Esta historia fue escrita hace 23 años. Mi única aportación es adaptarle los personajes de Inuyasha… Agradeciendo de antemano a quien se anime a leerlo, le recuerdo que la autora solo tenía 13 años.

NOTA: Algunas características y personalidades de los personajes podrían estar cambiadas… Recuerden que es un Fic.

DISCLAIMER: Inuyasha © Takahashi Rumiko

CAP 10 MI OTRA YO (PREVIAMENTE…)

-"¿La estrella te concedió tu deseo? ¡Qué suerte tienes! Pero… aún no te concede volver conmigo y con mamá… ¿No quieres volver con nosotras?"

- Si quiero- Le respondió:- Creo que fue porque no se lo dije a Kaede. Siempre le cuento que deseo volver a Sengoku contigo y con mamá y eso la hace feliz, pero la estrella no concede mi deseo si lo cuento. Esta vez no le dije… Y ahora Sesshoumaru es un hermoso príncipe, como de los cuentos que me lees…

En ese momento, Sesshoumaru entró al baño. Creyó escuchar voces y al abrir la puerta sólo acertó a gritar asustado:- ¡KAEDE!

CAP 10 MI OTRA YO (CONTINUACIÓN)

- ¡¿Y SE PUEDE SABER DESDE CUANDO ESTÁN EN CONTACTO USTEDES DOS?!- Preguntó molesta la anciana, ante la niña y su espejo en el cuarto de baño.

Su secreto había sido descubierto. Desde el primer momento que pudieron ver reflejado su rostro, tanto Kagome como Kikyo se habían convertido en amigas. Solían charlar cuando Kagome jugaba en la laguna y Kikyo en la fuente del palacio. Pero desde que había llegado Sesshoumaru a su vida ya no "hablaba sola". Sólo lo hacía en las mañanas frente al espejo del lavabo y le contaba las travesuras que hacían juntos cada noche.

- Perdóname nana… No creí que fuera algo extraordinario.- Se disculpó Kagome.

- "¡Ay nana… Fue mi culpa! Aquí todos dicen que estoy loca por hablarle a mi reflejo y no quise que la trataras así. Yo le pedí que no te dijera nada"- Dijo Kikyo, desde el espejo.

- ¡Ay niña! Pues tremendo susto le dieron al joven Sesshoumaru. En su vida ha visto que un espejo responda… - Dirigiéndose hacia el espejo:- Y dime mi niña… ¿Cómo está tu madre?- Le preguntó Kaede.

- "Nana… creo que es mejor que Kagome te ponga al corriente de lo que pasa aquí… ¡Te veo en la noche Kagome, debo ir a desayunar!"- Se despidió Kikyo, desapareciendo del espejo, dejando sólo el reflejo de Kagome.

- ¡Hasta la noche, Kikyo!- Se despidió Kagome, segura que su hermana aún escucharía su voz. Luego se volvió hacia Kaede:- Nana… ¿Ya tienes el desayuno?

Sesshoumaru las esperaba en el comedor. Aún no se recuperaba por tantas emociones en unas cuantas horas… Y todavía faltaba lo mejor.

A pesar de la herida del labio, Kagome desayunaba con avidez.

Tal vez deseaba terminar rápido para salir de la casa y no tener que explicarle a Kaede todo lo que le había contado Kikyo. Sesshoumaru la observaba sorprendido… Y Kaede molesta le dijo:- ¡No saldrás hasta que me digas todo niña… Y sabes que hablo en serio!

Kagome dejó de devorar y suspiró:- Nana… no todo es lo que parece…

N/A: El siguiente capítulo trata acerca de Midoriko y Kikyo, luego del ataque a Sengoku.

CAP 11 EL RENACER DE UNA REINA

Midoriko se aferraba con lágrimas en los ojos a su recién nacida. En su corazón guardaba una leve esperanza que su esposo e hija menor sobrevivieran. El piloto de la nave le había avisado que el Shichinintai había sido detectado dirigiéndose a rumbo desconocido a hipervelocidad. Sólo era cuestión de tiempo para que se reunieran. Pero la realidad la enloqueció.

El cuerpo de Bankotsu había sido descubierto. Era uno de los tres muertos en la batalla. Luego del funeral en Aargaars, regresó para fundar Sengoku Jidai. Pero algo había cambiado en ella.

En su corazón comprendía que de continuar siendo la dulce y delicada princesa se convertiría en la marioneta del consejo. Trató de encontrar un modelo a seguir, pero su Kaede no estaba con ella para enseñarle y recordó a alguien: La ultima guerrera youkai, Aine… La Emperatriz de Inu Youkai.

Kaede había sido su esclava y amiga. Sabía su vida. Lo había escrito en un pergamino como una leyenda: La Emperatriz Amazona.

Encontró el pergamino entre los Archivos Históricos y se entrenó siguiendo los pasos de la legendaria reina youkai. La joven reina de 18 años buscó a Kaguya, la Reina de Luna Amazonia, gobernante de las Tennyos y le explicó su situación. Comprensiva, la apoyó en consideración al cariño que siempre le tuvo a Kaede.

Le envió a sus mejores guerreras para que la entrenaran: Kitana y Jade, quienes también serían sus guardaespaldas. Al cabo de dos años se había convertido en una réplica de la legendaria madre de Sesshoumaru. Implacable y letal en batalla, ella misma dirigía el ejército en las batallas, ocupando el lugar que antes ocupaba Bankotsu, a pesar de las protestas de sus cuatro generales.

Pero, a pesar de eso, seguía siendo una madre amorosa y sobre protectora con Kikyo… así su hija no extrañaría a su hermana, pero se equivocó. Kikyo empezaba a hablar y hablaba sola casi todo el tiempo… Platicaba con "Kagome".

Kikyo señalaba cualquier superficie que reflejara su imagen y repetía "Kagome".

Kikyo crecía y también el rumor de que estaba loca de nacimiento. La corte y la servidumbre la miraban con lástima, pero la pequeña princesa sabía que su hermana menor realmente platicaba con ella y eso la hacía muy feliz. Midoriko adoraba a su hija y encontró en su cariño una fortaleza inusitada para levantar de los escombros… un nuevo Imperio.

N/A: El presente capítulo es lo que ocurrió esa misma mañana en Sengoku Jidai.

CAP 12 MI OTRA YO (CONCLUSIÓN del cap. 11)

Midoriko se había convertido en una bella y temida Emperatriz a sus 24 años y esa mañana hubo en el consejo quien le dijera que para terminar la guerra debía desposar a Inu No Taisho.

- ¡¿Cómo que desposaré al infeliz que mató a mi esposo y por su culpa mi hija y mi nana están perdidas?! ¡¡El originó este conflicto al dudar de Izayoi!! ¡¡Su hijo fue secuestrado y a nosotros nos culpó!!... ¡Ni se les ocurra volver a insinuarlo!

Estaba furiosa. Salió de la sala del consejo y Jakotsu tras ella:- ¡Querida, espera!- Esperó a Jakotsu:- Ay querida, esos hombres no nos comprenderán hasta que les demostremos que no los necesitamos más que para…

- ¡Jakotsu! Si vas a seguirme que no sea para tonterías…

- ¡Sí mi Reina!... Por cierto… ¿Cómo sigue mi sobrina? ¿No creerás lo que dicen las criadas? Bankotsu era creativo y tenía mucha imaginación. Eso le ayudaba con las estrategias de asalto y ataque…

- En este momento debe estar desayunando. Voy con ella… ¿Nos acompañas?

- Claro mi reina… disfruto mucho los desayunos con Kikyo. ¡Se parece tanto a mi Banko-chan y me recuerda tanto a él!

- Me preocupa que siga llamándose "Kagome" frente al espejo. Tuve que contarle anoche todo lo sucedido para que se diferenciara de su hermana… Sólo me dijo que ya lo sabía y se durmió… Temo estar haciendo algo mal- Le confió mientras entraban al comedor. Kikyo ya estaba sentada y desayunaba, pero no sonreía. Eso la alarmó. Siempre acompañaba a su pequeña a desayunar y la recibía con una gran sonrisa.

- Mami… creo que hoy hice algo malo- Empezó a decir la niña:- ¡Buenos días Jako-kun!- Saludó tratando de sonreír al invitado.

- Mi chiquita preciosa… para eso eres la princesa. Una princesa puede hacer cosas malas y siempre serán buenas…- Empezó a disculparla Jakotsu, mientras la abrazaba por la espalda.

- ¡Jakotsu!- Dijo Midoriko, con mirada severa:- ¡No le des ideas a la niña! A ver Kiky-chan, dime ¿Por qué crees que hiciste algo malo amor?- Le dijo a su hija, comprensiva.

Kikyo suspiró:- Mami, Jako-kun… si me guardan el secreto les contaré…

- ¡¡¿¿TODO ESTE TIEMPO HAS ESTADO EN CONTACTO CON KAGOME VERDADERAMENTE Y NO ME LO HABIAS DICHO??!!

Midoriko se dejó caer en la silla. Aquella revelación la sorprendía pero de inmediato la iluminó: "¡Kagome volverá! ¡Kaede volverá!...Mi familia ya está completa" Pero Jakotsu la bajó de sus sueños:

- Mi reina… Te recuerdo que ya sabíamos dónde están… Sólo que es muy difícil rastrear Evanescente. Por eso Bankotsu lo eligió como nuestro campamento de vacaciones. El sistema errático no permite localizarlo… Sólo mi Banko-chan pudo descubrir cómo hacerlo… Y nadie más.

- Eso ya lo sé, pero ahora es diferente… Ya sé que están vivas y que están bien y nos es posible estar en contacto. Cualquier duda que tenga podré acudir a Kaede como siempre quise hacerlo… Con sólo entrar al tocador de Kiky-chan.

Kikyo se había quedado callada. No les había dicho lo del rescate del Lord, el deseo de Kagome y la transformación de Sesshoumaru. Decidió esperar a que fuera Kagome quien se lo dijera a su madre.

- Tal vez si activaran el sistema de navegación y rastreo de la nave, podríamos localizarlas… Así como cualquiera que estuviera en ése cuadrante… Y eso sería peligroso para ellas… - Empezó a decir Jakotsu.

- Pero si instruyen a Kaede sobre cómo pilotear la nave podrían salir de ahí.- Dijo Kikyo, inocentemente.

- ¿Y me quieres decir a dónde la dirigiremos si logra salir de ahí? Evanescente cambia diariamente de cuadrante. Se teletransporta al instante al amanecer. No sabremos dónde encontrarla si sale de ahí. Es el único lugar donde es seguro encontrarlas.- Dijo Jakotsu.

- Lo importante es que ellas están bien… Y podré estar en contacto con ellas sin ponerlas en riesgo, sin que intercepten nuestras comunicaciones, puesto que es un canal místico, fuera del alcance de los enemigos. – Dijo Midoriko, contenta: - ¿Cuándo te volverás a contactar con tu hermana Kiky-chan?

- Hoy en la noche mami, antes de dormir.- Dijo Kikyo, ya más tranquila.

Midoriko observó en silencio a su hija. Sentía que no había confiado en ella antes por haberle prestado oídos a las habladurías de las doncellas y dudado de su cordura, pero… ¿Por qué dudar del juicio de su hija si todo el tiempo Jakotsu le repetía que los niños son imaginativos y se inventaban amigos? ¿Cómo era posible que él siendo hombre comprendiera mejor a la niña que ella, que es su madre? Temió haber perdido su confianza.

- ¿Qué te gustaría hacer Kikyo?- Le preguntó cariñosa a su pequeña.

- ¿No tienes que revisar el arsenal de la Academia del tío Moushin? Dijiste que eso encabezaba la agenda de hoy.- Le dijo la niña.

- ¿Quieres acompañarme?- Le preguntó, sonriendo.

- ¿En serio? ¡Si mami! ¡Si! ¡Si quiero! ¿Me dejarías aprender arquería?- Preguntó emocionada:- Jako-kun dice que mi padre era un excelente arquero.

Era la primera vez invitaba a su hija a sus actividades… y la primera vez que la veía con los ojitos brillantes. Había tomado una buena decisión. Se sintió renacer. Un peso aligeraba su corazón, haciéndolo latir con fuerza, como renaciendo en él la esperanza. Tener la completa certeza y no sólo suponer que su hija y nana estaban a salvo la alegraron e hicieron que se olvidara del disgusto que le provocó la sugerencia del consejo en la mañana. Abrazó a su hija y la cargó hasta que la niña rodeó su cintura con sus piernas, quedando sus rostros frente a frente.

- A partir de hoy, Kikyo siempre quiero que cuentes conmigo y que confíes en mí. Yo creeré todo lo que tú me digas hijita. Nunca temas contarme tus sueños e ilusiones. Cualquier cosa hija, siempre me tendrás contigo y yo te creeré.

- Gracias mami… - Dijo Kikyo, besándola:- Pero para eso ya tengo a Kagome. Pero si quieres también contaré contigo. ¿Quieres que seamos amigas?

Ante la propuesta, Midoriko se dio cuenta de lo que había estado a punto de perder… si no hubiera reaccionado a tiempo. Empezó a llorar, emocionada.- ¡Sí hijita! ¡Quiero que seamos amigas!- La abrazó, muy emocionada.

- ¡Pues entonces ya seremos tres!- Dijo Jakotsu, abrazándose a ellas:- ¡Vámonos mi reina, que nuestro gordo nos espera en la Academia para que le revisemos los juguetes! ¡Voy a avisarle al par de psicópatas que nos alcancen!

- ¡Jakotsu! ¡No molestes a Kitana y Jade! Ellas además de mis guardaespaldas, me entrenan y son mis únicas amigas.- Le regañó Midoriko.

- Ya lo sé, mi reina, sólo que no me gustan. Son tan poco… femeninas… y me encanta molerlas por eso…- Se alejó emocionado:- Voy a preparar la nave, tienen 20 minutos chicas.- Les dijo antes de desaparecer del pasillo.

Midoriko y Kikyo permanecieron abrazadas, hasta que la niña le dijo:- Mami… Quiero entrenar contigo. Que me entrenen Kitana y Jade… como a ti.

- ¿Y por qué quieres entrenar como amazona? Creí que te gustaría ser una dama educada. Una princesa.

- Porque quiero ser fuerte… como tú. Quiero proteger al Imperio Sengoku Jidai, quiero proteger a quienes amo… quiero proteger a mi hermana.

- Hay muchas formas de proteger un Imperio, no solo con la fuerza.

- "La fuerza y el poder es el camino que te guía a la grandeza"- Dijo Kikyo.

- ¿Dónde escuchaste eso?- Le preguntó Midoriko, extrañada..

- Está escrito en el pergamino de la Emperatriz Amazona. Mami… ¿Tú quieres ser como ella?

- Sí cariño. Ella fue una gran Emperatriz.

Kikyo se quedó callada. Decidió que ella y su hermana también serían amazonas, como la Emperatriz de Inu Youkai.