Capítulo 7 – Una promesa

-Espero que al menos nos reponga esa clase. –Rachel sabía que no tenía caso reclamarle a Santana. A pesar de conocer la actitud de la latina, Santana había adoptado una condición de "aceptación y entendimiento" con Rachel respecto a su educación. Por lo que la latina, trataba de no interferir en sus estudios y solamente dejar sus comentarios y ganas de hacer enojar a Rachel de otra forma. Ese era un trato "secreto" que ambas tenían.

-No tengo comentarios al respecto. – Comentaba López para dar otro trago a su bebida. – Fue algo inesperado.

-¡Si, claro! Inesperado desde ayer. – Rachel sabía que Santana había estado ausente desde el día anterior en la mañana, ambas habían salido a la misma hora del departamento y la latina llevaba la misma ropa en esos momentos.

-¿Qué quieres desayunar Berry? Estoy dispuesta a prepararte el desayuno para que dejes de hablar.

-¿Desayuno? ¡Santana son más de las 3 de la tarde!

-¡Ohhh, mira que gracioso…se me había olvidado prender el celular, no tengo ni la más mínima idea de la hora. – Santana encendía su celular, pero en cuanto lo hizo el celular empezó a vibrar por la cantidad de mensajes que tenía. - ¡Dios Mío! ¡Solamente fue un día! No me fui del país, ¿qué porque soy latina creen que tengo necesidad de huir? ¡Dios! - Santana decía al ver sus mensajes de texto y What's app.

-¿En serio Berry?

-¿Qué?

-Tus mensajes…

Santana, ¿podrías comprar miel? Mi garganta ha estado algo reseca.

Compra la orgánica.

No se te olvide…

Santana, tampoco hay tampones.

Santana, olvídalo, ya encontré.

Santana, olvidé como prender el X-box.

Santana, es aburrido jugar sola =(

¡Ups! Creo que borré tu juego…

Creo que me lastime jugando Kinect…

Diablilla…Llega a casa…Kurt y Adam están muy cariñosos…

¡ Z! L

¡SANTANA LOPEZ! SIGO ESPERANDO MI MIEL

Diablilla, ¿Dondé estas? Dime que no estás en el barrio latino, recuerda que mi español no es bueno. Y la última vez que estuve ahí casi me intercambian por una vaca…

Olvídalo, ese fue el barrio judío.

Dueme bien…

Diablilla, Adam preparó unos waffles, te deje unos cuantos.

Santana Diabla López ¿Dónde dejaste a mi maestra?

Estas muerta López…

Pero llega con bien…porfavor….y con la miel.

-¿Y? ¿Trajiste la miel al menos? –Rachel desvió su mirada de la latina, para que no viera su sonrojo. Era verdad que era exagerada, pero Santana se había vuelto su amiga y cuando no estaba presente, la ansiedad de Rachel crecía. Ya se había acostumbrado al "maltrato" de parte de la latina.

-¡Wow! Berry creo que estas muy sensible. Solamente fue un día, no como la vez que me fui 3 días. – Santana trataba de sonar tranquila.

-Sabes que no me gusta quedarme sola. – Desde su llegada a Nueva York, la mini Diva no soportaba la soledad por mucho tiempo, se había acostumbrado tanto a la presencia de sus compañeros que un solo día sin verlos era muy largo para ella. En especial Santana que se pasaba el 80% del tiempo molestándola. - López estoy hablando contigo, ¡contéstame por dios! – Pero la latina tecleaba algo en su celular.

Del otro lado de la pantalla el celular de Blaine y Marley timbraba al mismo tiempo, haciendo que todos los voltearan a ver. Ambos fueron directamente a sus celulares a revisar sus mensajes de What's App en donde tenían una conversación grupal con Santana.

Chicos cosas de adultos, pero estoy de vuelta. Ahora no puedo hablar mucho…Mamá Berry me está dando un sermón. Pero me alegra que estén bien y que Blaine no me haya dejado una nota de voz.

Ante el mensaje ambos muchachos se vieron entre sí, con una sonrisa en el rostro. La latina no se imaginaba que ellos estaban admirando toda la escena.

-Berry, ¿quieres tranquilizarte? Ya regresé y estoy en una sola pieza, de acuerdo? – Santana le restaba importancia al asunto. – Te dije que no volvería a pasar y Santana López no rompe promesas. – Dijo terminándose su cerveza.

-Ese tipo de promesas no dependen de tí en un 100%, no quiero volver a ese hospital jamás. No quiero volver a verte sangrar… - Los ojos de Rachel comenzaban a liberar lágrimas. – No quiero perder a la única amiga que tengo… ¡No quiero Santana! Yo jamás he tenido una amistad así…con una mujer. ¡No quiero!

-Berry…Tranquilizate. – Pero las palabras de Santana no hacían que las lágrimas de Rachel pararán. Estaba consciente que desde su accidente la diva era sumamente protectora con ella. Pero tampoco podía dejar de vivir a expensas de un accidente.

-Es…qu…e…no…pu…e….do…- Rachel recordaba como gritaba el nombre de Santana cuando el carro la arrojo al otro lado de la calle. Nunca había tenido tanto miedo en su vida como en ese momento. El ver a la fuerte Santana López tirada en la calle con su cuerpo cubriéndose de sangre, no era una imagen que le gustará recordar.

-¡Hey! No hagas eso Rachel, ven acá. – Decía Santana dejando su bebida en la mesa y abrazando a la morena. Sabía que ese accidente había dejado un poco mal a Rachel y lo único que hacía la cantante era preocuparse por ella, como una verdadera amiga. Algo que necesitaba y agradecía de corazón.

-Te prometí a ti y a Kurt que eso no volvería a pasar, ¿recuerdas? No va a pasarme nada, porque siendo sinceros ustedes no sobrevivirían en esta ciudad sin mí. Así que no puedo darme ese lujo y mucho menos ahora que tengo que atender a una señorita tan guapa como mi novia. Rachel ría ante las palabras de Santana, sabía que la latina no se pondría sensible respecto al tema de su accidente, pero le agradaba saber que ella tenía presente la promesa que les hizo a ella y a Kurt en el hospital.

-Así que quita esa cara…bueno no…esa expresión porque desgraciadamente ya naciste con ella. – Santana bromeaba alejándose de Rachel. – No quiero que luego Fabray me reclame por algo, ya bastante tengo con tu lloriqueo para aguantar los reclamos de legalmente rubia.

-¡SANTANA! – Ante ese comentario Quinn no puedo evitar gritar el nombre de la latina.

-¿Qué demonios? ¿Fabray? ¡Ohhh nooo! Ya escucho su voz. – Santana volteaba de un lado a otro.

-San, lo que pasa es que… - Rachel trataba de explicarle a latina.

-¿Qué pasa? ¿Dónde tienes escondida a Fabray? Y no me digas que en el closet porque es un chiste viejo…- Santana ahora caminaba rumbo a la habitación.

-¡Diablilla ven acá!

-¡Oh Dios Mío! Ahora si me volví loca…sabía que el vivir con Berry no sería buena idea después de todo. – Decía Santana llevándose sus manos a su frente.

-San, tenemos visitas, eso es lo que pasa.

-¿Visitas? ¿Cómo que visitas Berry? Te dije que no podías ver Sexto Sentido sin la supervisión de Kurt o de la mía.

-¡No me refiero a eso! ¡Ven conmigo! – Decía Rachel jalando la mano de la morena para llevarla frente a la Laptop. - Esto es a lo que refiero.