Irina, Sakura – susurro Maria – son ellos

"Ellos?" pensó Sakura

son los Uchiha

Entonces se giro para ver a tres apuestos hombres de negro y a una hermosa mujer de rojo.

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Todo paso muy rápido para Sakura, de un momento a otro cuatro personas entraron en la sala y se fueron a sentar a los únicos asientos libres al lado de los McDevon. Se notaba su aura de superioridad y su perfección a distancia.

Irina, Sakura!! – Sakura estaba anonada con los que habían acabado de entrar, pero por su desgracia la voz de la señora la izo volver a la realidad – traer los platos a los Uchiha

si señora – Irina se apresuro a contestar ya que Sakura no podía ni hablar

Las dos se fueron para la cocina para que Jowel les diera la comida para los Uchiha que acababan de llegar.

dios mío son guapísimos !!

ya te lo dije Irina, son increíbles

Todas la sirvientas estaban conmocionadas con la llegada de los Uchiha, todas ellas sabían de su existencia y se notaba, en la cocina era el único tema de conversación, incluso Sakura que no se interesaba mucho en los hombres se había fijado en ellos, al padre ya lo había visto pero no se pensaba que los hijos fueran mas atractivos que él.

El que debería de ser el mayor, era un chico fornido y muy atractivo llevaba el pelo recogido en una coleta baja, con unas pequeñas ojeras debajo de sus penetrantes ojos negros era igual que su padre.

En cambio el menor era mas parecido a la madre, aunque los ojos negros y su piel pálida era igual a los demás hombres Uchiha, su cuerpo no era muy musculoso como el padre o el hermano pero tampoco era flacucho, sus rasgos eran mas gatunos, parecía que con solo una mirada era capaz de derretir a la mismísima reina

A la única que no pudo ver bien era a la mujer de Fugaku, lo único que recordaba era que vestía de rojo, tenía una piel muy pálida, más pálida que el resto donde resaltaban unos labios carmines muy sensuales.

bueno y como se llaman Maria? – Irina estaba muy emocionada

pues si no recuerdo mal…- se quedo callada un rato meditando – el mayor se llama Itachi y el pequeño Sasuke

son nombres tan hermosos como ellos

bueno, bueno, mejor ir a servirles la comida que estar hablando de esas chuminadas

Hilda no te pases – Jowel siempre salía en defensa de las sirvientas cuando ellas estaban en algun apuro – solo son unas niñas soñadoras

si pero unas niñas soñadoras que no cumplen su trabajo – Hilda puso una cara terrorífica que hizo que Irina y Maria llevaran la comida a la mesa

Sakura prefirió quedarse en la cocina para ayudar a Jowel y a Hilda a preparar el postre, una copa de helado de café con sirope de mora, una mezcla rara pero muy buena.

Después de preparar el postre, se puso a lavar platos para mañana dormir un poco más y no tener que levantarse a lavarlos. Mientras lo hacia no pudo evitar pensar en el menor de los Uchiha, el tal Sasuke, era el que mas le llamo la atención de los cuatro que entraron

En el gran salón la fiesta estaba completamente animada, todo un éxito por parte de la familia McDevon. Todos estaban hablando de sus cosas mas recientes por tontas que sean.

La sala de había dividido en dos los hombres por un lado y las mujeres por el otro. Los hombres hablaban de negocios y de las ganancias y las bajas de lo que llevaban de año, de mientras las mujeres hablaban de los vestidos nuevos que llevaban o de lo bien que tenían decorada la casa.

Tanto mayores como pequeños el salón tenia esa distribución. Pero había una persona que no le gustaba nada la conversación.

menudo tostón – suspiro Sasuke

pues vas a tener que aguantarte hermanito – le dijo Itachi – yo me lo estoy pasando la mar de bien

pero tu tienes la suerte que te interesa el tema – Sasuke nunca fue de finanzas como su padre o hermano, a él le gustaba mas salir de fiesta – me parece que iré a dar una vuelta, hace mucho que no venia a esta casa

bueno pero no te tardes mucho sabes que padre después presumirá de nosotros como siempre – izo una leva pausa a modo de advertencia – y no le gustara nada que no estés cuando lo haga.

claro, estaré aquí para entonces

mas te vale

Con paso firme Sasuke salio de sala con la mirada atenta de todas las señoras y sus hijas. No es que no le gustara, pero lo encontraba pesado que todo el mundo solo se figen en el o por el dinero de su padre o por su increíble hermosura.

bueno me retiro a mi habitación – Sakura se despidió de Hilda y de Jowel

esta bien Sakura, gracias por ayudarnos

descansa pequeña

si no os preocupéis

Sólo tardo 5 minutos mientras llegaba a su habitación, se tomaría una ducha y se iría a dormir, la verdad es que estaba muy cansada. Con todos los invitados que habían, lavo muchos platos y se sentía muy cansada.

bueno voy a ducharme

"genial, me he perdido" pensaba Sasuke mientras que caminaba por los pasillos de la mansión.

Camino dando vueltas, pero le daba la sensación que siempre estaba en el mismo punto. Todo le parecía igual y diferente a la vez, aunque su casa fuera exactamente igual que esta pero solo había rojo y su casa era más grande.

"tendré que preguntar a alguna sirvienta" Sasuke escucho una voz en una de las habitaciones en las que estaba cerca.

Sin dudarlo llamo a la puerta para ver si lo podían ayudar, sino su padre se enfadaría con el por no haber estado mientras presumía de hijos.

TOC, TOC

hola! – chillo Sasuke pero nadie contesto – hay alguien?

Era extraño estaba seguro que había escuchado una voz al otro lado de la puerta, pero nadie contestaba. " entrare y haber quien me encuentro" sin mas abrió la puerta.

que bien estoy ! – suspiro Sakura tirándose en la cama

Cuando ya estuvo mas relajada el recuerdo de Sasuke Uchiha se le hacia presente, no sabia por que pero su cara se le quedo grabada. Pero no le gustaba, no es que no le gustaran los hombres, pero trabajando en el burdel de dio cuenta que los hombres solo vivían para el sexo.

Se quedo tan absorta en sus pensamientos que no se dio cuenta que alguien abría la puerta y entraba en su habitación.

Itachi estaba preocupado por su hermano que todavía no llegaba de su paseo por la casa de los McDevon. Hacia tiempo que no venían y temía que se pudiera haber perdido.

Itachi, ¿dónde está tu hermano? - la dulce voz de su madre lo despertó de sus pensamientos

no lo sé mama – su madre se veía preocupada – me dijo que iba a dar una vuelta por la casa por qué se aburría

ya veo

pero conociéndolo seguro que se ha perdido – hizo una pequeña pausa – hace mucho que no veníamos

La madre de Sasuke se quedo pensativa un rato pero al final dijo:

voy a ir a buscarlo antes de que tu padre empiece a presumir de vosotros y no lo encuentre

yo me quedare para retrasar el momento

si mejor

mama cuidado no te pierdas tu también

no te preocupes tengo mas buena orientación que tu hermano

Dicho esto la madre de Sasuke salio del gran salón donde todos estaban muy animados hablando de sus cosas.

Mucho tiempo había pasado desde la última vez que vino a esta casa pero la recordaba perfectamente, hasta el último de los detalles más insignificantes de cada pasillo.

Era una casa muy hermosa, tenía mucho color pero siempre combinados con blanco. Aunque le gustaba no podía compararse con la suya, era mucho mas grande y mas exótica, nunca le gusto que sus cosas fueran igual que a los demás y como en esa época era combinar colores ella decidió ponerla toda de rojo.

Y el resultado le quedo muy bien, todo el mundo hablaba de la extraña decoración de su casa y jardines.

"bueno no se por donde empezar a buscarlo" suspiro la madre de Sasuke.

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Sasuke entro en esa habitación donde escucho la voz de una chica y eso fue lo que encontró una chica que debía ser de su edad o quizás un poco más pequeña. Se quedo extrañado de su tono de pelo, era de un rosa chicle muy extravagante pero le quedaba muy bonito. O al menos de espaldas

No le veía la cara pero su pelo mojado le caía en cascada en su espalda, podía ver que se estaba peinando, y por la ropa que llevaba seguro que iba a dormir. Llevaba un pijama de verano que se ajustaba perfectamente a su cuerpo.

Lo que le extrañaba era que no lo hubiera escuchado cuando había llamado a la puerta, quizás estaba todavía en el baño. La cuestión es que no se podía quedar embobado mirándola, tenía que ir rápido al salón para que su padre no se enfadara con él.

perdona ¿me podrías ayudar? – la muchacha se giro de repente y Sasuke pudo ver su cara

Su rostro era de una niña pequeña que esta entrando en la madurez, lo que mas le sorprendió eran sus ojos grandes y verdes ahora sorprendidos por su intromisión en su habitación, a parte de los ojos también se fijo en sus labios de fresa entreabiertos.

¡¿que coño haces aquí?!

Tendría que haber sido más educada pero no pudo evitar decirlo, estaba pensando justamente en Sasuke Uchiha y de repente se lo encuentra en su habitación como quien no quiere la cosa.

Se quedaron mirándose, estudiándose de arriba a bajo.

No podía apartar los ojos de su cuerpo. Su piel pálida sus cabellos negros azabaches revoltosos, sus rasgos felinos y como no sus penetrantes ojos negros que a la vez también la observaban a ella.

Y para su desgracia ella solo llevaba un pijama.

l-lo s-siento señor – Sakura estaba asustada, no quería irse otra vez al burdel, era un invitado y había metido la pata hasta el fondo

no soy viejo para que me llames señor – hizo una pequeña pausa – llámame Sasuke

Tenía una voz grave y varonil, como el aspecto que daba al exterior, aunque lo dijera con indiferencia, pudo escuchar esa voz que lo hacia retumbar.

Como había pensado su voz era de una niña, dulce y melodiosa, no podía culparla por hablarle de esa manera, al fin y al cabo había entrado en su habitación sin que lo supiera, pero cuando se dio cuenta intento arreglarlo.

No le importaba que le hubiera hablado groseramente pero que le llamara señor, eso si que le había molestado. No era ningún viejo para que lo llamara así.

Sasuke no dejaba ni que las criadas de su casa le llamaran de esas formas que según Sasuke eran una tontería, el tenia su nombre y quería que lo nombraran por su nombre. Ni señor, ni señorito, ni nada él era Sasuke Uchiha y punto.

bueno… que quería señor – Sakura no podía llamarlo por su nombre le daba vergüenza

Sasuke – insistió, todas las sirvientas eran muy pesadas con los temas de su nombre

perdón – después de una pequeña pausa – ¿qué quería?… emm… Sasuke

mejor, no te preocupes prefiero que me tuteen – Sakura se le quedo mirando – me aburría en el salón y decidí ir a dar una vuelta por la casa pero me perdí y entonces…

Sakura lo escuchaba atentamente, parecía una persona agradable y a más ella le gustaba tutear a la gente, le parecía más amistoso.

… y te encontré a ti – acabo su relato

esta bien te ayudare a llegar al salón – le dijo Sakura con una hermosa sonrisa – sólo espera que me cambie de ropa, así no puedo ir

Rápidamente Sakura cogió ropa del armario y se metió en el baño. Salio en cinco minutos arreglada, llevaba un simple vestido blanco con unos zapatos blancos y con una cola de caballo.

Ella y su madre eran las personas mas rápidas en arreglarse que Sasuke había conocido en lo que llevaba de vida.

¿vamos? – pregunto Sakura

si vamos

Los dos salieron de la habitación en busca del salón donde se celebraba la fiesta.