Adaptación: este fic pertenece a Julie Black Lautner, a quien quiero agradecerle por dejarme adaptarlo.
Nota: nada me pertenece, es una adaptación y los personajes son S. Mayer.
Capitulo 7: Salsa erotica.
APOV
Después del divino episodio en el carro de Jasper, me invitó a bailar. Según él, quería que luciera mi vestido. Definitivamente le encantó. Debía agradecerle a que me estuviera ayudando con mi guardarropa.
Decidimos ir primero a comer, teníamos muchísima hambre.
-No he podido comer desde esta mañana con todo lo que pasó. Estaba muy nervioso. Y sé que tú también, me di cuenta de que no tocaste el café cuando nos vimos temprano.-dijo Jasper, con una deslumbrante sonrisa en su rostro.
-Sí… yo también estaba muy nerviosa. Y el café lo pedí por pedirlo… no tenía intenciones de tomármelo.- confesé mientras le daba una tímida mirada. Él me vio, me sonrió y soltó una aterciopelada carcajada.
-Alice Brandon, me hiciste pagar 100 dólares por un café que ordenaste por educación.-luego mirándome con intensidad me dijo.-Portarse mal y ser atrevido a veces es bueno, no crees?.-me ruboricé a más no poder. No estaba lo suficientemente roja ya? Nop, creo que no. Toda mi sangre peleaba por hacerme quedar en ridículo delante de este dios griego.-Bueno… te parece comida italiana?.-dijo cambiando por completo el tema.
-… seguro… la comida italiana es genial…-ok… debo admitir que estaba completamente nerviosa. Como una adolescente. Cómo era posible que Jasper me hiciera sentir así de nuevo? Los nervios y las mariposas en el estómago no las había sentido desde… … hace exactamente 6 años… cuando nos conocimos y nos enamoramos.
Nos aparcamos en un pequeño restaurante a la orilla de la carretera. Parecía mas bien una fuente de soda de los años 50's. Me le quedé mirando con cierta confusión marcada en la cara.
Se bajó, me abrió la puerta y me tendió la mano para ayudarme a bajar. Para este momento ya tenia puestos mis tacones de nuevo, pero mi cabello y mi maquillaje eran un caso perdido. Decidí dejar que callera en suaves puntas, y sólo me apliqué un poco de gloss hidratante en los labios. Era lo único que traía en la cartera. Cuando bajé, Jasper me dio un ligero beso en la mejilla y me dijo al oído:
-Al natural te ves preciosa.-lo siento, ya dije que me sentía como una colegiala? Eso hizo que me volviese a sonrojar y mordiera mis labios. Dándole un toque de color a mi cara.-Me encanta hacerte sonrojar Ally.-me dijo con una coqueta mirada en los ojos mientras me ofrecía el brazo para ir al pequeño restaurante-fuente de soda cincuentoso.
El letrero de luces de neón de la entrada rezaba: Vulturi's. Definitivamente no era lo que esperaba. Era una… pizzería? O algo asi… Jasper me estaba tomando el pelo?
-Hey Aro.-saludó al que parecía ser el dueño y dirigente del restaurante. Tenía pinta de ser un hombre que rayaba los 50 años. Era maduro, pero apuesto y muy educado y amable. Me sonrió y no pude evitar devolverle la sonrisa.
-Hola Jasper… cómo está todo? Bueno… veo que muy bien. Esta noche no vienes solo ehh?.-dijo el tal Aro mirándome, con un tono de sana picardía en la voz y en la mirada.
-Pues no… esta noche no. Ella es Alice.-dijo señalando en mi dirección. Le di la mano en un suave apretón, pero él la tomo y la besó caballerosamente en el dorso. -Signorina… mucho gusto.-ok… este hombre era encantador. Totalmente encantador. Era como… un tío cariñoso con el que provocaba bromear y reír.
Jasper me miraba encantado. Estaba feliz. Y yo también. Tenía tiempo sin divertirme tanto.
Nos sentamos en una mesa para dos que estaba en una esquina. No era nada privada, más bien parecía un sitio familiar.
-Qué vas a comer?.-me preguntó mirándome directamente a los ojos con intensidad y… … amor? Dios, sí que estaba delirando.
-Mmmm… no sé… pedimos pizza?.-le dije rehuyéndole la mirada. Intentando parecer normal.
-Claro! De qué la quieres?.- me seguía mirando de esa forma tan… acosante. Me ponía muy nerviosa, es que no se daba cuenta?
-Doble queso, doble salsa, pepperoni y salami.- le dije sin poder evitar sonreir. Bajé la mirada apenada, eso era lo que normalmente pediría estando sola. No con Jasper delante de mi y vestida así. Debería pedir una ensalada césar o algo así.-Bueno… la verdad es que tengo muchísima hambre.-le dije explicándole mi, seguramente, extraño comportamiento.
-Descuida Ally… Hey Aro! Manda una extra familiar de la número tres con salami!.-dijo volteándose hacia la barra. Dejándome verdaderamente pasmada.
-Entonces Jasper… vienes seguido aquí?.-le dije con un poco de burla y sorna en la mirada. Eso hizo que sonriera de lado y se ruborizara.
-Si… cada jueves.- se estaba soltando los primeros botones de la camisa negra que tenía puesta. Mi favorita. Y se arremangaba las mangas largas hasta el codo. Levantó las piernas y las cruzó sobre la silla. En ese momento llegó la pizza. Era gigante. Se veía como la mejor pizza del mundo, y yo tenía tanta hambre que no lo pensé dos veces. Me saqué los zapatos e imité la posición de Jasper. Me enrollé el cabello tomé una pluma de mi cartera y lo sujeté.
La cara de Jasper no tenía precio. Era la sonrisa más hermosa que haya visto en mi vida. Era sincera, cariñosa, dulce… con un poco de sorpresa. Seguramente por mi actitud.
Tomé un trozo de pizza y lo mordí. Él me seguía mirando divertido.
-¿Qué?.-dije aun con la pizza en la boca.
-Nada… es que… eres adorable.-dijo mientras mordía un trozo él también.
Pasamos el rato así. Comiendo y riéndonos como tontos. Bromeando y burlándonos del otro. Escuchar la risa de Jasper me hacía viajar. Y había momentos en los que me distraía escuchando la cadencia y melodía de su voz, sin darle importancia a lo que me estaba diciendo.
Fue una noche perfecta. Nos despedimos de Aro, y terminé prometiéndole que vendría todos los jueves para que Jasper no comiera solito. Pobre de Jasper verdad?
Cuando nos íbamos Jasper me dijo que iba a ir a lavarse las manos. Dejándome a solas con Aro.
-Se nota lo enamorado que están.-dijo él mientras secaba un vaso. ¿qué? Enamorados? Nosotros?... … de veras se nota?
-Disculpa? Jasper y yo sólo somos amigos Aro.- le dije mordiéndome el labio inferior y mirando hacia el suelo. Haciendo que él soltara una sonora y jocosa carcajada.
-Claro… bueno… tienes que cuidar a tu "amigo"… las chicas de aquí están locas por él. Sobre todo mi sobrina Jane. - hizo un gesto señalando hacia la cocina. Ok… él sabía que me estaba haciendo la loca. Su sobrina Jane? Algo se encendió dentro de mí. Dándome ganas de marcar a Jasper como mío.
Jasper salió del baño y se acercó a nosotros. Me dio un besito en la frente muy dulce y se despidió con la mano de Aro. Quien me guiñó un ojo cuando lo vi sorprendida por el gesto de Jasper.
Fuimos a un local en donde ponían música latina. Este Jasper cada vez me sorprendía más. Me sentía en… … una cita. Y eso me hizo ponerme muy muy nerviosa.
La mayoría de las citas que había tenido en mi vida, por no decir todas. Habían sido arregladas y falsas. Todo como preparación y parte de la fantasía. Esta era diferente. Era real. Era sincera. Y era con Jasper.
Todo el local estaba decorado con una onda tropical y caliente. Muy caliente. La música era excelente. Pronto fuimos a una mesa y pedimos unos tragos. Él pidió una cerveza y yo le seguí.
-Alice… no puedes beber aquí.-me dijo susurrando un Jasper divertido. Yo le guiñé un ojo cuando el mesero me pidió mi identificación. Se la mostré, me ofreció una sonrisa y se marchó.
-Tengo mi identificación falsa, que crees? Que no salgo? La tengo desde hace dos años jajaja…-le dije cuando el mesero se marchó dejando nuestras bebidas.
-No sabía que te gustaba la cerveza.-dijo mirándome mientras bebía directamente de la botella igual que él. Sin molestarme en servirla en el vaso.
-Cada día se aprende algo nuevo no? Vamos a bailar? Me encanta esa canción….-dije levantándome del asiento y tomando su mano. Sway era una de mis canciones favoritas.
When marimba rhythms start to play
Dance with me, make me sway…
Fuimos hasta la pista de baile, mientras caminaba no podía evitar mover mis caderas. Esa canción de verdad me gustaba.
Like a lazy ocean hugs the shore
Hold me close, sway me more…
Jasper parecía nervioso. Comencé a moverme más sugerente. Moviendo mis caderas con ritmo. Sensualmente. Tomé sus manos y las coloqué en mis caderas.
-Vamos Jasper… baila… déjate llevar.-le dije con mirada pícara.
-Si me dejo llevar nos sacan de aquí.-dijo con una mirada oscurecida por el deseo. Se acercó a mi oído mientras comenzaba a bailar.-No sabes las ganas que tengo de repetir lo de esta mañana.-sentí su aliento en mi cuello y me hizo estremecer. Tomó con fuerza mi cadera y la acercó a la suya, que movía muy sensualmente. Seguimos así un rato…
Like a flower bending in the breeze
Bend with me, sway with ease
When we dance you have a way with me
Stay with me, sway with me…
Other dancers may be on the floor
Dear, but my eyes will see only you
Only you have the magic technique
When we sway I go weak…
De pronto tomó mi cuerpo y lo giró, de manera que mi espalda se apoyara en su pecho. Seguía sosteniendo mi cadera, y la hacía moverse al mismo ritmo que la suya. Sincronizados y entregados al sensual placer del baile. Apoyé mi cabeza en su hombro y él comenzó a besar mi cuello muy suavemente. Con dulzura pero siendo apasionado al mismo tiempo. Sólo Jasper sabía besarme de esa manera.
La canción de pronto se volvió otra. Un merengue muy erótico. Jasper soltó una duce carcajada y me volteó de nuevo. Me encantaba que me guiaran bailando. Me encantaba entregarme y que me llevaran. Y Edward lo hacía muy bien debo decir.
-No sabía que bailaras así de bien Jasper.-le dije mordiéndome el labio y mirándolo directamente a los ojos. Me sonrió de una forma que debería ser ilegal. Ufff… yo con gusto lo meto preso y lo castigo. Woow Alice… con calma…
-Cada día se aprende algo nuevo no?.-dijo repitiendo mis palabras.
Bailamos unas dos canciones más y nos fuimos a la mesa nuevamente. Hablamos un rato más, notaba a Jasper coqueteándome descaradamente. Siendo pecaminosamente seductor. Me dio un corto beso en los labios que me dejó fría y caminó hacia la cabina del dj. Volvió a mi caminando seductoramente. Todo en él era puro pecado. La forma en que balanceaba sus caderas mientras caminaba. Balanceando su peso de una pierna a otra. Miraba la hebilla de su cinturón mecerse cadenciosamente.
Me tomó de la mano y nuevamente me arrastró a la pista.
-Qué hiciste Jasper?.-le dije medio divertida, medio nerviosa.
-Espera muñeca.-dijo tomándome por la cintura como si fuera mi dueño. Esa idea me gustaba.
De pronto comenzó a sonar un tango muy sexy. Y nosotros comenzamos a movernos despacio y suavemente.
-Jazz… no sé bailar tango.-ahora sí estaba asustada. Y mucho.
-Descuida… sólo déjate Ally…-me dijo besando mi cuello bajo mi oído.
Jasper me mecía y movía con total pertenencia. Como si yo de verdad fuera de su propiedad. Hacía cosas conmigo que yo ignoraba que podía hacer. Me alzaba, me doblaba y arrastraba sensualmente. Este hombre era realmente un dios. Un ángel? Si… recuerdo que era un ángel. Bueno ya no. Ahora era un dios del sexo. Y del baile, si… Pero una cosa venía con la otra.
Sentía el cuerpo de Jasper muy cerca… caliente, sudoroso, divino.
Cuando dejamos de bailar y volvimos a la mesa Jasper estaba sonrojado de tanto bailar, y su usualmente cabello desordenado estaba más rebelde que de costumbre.
Continuamos bebiendo y charlando. Y de vez en cuando volvíamos a la pista a bailar una que otra canción que me fascinaba. En secreto era una amante de la salsa erótica y el tango. Pero nunca había aprendido a bailar este último.
Seguimos bebiendo hasta que ya estábamos muy encendidos. Nunca pensé que fuera posible embriagarse con cerveza y cubalibre.
Salimos del local dando trastabillazos y tropezándonos. Nos dimos cuenta de que estaba amaneciendo. Decidimos caminar por la arena mientras nos besábamos dulce y largamente. El alcohol se nos había subido a la cabeza y ya no teníamos vergüenza ni ocultábamos lo que sentíamos.
-Alice… no voy a poder manejar así. Vamos a un hotel?.-dijo besándome y tocándome sólo un poco.
-Qué te hace pensar que voy a ir a un hotel contigo y borracho Jasper Cullen?.-dije medio en serio, medio en broma, mientras lo besaba juguetonamente y rodeaba su cuello con mis brazos.
-Porque sé que no te puedes resistir a mi. Además de que eres toda mía… y vas a hacer lo que yo quiera… o no?.-dijo mordiendo mi labio inferíos. Haciendo que soltara un gemido.
-Vamos pues.
Y si soy malita, los deje con las ganas jejeje.
Hola! Como están, aca les dejo otro capitulo, hoy un poco más largo, si les gusto dejen sus comentarios.
Besos gigantes y hasta el miércoles!
