CAPITULO 7

(Pov Anny)

Suspire cansada.

Hannival se había ido, pero antes de ello me había dejado de cara contra la pared advirtiéndome que no me moviese de allí. Estaba cansada y quería sentarme.

Pero estaba enfadado, había salido sin su permiso, por eso me había dejado aquí pensando en mi mal comportamiento.

Ya quería que volviese, quería pedirle disculpas y sentarme.

En ese momento la puerta se abrió.

Era él, su olor a tabaco inundo la habitación.

Se acerco hacia mí, olía a alcohol, también había debido, mordí mi labio sin dejar de mirar a la pared recta con mis manos en la espalda.

Hannival acaricio mi cabello con su mano, deslizando sus dedos por él.

-¿te has movido Anny? -.

Negué rápido.

-¿Segura? -.

-segura -susurre.

-Así me gusta mi niña -dijo él con su voz ronca.

Su mano acaricio vi vientre y subió sujetando unos de mis senos con su manos sobre la ropa, gemí levemente y el retiro su mano.

-anda, quita tu ropa y túmbate, es hora de dormir.

Suspire y mire hacia el suelo, quería que me tocase.

Lleve mis manos a mi ropa y me quede desnuda, me gire y camine hacia la cama. Me senté en ella y respire hondo aliviada, por fin me había sentado. Pero Hannival me dijo que me tumbara.

Así lo hice, y lo mire. Este apagado las luces y se sentó en un sofá siguiendo fumando.

(Bree Pov)

Entre abrí levemente mis ojos, estaban rojos, y me picaban. Pero no podía moverme.

Tenía las muñecas sujetas, muy sujetas, me molestaban.

Sentir el olor a puro de duque, había vuelto. Lo mire y estaba serio, quito su camisa quedando con su torso desnudo. El era tan perfecto.

-lo siento -susurre bajito.

Pero el me escucho, me miro y encendió otro de sus puros.

-no lo volveré hacer, lo prometo -.

El asintió pero no dijo nada. Se giro y camino hacia el baño.

-¿me sueltas? -susurre mirándole.

-no -me contesto con su voz más ronca de lo normal.

-¿por qué? -murmure y comencé a llorar de nuevo -no lo vuelvo hacer -.

-porque yo quiero que estés así, y así estarás -.

Se encerró en el baño y mordí mi labio enterrando mi rostro en las almohadas sin dejar de llorar.