Noviazgo
Me desperté muy temprano con una sonrisa en la cara. Me sentía tan diferente. De alguna manera estas nuevas sensaciones con Jake estaban revolucionando por completo mi perspectiva. Me asomé por la ventana de mi habitación, vi como escasos rayos de sol se colaban entre las blancas nubes, al parecer hoy también haría sol, eso me alegraba aún más. Cerré mis ojos e inhalé profundamente el aire fresco de la mañana. Bajé las escaleras tatareando una canción, y me dispuse a comer un tazón de cereal.
Mientras comía no podía dejar de pensar en Jacob, en lo tierno que se había comportado la noche anterior, en lo mucho que decía quererme, en las miradas llenas de esperanza que de sus ojos brotaban, y en como me encantaba que estuviese luchando por mi amor. Parecía un sueño imposible. Yo estaba siendo la más feliz del mundo. Y después de la noche anterior me había decidido. Le daría la oportunidad. Yo no podía - ni quería - aguantar más. Cuando terminé lavé los platos, subí a mi habitación y me terminé de acomodar. Me disponía a salir cuando escuché como cerraban la puerta de un carro y luego tocaban el timbre.
-Voy – grité. Y fui corriendo a abrir la puerta. Y allí estaba él, vestido con unos jeans azul oscuro un poco desgastados y una camisa negra que le quedaba ajustada, y dejaba denotar su asombrosa musculatura.
-Hola – dije y sentí como me sonrojaba.
-Hola señorita – respondió él – no me va a dar mi beso de buenos días?
-Por supuesto que sí – lo besé tiernamente en la mejilla.
-No se vale – hizo un puchero.
-Usted y yo no somos nada más que amigos señorito.
-Bueno, si de eso se trata. - dijo con tono serio mientras tomaba mi mano - Señorita Isabella Marie Swan quisiera usted ser tan amable de concederme el honor de ser su novio? - pasé saliva fuertemente. Lo miré fijamente a los ojos y vi reflejados en ellos la ansiedad y el anhelo de una respuesta. No hablé, simplemente terminé de acortar el espacio que había entre nosotros y le dí un tierno beso.
-Espero que eso responda tu pregunta – dije luego de separarnos.
-Te amo – murmuró mientras me abrazaba – te juro que te amo con todas mis fuerzas. Me has hecho el hombre más feliz del mundo – tomó mi cara nuevamente y nos dimos otro tierno beso. Sus ojos brillaban como nunca lo habían hecho, y estoy segura de que los míos también.
-Bueno, tenemos que ir a la universidad, no queremos llegar tarde, o si? - me dijo con una enorme sonrisa – ven, te llevo – acepté sin rechistar, nada me haría más feliz que llegar a la uni con mi novio. Wow! Que raro sonaba "mi novio Jacob" , pensé, y una enorme sonrisa se plasmó en mi cara.
El camino a la uni se hizo corto. Andubimos en silencio todo el camino, pero no era un silencio incómodo, por el contrario, era un silencio de armonía y paz. Llegamos al colegio y nos bajamos del auto sin decir nada, las palabras sobraban. Me sentía tan feliz. Jake vino rápidamente a mi encuentro y entralazó sus manos con las mías. Todas las chicas nos miraban con la sorpresa marcada en sus rostros, algunas me lanzaban miradas asesinas, pero a mí no me importaba, ya nada me importaba mientras él estuviese a mi lado. Sabía que quizás todo se había dado muy rápido. Seguía temerosa, pero no podía evitar sentirme feliz al mismo tiempo, y era una felicidad que me llenaba cuerpo y alma, y el temor se iba por el caño.
-Así que... - dijo Alice con voz pícara mientras veía nuestras manos entrelazadas.
-Señorita Alice, es un placer presentarle a mi novia – me ruboricé en el instante, Alice por su lado soltó un gritito.
-Chicos me alegro tanto por ustedes... Sé que serán la pareja del año, yo se los dije... es que ustedes son el uno para el otro... quiero verlos darse un besito... si?
-Novios? - dijo alguien con voz tajante.
-Si Victoria novios – respondió Alice en tono mordaz – por qué? Algún problema con eso? - Victoria era una las chicas más populares de la escuela, y una de las más zorras, cabe destacar, pero ella nunca había logrado tener nada con Jake más que una simple amistad, a él no le interesaba ella ni siquiera como un juego. Bueno, eso era lo que él decía.
-No, para nada. Es solo que no puedo creer que el famoso y codiciado Jacob Black tenga una novia formal.
-Pues créelo – dijo Jacob – esta señorita a robado mi corazón – sentenció, y me dió un tierno beso en los labios. Victoria nos dirigió una mirada iracunda.
El miedo volvió a mi. Habían tantas chicas que, como Victoria, anhelaban estar con Jake, y no les importaría hacer hasta lo imposible por decir que el galán de galanes, Jacob Black había estado en sus camas. Y Jake sabía perfectamente que ellas le podrían ofrecer algo para lo que yo aún no me sentía preparada, a penas y era una chiquilla de 17 años, y aunque sé que la mayoría de las chicas ven la virginidad como algo estúpido, yo fui criada con valores y siempre me hablaron de lo importante que es tu primera vez, y de lo importante que es sentirse preparado y especialmente hacerlo por amor, y... aunque yo estaba sintiendo algo muy parecido al amor por Jake, aún no me encontraba preparada para dar ese paso. En ese momento me cuenta de que mi desconfianza no estaba dirigida hacia Jake, más bien a su sex-appeal. Él era la clase de chico que dejaba babeadas a todas las chicas, y yo no las podría culpar, pues Jake era hermoso, además si lo llegabas a tratar se te hacía el chico más dulce y tierno del mundo.
Pero yo no me dejaría intimidar por ninguna niñita caprichosa con cabellos teñidos. Yo lucharía por Jacob. No de la manera sucia, como ella, yo lucharía por él para fortalecer este amor. Por él y por mí. Y no me daría por vencida, al menos no mientras sintiese todo esto que me llenaba cuerpo y alma. Esta vez no me dejaría vencer, mucho menos por una cualquiera. Y para lograr eso simplemente sería yo misma, a Jake nunca le gustaron las facetas, y a mi tampoco, si mi plan era conquistarlo lo único que tenía que hacer era seguir siendo yo. Nunca me había sentido tan segura de mi misma como en este momento. Es increíble la fuerza que el amor te da, especialmente cuando es correspondido.
-Amor... amor
-Ah? - la voz de Jake me sacó de mis cavilaciones y escucharlo decirme mi amor, con esa voz tan sublime que guardaba solo para mí, se me hizo tan tierno. No pude evitar sonreirle.
-Por favor no prestes atención a lo que haga o diga. Victoria es una zorra con todo y ropas. Ella y su tropa de perras falderas.
-Yo confío en tí - en la que no confío es en ella, pensé. Él me sonrió tenuemente y me dió un beso.
-uhm, uhm - Alice aclaró su garganta - hay gente presente, gracias. Gotta go babies... tenemos clases, recuerdan? Clases, Libros, Profesores - dijo las palabras por separado, como si le estuviese hablando a niños de pre-escolar - y reloj! Por Dios santo! nos quedan dos minutos para correr y entrar a nuestros respectivos salones, así que yo no se ustedes pero yo si me voy a mi clase lo que se dice YA! - y sin más ni más comenzó a caminar de manera apresurada hacia la entrada de la uni. Sonreí, le dio otro corto beso a Jake y salí detrás de ella diciendole adiós a Jake.
-Adios amor. Te amo! - le dediqué una enorme sonrisa.
El día transcurrió sin más percances. Aunque Jake y yo fuimos el centro de atención, eso se me hizo un poco incómodo, pues eramos la noticia del momento y a mi nunca me ha gustado ser el centro de atención. Las miradas se posaban fugazmente en nosotros mientras nos dirigíamos hacia la cafetería, pero el no le daba mucha importancia, a decir verdad, así que yo decidí hacer caso omiso a los demás y al que dijesen y concentrarme en Jake, en mi Jake.
Holaaa! Aqui les dejo este capitulo, espero que les guste. Como, supongo, ya se dieron cuenta, al rival de Jake le falta muy poco para aparecer... La verdad no tengo muchos que decirles, prefiero que sean uds mismas quienes califiquen esta historia, además quiero ver si se inventan sus propias teorías por ahí... Como se conocen Bella y su otro pretendiente? mmm...
Bueno... ahí se las dejo de tarea... Un beso grandotototooooote para todas! =)
Se les quiere... Chauuuuu!
Atte... Ori... :3
