Disclaimer: Los personajes pertenecen a Ryan Murphy, Brad Falchuk e Ian Brennan derechos reservados de la Fox.
Título: Amor encubierto
Summary: El agente Federal Kurt Hummel y el detective encubierto Noah ¨Puck¨ Puckerman, tendrán que trabajar en una misión de incognitos para detener a una red de narcotraficantes, solo se les complicara un poco cuando tengan que hacerse pasar por esposos y peor aun cuando Kurt tenga que disfrazarse de mujer.
Nota de la autora: Llego el tan no esperado Fin…Si aunque no me crean este es el final del capi…así que disfrútenlo.
¨Cuando el mundo te muestre 1000 razones para llorar...
Demuestrale que existe 1001 razones para sonreir¨
Aclarando malos entendidos y resolviendo la misión
― ¡No…gracias! ¡Muy amable su invitación! Realmente… no bailo— Kurt le dijo al libidinoso por segunda vez, que hastió no tenía ni 10 minutos de haber llegado a la fiesta cuando ya tenía un acosador sobre él y para colmo el imbécil de Puck se había perdido entre los invitados.
¡Vamos será divertido! Les daremos algo de qué hablar a esta panda de chismosos y te prometo que mantendré mis manos sobre tu cintura— Jacob Ben Israel prometió con palabras saturadas de alcohol. Sus ojos nunca dejaron los falsos senos de Kurt. Y si la saliva en la esquina de la boca de Jacob significaba algo, Kurt podía estar seguro de que él quería manosearlo.
Jacob tenía su atractivo, uno que había que buscar de manera muy atenta para no pasarlo por alto. Una cabeza llena de abundante cabello Castaño en rulos que te hacía pensar en WTF pero algo es algo. Kurt revisó distraídamente el cuarto buscando a Puck. Casi sonríe cuando lo descubrió conversando con una pareja, su mirada fija en él. — En ese caso, si,— Kurt dijo, dándole a Jacob una de sus sonrisas más forzada.
Él tomó el vaso de Kurt y lo dejó en la mesa, se acercó. — ¿Sabes algo preciosa?... bailar es como el sexo con ropa.- dijo con una vez que envés de parecer sexy lo hacia ver mas pervertido de lo que era.
Genial por querer vengarme de Noah me estoy echando a las manos de un degenerado, es que mis planes van de mal en peor. — Karla— Quinn habló, haciéndole señas.
¡Buenas noches Quinn! ¡Oh, lo siento tanto! Continuaremos esto después Jacob — Kurt se separó del control de ese pervertido con afro.
— Estaré esperando con ansias preciosura — Jacob prometió creyendo se sensual pero en realidad se veía amenazador.
Kurt se dirigió hacia Quinn en la dirección opuesta. —Gracias por interrumpir eso…Te debo una.- dijo con alivio.
—Afortunadamente, hay una oportunidad justo ahora. — Ella se rió ante su propia críptica broma. — No te preocupes por Jacob... Es igual con todas las mujeres, especialmente las grandes.
¿Debería Kurt estar ofendido? —Grande, ¿huh? – dijo con tono frio.
—No quise decir eso, cariño. Él solo… no aprecia a las escuálidas chicas en talla dos.
¿Qué con su esposa? Es ofensivo que se pase tonteando con las demás mujeres en la cara de ella— Kurt preguntó.
—Cada esposa es la esposa de Jacob… le oí decir eso… Silencio, ahora, no digas nada más.- Quinn redirigió el camino alejando a Kurt de la fiesta.
Brittany esperaba por ellas y las condujo a un cuarto soterrado. Marley sonrió cuando ellas llegaron juntas. Ella les dio una copa de champagne a cada una. Una quinta estaba burbujeando serenamente en la mesa de café. ¿De quién?
¡Bienvenida al vecindario, Carla! — Marley levantó su copa.
¡Bienvenida al vecindario! — Las otras dos murmuraron.
La quinta persona aunque estaba en la sala, no se materializó, Kurt mantuvo la pregunta para sí mismo con tal de no arruinar el plan. Él las siguió y levantó la copa, aceptó el brindis. El aire se sentía pesado y con razón, con la tensión se podía cortar con un cuchillo. ¿Lo habría visto Puck salir? ¿Estaría al tanto de con quién estaba? Kurt siguió bebiendo, preguntándose qué seguiría y esperando que el micrófono que se había instalado debajo del vestido funcionara en ese sótano.
Ellos no habían tenido confirmación de la oficina del sector después de haber marcado la secuencia y notificado la posible actividad esa noche. Podía solo asumir que los chicos técnicos estaban escuchando en algún lugar y saldrían si era necesario. Rogaba por que fuera así de lo contrario de esa noche no pasa.
—Así me gusta… Todas mis mujeres en un mismo lugar… La voz de Jacob se deslizó como aceite frío por la columna de Kurt. Él llegó al lado de Kurt y deslizó su brazo sobre el su hombro.
Marley se rió cuando Kurt giró los ojos. Ella le dio a Jacob la quinta copa, mientras que Quinn le dio un guiño a Kurt. Me estás engañando... este degenerado borracho es el jefe.. Dios estas mujeres están desesperadas.- Pensó un atónito Kurt. Jacob bajó su brazo y palmeó el trasero de Kurt.
Kurt mantuvo su irritación bajo control por esa vez pero si la mierda de Jacob trataba de nuevo, le quebraría la jodida muñeca. El era un hombre serio y su culo tenía un jodido letrero de reservado, incluso aunque Puck no aceptara la invitación.
—El Club de Jardinería tiene un nuevo miembro — Jacob dijo sarcásticamente .— Nosotros somos un grupo dedicado con conexiones, Carla… Nuestra clientela crece fuerte todos los días —Resopló, notándose lo ebrio que estaba. — Crece… ¿Lo captas? La clientela crece, como la hierba.
Jacob — Quinn amonestó con una mirada llena de irritacion.
—Silencio mujer… Nosotros… todos somos socios aquí… Todos somos amigos. ¿No es verdad, Carla?— Se tambaleó contra Kurt y le plantó un húmedo beso en la cara, mientras este viraba el rostro para que la baba del imbécil no llegara a sus labios.
—Nos reunimos los miércoles en la biblioteca infantil— Brittany dijo tratando de que pasara desapercibida la acción de Kurt. — Segundo cuarto de conferencias… Genial cubierta, ¿no te parece?
—Brillante — Kurt aceptó. ¿Quién sospecharía de una reunión de traficantes de drogas en la biblioteca infantil de un acaudalado barrio suburbano?
Jacob se inclinó pesadamente contra los hombros de Kurt, exhalando su inflamable aliento en su cuello. —¿Y el sembradío? Se requieren tres diferentes variedades del mejor grupo de híbridos si vamos a aumentar la producción — dijo Kurt tratando de no matar a Jacob y de entrar lo mejor posible en su papel.
—Esa es la belleza de esto — Dijo Quinn. —Todo está aquí… Realmente… entre nosotros. Usamos energía solar, nuestra energía está fuera de esto, así evitamos el consumo excesivo, y solo somos simples familias usando la energía promedio.
Pero no lo somos… La cantidad de energía solar que obtenemos la acumulamos y la que compramos a la compañía eléctrica se encarga del cultivo de la casa. — Brittany agregó, emocionada.
—¿Está aquí? ¿En el sótano?— Kurt preguntó sorprendido.
Marley se río. —Todos nuestros sótanos y pronto tuyos.
Hileras e hileras de hermosa hierba verde — Brittany agregó. Sus ojos brillaban con ambición.
Kurt pensó en las imágenes infrarrojas del satélite que Puck le había mostrado. Ninguna de esas casas mostraba puntos de calor. — ¿Cómo pueden esconder las señales del calor? En mi último trabajo casi me descubren con unas imagines de satélite que mostraban puntos de calor.- dijo Kurt para mantener su fachada.
—Eso lo hace Jacob. Él no es solo nuestro proveedor, es también la mente brillante detrás de la alta tecnología, colocó paneles aislantes, que disipan el calor y lo redirige a nuestras piscinas, por eso siempre están tibias y parece que es obra de un calentador — Quinn explicó.
Brittany tomó lo último de su champagne. —Eso realmente absorbe la energía que utilizamos para lograr que las plantas crezcan, entonces las aísla y enfría las celdas del resto de nuestros paneles solares.
Esa es una enorme inversión— Kurt dijo. La idea se veía increíblemente ingenua y creativa. ¿Pero cómo la convierten? ¿Cómo hacia "Jacob el Pevertido" para saber de eso?
—Mi dinero… Mi compañía… Mis recursos… Mi olla libre...— Jacob pasó su mano arriba y debajo de la espalda de Kurt, más interesado en inhalar que en escuchar la conversación.— No puedes hacer dinero sin gastar dinero.
Las implicaciones eran enormes. Que las ventas se fueran al cielo era cuestión de tiempo. Con mínima dirección, poca acción y pocos cultivadores; a menor número, mayores ganancias que podrían aumentar, doblándose o triplicarse con el nuevo sistema para cada cultivador. Jacob y sus damas podían revolucionar el mercado. Ellos controlarían el flujo de drogas y los precios. Con productos de calidad Premium y bajos costos, ellos acabarían con los otros cultivadores hasta que ellos tuvieran la mayoría. De ahí las posibilidades eran ilimitadas. Manteniendo la calidad Premium hasta que los consumidores compraran desesperados.
Y había consumidores por todos lados. Cada escuela, cada oficina, cada departamento del gobierno. Sin obstáculos, ellos tendrían el poder. No era extraño que quisieran lo que creían que Carla ofrecía. Organización, creación de redes, investigación de recursos en varias comunidades… Infiernos, sí. Ellos querían a Carla porque Ella les daría una vía rápida a la cima.
—Jacob es un genio — Marley murmuró.
—Y si Jacob quiere algo… Jacob lo tiene — Quinn dijo.
—Damas, ¿por qué no salen y nos dejan a Carla y a mi conocernos un poco más?— Jacob sugirió con su brazo clavado en la cintura de Kurt.
—Joder… ¡Claro que no!— Kurt dijo retirando el brazo.
La expresión de Quinn se desencajó, su sonrisa cambió a la clásica señal de una reprimenda en formación. Todos ellos fueron interrumpidos cuando la puerta se abrió y los agentes de la DEA entraron armados.
LA DEA TODOS MANOS ARRIBA Y CONTRA LA PARED.- grito la agente especial Santana López quien dirigía el equipo táctico junto con Shuster.
—Ya era jodido tiempo — Kurt dijo con su característico mal humor. Se quitó la peluca y abrió los botones de su vestido, mostrando su enorme y práctico bra blanco. Jalando el cable negro, ya había oído todo lo que necesitaba saber del club de Jardinería.
—Ella es un niño,— Jacob exclamó, cayéndose de culo en su esfuerzo por alejarse. —Ella es un ¡él!
Agente Federal Kurt Hummel a sus servicios— Kurt dijo con una traviesa sonrisa.
—Ve y empaca tus cosas, Hummel… El equipo limpiará y se encargará del resto — le
Informo Will pasándole una maleta con todas sus pertenecías masculinas.
— Buen trabajo Hummel y por cierto lindas tetas — dijo Santana Picandole el ojo. — ¿Vas a celebrar? ¿Vas a joder? se lo que hagas que te traten como la dama que eres- dijo todas las cosas para asegurarse de irritar sus nervios. Asi que Kurt por evitar caer tan bajo como ella mejor se fue.
Se bañó, arrancando a Carla de su piel y mandándola al olvido, se vistió con los pantalones de Puck, no le daba la gana de ponerse su ropa, aunque habían terminado la misión y debía de sentirse satisfecho con los resultados estaba enojado, aunque no sabía él porque, fue al cuarto de Puck y tomó una de sus camisas, se la puso y se dio cuenta de que estaba nadando en esa cosa.
Él tomó el frente de la camisa de suave algodón y la metió dentro de los pantalones, acomodando el borde, pero aun asi se veía demasiado delicado con esa ropa tan grande. -¿Me estás evitando, Puck? ¿Temes que quiera una jodida de despedida y no quieres que los chicos se enteren?— dijo bufando las palabras. Dios, su corazón dolía. Kurt tomó un par de estúpidos calcetines. —Maldición. — Cerró los ojos por el reciente dolor. Luchó contra la verdad, excepto que ahora sabía que había luchado. Él estaba enamorado de Noah.
—Soy tímido — Puck dijo, tranquilamente. Kurt vio alrededor, sorprendido. Noah estaba de regreso. ¿Pero qué tenía que ver que fuera tímido con su actual situación?
—Soy tímido — Puck empezó de nuevo, entonces se detuvo. — Alrededor de ti… Tú haces más difícil para mí pensar bien.
Kurt se enfrentó a él, dándole su completa atención a Puck. Esperando para oír lo que él tenía que decir, porque si le salía con esa estupidez de que estaba confundido iba a tomar la lámpara de la mesa de noche y se la iba a partir en dos en medio de esa cabezota.
No puedo ir despacio… Te toco y no quiero dejar de tocarte. — Noah alejó la mirada un momento, sus ojos atormentados. Cuando levantó la vista de nuevo, caminó hacia Kurt.
Pensé que querías mujeres y que por eso al verme tan femenino te confundiste — dijo Kurt, pensando en las tres mujeres con las que Puck estuvo coqueteando esa tarde.
—La mujer que quiero…No es ella sino un él y tiene bolas — Puck dijo sonriendo. — Y la mayoría de las veces, él no usa vestidos… Le encanta estar metido en mis pantalones y sin camisa… Si de mí dependiera… él no usaría nada.- dijo mientras abrazaba a Kurt y le susurraba en el oído.
Una jadeante risa escapó de Kurt. ¿Podría ser posible? ¿Noah lo quería? ¿A él?
¿Sabes lo peligroso que eres para mí?— Puck preguntó acariciando la mejilla de Kurt, trazando su mandíbula antes de deslizar su mano por su suave cabello. — No en mi trabajo… Eso puede ser complicado, pero le pateare el trasero al primero que opine sobre nuestra relación y asunto resulto, me refiero a ti, no estoy seguro que pueda sobrevivir a la tentación de querer cogerte en toda superficie plana que encuentre o poder contenerme de no besarte cuando quiera, como quiera y en donde quiera.- dijo Puck con la voz ronca del deseo.
El pecho de Kurt dolía de las fuertes palpitaciones quedaba su corazón, pero quería más, quería oír que Noah dijera más. — ¿Vas a besarme? Porque como yo lo veo vas a besarme. Sabes eres un maldito porque tú puedes borrar mi memoria con uno de tus pucheros.
—Cállate — Puck murmuró contra los labios de Kurt.
—Callado, pero que conste que lo hago porque quiero mi beso no porque tú me mandas Neandertal- Puck cubrió la boca de Kurt con la suya. La sostuvo en una dulce presión por un momento antes de liberarla y permitir algo de espacio entre ellos de nuevo.
Puck había hablado de manera civilizada más esa noche que lo que había hecho en toda la misión completa. Y Kurt no quería que se detuviera. Las palabras tenían mucho peso para el futuro de Kurt. El futuro de ambos, esperanzadoramente.
Estoy fácilmente enamorado de ti.- dijo Puck i nterrumpiendo el beso -Dices lo que piensas y te importa una maldita cosa quien lo oiga… Eres una perra cuando quieres… Pero eres dulce y atento cuando no quieres… Eres sexy incluso usando una ridícula bata de flores con tu pene asomándose… tú me enciendes sin intentarlo… Que no cocines me importa un bledo, yo soy chef y me encanta cocinar pero me encanta más verte comer… Dios comes y disfrutas mi comida como si tuvieras un orgasmo… El día que te cocine perdí la cabeza con lujuria hasta que tuve problemas para hablar… No temes ir detrás de lo que quieres… Tú me besaste y sentí como si estuviera en el único lugar en el que quería estar, pero aun así no podía acercarme lo suficiente. Me dejabas suponiendo cosas que no era, queriendo más de ti, deseando estar al lado tuyo.
—Puck — Kurt gimió, sin habla, excitado más allá de la razón.
Noah lo silenció sacudiendo la cabeza. —Nunca iría tras de ti… Eres peligroso para mi porque en solo dos días que pasé contigo ya sabía que cualquier chico que conociera lo mediría con lo que siento por ti ahora y no seria justo— se apartó .— Necesito alejarme, Kurt, porque no puedo decirte no y no soy lo suficientemente objetivo para pensar que esto es solo te funciona si es escondido.
—¿Alejarte? ¿Y de donde rayos sacaste la idea de escondernos?— Kurt preguntó, incrédulo
De ti… tu me lo dijiste esa noche… A partir de ahí comprendi que tu lo que quieres es algo a puertas cerradas y lo que yo quiero es mucho más duradero que toda una noche jodiendo tu apretado culo… No creo que estés listo para eso… Yo quiero una relación seria que pueda formalizarse en un futuro cercano.
—Entonces, ¿qué es lo que crees que quiero? Muero porque ilumines el tema — Kurt le retó enojado mientras se separaba de él.
Hablas mucho acerca de mí… pero a ti parece gustarte lo visual.- Dijo Noah seguro de sí mismo.
¿La carne?— Kurt preguntó perplejo. — ¿Todo lo que quiero es un cuerpo caliente para que se hunda en mí? Supongo que tienes que aprender algunas cosas acerca de mí. Porque aunque no lo creas yo sé cosas de ti sin que me las hayas dicho.
Puck cruzó sus brazos sobre su pecho. – Esa es una clásica postura de desafío de tuya. Que usas cuando no estas conforme con lo que te dicen ¿Ves?- Kurt sabía eso —Estoy enamorado de ti… retrasado mental… incluso si tu mamá hizo que crecieras con hormonas de crecimiento y eso te atrofiara el cerebro — Kurt dijo sonriendo. - Dices mucho para un tipo que no dice mucho… Tu lenguaje corporal marca bien los puntos, llena los espacios que tu discurso deja en blanco… Incluso un medio-imbécil detective puede ver eso… Estabas contando con que el novato se perdiera los detalles… No hay posibilidad.- respondio este con tono de yo lo se todo.
La expresión de Noah se suavizó. —¿Cómo?- dijo anonadado
—¿Me dejarás continuar con el mismo tono?— Kurt preguntó.
—Estoy escuchando.- dijo ansioso por respuesta.
—Eres lo suficientemente duro para lanzarme contra la pared sin esfuerzo pero bastante delicado para preocuparte por mi integridad física o de que salga lastimado… muy sorprendente que prefieras agregarle jarabe de chocolate al café y bastante gentil para provocarme con besos… Te importó cuando creíste que me habías lastimado — dijo Kurt levantando sus muñecas. — rayos, incluso trataste de besarme más y mejor... Tienes grandes habilidades de chef, las aprendiste de tu papá, pero no eres un snob que ve por debajo de su nariz a los otros que no pueden hacer eso…te insulte y casi humille la primera vez que llegaste tarde en la noche y a pesar de todo y mi mal trato viraste la situación y lo resolviste con humor… Te comiste la basura que cocine sin quejarte e inclusive la alabaste… eso me dice que eres un hombre agradecido y que ve el vaso medio lleno y no medio vacío… Tu investigación fue impecable, tu trabajo también y aunque te hice la vida imposible lo mantuviste cada cosa guardada en tu pecho… Algunas veces demasiado guardada… Eres un amante apasionado y demandante…Generoso y compasivo y sé que caíste enamorado a mis pies.- dijo con su tono arrogante pero sin malicia.
¿Qué hay de tu problema con lo público?- Puck gruñó.
¡ Que si tengo que besarte delante de la oficina completa en medio de una reunión para demostrarte que me vale lo que los demás digan…Lo hare con lengua!- dijo con una sonrisa pícara.
Puck sacudió la cabeza. Otra vez se estaba enajenando por la excitación mientras en su pantalón había una carpa a causa de su erección cosa que Kurt noto —Tu culpa,— dijo a través de una temblorosa respiración .— Eres una jodida tentación.
—No la suficiente tentación para hacer que lo digas — Kurt dijo.
¿Decir qué?— Puck soltó el aliento, claramente complacido con la deducción de Kurt. Una lenta sexy sonrisa se formó en sus labios.— Eres inteligente, atrevido, sexy y caliente como el infierno. Incluso tu incesante charla me enciende.
— ¿Y?
Puck lo interrumpió capturando el labio inferior de Kurt entre los suyos. —También te amo y estoy feliz de que seas mi novio ahora ¿Vas a callarte para que pueda besarte?- dijo puck en tono neutro.
Callado.- respondio Kurt mientras se tiraba a los brazos de Puck y se besaban apasionadamente
Fin
Que les parecio...Si el malo maloso era Jacob Ben Israel... es que me cuadro con el personaje con lo pervertido que es...
Si les gusto ya saben que hacer y si quieren prologo tambien saben que hacer.
Gracias a los que siempren siguieron esta historias por su apoyo y sus comentarios.
Nos leemos pronto!
de ahora en mas me voy a dedicar a Deseo, asi que no se la pierdan.
XOXO!
