Recién Casados
SUMMARY: Las Vegas debería ser el único lugar done NO puedes casarte, además la frase 'hasta que la muerte nos separe' es demasiado extrema. Eso mismo pensó Bella Swan al despertar en un cuarto de Hotel con un tipo más bueno que el pan con nutella al lado y un anillo en la mano izquierda que no saldrá tan fácilmente.
Disclaimer: Twilight no ser mío, huga huga (? ser de Stephenie Meyer. Historia sí ser. Yo querer queso o.o
Clasificación T por lenguaje ofensivo y porque estoy loca. Muahaha.
Capítulo 5
No sabes quién es tú verdadero amigo basándote en cuanto tiempo llevas conociéndolo. ¿Te hace reír? ¿Sonreír? ¿Te inspira confianza? Entonces no importa si los conociste hace un minuto: nunca los dejes ir.
—¿Me pasan la ensalada, por favor? —preguntó Bella, a la hora de la comida. Todos se habían reunido en el gran comedor de la casa Cullen después de llegar.
Esme le pasó el tazón con la ensalada, y le sonrió.
Bella aún no sabía como comportarse cerca de sus suegros. No tenía ni la más mínima idea. No sabía de qué hablar. ¿De la comida? ¿Los condimentos?
Incluso decir que eres un unicornio sería un mejor tema de conversación que eso , pensó con un deje de amargura. Y es que realmente, Bella Swan nunca había tenido suegros. O sea, claro que sí, porque había tenido novios. Pero no es como si alguno de ellos la hubiera presentado a sus padres alguna vez. Por favor, eran adolescentes, eso no era un detalle importante.
Pero ahora estaba casada. Tenía dieciocho años, lo que significaba que era mayor de edad en todo el mundo... menos en Estados Unidos. Vamos, que ya sabía lo que su padre le había dicho: "No es legal que te tomes una cerveza pero está perfectamente bien que te cases, no lo entiendo".
Y bueno, eso tenía que decírselo a Obama, ¿no?
—Tierra llamando a Bella, ¿Estás ahí? —una manota se agitó frente a sus ojos, y Bella parpadeó un par de veces, asintiendo con la cabeza.
—Lo siento Emmett, ¿Qué decías?
—Te iba a preguntar cuando piensan darme un sobrino tú y mi hermano. —Bella se quedó en blanco.
Mierda.
—Yo eh...
—Pues err..
—Esque mira... uh...
—Eeeeh... nosotros, um... pues...
Balbucearon Edward y Bella.
—Emmett, no pongas a Bella y Edward en una posición incómoda. —lo regañó Esme, con una mirada de reproche.
—¡Pero mamá!
—Pero nada, ya te dije.
—Bueno —se resignó Emmett haciendo un puchero—. Rose, algo me dice que si tú y yo tenemos un hijo, sería geneticamente perfecto. Vamos, que yo soy un bombón y tú estás como quieres.
—¿Ah sí? No me digas. —contestó Rosalie, forzando una sonrisa.
No lo patees en frente de sus padres, no lo patees en frente de sus padres, no lo patees en frente de sus padres, no lo patees en frente de sus padres, se repitió mentalmente, haciendo un gran esfuerzo por cumplirlo.
—Sí. —Emmett le guiñó un ojo, y Rosalie suspiró, aún conteniéndose.
Alice y Jasper soltaron una risita al mismo tiempo, y al notarlo ambos se aclararon la garganta y las mejillas se les colorearon de un rojo intenso.
—Bueno, será mejor que Esme y yo regresemos al estudio a trabajar en la propuesta. —dijo Carlisle, levantándose de la mesa. Esme también se levantó.
—Provecho chicos. —respaldó Esme, con una sonrisita. Ambos subieron, entre comentarios acerca de una compañía y que tenían mucho trabajo por hacer.
Por eso es que son tan ricos, pensó Bella, porque trabajan mucho.
—Rose, yo err... necesito hablar contigo. —Alice esbosó una pequeña sonrisa, mirando a Rosalie.
Rosalie asintió.
—Vale, vamos a la cocina.
Bella las miró con una mueca de confusión, que desapareció justo cuando Emmett y Edward estallaron en risas porque Jasper había contado un chiste. Bella procedió a pedirle al rubio que repitiera la broma.
Mientras tanto, en la cocina, Alice se recargó contra la pared, y se limitó a observar a Rosalie fijamente.
—Ya, Alice, me estás asustando. ¿Qué pasa? —Rosalie rió, una risa nerviosa.
—Tu sientes algo por Edward, ¿Verdad? —Alice arqueó una ceja.
Rosalie frunció el ceño.
—¿A qué viene la pregunta? —se cruzó de brazos.
—No lo sé. Los dos parecen muy cercanos. Quizá demasiado. —rodó los ojos. La rubia bufó, y se recargó despreocupadamente contra la barra.
—¿Es en serio?
—Sí.
—Creí que me conocías mejor, Brandon. Sé que no te agrado, pero no pensé que me consideraras de tan bajo nivel como para robarle a mí mejor amiga a su esposo.
—No lo sé, Hale. Quizá estás resentida. Siempre has pensado que te cambió por mí.
—No caigo tan bajo. Estoy ahí para ella. Así te prefiera a ti por encima de todo el mundo, ¿me entiendes? No quiero arruinar su vida. Es lo que menos quiero.
—¿No te molesta que obtenga tanta atención? Tú estás acostumbrada a tener el reflector sobre ti. Debe de doler que no lo tengas.
—Vamos, Alice. Mi ego es grande, demasiado grande. Tú lo sabes. —Alice bufó, dándole la razón— Lo suficiente como para no preocuparme porque Bella obtenga más atención que yo. La atención viene y va. Lo creas o no, no es mi prioridad que todos esten al pendiente de mí.
—Nos desviamos del tema. ¿Sientes, o no, algo por Edward?
Rosalie caminó hacia Alice, y se agachó un poco para quedar a su altura. El suave azul celeste de los ojos de Rosalie se oscureció por la sombra que proyectaba su flequillo y adquirió el mismo tono del mar cuando ya ha oscurecido. Miró a Alice fijamente a los ojos, y por un instante la seguridad de Alice se desvaneció, se mordió el labio nerviosamente y miró hacia otra parte.
Cuando volvió su vista a los ojos de Rosalie, ésta sonrió.
—No. —susurró con amargura— Sólo somos amigos. No es mi tipo. Me hace reír, pero no me provoca nada más que un sentimiento de amistad.
Alice dudó algunos segundos, mismos que utilizó para reconstruir la confianza que se tenía en sí misma.
Nunca muestres debilidad en frente de los demás.
—Está bien. Te creo, perdón. —suspiró. Rosalie le dedicó una sonrisa cálida, y suavizó sus facciones.
—No te preocupes, Allie. ¿Quién te quiere? —la rubia le pellizcó una mejilla a su amiga, y ambas rieron.
—Rosie me quiere.
—Sí, claro que síii. —salieron de la cocina entre risas, envueltas en un gran abrazo, y se encontraron con Emmett, Jasper, Edward y Bella, enfrascados en una conversación sobre un tema de VITAL importancia, en serio, era de vida o muerte.
—LOS UNICORNIOS SÍ EXISTEN. —dijo Emmett indignado.
—No existen, Emmett. Esa vez del circo, ¡Era un perro con un rollo de papel de baño en la cabeza!
—¡NO ERA UN PERRO, JASPER!
—Bueno, un caballo.
—Jasper tiene razón, Emmett, no existen. —acordó Bella, con un encogimiento de hombros.
—Retráctate Swan. —Emmett apuntó con un tenedor hacia Bella, que soltó un gritito.
—Cuidadito con ese tenedor. —le adivirtió Edward a su hermano en un tono de advertencia.
—Bueno, Edward, calma a tú mujer.
—¿Nos perdimos de algo? —preguntó Rosalie, con una ceja arqueada.
—Nada muy importante. Emmett cree que los unicornios existen. —explicó Jasper.
—Que tontería. —murmuró Rosalie, recargando un brazo sobre el respaldo de la silla de Emmett.
—¡CLARO QUE EXISTEN! —gritó Alice, exasperada.
—No, Allie. —explicó Rosalie riendo.
—Por supuesto que sí. Me voy del lado de Emmett. Yo pienso que existen.
—Rose, me has decepcionado. —Emmett negó con la cabeza repetidas veces— Pero no importa, nada evitará que tengamos a nuestros hijos perfectos.
—Emmett, deja de delirar. —contestó Rosalie rodando los ojos, aunque se rió y empezó a jugar con los chinos que se formaban en el cabello de Emmett.
Ambos se sonrieron por unos instantes, hasta que Rosalie se ruborizó y apartó la mirada.
Un teléfono empezó a sonar estruendosamente, y todos miraron en la dirección del tono.
—Rata de dos patas es un tema muy bonito, Bells. —comentó Emmett, y todos se rieron.
Bella lo miró con cara de pocos amigos, aunque roja como un tomate.
—No dice quién es. —musitó, con una mueca de confusión. Presionó el botón de "contestar" y se puso el teléfono en la oreja.
—Beeeeeella, tenemos que seguir grabando la película porno. —gritó Jasper, como broma.
Bella hizo un gran esfuerzo por no reirse, y susurró un "shh".
—¿Bueno? —habló, en voz clara y con una sonrisa. En unos segundos, la sonrisa había desaparecido. Su piel adquirió un tono más claro, casi enfermizo. Se pasó una mano por el cabello y se mordió el labio— Jacob. Escucha, este no es un buen momento...
OHMYGOSH GENTE gracias por todos sus hermosos reviews, no tengo palabras para agradecerles.
No sé cuando volveré a actualizar, pero prometo que será en la semana.
SI ESCRIBEN UN REVIEW ME HARÁN LA PERSONA MÁS FELIZ DEL MUNDO Y LE DIRÉ A MI AMIGO SANTA QUE LES DÉ REGALOS BONITOS.
Si no dejan, recibiran un pedazo de carbón :(
Mentira, no soy tan mala, pero dejen un review :3
LAS AMO :D
-Bree(:
