Rin le puso su plato y de inmediato comenzó a comer.
-Quieres jugo o refresco?
-Jugo.
Rin le sirvió el jugo y con una sonrisa vio a Inuyasha devorarse todo el sándwich.
-Quiero más!
-Más?!
-Sí!!! Onegai!
-Bueno, pero uno pequeño…
-Toma…
Sesshoumaru le dio la mitad del suyo. Rin notó que apenas lo había probado.
-Sesshoumaru, no te lo tienes que comer si no te gusta.
No hablaron más. Al terminar de cenar, Myoga recogió los platos, Rin se disculpó y subió las escaleras.
-Rin…
-Ya vuelvo…
Sesshoumaru vio a Inuyasha.
-Qué le pasa?
-Es su comida favorita… y es muy buena…
Sesshoumaru suspiró y decidió darle una mordida, para su sorpresa el encuentro de sabores en su boca era excitante, el balance perfecto entre lo salado y lo dulce. Cuando fue a la habitación, Rin estaba absorta empacando su ropa.
-Preciosa…
-Quieres que te prepare algo más?
-No, cariño…
-Lo siento…
Sesshoumaru la vio bajar la cabeza.
-Rin…
-Lo siento, no pensé que te desagradaría tanto…
-No fue así…
-Te vi, apenas lo probaste…
-Cuando lo volví a probar, me gustó mucho…
-Eres un mentiroso…
-Porqué habría de mentirte?
Sesshoumaru le levantó la cara por el mentón.
-Es delicioso… Rin! No tienes que llorar!
-E-es que…
Rin lo abrazó con fuerza.
-Quería que te lo encontraras rico, es la primera comida que hago para ti…
-Preciosa… te dije que es delicioso… perdóname, no era mi intención herir tus sentimientos…
-Yo sé que te gusta comer muchas cosas ricas, por eso yo, en Francia, tomé clases de cocina gourmet para…
Sesshoumaru sonrió y la besó con ternura.
-Gracias, preciosa, prometo no ser un bruto la próxima vez y dejarte hacerme todo lo que se te antoje.
……………………………………
Julia estaba en su habitación de hotel, organizaba sus maletas, se iría con Rin y Sesshoumaru hasta París, donde ellos seguirían en otro vuelo a Venecia.
Dejó todo listo y la maleta abierta, suspiró pensando en lo mucho que se había divertido con Jaken durante todo el mes que estuvo en Tokio. De pronto tocaron a la puerta de la habitación.
-Servicio a la habitación!
Julia se levantó extrañada, porque ella no había pedido nada.
-Yo no ordené…
-Esto va por la casa…
Al ver a Jaken, sonrió y lo abrazó con fuerza. Jaken le había llevado una deliciosa y romántica cena a la habitación. Julia rió cuando con toda libertad encendió 2 velas en el balcón y puso todo en su sitio.
-Jaken, todo esto es… pero…
-No hay imposibles, Julia…
-Pero me falta un año…
-Un año que me tomaré para hacer una maestría… Adivina dónde?
Julia rió a la vez que lo abrazaba con fuerza. Después de la cena, se acomodaron en un sillón a disfrutar de las luces que se adueñaban de las noches de Tokio. Hablaban de sus años de adolescencia y universidad, cuando fue el turno de Julia para hablar, se lo quedó viendo, no había apartado los ojos de ella en toda la noche.
-Pasa algo, princesa?
Jaken era un hombre apuesto, de tez clara, pero no blanca, dueño de unos ojos intensamente azules que parecían gotas de cielo en el día más claro y una abundante cabellera negra, completamente lacia. Con respecto a su complexión corporal, no dejaba nada que envidiarle a su mejor amigo, musculoso y definido, sin entrar en lo exagerado.
-Jaken… porqué tienes los ojos azules? Me dijiste que tu padre es japonés.
-Sí, princesa… pero mi madre es rusa.
-Y tu color de piel?
-Adquirido con los años. Una vez vivimos 5 años en Hawaii y yo tenía la edad suficiente para surfear. Aún lo hago, cuando puedo…
Julia sonrió.
-Ya estaba pensando yo que eras una raza exótica de no sé donde!
Ambos rieron.
-Ahora tú… porqué siendo francesa, vives en un apartamento para estudiantes?
-Mi familia vive en Nance, como quise ir a la universidad de París, apliqué por un apartamento compartido.
-Hablas muy bien el japonés…
-Rin es muy buena profesora… en especial cuando se frustraba o emocionaba, sólo hablaba japonés.
Ambos rieron. Jaken se tomó la libertad de acariciar sus mejillas e inclinándose sobre ella, le dio un tierno beso. Sintió su corazón acelerarse cuando ella rodeó su cuello con sus brazos y separó sus labios, permitiéndole saborear los rincones más recónditos de su boca. Sintiendo sus delicados dedos perdidos en su cabellera, besó sus labios, mentón y cuello, haciéndola suspirar. Se separaron sonriendo, ambos visiblemente sonrojados.
-Cómo te pido que seas mi novia en francés?
Julia rió.
-Voulez-vous être ma amie?
-A ver… Voulez-vous être ma amie?
-Oui…
-Eso sí lo entendí!
Ambos rieron y volvieron a besarse.
………………………………
Pronto se volvería una rutina, Rin llevaba al pequeño a dormir y lo besaba de buenas noches. Sesshoumaru la vio arroparlo y luego salir de la habitación.
-Preciosa…
-Mi amor…
-Qué te parece si nos damos un baño?
-Excelente idea.
Ya en la tina, Sesshoumaru la vio con las mejillas sonrojadas, sonrió y la acercó a el, la besó apasionadamente, acariciando sus mejillas con ternura.
-Preciosa… algo te preocupa…
-No… no es nada importante…
-Pero es algo…
-No importa, Sessh…
Sesshoumaru la besó con ternura.
-Apartando mis dos metidas de pata hoy… qué tal está ser mi esposa?
Rin lo vio, ninguno de los dos sabía bien qué hacer, acarició su mejilla.
-Aprenderemos juntos, mi amor…
Sesshoumaru sonrió y la volvió a besar.
………………………………
Se despidieron de Anna e Inuyasha antes de marcharse al aeropuerto, allá vieron divertidos a Julia y Jaken despedirse con un apasionado beso. Como debían esperar a que llamaran para embarque, las amigas se apartaron. Sesshoumaru las escuchó chillar emocionadas.
-Jaken…
-Estoy enamorado, hermano…
Sesshoumaru sonrió.
-Y qué harás?
-Por el momento la maestría me cae como anillo al dedo. Si todo marcha bien… cuando vuelva, la traeré conmigo.
-Felicidades…
Durante el vuelo, Julia notó que Rin y Sesshoumaru parecían restringirse de besarse.
-Rin…
-Hm?
-Porqué están tan tensos?
Rin sonrió nerviosa.
-Nada importante…
-Kami, cómo puedes aguantarte, yo que tú y me lo estuviera comiendo a besos.
Rin rió y le dijo al oído que a Sesshoumaru no le gustaba besarse en público. Concentrado en su revista, había escuchado hasta la última palabra y casi ríe al escuchar a Julia decir que era un grandísimo tonto.
-No le digas tonto…
-Pero es que tú eres pura melcocha y entonces te casas con un hombre tan frío?
-Te dije que él no es así.
Julia hizo una mueca y se concentró en su novela. Poco después, Sesshoumaru notó a Rin dormida, levantó el brazo que separaba los sillones y la haló hacia él, ella se acomodó sobre su pecho, pronunciando su nombre entre sueños. Una azafata se acercó.
-Puedo ofrecerle algo?
-Una manta…
La azafata vio cómo la cubrió con la manta cuidando de no despertarla y un tierno beso que le dio en la cabeza antes de volver a concentrarse en su revista. Julia los vio y sonrió, no cabía duda de que su amiga sería feliz.
En el aeropuerto de París, las amigas se despidieron con un fuerte abrazo y lágrimas en los ojos.
……………………………
Aunque tenían toda la intención de destrozar la cama del hotel, no tenían fuerzas. Todo el viaje había sido agotador. Después de cenar, Rin le pidió dormir y descansar de verdad.
Rin despertó sintiendo el placer recorrer su cuerpo como fuertes oleadas contra la costa. Sintió todo su cuerpo estremecerse y dejar escapar un gemido, expresión de su placer. Todo aquello provenía de su entrepierna.
-Sessh!
Sesshoumaru se deslizó sobre ella y la penetró mientras la besaba de buenos días.
-Buenos días, mi amor…
Rin rió y rodeó su cintura con sus piernas. Sesshoumaru comenzó a moverse, disfrutando de la confianza que Rin iba adquiriendo poco a poco. Movía sus caderas enérgicamente y decidió hacerla sentir algo nuevo, levantando una pierna y flexionándola contra su pecho, la vio poner los ojos en blanco mientras lo sentía más profundo en su interior, flexionando la otra en la misma posición, no pasó mucho tiempo antes de que todo su cuerpo se estremeciera, él la acompañó en su clímax de placer.
Se besaban apasionadamente, Rin lo sabía aún erecto, lo sintió moverse para abandonar su interior.
-Sessh…
-Hm?
-No…
Sesshoumaru sonrió, esperó a que su cuerpo se calmara y comenzó a moverse con suavidad. Como si se leyeran la mente, él se sentó y ella de frente a él, como solían hacerlo en la tina, con la variante de que ella lo guió a su interior. Sesshoumaru suspiró a la vez que acariciaba su espalda al sentirse completamente en su interior.
-Ah! Sessh!
-Preciosa…
Rin comenzó a moverse con lentitud, encontrando su punto de mayor placer. Aferrada a sus hombros, Rin no sabía exactamente qué hacer ni cómo moverse. Sesshoumaru se deleitaba con el sabor de la piel de su pecho, deslizó sus manos a su trasero y comenzó a moverla hacia arriba y abajo.
…………………………
Con la bata del hotel puesta, Rin salió al balcón de la habitación. Admiraba la vista de la ciudad, cerró los ojos, y respiró tranquila, aquella era su realidad, era la esposa de Sesshoumaru, se quedó viendo su anillo y admirando la joya. Se estremeció al sentir las fuertes manos en su cintura.
-Sessh!
-Me dejaste solito…
Rin sonrió y se dio vuelta, Sesshoumaru sólo vestía el pantalón de su pijama, aún tenía el cabello alborotado.
-Quería estirarme…
-Hm…
Sesshoumaru la besó apasionadamente.
-Vamos a dormir…
-Mi amor… vamos a salir…
-Más tarde, tengo sueño…
Aquella semana había pasado en un abrir y cerrar de ojos. Paseos en góndolas y caminatas tomados de la mano eran los días y las tardes, dejando las noches reservadas para extensas sesiones de amor y placer.
Al volver a Japón, Inuyasha brincó a los brazos de Rin y no la soltó en todo el día.
-Yo también te extrañé mucho, mi amor!
Sesshoumaru sonrió y pasó su mano por su cabeza. Mientras Sesshoumaru desempacaba sus maletas, Inuyasha entró en la habitación.
-Nii-chan…
-Ven aquí… no me saludaste…
El pequeño se subió a sus piernas y lo besó en la mejilla.
-Te quiero, nii-chan…
-Yo también te quiero, Inuyasha…
Lo besó en la cabeza, Rin entró en la habitación y sonrió al ver al pequeño en brazos de su hermano.
-Preciosa…
-Estoy cansada, me daré un baño y voy a dormir.
Rin los besó a ambos.
-Inuyasha… porqué lloras?
El pequeño movió la cabeza negativamente, Rin se sentó a su lado y vio a Sesshoumaru.
-Mi amor, qué pasó?
-Shiawase de… (Estoy feliz)...
Rin sonrió y lo besó con una increíble ternura.
………………………………
Mientras Rin se bañaba, sintió la puerta abrirse.
-Sessh…
-Nii-chan salió a comprar cena…
-Inuyasha, cariño…
-Me puedo bañar también?
Rin terminó en la ducha y entró a la tina con el pequeño.
-Yo me bañaba con mama…
-Ya veo… levanta los brazos…
Rin lo bañó. Al terminar notó el largo de su cabello.
-Hay que cortarte el cabello…
-No! No, onegai! Yo lo quiero largo como nii-chan…
-Está bien…
Cuando Sesshoumaru llegó, subió a la habitación, Rin salía del baño con Inuyasha en brazos.
-Preciosa…
-Te perdiste un rico baño…
Rin dejó a Inuyasha parado sobre la cama con una enorme toalla que lo envolvía de pies a cabeza, Sesshoumaru la hizo darse vuelta y la besó apasionadamente, se separaron sonriendo al escuchar las risas de Inuyasha.
-Los estoy viendo!
Sesshoumaru la besó en la frente.
-Y qué haces tú enano atrevido bañándote con mi esposa? Ah?
Sesshoumaru lo agarró por los pies y lo sostuvo en el aire. Inuyasha reía a carcajadas. Una vez vestidos, Rin se adelantó, Sesshoumaru se detuvo cuando Inuyasha lo haló de la mano.
-Nii-chan…
-Dime…
-Rin es muy bonita…
-Lo sé…
-Cuándo van a tener bebés?
-Rin te dijo algo?
-No, te estoy diciendo a ti que cuando le vas a dar un bebé a Rin?
Sesshoumaru sonrió.
-Tú eres un bebé y tenemos que cuidarte... pero cuando estés más grande, le daré todos los bebés que ella me pida.
Bajaron a cenar, más tarde, Rin llevó al pequeño a su cama.
-No te vayas...
Rin sonrió y sentándose a su lado, acarició su cabeza.
-Cierra los ojitos, piensa en las estrellas...
El pequeño cerró sus ojitos, pero apenas unos segundos después, las lágrimas los desbordaron.
-Qué pasa, mi amor?
-Mama!!!
El pequeño se aferró a Rin llorando desconsolado. Aquella herida no había sanado. Rin lo acunó, llenándole la cabeza de tiernos besitos.
-Sabes algo, Inuyasha? Cuando los papás se van al cielo, ellos quieren que sus bebés seamos fuertes... y que podamos seguir adelante... pero no se puede, verdad? Duele mucho pensar en ellos...
El pequeño la vio con el rostro rojo y la nariz corrida, Rin se la limpió.
-Yo te prometo, cariño... que te voy a enseñar a recordarlos con una sonrisa...
-Cómo?
-Ya verás... pero ahora... vamos a descansar...
-Te quiero mucho...
-Yo también, mi amor...
Una vez dormido, Rin lo acomodó en la cama y lo cubrió con la sábana. Fue a su habitación.
-Preciosa... estás bien?
-Sí, mi amor...
-Pasó algo?
-Tenemos que llevar a Inuyasha con un psicólogo... él no podrá superarlo solo...
-Está bien...
Sesshoumaru acarició sus mejillas y la besó con ternura.
-Mi amor...
Sesshoumaru sonrió y se paró detrás de ella, besando su cuello y acariciando su cuerpo.
-Sessh...
-Okaerinasai...
Rin sonrió y se dio vuelta, lo besó apasionadamente.
Rin se levantó bien temprano, preparó el desayuno y levantó y bañó a Inuyasha, mientras el pequeño comía, se fue a cambiar la ropa.
-Preciosa...
-Mi amor...
Rin lo vio y sonrió, Sesshoumaru se preparaba para irse a trabajar. Con una coleta baja y arreglándose la corbata.
-Kami, luces delicioso!
Sesshoumaru rió a carcajadas, la rodeó con sus brazos y la besó apasionadamente.
-Guarda esos pensamientos para esta noche...
Después de desayunarse, mientras Inuyasha buscaba sus cosas, se despidieron con un apasionado beso. Sesshoumaru bajó sus manos y acarició su trasero.
-Hey! Manos arriba!
-Eso no era lo que me gritabas esta mañana...
Rin se sonrojó al máximo, Sesshoumaru sonrió y la besó con ternura.
-Nii-chan...
Rin se despidió de Inuyasha y volvió a besar a Sesshoumaru antes de que se fueran. Dejó todo organizado en la casa y salió.
Sesshoumaru salió de la sala de reuniones y fue a su oficina, antes de entrar, se detuvo frente al escritorio de su asistente.
-Maita, lo conseguiste?
-Sí, señor, aquí tiene...
Sesshoumaru le agradeció con una sonrisa y entró a la oficina con el paquete en las manos, al abrirlo, era un portaretrato de metal, colocó una fotografía de Rin en el mismo. Decidió llamarla.
-Myoga, me comunicas con Rin?
-Lo siento, señor, pero la señora salió temprano esta mañana y no ha llegado.
-Está bien...
Sesshoumaru llamó al celular, pero no le contestó. Después de un rato llamó a la casa nuevamente, no había llegado, llamó a Anna, Rin pasó en la mañana y se fue casi de inmediato. Ya preocupado, Sesshoumaru llamó sin cesar al celular.
-Sessh!
-Rin, dónde estás?! Porqué no contestabas el celular?
-No podía hacerlo, pasó algo?
-No... sólo que me preocupé.
-Estoy bien, amor... haciendo unas diligencias.
Sesshoumaru frunció el ceño.
-Tienes dinero?
-No te preocupes. Irás a comer a la casa?
-No... tengo un almuerzo...
-Está bien, nos vemos en la tarde... te amo.
-Rin...
-De verdad me tengo que ir, amor... ya me llaman...
-Te amo, preciosa...
-Yo también...
Rin cerró la llamada. Sesshoumaru se quedó un tanto extrañado. pero nada lo extrañó más que una llamada de un banco para confirmar si Rin en realidad era su esposa.
-A qué se debe esto?
-Su esposa solicitó un préstamo en nuestro banco, sólo estamos verificando los datos.
Sesshoumaru llegó a la casa, Rin e Inuyasha practicaban en el dojo, subió a la habitación y sobre la mesa de noche de Rin, vio un folder.
Al terminar la práctica, subieron a bañarse, Rin se detuvo en la puerta al ver a Sesshoumaru con el folder en las manos.
-No deberías hacer eso.
-Rin...
Rin le quitó el folder.
-Te agradeceré que de ahora en adelante, por favor, no fisgonees en mis cosas.
-Qué te pasa, Rin? Qué es todo eso? Para qué quieres tanto dinero?
-Hay cosas que tengo que hacer. Por favor, Sesshoumaru...
-Quién es tu garante?
-Mi abuela.
-Me llamaron hoy a la oficina. Para confirmar que eres mi esposa...
Rin bajó la mirada.
-Rin... qué pasa?
-Fui muy específica al decirles que no te contactaran...
-Rin...
-Si no termino de pagar mi préstamo universitario... mi abuela va a perder su casa...
Sesshoumaru la besó en la mejilla.
-Tenías que decírmelo, Rin...
Sesshoumaru le entregó una tarjeta de crédito platino.
-T-tiene mi nombre...
-Es tuya... por favor... cancela todas tus deudas... todas...
-Pero...
-Úsala para eso...
-Sessh...
-Yo sé lo que es, preciosa... yo también estudié con préstamo... te comprendo...
Rin lo abrazó con fuerza, disculpándose por haber sido tan dura con él.
-No importa, preciosa... prepárate... vamos a salir a cenar...
Rin asintió.
N/A: Hola!!! Espero que les haya gustado. Gracias a Wonder Woman por su ayuda.
Besitos
Mizuho
