Calendario I

(Más o menos 15 años antes de Naruto Gaiden)

Detuvieron el paso porque Sakura se estaba quedando muy atrás y su cara, más pálida que de costumbre, no se veía muy sana.

―Aún estamos a tiempo de volver a Konoha ―señaló Sasuke.

Sakura le miró mientras se apoyaba en un árbol para esperar a que el mareo se le fuera del cuerpo, Sasuke la miraba con gesto severo –de preocupación, no de enojo– a unos metros por delante. Le molestaba porque desde que empezaron a hacer las misiones juntos, Sakura tenía una capacidad increíble para seguirle el paso, pero el día de hoy se veía enferma e incapaz de mantener el nivel que se esperaba de ella.

―Se me pasará, debe haber sido por los cambios de temperatura, debo estar en el pródromo de un resfrío ―señaló ella.

Y es que era cierto, el clima por esos tiempos había estado bastante extremo (mucho frío en las mañanas, mucho calor por las tardes) lo que podría haber gatillado, de manera sorpresiva, un desajuste inmunológico: cuerpo pesado, náuseas, mareos, bochornos… eso era un resfrío. Ahora bien, esto era una sorpresa, considerando que sus defensas eran prácticamente impenetrables, ningún microorganismo se atrevió jamás a pasar por ellas y le parecía raro que justo ahora le atacase uno con tanta insistencia… ¿desde cuándo se sentía así? Ah, quizás una semana. Había llegado a la aldea hace un mes, cuando finalizó la última misión larga junto con Sasuke, y se había puesto a trabajar en el hospital nada más llegar… quizás fue eso, la falta de descanso lo que ameritó que su sistema inmune le jugara una mala pasada, pero ¡vamos! Ella había estado más estresada antes y la gripe nunca la había atrapado.

En un principio lo relacionó con el inicio de su periodo, que este mes se estaba retrasando en demasía, pero como el mal seguía de la misma intensidad, sin fluctuaciones, tuvo que descartar la opción…

―Realmente me sorprende de una médico ―dijo Sasuke, acercándose a ella para tocarle la frente y ver su temperatura.

―Ya, déjalo, se me pasará ―le decía ella, mientras le agarraba la mano a Sasuke y la besaba con cariño.

―Te devolveré a la aldea, esta misión se ve bastante sencilla, no es necesario dos ninjas en esto.

―No empieces, solo descansemos un momento. Me siento un poco indispuesta, nada más.

― ¿Te ha bajado el periodo o me estás hablando del resfrío? ―preguntó él, incómodo.

Sakura bufó. El periodo no impediría jamás que concretara una misión, un resfrío tampoco, que la dejase descansar un poco, si igual era temprano… un descansito muy pequeño. Llegarían después a alguna aldea y compraría medicina para el resfrío y todo estaría bien. Los resfríos no duraban más de una semana.

―En la primera aldea que topemos solo compremos medicina y ya, una simple gripe.

―En ese caso ¿no deberías estar en cama? ¿Por qué eres tan terca, Uchiha? ―inquirió él, mientras le lanzaba una sonrisa arrogante y juguetona ante la mención del apellido.

Uchiha. Sakura Uchiha. ¿Un año de matrimonio ya? ¿Tan veloz pasaba el tiempo? ¡Sí que pasaba rápido! Y no solo para ellos, si tan solo hace unos días Naruto y Hinata habían anunciado que esperaban su primer bebé, y no solo ellos, casi todos sus compañeros estaban "embarazados". Como una maldición gitana.

Oh. Un momento.

―Sasuke-kun, volvamos a la aldea ―dijo Sakura con un hilo de voz al tiempo que empezaba a sentirse más lánguida.

¿Cómo no se le ocurrió antes? ¿Qué tipo de médico era? Sasuke tenía razón cuando le decía que era una pésima paciente. Oh, Dios, pero si estaba casi como obvio. Su periodo no le había llegado en un mes y, bueno, su vida sexual con Sasuke… Dios, oh, Dios.

Se sintió estúpida y emocionada al mismo tiempo, podría ser que…

― ¿Te sientes peor?, se te aceleró el pulso ―. Sasuke se acercó preocupado a la muchacha y le levantó bien la cabeza para poder analizar sus gestos.

―Sasuke, ¡Sasuke, debemos ver a un médico!

Sasuke palideció y la quedó mirando al tiempo que veía cómo Sakura empezaba a tener los ojos vidriosos.

― ¿Qué tienes? ―inquirió el Uchiha a su esposa, al tiempo que la tomaba de los hombros y la miraba con el sharingan de manera agresiva.

Era extraño, muy extraño, de repente todo empezaba a cuadrar en su calendario y Sakura empezaba a sentirse demasiado consciente de su cuerpo y de su, muy posible, estado. Pero Sasuke la miraba, solo la miraba, muy pálido.

― ¡Sasuke… yo… Sasuke, creo que estoy embarazada! ―le dijo ella, soltando la bomba de golpe, causando que Sasuke palideciera aún más.

Tenían que volver a la aldea, la misión podía esperar.


Hola!

Capítulo cortito, lo sé, pero me gustó. Mientras hablaba con mi hermano sobre Sarada me di cuenta que había poquitas historias sobre Sasuke enterándose de que su descendencia venía en camino, y como a mí me gusta versionar todo… salí con esto. No veo a Sasuke llorando ni desmayándose porque no es su estilo para nada, pero si me imagino su impacto al momento de la recibir la noticia, como también me imagino (demasiado) a Sakura ignorando el hecho de que su periodo se atrasa y de que los síntomas emulan más a un embarazo que a un resfrío… soy igual y estudio medicina, así que, claramente es cierto el dicho: En casa de herrero, cuchillo de palo.

Espero que les haya gustado este micro-One-Shot.

Les mando un abrazo grande y como siempre, agradezco de antemano sus comentarios y sugerencias :)