Y otro capítulo más...

Seguid disfrutando los que me leeis, y gracias a los que escribís reviews ;-D

EL PROFETA

29 de febrero

Capítulo VII

Buenas noches, estimados lectores. Hoy, aunque parezca mentira, nos han llegado los artículos de Rita Skeeter con puntualidad y todo, jatetú…No hemos tenido que acosarla, ni amenazarla ni lanzarle un Imperius para que viniera a la oficina a fichar y hacer como que trabaja. A mí me da que ésta anda de lo más contentilla con su nuevo novio, vamos, como si lo viera…Claro que al periódico le viene de vicio…

PD.- Antes de continuar con el reportaje, les hacemos llegar una petición de uno de nuestros lectores. El señor S. Snape le pide amablemente al señor S. Todd que deje de perseguirle por las calles de Londres, que él no es ese pervertido que busca, que nunca ha enviado a nadie a un penal australiano, aunque indica que le hubiera encantarlo llevarlo a cabo con el señor Potter, que no necesita ningún afeitado apurado porque ya tiene una maquinilla muggle a pilas, muchas gracias, y que por favor deje de presentarse a las tantas de la madrugada en su casa cantando a grito pelado y despertando a los vecinos, si no le importa. Ah, y le pide que si eso que cambie de look, que parece el hijo bastardo de Cruela de Vil y Eduardo Manostijeras después de una noche de juerga, muchas gracias.

¡Hola, corazones! Por fin he podido encontrar un momento de paz y sosiego para poder terminar la nueva entrega de la historia de verdad verdadera sobre Albus Dumbledore, Severus Snape y lord Voldemort. Es que hay que ver, entre fiestas varias, noches locas de motel de carretera y conciertos marchosos, me muevo más que el gnomo de Amelie, oshe…Pero ya tengo preparado el nuevo reportaje, para deleite de mis innumerables fans y alivio del pesao de mi editor, que no para de mandarme lechuzas con amenazas de muerte y, peor aún, amenazas de rebajas salariales (¡Oh, el horror!). Y es que no es moco de pavo que me rebajen el sueldo, que las hipotecas están por las nubes y mi Lucius no quiere pagarme los gastos, que dice que ya bastante le sablearon los mortífagos cuando se apalancaron en su keli, y encima tiene que pasarle una pensión al pendón de su ex y darle la paga semanal a Draco. Y claro, son muchos gastos…Oh, ¿pero cómo? ¿Que no se lo había contado, queridos lectores? Pues sí, después de la fiestecita en Spinner's End, Narcissa Malfoy dejó plantado a su maridito y se fugó con Severus Snape. La cosa me parecería una tragedia enorme de no ser porque servidora ya le tenía echado el ojo a la billetera…quiero decir, al cuerpo serrano de Lucius Malfoy, y el asunto me vino de perlas. Ahí estaba yo, consolando al pobre muchacho a base de achuchones varios…

En fin, que por muy interesante que sea mi vida amorosa, que lo es y mucho, proseguiré con la historia que nos ocupa. Y si quieren ustedes saber más sobre el otro tema, compren la edición dominical del próximo Corazón de Bruja, con un jugoso suplemento al módico precio de 1,50 sickles lleno de fotos y declaraciones de todos los implicados. Que aquí hay tomate, uyuyuyuy…

Pero basta ya de de tanta tontería, hoy voy a ir al grano y te voy a meter mano…estooo, no, por Merlín, en qué estaría yo pensando…Ah, claro, en Lucius…Bueno, a lo que íbamos: hace unas semanas ocurrió algo absolutamente inesperado que me ha adelantado mucho el trabajo con el reportaje. Resulta que como Lucius no quiere organizar fiestas en la mansión, y McGonagall tampoco anda mucho por la labor de dejarnos repetir la juerga en Hogwarts (al parecer los elfos se quejaron porque les tocó fregar los vómitos de los borrachos y recoger los montones de confeti, y se han puesto en huelga de brazos caídos, con lo cual los pobres alumnos se tienen que traer las tarteras de casa con el bocata de mortadela y mandarles a sus mamás los calzoncillos con palominos. Un desastre absolutamente desastroso), Snape muy amablemente nos ofreció su casa para tal menester. Bueno, para ser sinceros, entramos todos a saco una noche y nos agarramos al sofá para que no nos echase a patadas, pero lo que cuenta es que ya tenemos garito para las fiestas…Total, que en una de ellas se nos coló más gente de la esperada, y como todo el mundo andaba borracho perdido, conseguí recoger testimonios de lo más variopinto y suculento, dignos de cualquier programucho vespertino de ésos de la tele muggle.

Pongámonos en situación: yo, la inigualable Rita Skeeter, sola en un rincón esperando a que Lucius Malfoy termine de discutir con Narcissa, su ex, mientras me trapiño un bloody mary tras otro. No le quito ojo a ninguno de los asistentes a la fiesta. Ahí está Sybill Trelawney, que no tengo ni repajolera idea de quién narices la ha invitado, pero que siempre se las apaña para estar en todas las juergas, bien pegadita al minibar y hablando sola con el perchero. Luego tenemos en otro rincón a Minerva McPollo, que debe de ser pariente del doctor Octopus, porque tal y como le está metiendo mano al pobre Johnny parece que tenga ocho brazos, la tía… Y allí al fondo veo a mi hijastro Draco, que le anda tirando los tejos a una chavala bastante mona. Éste ha salido a su padre, el muy golfarras…

Tipo con pinta de psicópata: Disculpe….

Rita Skeeter: ¡Uy, qué susto! ¡Hijo, menuda cara traes, pareces salido de El amanecer de los muertos…!

Tipo con pinta de psicópata: Estoy buscando a alguien…

Rita Skeeter: ¿Sí? ¿A quién, a un maquillador fúnebre? ¿A Grissom, para que te haga una autopsia?

Tipo con pinta de psicópata: Busco a un hombre…

Rita Skeeter: ¡A Jaques! Osea, que eres de los de Dumbledore, ¿eh, pillín?

Tipo con pinta de psicópata: Señora, no me toque las narices, que tengo muy mal pronto. Busco a un hombre corrupto, cruel y pervertido, le he visto por aquí…

Rita Skeeter: Uy, pues te deseo suerte, porque de ésos en esta casa hay unos pocos, eh..

Tipo con pinta de psicópata: No se preocupe, tengo tiempo de sobra…¿Eh? ¡Pero si está ahí! ¡MUERE, MALDITO JUEZ TURPIN!

Severus Snape: ¡Joder, qué tío más cansino! ¡Que yo no me llamo Turpin, leches! ¡Que te tengo dicho que me dejes en paz y te vayas a freír monas al Kazajstán! ¡Que me llamo S-E-V-E-R-U-S S-N-A-P-E! ¡Que te estás confundiendo, muchacho, y me voy a acabar cabreando! Y como me cabree no vas a tener calle pa correr, que ya no puedo quitar puntos a los Gryffindors ni jorobar a Potter, y estoy que reviento de ganas de destrozar algo, y tú te la estás ganando, gañán, mira que te la estás ganando…

Tipo con pinta de psicópata: ¡No me engañarás con tu labia, maldito! ¡Sé quién eres y lo que has hecho!

Severus Snape: ¡Anda, mira éste! Pues como todo el mundo, si aquí la reportera de pacotilla ésta ha publicado mi vida entera en los periódicos, no te fastidia…

Rita Skeeter: Eh, oye, un respeto…

Tipo con pinta de psicópata: ¿Qué has hecho con mi hija, dónde la escondes?

Rita Skeeter: ¿También tas liao con la hija del tipejo éste? Pues ni se te ocurra dejar a Narcissa, que como le dé por volver a casa se me acaba el chollo, vamos, lo que me faltaba…La varita bien quieta y guardadita en los pantalones, muchacho…

Severus Snape: ¡Pero qué hija ni qué niño muerto, si no conozco de nada a este imbécil! ¡Y deja ya de meterte donde no te llaman, que al final te la ganas tú también! Vamos a ver, chaval, te lo voy a explicar como si fueras un alumno cualquiera de mis clases de pociones, y digamos que eres Gryffindor y te llamas Neville Longbottom: mi no conocerte a ti, mi no sabe de qué carajo hablas, mi no ser juez Turpin, mi ser Severus Snape, ¿tu comprender de una puñetera vez?

Tipo con pinta de psicópata: ¿Usted no es el juez Turpin?

Severus Snape: ¡ALELUYA! Que no, hijo, que no…

Tipo con pinta de psicópata: ¿Usted no ha secuestrado a mi hija?

Severus Snape: No.

Tipo con pinta de psicópata: ¿Usted no me condenó injustamente a pasar 15 años en un penal para poder robarme a mi familia?

Severus Snape: Ains…Que nooooo…

Tipo con pinta de psicópata: Jo. Pues vaya metedura de pata. Oiga, mire, que lo siento, ¿eh? Perdone las molestias y eso…

Severus Snape: Anda, anda, lárgate antes de que saque la varita…

Rita Skeeter: ¡Hala! ¿Aquí, delante de todo el mundo? ¡PERVERTIDO!

Severus Snape: ... ¡LA VARITA MÁGICA, ATONTADA! Y tú, chalao, sal de mi casa y vete a darle la tabarra a otro, que no está el horno pa bollos. Venga, andando que es gerundio... ¡Y ten cuidao con la manada cuando salgas, no me los molestes!

Rita Skeeter: ¿Qué manada, de qué?

Severus Snape: Na, los cervatillos que han acampao en el jardín, que me siguen a todas partes porque creen que soy la mamá de Bambi. Al principio me ponían de los nervios, pero ya me he acostumbrado y me resultan unos imbéciles de lo más simpáticos. Además, así puedo presumir delante de Lucius: él tiene pavos reales, y yo ciervos, que molan más…

Tipo con pinta de psicópata: Oiga…

Severus Snape: Merlín dame paciencia… ¿Queeee?

Tipo con pinta de psicópata: Que si quiere, por las molestias, le afeito gratis. Y le regalo un pastel de carne, que veo que aquí mucha bebida pero poco cáterin, caballero.

Severus Snape: Pues no es mala idea, hala, majo, la cocina está allá al fondo. Veo que cuchillos no necesitas, así que adelante. Pero como vuelva a oírte alguna memez sobre tu familia y el juez ese de las pelotas, te hago picadillo y te sirvo en canapés, ¿estamos?

Rita Skeeter: Oye, Snape, ¿quién es ésa que está hablando con Slughorn y tomando notas en un bloc?

Severus Snape: No tengo ni idea, pa mí que se ha colado cuando abrimos la puerta para echar a patadas a Granger y Weasley… Espera…Yo a ésa la conozco… ¡LA MADRE QUE ME PARIÓ! ¡LA RUBIA MUGGLE! ¡LA ESCRITORA! ¡Se acabó, me la cargooooo! ¡AVADA KE…!

Rita Skeeter: ¡Eeeehhhh, sosiega, Fiti, que te pierdes!

Albus Dumbledore: ¿Qué ocurre, qué es este jaleo? Severus, ¿ya has vuelto a tomar demasiada cocacola? Te tengo dicho que no me la tomes con cafeína, que te desvelas y te pones nerviosito, hijo, es que no aprendes…

Rita Skeeter: Que no agüelo, que es que se nos ha colao en la casa la rubia muggle ésa, la de los libros sobre ustedes y Voldemort, la que dijo a los cuatro vientos que era usted trucha…

Albus Dumbledore: ¡¿Cómo?! ¿Dónde está, que le voy a decir cuatro cosas?

Queridos lectores, lo que ocurrió a continuación es largo y complicado, además de terriblemente sangriento y desagradable. Así que mejor lo dejamos para la próxima entrega.