Capítulo 6

13:00 PM

Shaka veía a sus discípulos meditar con el como todas las mañanas, pero por alguna razón no podía concentrarse en esa ocasión. Llevaba intentándolo más de tres horas y ni siquiera había siquiera llegado a la parte de poner su mente en blanco. Fastidiado se levantó y comenzó a caminar hacia el mirador de su casa. Desde ahí podía verse casi todo el santuario, pero en especial cierta colina que ya había visitado a escondidas una vez y a la que nunca antes había prestado mayor atención.

Se recargo en la baranda con los brazos cruzados. Todo estaba demasiado silencioso… Anormal… No le gustaba en absoluto.

Shiva interrumpió su meditación cuando sintió que su maestro se levantó y lo siguió.

- Maestro. Algo lo atormenta? – preguntó arrodillándose frente a él en señal de respeto.

- Algo no está bien aquí – dijo Shaka – pero no sé qué es.

- Tiene algo que ver con los caballeros de bronce que se han rebelado contra el patriarca? – preguntó Shiva

Shaka volteo a verlo sorprendido.

- Que estás diciendo? Una rebelión?

- Eso hemos oído. Dicen que son 4 e intentan atacar al Santuario… y tienen a una falsa Athena con ellos.

- Eso no puede ser cierto. Deben ser solo rumores. – aseguro Shaka algo impresionado

- También se rumora que el casco de una de las armaduras doradas está en su poder y…

- Cual armadura?

- Lo siento maestro… No tengo más información al respecto.

- Está bien. Si averiguas algo más… dímelo. – dijo Shaka – Me interesa mucho lo que me has contado.

- Claro que si maestro. Es algo que nos interesa a todos pues al parecer el Patriarca está enviando a sus más fieles caballeros para combatirlos pero…

- Pero qué?

- Los cuatro caballeros en cuestión parecen ser muy hábiles. Justo en este momento, el cuerpo de Docrates está siendo enterrado en el cementerio del Santuario y él era uno de los más fuertes de su rango…

Shaka lo volvió a interrumpir.

- Que dijiste? Docrates está muerto? Cuando?

- Dicen que lo atacaron entre los cuatro. Solo así pudieron con él. – dijo Shiva algo curioso por la reacción de su maestro. Desde cuando le importaba lo que sucediera con personas inferiores a el?

- Regresa a tu meditación Shiva. Si lo que dices es cierto, necesitaras estar preparado en caso de tener que enfrentarlos.

- No pensara que podrán con nosotros o sí? – dijo de forma altanera.

- Shiva…

- Como usted diga maestro.

Shaka volteó hacia la colina preocupado. Él había visto la forma tan cercana con la que Shaina había tratado al favorito de Gigas. Estaría sufriendo y llorando por él? Habría alguna relación más allá del compañerismo entre ellos? Supuso que tendría que esperar unas horas para averiguarlo.

4:20 PM

Shaka llegó caminando al lugar donde estaba el cementerio oficial del Santuario. Shaina no había acudido a su cita e intuía donde la iba a encontrar. No se equivocó, pero no la encontró como el esperaba desecha y llorando sobre la tumba de su amigo. Todo lo contrario, se encontraba a varios metros detrás de la que el intuyo era la tumba de Docrates pues ocupaba muchísimo espacio. Se encontraba en una actitud retadora, cruzada de brazos y en silencio viendo a su asistente Cassius llorar sobre la tumba de su hermano.

- Hoy no estoy de humor Caballero – dijo con su típica agresividad al sentir su presencia

- Lo lamento. – dijo Shaka – Creí que necesitabas compañía en este momento

- Por qué habría de necesitarlo? Todos aquí fuimos criados para morir en cierto punto, no es cierto?

- No, no es así.

- En serio? Explícame, porque según entiendo, todos aquí fuimos entrenados para conseguir una armadura y pelear por Athena sobre todo en las famosas guerras santas, lo que indiscutiblemente nos llevara a morir tarde o temprano.

Shaka no pudo discutírselo. La historia del santuario decía exactamente eso.

- Pero… él era tu "amigo"… verdad?

Shaina volteo de inmediato.

- Quien dice?

- Yo… solo lo supuse

- Pues no supongas. No tengo muchos amigos o más bien no tengo ninguno. – dijo- Tengo compañeros, colegas, y muchos enemigos…

- Y yo en que categoría entro? – pregunto Shaka curioso

Shaina volvió la vista hacia Cassius, quien seguía llorando por la pérdida de su hermano.

- Tu no entras en ninguna de esas categorías. Eres solo una molesta imposición del Patriarca al que tengo que soportar por tres meses.

- Ahhh…

Ahí mismo, junto a Shaina, Shaka se puso en posición de loto como si fuera a meditar y recitó en voz baja:

Nada es mezquino
Ni hora alguna escabrosa,
Ni es oscura la ventura de la noche.
Y el rocío es claro
Que el sol sale y queda fascinado
Y se deleita del baño:
Que se maravilla el lecho de toda cosa hecha.
Nada es mezquino,
Todo rico como el vino y la mejilla curtida.
Y la ola del mar siempre se ríe,
Primavera de invierno – Primavera de verano,
Todo es primavera: y toda hoja eternamente verde.
Nada es mezquino,
Porque los días no pasan;
Y no llega la muerte ni habiéndola pedido.
Y si la habéis pedido os disimula un hoyo
Porque para nacer necesitáis morir.
Y nunca somos llanto
Sino fina sonrisa
Que se dispersa como gajos de naranja.
Nada es mezquino,
Porque la canción canta en cada brizna de cosa.
Hoy mañana y ayer se deshojara una rosa:
Y la virgen
másjoven tendrá leche en el pecho.

Shaina guardósilencio mientras lo decía. Se dio el lujo de observar cada uno de sus rasgos facialesy de tratar de comprender que carambas estaba haciendo ese caballero ahí, si no teníajustificación. Ni siquiera esperaba que hubiera conocido a Docrates alguna vez.

- Quédiablos fue todo eso? – termino por preguntar una vez que Shaka hubo terminado.

- Qué? Ahora no se me permite decir unas palabras por un compañero caído? Te crees la dueña del cementerio o qué?

- Que carajos! – dijo Shaina dando una patada en el suelo.

- Bueno si no tienes nada bueno que decir en este momento, cierra tu boca! – dijo Shaka hastiado

- Me estas callando? – dijo dándose el lujo de empujarlo – Quien demonios te crees que eres?

- Yo? Yo soy la reencarnación de buda con un poder infinito. – dijo levantándose y eliminando el polvo de sus pantalones- Un ser superior que evidentemente tiene que tolerar los desplantes de una histérica por órdenes del Gran Maestro.

El cosmo de Shaina automáticamente se encendió.

- A mí nadie me dice histérica! – gritó mientras atacaba a Shaka quien obviamente evadía muy fácilmente todos su ataques – Porque carajos no te defiendes?

- No quiero matarte

Esto solo logro enfurecerla más, subiendo la velocidad y la fuerza.

Shaka simplemente puso sus manos atrás y comenzó a dar pasos hacia atrás, alejando bastante a Shaina del cementerio.

Varios árboles y piedras grandes habían sido víctimas de la Ira de la Cobra en el recorrido y Shaka estaba algo sorprendido. De verdad quería llegar a él y hacerle daño!

Así pasó algún tiempo sin Shaina dar ninguna muestra de bajar la intensidad de su cosmo al atacarlo. Shaka comenzó a preguntarse si debía ponerle fin a eso cuando Shaina cayó de rodillas teniendo dificultad para respirar. Shaka corrió a auxiliarla descuidándose un poco, momento que Shaina aprovecho para pasar rápidamente una de sus garras por la mejilla izquierda de Shaka.

Shaka inhaló profundamente y se llevó la mano a la mejilla. El rasguño estaba sangrando. Ahora era el quien estaba furioso.

Shaina sonrió y se desplomó cerrando los ojos.

- Con eso me conformo – susurró

Shaka encendió su cosmo y un gran silencio prevaleció a su alrededor. Un silencio de muerte.

- Vamos! Te reto a que lo hagas! – dijo Shaina – Es más... me harías un enorme favor, solo no dejes que Cassius haga una estupidez después de mi muerte. Es todo lo que pido.

Shaka automáticamente apagó su cosmos. Era en serio? Sabia ella que podía matarla sin siquiera tocarla?

Shaina no se estaba moviendo. Parecía ni siquiera querer respirar. Tanto era su dolor por la muerte de Docrates? Seria acaso que si había un romance ahí pero el no pudo verlo?

- Estúpida Mujer! No osaría levantar ni un solo dedo en contra tuyo – dijo con un dejo de enojo.

Hubo un momento de incomodo silencio en el que Shaina no se levantó del suelo.

- Lo sé.

Shaka no estaba entendiendo nada. Su curiosidad pudo más.

- Dime que pasa?

- Vete!

- No te voy a dejar así!

- Qué? Temes que el Gran Maestro vaya a llamarte la atención? No te preocupes. No voy a acusarte.

Shaka se dio cuenta que el tono de su voz había cambiado. Se escuchaba cansada, triste. No la misma Shaina que lo había recibido en el cementerio.

En lugar de hacer lo que la lógica dictaba que era darse la vuelta y dejarla sola, él fue y se sentó junto a ella.

- Te han dicho que eres un maldito necio?

- Mmm… no con esas palabras… pero sí. Pero ante todo soy un Caballero y un caballero no dejaría a una Dama en ese estado.

- Ves alguna dama por aquí?

- Sabes a lo que me refiero.

Shaina se tomó el estómago con un brazo como si le doliera cerrando un puño sobre él.

- Docrates era… tu novio?

Ella se incorporó un poco para verlo.

- Como se nota que no tienes ni soberana idea de cómo es la vida y las reglas de una mujer Saint verdad?

Shaka tuvo que admitir que era cierto.

- Te has preguntado el por qué siempre uso una máscara?

- Uhhh… (pues no es porque estés escondiendo tu fealdad eso sí) No. Creí que era parte de tu armadura.

- No. Una mujer desde que es aprendiz debe esconder su cara tras una máscara para "esconder su femineidad" y que los hombres la tomen en serio en batalla, como igual.

Shaka se tomó el atrevimiento de ver a Shaina detenidamente: Zapatos de tacos, piernas torneadas, muslos y caderas generosas, vientre plano, cintura pequeña y senos generosos. Quien había sido tan estúpido de solo cubrirles la cara pero dejarles lo más importante a la vista de todos.

- Jajaja Sí. Tienes razón – Dijo ella adivinando lo que estaba pensando – Eso lo hace aún más difícil, porque nadie te toma en serio.

- Si ya me habías mencionado algo así, pero entonces… por que no te la quitas?

Shaina lo miró en silencio. En serio en que mundo vivía ese hombre. Suspiró.

- Según las propias reglas del Santuario, si un hombre ve mi rostro solo tengo dos opciones: Matarlo… o amarlo.

- Pecare por una sola vez y preguntare… Algún hombre lo ha visto?

Shaina hizo ademan de querer levantarse, pero Shaka se lo impidió tomándola de la muñeca.

- Fue Docrates?

- Docrates era incapaz de romper esa regla conmigo – dijo en un susurro apenas audible.

- Por qué no? – dijo – Era grande, fuerte, y a algunas mujeres les hubiera parecido atractivo.

Ella volvió a intentar pararse para irse pero Shaka no la soltó.

- Por qué carambas no quieres contestar? – preguntó Shaka

- Porque no te importa!

- Estabas enamorada de el? Es eso?

Shaina se pudo soltar finalmente y se levantó.

- NO! Él era como un hermano mayor! Mi confidente y mi único amigo! La primera persona en mi vida que no quiso hacerme daño y el que me ayudo a sobrellevar mi transición al santuario y a darme consejos sobre cómo criar a Geist!… - dijo retrocediendo hasta quedar de espaldas a un gran roble – No espero que lo entiendas. Nadie lo hace.

Shaina fue resbalando hasta quedar sentada en cuclillas. Shaka comprendió que tal vez se le había pasado la mano. Pudo ver lagrimas correr por el cuello de Shaina.

- Lo siento – dijo Shaka – No lo sabia

- Eres un maldito metiche y te odio!

- Lo sé. Aunque yo prefiero llamarme curioso.

Shaka no sabía si irse o quedarse. Sentía que Shaina tenía que sacar todo lo que tenía dentro pero a solas. Caminó unos cuantos pasos en dirección a las 12 casas, antes de que Shaina lo detuviera diciendo

- Shaka…

- Si?

- Tu… has visto alguna vez a la Athena que se encuentra arriba con el gran Maestro?

Esto lo tomó por sorpresa

- Nadie tiene permitido verla. Para eso existe el Patriarca del Santuario. Para comunicar lo que ella desea sin que ella tenga que hacerlo personalmente.

Shaina miraba hacia el horizonte.

- Docrates mencionó la última vez que nos vimos, que una falsa Athena quiere desafiar al santuario y el Gran Maestro lo sabe…

- He escuchado algo similar… - dijo Shaka deteniendo sus pasos.

- Docrates murió obedeciendo las ordenes de Gigas y del Gran Maestro… - dijo Shaina en un tono neutro.

- Siento mucho tu perdida…

Shaina parecía no escucharlo

- Yo no seré de mucha utilidad si me envía…

- Porque dices eso? – preguntó extrañado

Shaina bajo la cabeza avergonzada volteando su rostro al lado contrario

- Porque dentro de los cuatro traidores al Santuario se encuentra Seiya de Pegaso…

- No tengo ni la menor idea de quién es él? – dijo Shaka

Hubo un momento de silencio antes de que Shaina contestara.

- El… ha sido el único hombre en ver mi rostro… dos veces.