-¿Podría llevarla yo?- Sus ojos implorantes hicieron que la enfermera aceptara y le cediera la charola con comida, Kagome tembló cuando la tuvo en las manos, las pocas veces que visito a Inuyasha el no le hablo, era tan orgulloso que enterarse de que quedaría paralítico de por vida le haría poner una coraza inmensa abrió la puerta y le sonrió.
-Que haces aquí Kagome- Tenia la vista fija en la joven no deseaba ver a nadie ni siquiera a ella, lo único que quería es estar solo con su problema no podía quedarse con Kagome a sabiendas de su gran problema… ya no era un hombre si no un maldito invalido pero ¿como alejarla?
-Te traje algo para que comieras- Camino pausadamente hasta llegar a el acomodando la charola en su regazo…-Pedí que te pusieran sopa tu favorita.
-Te dije que no quiero nada- Empujo la charola tan fuerte que pego contra la pared su voz ronca y llena de rencor se escucho por la habitación a gritos…-¡ODIO QUE ME TENGAS LASTIMA! Vete de aquí ¡LARGATE!
Se levanto con los ojos llorosos pero no se iría por que lo conocía no lograría su objetivo de alejarla no a ella y menos con el hijo que esperaban y del cual ni siquiera le había hablado…-¡Por que no dejas de ser tan egoísta Inuyasha solo piensas en tu dolor y que hay del mió!... yo también estoy mal sabes.
Miro hacia el techo, que Kagome jamás se rendía solo pedía algo soledad por siempre y claro matar a Kouga con sus propias manos…-Solo déjame solo-.
Lo observo con tristeza sonrió aun en su estado melancólico y salio de la habitación en cuanto cerro la puerta comenzó a llorar tenia ya un mes hospitalizado y no había cambio en el, no lo podía hacer entender que lo amaba y el amor es incondicional.
-Te vez mal…pobrecita- Sonrió ampliamente al ver su estado, una coleta baja el flequillo despeinado los pómulos muy marcados y ojeras la había estado pasando mal y eso le alegraba.
-Que quieres kikyo creo que la ultima vez te deje bien claro que no quería verte por aquí- Recobro la compostura que acaso esa mujer no se cansaba de echar veneno.
-No vengo hablar de Inuyasha… si no de mi, podemos hablar a solas- Borro la sonrisa, Kagome tenia 3 meses de embarazo los mas riesgosos y su única meta era destruirla por su culpa Inuyasha estaba paralítico todo por esa maldita mosca muerta.
-Esta bien- Trago saliva sintió miedo sin razón… sabia defenderse pero Kikyo tenia un brillo maligno en los ojos que jamás había visto.
-Podemos hablar en un lugar privado, conozco uno- Empezó a caminar con la joven detrás, todo su plan estaba resultado un éxito que cara pondría cuando le dijera que jamás estuvo enferma que ella había provocado aquel accidente y la mas grande mentira que también estaba embarazada, la conocía su corazón ingenuo no podría delatarla no con un hijo en el vientre por que Kagome era tan ilusa que no la denunciaría por evitar sufrimiento a ese pobre bebe ficticio.
Caminaron hasta la salida de emergencias Kikyo comenzó a subir escalones lentamente hasta que se detuvo en seco volvió la vista…-¿estas nerviosa?
-No te parece que este lugar es demasiado inapropiado-Estaban solas y no confiaba para nada en Kikyo pero ¿Qué podría pasar? No debía demostrar intimidación.
-Bueno comenzare hablar- Sujeto fuertemente el barandal de la escalera sonrió malévolamente…-Jamás estuve enferma… todo fue una mentira para separarlos y tu caíste.
El aire se le fue dejo de pestañear y entre abrió los labios ese presentimiento se hizo realidad Kikyo jamás estuvo enferma y antes de que pudiera decir algo la mujer frente a ella siguió hablando..
-Pero eso no es todo… ese trágico accidente no debió ser así, yo quería matarte a ti no a Inuyasha- Empezó a soltar carcajadas cuando vio la palidez de su victima y su temblor en las manos, se sorprendió cuando Kagome cayo al piso llevándose la mano al vientre y con un gesto de dolor.
-Ayúdame- El dolor que sentía en el estomago era horrible alejo su mano tenia sangre pestañeo varias veces asustada mirando a kikyo compasivamente, pero esta solo se limito a sonreír y a bajar las escaleras dejándola sola y ensangrentada.
-Lo siento, no puedo eres tan ingenua Kagome solo tu confías en tu peor enemiga- La recorrió con sus ojos y le dio la espalda para retomar su camino, siempre cumplía sus metas aunque lamentablemente no tuvo tiempo de decirle lo de el embarazo pero ya no importaba perdería a su bebe y no tenia pruebas para demostrar que había sido ella la culpable del incidente de Inuyasha.
El sangrado se hacia cada vez mas fuerte o dios no… las fuerzas se le iban se desmayo quedando entre los escalones cubierta de sangre y con la imagen de kikyo riéndose de ella pero que cruel no pensó conocer persona tan mala en el mundo.
Sintió una horrible punzada en el pecho…-Kagome…- Algo le había pasado lo podía sentir empezó a presionar el pequeño botón para que la enfermera viniera esta llego rápidamente.
-Pasa algo señor Taicho.
-Mi esposa Kagome podría buscarla- Esa opresión se hacia cada vez mas horrible cuando la enfermera asento con la cabeza y salio retomo la tranquilidad un poco, eran alucinaciones seguramente
La camilla iba recorriendo el pasillo, la joven que se tocaba el vientre y gemía de dolor sudaba y estaba manchada de sangre…-Mi bebe- aquello salio con un hilo de voz. Le dolía demasiado que estaba pasando todo se volvió confusión dejo de sentir el dolor para dar paso al sueño.
(Algunas horas más tarde)
-¿Señorita encontró a mi esposo?- Ese presentimiento aun no desaparecía al contrario se hacia mas fuerte, al notar el gesto de la enfermera constato esto algo le había pasado.
-Su esposa tuvo una amenaza de aborto, lo siento mucho- Intento sonreír y salir de la habitación rápidamente.
Se quedo sin aire ¿aborto? Acaso Kagome estaba embarazada si lo estaba por que no decirle nada y ahora que iba a pasar tenia que mantenerse tranquilo sereno por ella, toco el pequeño timbre y la enfermera volvió…-Quiero verla-.
Asentó con la cabeza, salio de la habitación y a los minutos volvió con una silla de ruedas trato de ayudarlo pero el hombre no se dejo.
-Yo puedo solo- Se recargo en la cama y trabajosamente logro subirse en la silla de ruedas, nadie le tendría lastima seria un invalido pero esto no impedía que hiciera el solo las cosas.
-Su esposa, esta mucho mejor- Empujaba la silla lentamente por el pasillo hasta cruzarlo y llegar a la ultima habitación la cual abrió introdujo la silla y la puso al lado de la cama.
-Podría dejarnos solos- Observo a Kagome se veía tan indefensa como detestaba verla en una cama de hospital tan desvalida, ella abrió los ojos apenas estaba demasiado débil y había perdido mucha sangre.
-Inuyasha…Mi bebe- Ni siquiera podía alterarse las fuerzas no le alcanzaban, el le tomo la mano y la miro tristemente esto le dijo todo, quiso llorar pero antes que hiciera esto el empezó hablar tan secamente.
-Es lo mejor…este es el fin lo hemos intentado todo Kagome pero la misma vida nos separa firme los papeles de divorcio hace algunos días… solo falta que tu lo hagas- odiaba lo que estaba haciendo pero que mas le quedaba Kagome seria feliz lejos de el, solo había traído desgracias a su vida y quería verla bien eran demasiadas trabas la misma vida les decía que no podían estar juntos, no por el momento.
-Pero que dices- Empezó a soltar lagrimas, por que le hacia esto cuando mas lo necesitaba, era un tonto de lo peor quito su mano bruscamente ya no le iba a perdonar esto que se fuera…-Vete- volteo el rostro.
-Kagome…-La miro con tristeza y tomo las llantas de la silla rodándolas para salir de el cuarto ¿así terminaría todo? Tanto trabajo y todo se esfumaba como la primera vez, lo observo marcharse pero que cruel perdía a su bebe y ahora al hombre que amaba ya nada podía estar peor.
Se topo con Inuyasha saliendo sonrió hipócritamente y siguió caminando hasta el cuarto de Kagome con la mirada dorada matándolo por detrás…-Kagome como esta la paciente mas bonita de este hospital- Noto sus ojos llorosos las mejillas mojadas acaso se habían peleado pues por el mejor pero había algo mas.
-Kouga mi bebe- Comenzó a sollozar y a llorar mas profundamente, soportaría perder a Inuyasha pero no a esa criatura y ahora que haría sola sin nada por que luchar por que ya no quedaba mas en la vida.
-Tu bebe esta bien- La observo extrañado de que hablaba, ella cambio la cara dejo de llorar y entre abrió los labios había escuchado bien su bebe estaba bien parpadeo varias veces.
-¿Esta bien?- El alma le volvió cuando el doctor asentó con la cabeza, pero entonces por que Inuyasha le había dado a entender que lo había perdido lo único que quería era librarse de ella ni su hijo le importaba, apretó las sabanas era un egoísta solo quería alejarla y si eso quería eso iba a tener ya no se esforzaría mas por estar a su lado ni siquiera la pequeña criatura que se formaba dentro de ella era motivo para que cambiara su actitud….-Me voy a casar contigo- Miro hacia enfrente si solo era un impulso ya no le interesaba si Inuyasha la quería lejos estaría muy muy lejos de su alcance.
-De verdad- Se acerco a ella abrazándola por la felicidad seria su esposa por fin solo suya y ese Inuyasha ya no seria un obstáculo, paralítico no, ya no, sonrió sin notar la melancolía de su futura esposa, ella lo hizo lentamente para atrás sus ojos castaños se toparon con los azules.
-Pero quiero que sea lo antes posible… antes que mi embarazado se note- Volvió a sentir el agarre de el joven doctor lleno de felicidad, ¿hacia lo correcto? No lo amaba ni lo amaría de eso estaba segura pero ya no exigía una vida completamente feliz.
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-Bueno lograste tu objetivo no te notas feliz- Sonrió pìcaramente la sonrisa solo duro algunos segundos noto el gesto tenso de el hombre frente a el.
-No me siento feliz- Empezó a rodar la silla no quería rendirse pero no podía luchar por Kagome no en ese estado tenia que marcharse intentar volver a caminar pero tenia que hacerlo solo sin ayuda…-Me voy a ir Miroku.
Levanto una ceja…-A donde que planeas Inuyasha- lo siguió a paso lento.
-Bueno haré lo posible por curarme… no voy a dejar que ese idiota de Kouga triunfe… e escuchado de excelentes doctores que pueden curarme- Su voz ronca era firme seguro de que alcanzaría su objetivo volver a caminar para estar por fin con Kagome, sentía mucha culpa por haberla dejado así por la perdida del bebe pero seguro lo había superado ya habían pasado 3 meses no la había vuelto haber en cambio a Kikyo se la topaba a diario rogando que volvieran que ella le ayudaría…
Suspiro tenia que callarse como le iba a decir a Kagome cierto olvide decirlo se caso con Kouga hace 1 mes seguro Inuyasha se mataba mejor que se fuera se olvidara del asunto intentara ser feliz…
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-Sango ya nada me queda- Observo su panza de embarazada era redonda pero muy pequeña aun pero por su complexión tan delgada la ropa ya no le entraba ya se imaginaba cuando tuviera 8 meses.
-Si pero te vez muy linda con tus batas de maternidad- Soltó algunas carcajadas ella deseaba tener un hijo aunque sabia que no era el momento ya tendría un bebe mas adelante pero ahora se dedicaría a chiquear a su sobrino…-Oyes Kagome y eres feliz con Kouga, tu y el han… tenido relaciones.
Volteo haber a sango con los ojos muy abiertos…-No claro que no- Por el momento ponía de excusa el embarazo pero y después que pasaría, no deseaba para nada que ese momento llegara.
-Pero sabes que tarde o temprano tendrás que…- Fue interrumpida por su amiga que arrugo la frente y cruzo los brazos.
-Ya sango no hablemos de eso- respiro apenas por la gran preocupación que sango le había recordado como libraría esa parte del matrimonio
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Contemplo el avión en el cielo aya iba Inuyasha esperaba que no volviera ¿para que?, no había mencionado nada a Kagome y menos a sango de los planes de su amigo sintió la vibración de su teléfono celular que yacía en su bolsillo lo tomo en sus manos contestado la llamada.
-Bueno… tranquila sango ya voy para haya- Salio corriendo al instante con el teléfono en la mano.
-Se parece mucho a…-Sonrió al ver a la pequeña tenia un parecido asombroso a su padre piel bronceada sus mismos ojos parecía que el lo hubiese tenido y no Kagome.
-Lose- Lo amamantaba mientras le acariciaba las manitas esa cosita la había hecho ella, volteo al frente cuando escucho la voz de Kouga que tenia un ramo de rosas se acerco y le dio un pequeño beso en los labios solo un rose.
-Creo que los dejare solos- Se levanto de la silla vio de reojo a Kagome que se notaba incomoda y salio de el cuarto.
-¿Como le pondrás?- Acomodo las flores al lado en un jarrón negro y tomo el asiento donde estaba sango.
-Quiero que se llame Izayoi- La pequeña Izayoi así se llamaba la madre de Inuyasha a la que le tomo un gran cariño suspiro pesadamente al recordarlo lo extrañaba y hubiese deseado tanto que en lugar de Kouga hubiese estado el a su lado, pero había desaparecido como si la tierra se lo hubiera tragado ni siquiera Kikyo sabia donde estaba.
-Es bonito- Sus ojos azules daban ligeras miradas a la pequeña Izayoi, se percato inmediatamente del gran parecido de su progenitor que calvario seria cuidar a esa niña y criarla como su hija pero lo haría tal vez llegaría a sentir cariño.
-Pequeña Izayoi, eres lo mejor que me a pasado- Jugueteaba con la bebe la cual ya no tomaba leche ella era su único motivo de vida su fortaleza, incluso olvido la presencia de kouga que seguía en la alcoba demasiado tenso e infeliz pero no lo sintió no le presto atención a su comportamiento.
-¿Gusta algo de tomar señor?- La edecán sonreía mecánicamente.
-No gracias…- Sostenía una revista entre las manos ni siquiera miraba a la edecán al lado de el que empezó a jalar el carrito ofreciendo bebidas a los demás pasajeros, cuanto tiempo pasaría para regresar para ver nuevamente a Kagome y si realmente su problema no tenia arreglo que haría… la había dejado sola debió hablar con ella pero ya de nada servia arrepentirse volvería caminando lo lograría aunque esto le tardara meses… años.
Continuara… Perdón por tardarme tanto en actualizar pero xXU tenia muchas tareas.
