Crowley se ofendió:
-No me compares a ese plumífero santurrón. Y no seas creído Alce, no he venido a ver tus encantos. Venía a saber cómo estaba el hamster.
-Dean sigue sin despertar y no tenemos ni idea de como conseguir que lo haga.-respondió muy enfadado Sam- Espero que vengas con una solución porque esto es tu culpa.
-¡Serás desagradecido! ¡Alguien manipuló la poción y yo debería estar buscando al culpable en vez de perder mi valioso tiempo con vosotros! -Gritó el Rey del Infierno.
-¡Tú dijiste que funcionaría!
- ¡Si no te hubieras empeñado en obligar a tu hermano a volver a su edad no hubiera ocurrido!
Los gritos subieron de tono. Sam y Crowley parecian ir al lanzarse uno al cuello del otro, cuando Castiel abrió de repente la puerta del baño:
-¡Raíz del sueño! Necesitamos la raíz del sueño.
-¿Qué dice el ángel estúpido?
-¡Calla Crowley! Explicate Cas.
Castiel bajo la cabeza, parecía triste y avergonzado:
-He visto el sueño de Dean, es,...es un sueño terrible -Castiel levanto la mirada con los ojos llorosos- Es como un bucle, sucede una y otra vez. Y el mayor anhelo de Dean es volver junto a Sammy. Junto a ti, Sam. Pero no lo consigue. Si lo hace, podríamos romper el circulo y lograr que salga de él
-¿Quieres decir que si logramos que Dean llegue a mi lado,...al lado de Sammy, romperemos el bucle y despertará?
-Sí, eso pienso- dijo Castiel
-No perdemos nada por intentarlo- decidió Sam- pero no tenemos raíz del sueño en el bunker y no es fácil de conseguir. Al menos aquí, en África es abundante.
-Yo iré por ella- Se ofreció Castiel- Creo que, a pesar de no estar al cien por cien de mis poderes, en un par de horas creo que conseguiré traerla.
-Pero dices que la pesadilla que sufre Dean es terrible ¿No Castiel?- dijo Sam- Un par de horas más suponen que reviva otra vez dos veces lo sucedido. Cada vez que sufre la pesadilla parece más herido y agotado- Sam se lamentó.
-Siento no poder ser más rápido Sam. Te aseguro que me daré toda la prisa que pueda.
Crowley sacudió la mano y en ella apareció un frasco con un líquido amarillento:
-¿Os interesa?
-No es momento para beber whisky, Crowley.
-Desde luego Alce, más tonto y no naces,... Es la maldita raíz del sueño.
-¡Danos la raíz Crowley!- Exigió Sam
-No tan deprisa. Quiero hacer un trato.
-¿Qué quieres Crowley? ¿Mi alma? Porque sea lo que sea te lo daré.
- Tu alma es tentadora pero no. Me interesa más otra cosa.
-Habla rápido Crowley- intervino el ángel.
- Quiero vuestra ayuda para acabar con los traidores que quieren robar mil trono- exigió- Sin condiciones. Haréis lo que sea necesario para eliminar esta amenaza, bajo mis órdenes.
-¡Trato hecho!- dijo Sam tendiendole la mano
-¿No hay besito?
-¡Crowley!
-De acuerdo aguafiestas- dijo el Rey del Infierno estrechando su mano.
-Vamos Sam. La pesadilla avanza. No tenemos tiempo que perder.- apremió Cas
-Yo tampoco- dijo Crowley dándole el frasco- ¡Suerte con el bello durmiente!
Y desapareció.
Sam y Castiel se dirigieron a la habitación donde Dean forcejeaba con atacantes invisibles, mientras suplicaba que le dejasen ir. Cas se sentó en su cama, y mientras acariciaba la cabeza del niño, contó a Sam lo que sucedía en el sueño, sin muchos detalles. Pero fue suficiente para que Sam rompiera a llorar, lágrimas de dolor e indignación:
-¡Malditos bastardos! … Dame la raíz del sueño. Tengo que impedirlo.
-Y llevarle junto a Sammy- le recordó el ángel pasándole un vaso con el líquido en el que había introducido un cabello de Dean.
-Si, lo haré- prometió mientras se tumbaba al lado de Dean- Hermano, ahí voy… No te preooocupes… Yo te ayudaaa….
Sam cayó profundamente dormido y Castiel lo tapó con una manta. El ángel se quedó ahí de pie, vigilando el sueño agitado de los hermanos y orando a un Padre desaparecido para que todo saliera bien.
Sam se encontró en un oscuro callejón, una noche de frío invierno. Volvió la vista a todos lados en busca de Dean y los hombres que le atacaron. Recordó que Cas había hablado de un viejo almacén y se dirigió hacia un edificio abandonado que había al fondo de la callejuela.
Al acercarse oyó ruidos y gritos en su interior. Comprobó que llevaba el cuchillo y buscó algo más para atacarlos. Encontró un largo madero y lo agarró. Con cuidado, queriendo sorprender a los hombres, entró en el edificio. Oyó las risotadas e insultos que dirigen a su hermano y apretó los dientes: " Pagarían muy caro por esto"
Escondido tras unas cajas divisó a cuatro hombres de mediana edad, fuertes y recios. Dos de ellos sujetaban a Dean por los brazos contra el suelo. Su hermano ya no luchaba, solo suplicaba que le dejarán volver con Sammy. Uno de los hombres que estaba de pie le golpeó con el pie:
- ¡Callaté puta! - Y dirigiéndose a sus compañeros les dijo- Yo primero, ya tendréis tiempo de jugar con él después.
Sam vió horrorizado como el hombre que había hablado se desabrochaba los pantalones y se ponía sobre su hermano. Con un aullido terrorífico Sam salió de detrás de las cajas de un salto blandiendo el madero.
Los villanos no tuvieron ni tiempo de reaccionar. Sam golpeó al que permanecía de pie en la cabeza y este cayó al suelo medio inconsciente. Los hombres que sujetaban a Dean se levantaron dispuestos a atacar, pero Sam giró el madero a ambos lados golpeando a los dos hombres. A uno en toda la cara, probablemente partiéndole la nariz y al otro en el estómago, haciendo que se doblara por el golpe y cayera de rodillas.
El individuo que Sam casi había noqueado intentó incorporarse pero antes de que pudiera hacerlo el Winchester ya le había golpeado en la nuca, devolviendolo al suelo. Sam miró a su alrededor blandiendo el madero como un ninja. Uno de los hombres continuaba aún doblado sujetándose el estómago y respirando con dificultad, y el otro tenía las manos en su cara y entre sus dedos se escurría la sangre.
-¡Largaros! ¡Largaros de aquí o os mato! - gritó Sam, sus ojos llenos de furia- Y juro que si os acercais otra vez a un menor no os perdonaré la vida.
Los dos hombres, renqueando, levantaron a su compañero inconsciente del suelo y salieron tan rápido como sus lesiones se lo permitieron.
-¿Dónde vais cobardes?- les gritó el hombre que aún estaba sobre Dean sujetándolo- ¿Vais a dejar que se lleve nuestro premio?
Antes de que el hombre terminara de hablar Sam ya tenía su cuchillo en su cuello:
-¡Maldito bastardo! ¡Debería cortártela ahora mismo! Para que nunca pudieras hacer daño a otro niño.
-¿Qué niño? Es una puta perra que se vende en las esquinas.
Sam sintió hervir su sangre y le hizo un profundo tajo en la cara cruzando la mejilla del indeseable sujeto.
-¡Aahhhh! ¿Qué haces? ¿Estás loco?
Sam le agarró con un brazo apretando su cuello y le obligó a levantarse de encima del niño:
-Una palabra más y te mato - masculló entre dientes, mientras aumentaba la presión sobre su cuellos hasta impedirle respirar.
Cuando el hombre parecía a punto de asfixiarse, lo soltó de un empujón:
- Largate antes de que me arrepienta de dejarte ir, monstruo.
El tipo echo a correr entre toses y con una mano tapando su mejilla herida.
Sam dejó caer de rodillas al lado de Dean que seguía llorando en el suelo:
-De… Chico, estas bien. Ya pasó todo- lo calmó- Estas a salvo.
Dean levantó hacia él unos asustados ojos verdes:
-¿Quién eres tú? ¿Qué quieres de mi?...- Preguntó con voz temblorosa.
Continuará...
GreenEyesSpn Si, Castiel tiene un lado adorable cuando se pone tierno. A mi también me encanta :)
DanikZigma Te aseguro que no pensaba matarle y no te preocupes, ahora viene la parte tierna, dulce y alegre :) o eso espero ;)
