Nuevo Capítulo De la historia, Espero tengan una gran lectura y sea de su agrado. Cualquier recomendación, crítica y comentario son bien recibidos y libres de realizarlo. Tal vez hasta ahora ha sido un poco lenta, pero no quiero precipitarme en la historia. De antemano agradezco a todos los que leen esta historia.

Capítulo 07. –Rumbo hacia un nuevo Mañana-

Una gran batalla había cesado, una donde se había podido apreciar el gran poder mítico de una transformación que pocos podían ver. El anochecer empezaba a tocar los cielos, miles de estrellas empezaban a adornar el firmamento. Mientras tanto en el laboratorio del profesor de Sinnoh dos chicos se preparaban para salir después de un largo día muy agitado. Despidiéndose de cada persona que había en ese lugar. Ambos muchachos habían tomado todas sus cosas y preparándose para salir.

-A sido bueno verte después de tiempo Amigo-Mencionaba el chico de pelo negro a su viejo amigo de la infancia.

-lo mismo digo Ash, ha sido bueno ver tu evolución como entrenador después de tanto tiempo, espero tener la revancha pronto de la batalla.-replicaba su amigo.

-claro, cuando quieras amigo, lo estaré esperando-mencionaba Ash mientras le levantaba el pulgar.

-Profesor, gracias por su hospitalidad- Ash hacia una pose de reverencia hacia el anciano investigador.

-Por todo lo que ha pasado y todo lo que aprendimos hoy, somos nosotros los que deberíamos agradecerte muchacho- el profesor mencionaba con una sonrisa-cuídense jóvenes-el profesor giraba hacia Dawn- y Dawn recuerda que debes descansar después de todo lo que paso.

-Claro profesor no tiene nada de qué preocuparse-replicaba la chica peli azul.

-y que pasa cuando dice eso- murmuro Ash, pero para su mala suerte fue escuchado por su amiga quien le dio un golpecito en el hombro.

-¿Dijiste Algo?-Reclamaba Dawn.

-No... Nada, Nada-Ash contestaba con una sonrisa nerviosa mientras Gary y el profesor reían ante la escena.

Gary, profesor hasta luego-se despedía la jovencita dando una pose de reverencia. El joven castaño y el científico daban una sonrisa mientras para despedir a la pareja de jóvenes que estaban a punto de seguir su marcha.

-Es hora de irnos- mencionaba Dawn dando una sonrisa a su amigo para seguidamente sacar una pokebola lanzándola al aire, de esta se materializaba un gran Pokémon de tipo volador que giro de manera elegante frente a su entrenadora. Ash entendió cuál sería su medio de transporte.

-Vaya Togekiss, has crecido mucho-mencionaba Ash mientras se acercaba al Pokémon dándole caricias en la cabeza cosa que el recibió gustosamente al ver a la persona que se los impartía.

-Charizard amigo sal- Ash de igual manera lanzaba un puebla donde se materializo el poderoso Pokémon Draconiano.

-¿Charizard? ¿No estará muy cansado por su batalla anterior?-cuestionaba la chica con duda en el rostro.

-No te preocupes. Charizard está bien, ¿No es así amigo?-preguntaba el chico de pelo negro, para recibir un rugido por parte de su Pokémon volador y seguidamente ser quemado por un pequeño lanzallamas por parte del mismo, cosa que hizo que la joven se preocupe un poco, pero al ver que su amigo estaba bien y la explicación de lo que había pasado solo se limitó a sonreír por el modo en que el Pokémon con forma de dragón mostraba cariño

-Listo-Preguntaba Dawn mientras se subía a su elegante Pokémon.

-Listo, vamos- respondía Ash mientras tomaba lugar en Charizard y Lucario subía detrás de el-Amigo, sigue a Togekiss por favor-

Ambos Pokémon salieron disparados hacia el Aire tomando rumbo al pequeño pero agradable poblado de ojos gemelas a solo unos cuantos Kilómetros de Distancia de Ciudad Sandgem, mientras estos se apresuraban a llegar lo más rápido posible en una Casa en este poblado una señora mayor de basto cabello azul ondulado , con un broche rojo en el cabello y un mandil rosa pálido en la cintura se movía nerviosamente de lado a lado enfrente de su sofá, está de más decir que la señora estaba más que nerviosa por su hija ya que después de que le notificaron lo que había sucedido ella no se mantenía tranquila hasta saber qué fue lo que realmente había sucedido con ella, en el sofá dos pequeños Pokémon. Una pequeña conejita y un pequeño Pokémon Ardilla miraban a la señora dar vueltas por la casa para después seguir con su largo día de sueño. Ella se acercaba, miraba por la ventana Y luego regresaba de nuevo a su lugar a repetir la misma acción, está de más decir que después de las explicaciones su hija recibiría una fuerte reprimenda por mantenerla tan preocupada.

La señora se dirigió a la cocina para revisar los alimentos que estaba preparando para recibir a su hija que de seguro debería estar hambrienta y a su invitado que llegaría junto a ella del cual fue informada justamente cuando le hablaban de la situación que había pasado, ella estaba feliz de saber que él estaba de nuevo con su hija, La señora fue de vital importancia para que su pequeña pudiera comprender que es lo que le sucedía con el joven de pelo negro, después de que ella le explicara cómo se sentía respecto a él, la señora empezó a suponer que su hija estaba teniendo su primer enamoramiento, al principio ella había pensado que solo estaba siendo un flechazo, que simplemente sería algo fugaz, pero ni ella misma estaba segura de eso y tenía sus buenas razones. Ella pensaba en su hija, la chica en cuestión por su belleza y encanto estaba repleta de admiradores desde que inicio en el circuito de los concursos, y algunos también antes de ello. Entre ellos se encontraba su amigo de la infancia Kenny que torpemente trataba de llamar su atención molestándola mucho. Pero con el paso del tiempo se fue dando cuenta que ese chico de pueblo paleta era muy especial para la joven peli azul, ella al final estaba contenta con eso, después de todo el chico desde que lo conoció le cayó muy bien, su forma de ser, su determinación, su confianza y que siempre se mostraba positivo hacia las situaciones. Ella noto la confianza que su hija tenía en él, siempre tenía fe en sus habilidades, su apoyo era incondicional y de la misma manera el chico tenía el mismo apoyo hacia ella, su amistad había llegado a ser estrecha e íntima. Le sorprendió y le causo un poco de gracia saber que ella se vestía con su equipo de porrista para animarlo mientras el batallaba en los gimnasios y siempre se dio cuenta del monstruoso equipo que había cuando ambos batallaban juntos. Una sonrisa se le dibujaba en el rostro, pero el sonido del timbre de la puerta le había sacado de sus pensamientos ella rápidamente acudió a atender.

Mientras tanto Dawn y Ash después de un viaje no tan largo habían llegado a Hojas Gemelas y aterrizaban ambos frente a la casa de la chica para después guardar a sus Pokémon a sus respectivas pokebolas, ambos chicos se dirigieron a la puerta de la casa. Dawn le entrego un momento su huevo a Ash mientras la joven tocaba el timbre. La puerta se fue abriendo.

-¡Hija!-gritaba la señora después de abrir la puerta y ver a su hija frente a ella-¿estás bien? ¿Te paso algo?-ella analizaba a su hija con detenimiento para después abrazarla.

-Mama estoy bien, Tranquila. No hay de qué preocuparse-Respondía la joven que miraba a su madre.

-Y ahora jovencita, me puede decir que Ha pasado, no sabes lo preocupada que estaba por ti-Reprendía con fuerza la madre-Deje en claro que me llames, pero no lo hiciste-

-Mama, Perdón lo que sucede es que…

Ash miraba nerviosamente la situación desde atrás de Dawn un poco apartado de la discusión que hija y madre mantenían, por su mente paso que cuando llegue a Kanto seguramente el de igual manera seria reprendido por su madre por sus repentinos cambio de planes, eso lo ponía más nervioso, si bien su madre era una señora cariñosa y dulce, cuando está enojada es mejor estar cubierto y llevar una armadura por si acaso.

Johana noto la presencia del muchacho, y antes que su hija de una explicación se dirigió hacia él.

-Ash. ¿Cómo estás?-preguntaba Johana

-Muy bien señora Johana-respondía el azabache.

-Oh bueno, pasen seguramente ambos tienen hambre, comamos mientras me cuentan todo lo que sucedió- sin pensarlo ambos chicos entraron a la casa, Ash rápidamente le devolvió el huevo a Dawn y se fue directo a la cocina.- ¿Hay algunas cosas que no cambian eh?- Menciono Johanna mientras Dawn reía.-Hoy no ha comido muy bien que digamos-ella menciono entre risas. En la cocina Los dos tomaron su lugar en la mesa mientras la mujer mayor servía los platos para los tres, Ash por su parte sacaba alimento para sus dos Pokémon que lo acompañaban.

Johana miro curiosa el Pokémon bípedo azul-Entonces veo que has capturado un Lucario-la señora mencionaba.

-Sí, él se unió a mí en mi último viaje por la región de Kalos desde que era un pequeño Riolu-explicaba el tranquilamente

Pikachu rápidamente se dirigió a la mochila de Ash para sacar un bote con una substancia roja. Sin perder el tiempo el Pokémon ratón se dirigió a su plato de comida vertiendo el líquido en él.

-Pikachu. No exageres- Le llamaba la atención el azabache mientras tomaba la botella y Pikachu se aferraba a ella para no soltarlo poniendo presión en sus patitas.

-Pika, Pika-reclamaba el ratón mientras jalaba con fuerza el bote de su maravilloso y preciado néctar de los dioses. El Kétchup.

-Pikachu. Suelta, suelta… ya has vaciado la mitad de la botella no puedes seguir echándole mas-Ash jalaba con más fuerza la botella al igual que Pikachu haciendo que la botella se mueva de lado a lado. Ninguno de los dos cedía ni soltaba la botella de Kétchup.

-Pikachu, si no lo sueltas te suspendo el Kétchup por dos semanas –Pikachu a regañadientes y derrotado soltó el kétchup haciendo berrinche, cruzando los brazos y mirando a otro lado mientras empezaba a comer su alimento.

Madre e hija miraban la acción divertidamente de ver como entrenador y Pokémon peleaba por la botella, cosa que les hacía sacar algunas risas a ambas. Lucario se unía a ellas viendo como su entrenador reprendía al pequeño ratón algo que para él era muy común de ver cuando se trataba de ese sagrado alimento para el roedor.

-Discúlpenme, ha Pikachu le ha regresado esa pequeña adicción al kétchup-decía Ash mientras se rascaba la nuca y reía.

-Espero que Pikachu no este enojado por mucho tiempo-decía la peli azul mientras reía

-El estará bien-Mencionaba Ash mientras volteaba a ver a su amigo quien ya estaba enteramente concentrado en su plato saboreando la salsa de tomate combinado con su comida.

Johana miro a su hija-Ahora señorita ¿me puede explicar lo que paso? Y quiero que me cuentes todo sin ocultarme nada-La señora miraba inquisitivamente a su hija quien se ponía nerviosa por lo que iba a contar.

Suspirando Dawn empezó a contar todo lo que había pasado desde que salió de casa hasta que llego al laboratorio y el ataque que hubo en este, a la señora casi le da un ataque al corazón cuando escucho que su hija fue atacada de esa forma pero se sintió aliviada al saber que Ash había llegado a tiempo para evitar una catástrofe, el escuchaba como Dawn le relataba todo a su madre sin intervenir, el recordó la manera en que Dawn estaba cuando llego, y dado que ella no lo menciono supuso que eso era algo que ni ella misma recordaba debido al nerviosismo y el miedo que ella estaba viviendo en ese momento. La señora escuchaba atentamente las explicaciones que le daba su hija.

-Entiendo lo que paso Dawn, pero te pusiste en un peligro muy grandes no sabes lo preocupada que me pusiste-replicaba la señora-Gracias a Arceus no pasó nada mas- Johanna Abrazo de nuevo a su hija En realidad ella estaba muy aliviada de saber que su hija no sufrió ningún daño de ese terrible acontecimiento. Ash solo miraba la escena con una sonrisa al ver el gran lazo que Dawn compartía con su madre. Lo que le recordó a el mismo con la suya.

Después de esa tierna escena tanto madre e hija empezaron a comer su cena, pero durante eso Dawn como pudo trato de explicarle el tema de las Mega-Evoluciones. Como lo había presenciado con sus propios ojos Y como Ash había mostrado la transformación de su Charizard.

-Espera-Le interrumpía su madre-¿cómo dices que el Pokémon de Ash se transformó?

-Si mama, con una piedra-Exclamaba Dawn emocionada Sin poder encontrar las palabras de la emoción- Charizard... El collar de Ash… una luz...-Dawn terminaba. la señora no entendió muy bien lo que su hija le quería comunicar, pero por lo poco que entendía ella tenía una confusión y un asombro en su mirada, no podía creer lo que más o menos su hija le intentaba comunicar pero según el relato ella había sido testigo de ese acontecimiento. No podía más que hacer que estar embelesada, por momento miraba al chico quien estaba concentrado comiendo su comida al igual que sus Pokémon

-Ash, me puedes Explicar mejor lo que me dice Dawn- la señora cuestiono al chico que la miro aun con el tenedor en la boca y asentía con la cabeza.

-Ammm bueno como explicarlo-Comenzaba tratando de no poner más complicaciones-Recientemente se descubrieron unas piedras misteriosas, estas reaccionan al fuerte lazo de un entrenador y su Pokémon liberando un fuerte energía que hace que el Pokémon cambie de forma. A eso se le ha llamado Mega-Evolución-Terminaba Ash para después tomar un sorbo de limonada.

-Eso es increíble-replicaba Johana asombrada-¿Cómo puede suceder eso?

-En realidad eso es lo que muchos investigadores quieren saber. El profesor Rowan, el Profesor de Kalos, El profesor Oak. Todo ellos investigan a su manera este tema.-Respondía tranquilamente el chico

-Debe ser impresionante-Johanna contestaba.

-Si mama, lo es... Deberás verla por ti misma-Decía Dawn con emoción para luego voltear a ver a su amigo con una mirada suplicante-Ash ¿nos mostraras la Mega-Evolución de tu Lucario verdad?

-Emmm bueno-Respondía el con timidez.

-¿Si lo harás verdad?-La chica insistía con una mirada soñadora. Al verla Ash no pudo hacer más que Aceptar.

-Claro, Lo hare. Pero será Mejor Hasta Mañana-Respondía.

-Por cierto hija. ¿Y ese huevo?- le preguntaba a la peli azul, mirando el huevo que había colocado debajo de una manta junto a sus pertenencias.

-Bueno mama, ese huevo me lo regalo Ash-respondía la chica sonriendo.

-¿En serio?-declaraba su madre asombrada mirando al chico que comía tranquilamente.

-Aja-respondía Dawn llevándose el tenedor a la boca-Fue como un regalo de cumpleaños-terminaba con una sonrisa.-Pero Ash no me quiere decir que Pokémon es. Solo sé que es un Pokémon de la región de Kalos-La peli azul se cruzaba de brazos mientras mostraba un leve puchero cosa que hizo reír a Ash y a su madre.

-Es mejor la sorpresa, Además por lo que recuerdo, no tendrás que esperar mucho más tiempo para saberlo-respondió haciendo reír a dientes a la coordinadora emocionándola. El Recordó que el huevo ya tenía un par de semanas por lo que tal vez en uno o dos días el huevo estaría eclosionando.

-Eso fue muy considerado de tu parte Ash-mencionaba la mujer mayor al chico.

-Bueno, sé que Dawn será una maravillosa entrenadora para ese pequeño.-respondía sonriendo, mientras Dawn bajaba la mirada y jugaba con sus dedos índices en su regazo.

La madre de Dawn solo sonrío al ver la escena para después hablarle-Y dime Ash ¿qué tal te fue en tu viaje en Kalos?-

-Bueno en realidad me fue bastante bien, tuve muchas aventuras. Experiencias buenas y malas-Respondía con simpleza.

-Ash Gano la liga de Kalos y estuvo a punto de Derrotar a la campeona de la región-Agrego la peli azul en tono orgulloso y sonriendo

-Wow Ash eso es genial, muchas Felicidades.-Exclamaba la señora con una sonrisa-entonces te has vuelto bastante fuerte, no me sorprende siempre has sido un gran entrenador.

-Si bueno, un poco-Respondía el Azabache con riendo con timidez y rascándose la nuca.

Por un buen tiempo los tres estuvieron hablando, Dawn le contaba las historias que había pasado en su viaje, Algunas cosas graciosas, ella no contaba mucho sobre los concursos que estuvo, sino hablaba más de los lugares que había visitado. Ash la escuchaba y en momentos también opinaba de algunas ciudades o algunos lugares, el antes había visitado aquellas regiones y se familiarizaba mucho. Johana veía felizmente a su hija, el cambio de actitud que había mostrado. Ella recordaba como apenas una noche anterior, Dawn estaba devastada, triste. Como se cuestionaba así misma de sus habilidades, pero ahora veía a su hija sonriendo junto a Ash compartiendo sus experiencias. Hablando y expresándose tan naturalmente. Una cosa que hasta hace unos años, hasta antes de salir en su primer viaje por Sinnoh solo hacía con ella. Ash también conto un par de historias, y también conto breves detalles sobre Kalos, por supuesto a Dawn le encanto cuando Ash conto de ciudad Luminalia. Una Gran ciudad Llena de Atractivos con un Aire romántico por sí mismo Y la capital de la moda como las personas lo describían. Las horas pasaron entre risas y charlas hasta que por fin el cansancio se hacía notar. Johana levanto los trastes para lavarlos, mientras en la mesa Ash y Dawn seguían Platicando un poco hasta que La Peli azul bostezo.

-Creo que ya es tarde y me está dando sueño-Decía Dawn entre un bostezo.-Supongo que será mejor que descanse, Hoy ha sido un día muy pesado.-Johana asintió mientras miraba. La chica se levantó de la silla. Pero antes miro a su amigo llamado su atención.

-¿Ash?-llamo al chico que la miro al escuchar su nombre -quiero pedirte algo-esto llamo la atención de su madre.

El arque una ceja mirándola-Claro Dawn. Dime ¿Qué pasa?-Respondió el chico de cabello negro.

-Quiero… Quiero-Ella respondía con inseguridad y timidez, Ash la miraba con duda al igual que su madre-Quiero que vuelvas a enseñarme como antes-Ella por fin terminaba dejando asombrado a ambos oyentes.

-¿Cómo dices?-Preguntaba Ash con ojos de asombro.

-Quiero que vuelvas a ser mi maestro-ella lo miraba con determinación-como cuando viajamos por primera vez por Sinnoh. Tú. Tú te has vuelto muy fuerte y yo también quiero volverme fuerte como tú lo eres. Quiero…-

-No podría hacer eso-Escucho una voz que le interrumpía. Los ojos de Dawn se ensancharán. Y Johanna miraba incrédula la escena.

-¿Cómo dices?-Preguntaba la niña para confirmar, creía que había escuchado mal.

-Dawn. Ya no puedo ser un maestro para ti-Repetía Ash mirándola a los ojos.

Dawn bajo lentamente la mirada al suelo, sentía que sus ojos empezaban a lagrimear. "él me dijo que siempre me ayudaría, que siempre estaría conmigo. Él no me mentiría así pero ¿Por qué?" se cuestionaba ella en su mente. Sintió como levemente se apoyaban unas manos en su hombro. Instintivamente ella alzo la mirada y encontró a Ash mirándola fijamente.

-Dawn, tal vez tengas Razón al principio de tu viaje pude haber sido como un maestro para ti, y la verdad agradezco que lo consideres de esa manera. En ese entonces eras una novata. Pero ahora-Ash hizo una pausa mirándola a los ojos y sonriéndole-ahora eres una gran coordinadora con mucho talento, has creado tu propio estilo de batalla. Un estilo poderoso y al mismo tiempo hermoso y elegante. Yo… Estoy orgulloso de ti-Dawn lo miraba con asombro. Ahora esas lágrimas que amenazaban con salir simplemente se habían ido y en vez de ello sentía una gran calidez en su interior-pero acepto encantado ser tu compañero de entrenamiento como en los viejos tiempos-respondió -Igual y aun te puedo enseñar algo-bromeo alegremente.

A Dawn se le empezó a formar una gran sonrisa en el rostro.-Gracias Ash-Mencionaba la peli Azul dándole un abrazo. En este día los abrazos habían estado muy presentes en ellos dos. Pero a ninguno le molestaba. Incluso Johanna se asombró de ver como Ash le devolvía el abrazo a hija. Eso hizo que sonría felizmente. Ambos se separaron mientras Dawn seguía sonriendo-Buenas noches Ash, Buenas Noches Mama-Ella se despedía para dirigirse a su habitación.

-Buenas noches hija, descansa- le respondía su madre mientras veía a su hija salir casi saltando de la alegría.

-Buenas noches-Respondía el entrenador, la peli azul estaba a punto de dejar la cocina cuando le llamo-Hay Dawn-La chica volteo a verle-será mejor que te prepares y descanses bien. Mi ritmo de entrenamiento ahora es bastante duro-Le dijo guiñándole un ojo.

La coordinadora lo miro y le sonrío-No esperaba menos de ti Ash-Le respondió regresándole el guiño haciendo que el entrenador sonría y ver como la chica se dirigía a las escaleras. Ash regreso a sentarse a seguir tomando un poco de limonada. Johana había terminado con los trastes desde que los chicos estaban hablando.

-Ash. El cuarto de invitados está listo para que lo ocupes-Le dijo la señora.

-Muchas gracias por la hospitalidad Johanna-Respondió el entrenador.

-Sabes que siempre eres bienvenido-Le respondió con una sonrisa-por cierto. Lo que le dijiste a Dawn. Fue muy lindo de tu parte-Ash sonrió mientras Johanna también se disponía a salir de la cocina a la sala, pero antes se detuvo en la entrada de ella –Le empezare a presumir a mis amigas que pronto tendré yerno-dijo mientras lo miraba y se retiraba riendo.

Esas palabras lo tomaron por sorpresa empezando a toser ahogándose con la limonada mientras se golpeaba el pecho con la palma de su mano. Rápidamente Pikachu corrió y empezó a golpearlo con su cola, mientras Lucario hacia lo mismo Juntando sus dos manos y golpeándolo por la espalda. Después de unos segundos en los que casi vuelve a ver a Arceus en persona recupero por fin el aliento.-Gracias chicos-mencionaba el mientras miraba la puerta donde minutos antes había salido Johanna y Dawn, cerrando los ojos y suspirando, una leve sonrisa se dibujaba en su rostro.