Disclaimer: Los personajes y la saga crepúsculo pertenecen a Meyer. Lo único que me pertenece es la historia de este fic.

Puede que algunos personajes tengan un poco OoC en especial Bella, no me agrada el personaje de Meyer. Pero tampoco me saldré en exageración de su personalidad.

Capítulo 7

El olor a sangre nos llegó, Jasper se apartó y soltó un gruñido amenazador. Lo tomé del brazo antes que se abalanzara hacia el portador.

—Es solo un poco de sangre Jasper –le advertí confundida.

—Suéltame –me gruñó muy amenazante. Lo miré un momento. Suspiré levemente pero no lo solté.

En ese momento llegó Alice y lo tomó del brazo.

—Vamos Jazz –Edward apareció entonces para ayudar a Alice con Jasper – ¡No Edward, no! –gritó la vampira.

Solté a un vampiro, para tomar a otro que se abalanzaba contra la humana, le apreté los brazos más duro, lastimándolo y le dije al oído.

— ¿Qué pasa Edward no puedes soportar un poco de sangre? ¿Dónde se fue tu autocontrol? Eso debería darte de vergüenza–lo empujé hacia Alice–, llévatelos de aquí – así lo hizo, me sorprendió, era tan menuda, pero debía tener mucha fuerza para llevar dos vampiros descontrolados.

Suspiré y me dirigí a la humana que estaba apoyada en la pared. Probablemente -me aproxime ya que no sabía con exactitud los centímetros que tendría la barriga de una mujer embarazada cada mes – tendría unos ocho meses.

Tenía una vestido y la sangre bajaba por sus piernas.

—No te muevas de aquí mientras consigo un taxi –le ordené.

Me acerqué a la calle y le hice señas a un taxi que pasaba como si fuese una loca. El taxi se acercó y el humano se bajó dado mi desespero, le dije lo de la humana y él me siguió rápidamente. Varios humanos se acercaron ante el alborotó y ayudaron al taxista a llevarla al automóvil. Fui con ellos hasta el hospital, solo por curiosidad y percatarme que no había visto a los dos vampiros que trataron de matarla. El olor de los heridos era toxico –bueno para mí en este momento era toxico, una que si la bebía moriría… en realidad era mi forma de control, imaginar lo más asqueroso para que solo pensar en beber la sangre me diese asco, me había funcionado muchas veces y lo seguiría haciendo – unas cuantas horas después un doctor se acercó.

La humana estaba bien al igual que su hijo. Entré a verla y ella me agradeció por haberla salvado. Solo asentí. Por el rato que estuve allí en ningún momento mencionó a los Cullen por lo que supe que no los vio.

Entonces ya cumplida la misión de descubrir que no había visto a los vampiros me retiré, al mismo tiempo que llegaba su esposo.

Respiré hondo cuando salí del hospital. Tuve que volver alimentarme nuevamente, ya que tantas horas expuestas a humanos me provocó mucha sed.

Ya era de noche cuando por fin llegué a la casa de los Cullen.

Subí a la habitación asignada para mí, sin prestarle atención a los vampiros presentes.

Como en la madrugada, había o través ropa en mi cama, por lo que entré al baño y me saqué la sangre que tenía encima. También lo hice por el hecho de calmarme, estar molesta cuando tenía una confrontación nunca terminaba en buenos términos.

Después de salir del baño me coloqué la ropa y esta vez no me puse ninguna chaqueta, no tenía porque esconder mis cicatrices como si fuesen un pecado o algo prohibido.

Cuando bajé las escaleras Carlisle estaba sentado en la cabeza de una enorme mesa de roble, el resto ocupada sillas alrededor.

—Puedes explicarme que fue lo que pasó –exigía a Carlisle sin sentarme.

—Bueno –empezó avergonzado – somos vampiros después de todo y a veces es frecuente caer en tentaciones, algunos se resisten, otros por el contrario son incapaces.

—Una excelente respuesta – estuve de acuerdo asistiendo con la cabeza – ¿pero no es tu familia tan protectores de los humanos, que ni siquiera se alimentan de ellos?

—Estas siendo grosera – intervino Rosalie en un gruñido – ellos no tienen la culpa de que esa humana sangrara, en cambio tú que te alimentas de humanos no vengas con esa doble moral.

—Incluso yo Rosalie, que me alimento de humanos tengo principios y jamás mataría a una humana que estaba sangrando con el peligro de perder a su bebe.

Mis palabras impactaron sobre ella. Soltó un gruñido fuerte y saltó sobre Edward que era él que se encontraba más cerca.

Emmett se movió rápidamente y la tomó en sus brazos antes de que pudiese desmembrarlo. Pero no impidió que le dijese unas cuantas verdades.

— ¡Son unos desgraciados, como se les ocurre; no tienen vergüenza, era un bebe y ustedes se lo hubieran almorzado, suéltame Emmett que los voy a matar!

—Tranquila Rose, no pasó nada. Tranquila –le decía suavemente su compañero.

— ¿Pero que hubiera pasado si de verdad si hubieran alimentado de ella? –Rosalie estaba tan enojada.

Carlisle estaba mirando a los dos culpables.

— ¿Por qué no dijeron?

—Lo siento Carlisle, estamos demasiado avergonzados– murmuró Edward, el muy… tanto que habla de mi autocontrol y él es el primero lo pierde, eso si es tener doble moral.

—Un lo siento no es suficiente Edward. Si Isabella y Alice no hubiesen estado allí, ustedes hubieran matado a esa mujer.

—Si ella no hubiera estado allí, nosotros no habríamos tratado de alimentarnos.

—Entonces es mi culpa ¿eh? – pregunté sin demostrar ninguna emoción, lo hacia muy a menudo cuando estaba muy molesta– Recuerdo que fuiste tú quien insistió en ir; Y déjame decirte que mi memoria es muy buena.

Alzó la mirada, sus ojos estaban negros completamente por la ira.

—Si no hubieses estado con Jasper en ese callejón. Esto jamás hubiese pasado.

—Ah típico de los débiles, echarle la culpa a otros por sus errores. Que pena me das.

Se levantó molesto, dispuesto a atacarme. Pero luego se detuvo repentinamente, miró a Alice y frunció el ceño. Yo seguí su mirada y lo que vi me dejó desconcertada. Ella tenía la mirada perdida y una mueca de horror en su boca. Luego salió del transe en el que estaba, miró a Edward también con el ceño fruncido.

— ¿Qué pasa cariño? –preguntó Esme.

—Si Edward sigue provocándola, ella lo va a matar –le respondió.

Esme jadeó y me miró.

—Como Alice dijo puedo soportar que desconfié de mí – les aseguré – Pero que me eche la culpa por sus errores no es aceptable y si me ataca sin razón justificada, solo estaré defendiéndome –Suspire y miré a Carlisle –. Aro dijo que podría quedarme aquí, pero ha estado equivocado. Te quiero Carlisle, pero esto no puedo soportarlo, tengo casi quinientos años como para que unos niños me desafíen cada vez que quieran.

—No te puedes ir –dijo Alice – hemos sido groseros contigo. Lo siento. Pero no te puedes ir.

— ¿Qué esta mal contigo? –Pregunté sin comprender – es tu compañero.

Ella asintió, pero aun mirando a Edward, tenía una mirada de amor en sus ojos, a pesar de su ceño fruncido.

—Amo a Edward más que a nada en mi vida, pero él se ha vuelto loco, esta sobreactuando, te veo atacándolo muchas veces, pero luego no pasa porque te controlas y eso es lo que el ve, tus ataques –aclaró – además esta él hecho de que piensa que tu has venido para llevarnos a mi y él a la guardia.

Y allí caí en la cuenta que era ella la vidente.

—Eso no tiene sentido, yo solo tengo una misión, que es eliminar a los vampiros, no reclutarlos. Sus habilidades son asombrosas y Aro piensa que podría ser una excelente fuerza para evitar que los vampiros descontrolados del mundo nos descubran, pero eso es después de todo su decisión. Además no es como si no tenerlos a ustedes en la guardia fuese a debilitar a los Vulturi, hemos estado sobreviviendo mucho tiempo como para que su inclusión o no, nos afecte.

—Exacto – afirmó ella, tal vez no percatándose que lo que le había dicho fue un insulto – eso es lo que trato de decirle, Aro nos quiere, pero no puede obligarnos. A menos claro que Edward maté a su guardia personal – un rugido animal se escuchó en toda la casa, pero ella no le prestó atención a Jasper, yo por el contrario lo vi, estaba tan molesto, que daba miedo – y allí si no podremos escaparnos nunca de los Vulturi. Porque si lo hacemos Jasper nos va a matar a ambos. A mí por no haber prevenido la muerte y a Edward por, bueno matarla… y no es que ella se vaya a dejar matar, a Edward le tomará mucho tiempo poder recuperarse de sus lesiones y aprender a vivir sin un brazo por toda la eternidad.

Todos los Cullen estaban en shock. Yo no tanto, sabiendo que iba morir y sobre todo a manos de Edward. ¿Qué tan patético podría ser eso?

— ¿Has visto eso? –preguntó Carlisle preocupado de que matara a su hijo antes de que él intentara algo contra mí. Y no podía culparlo, estaba muy tentada. Pero no es que pudiera leer mentes, pero su posición, la formar en que estaba medio levantado mirándome levemente con la esquina de su ojo, era fácilmente predecible que se interpondría entre él y yo.

—Es fácil predecir lo que va a pasar si Edward sigue desafinándola, claro que vivir sin un brazo ha sido solo un eufemismo, realmente no se que parte le arrancaría. Pero no Carlisle, ellos no van a matarse, así que puedes sentarte tranquilo –así que, no solo yo me había dado cuenta, y eso que ella no lo miraba.

Puse una mano en el hombro de Jasper, él sí iba a saltar sobre Edward.

Un momento después, su mano se posó en la mía cubriéndola por completo. Alzó su mirada y en ellos había mucha pena.


Se que ha algunos les gustas leer un cap. y esperar un poco por el otros.

Por el contrario hay otros que les gusta leer lo que pasará en el siguiente cap. rápidamente (Me incluyo en este grupo, me encantan los libros y los leo completos sin esperar mucho tiempo) por lo que si pudiese publicaría toda la historia completa... pero lamentablemente no puedo porque no esta terminada.

Perdón nuevamente por el cap. tan corto... de verdad que me gustaría hacerlo más largo, pero me gusta que las narraciones de Jasper y Bella estén separados por capítulos.

También por los errores y horrores en la narración y ortografía

Gracias por los reviews y por el apoyo que me han dado.

Saludos. Nos leemos pronto.

Besos.