A/N: Esta historia es ficción. No conozco a nadie que forme parte de Glee ni esté relacionado con ellos y no espero ninguna ganancia de esto. Perdón por la tardanza! Me estaba faltando inspiración, espero que el capítulo lo compense. Este es la penúltima entrega de esta historia, el capítulo siguiente ya casi está listo así que no debería tardarme mucho en publicarlo :) gracias a todos por sus comentarios y disfruten!

A/N2: Nunca estuve en una entrega de premios y no sé como son los protocolos ni los entretelones así que perdón por las inexactitudes y los errores! Lo que sigue es lo que imagino, los errores son todos míos. El vestido de Naya es el que efectivamente usó para los GLAAD 2013 y es éste: t0#gstatic#com/images?q=tbn:ANd9GcShoAYdtw5hcil3FSJ27tvucm12zwneuO_kNOvUSL Qotw81vgQU1g y el vestido de Di, para que la imaginen, que usó en una entrega de premio de 2011:cdn04#cdn#justjared#com/wp-content/uploads/20 11/01/dianna-sags/dianna-agron-sag-awards-2011-01# jpg - Acuérdense que para ver las imágenes tienen que reemplazar los # por puntos.

TODO ME LLEVA A TÍ

Capítulo 7

Era un jueves como cualquier otro y estaba en la casa de Lea para nuestra noche de amigas, las dos sentadas en su cama, ella leyendo su guión contra el respaldo y yo en los pies ojeando una revista mirando vestidos. Es diez días viajaba a París con la producción de Malavita y quería aprovechar para hacerme hacer uno ahí, pero necesitaba ideas. Pensaba en cortes y colores cuando sonó mi celular dentro de mi cartera, que estaba tirada en algún lugar de la alfombra. Lo busqué sin bajarme de la cama y miré el identificador. Era Naya.

"Bella" saludé.

Lea me miró extrañada, apenas levantando la vista, y yo me encogí de hombros y modulé un "Naya" mudo con los labios. Una sonrisa de entendida cruzó sus labios y yo hice un ademán con la mano como para no darle importancia.

"Di, ¿tenés planes para el fin de semana que viene?"

"No, ¿por qué?"

"Porque estoy invitada a la entrega de los premios GLAAD en Los Ángeles y pensaba" me senté derecha esperando a ver qué decía "pensaba que podías ir conmigo".

"¿Perdón?"

Lea dejó el guión en la cama y me pidió con los ojos que armara oraciones más largas para saber de qué estábamos hablando. Decidí ignorarla y me di vuelta.

"Que pensaba que a lo mejor podías ir conmigo" sonaba levemente nerviosa y su timidez me dio nerviosismo y mariposas a mí "¿Como mi cita?"

"¿Pero no ibas a ir con Sean?" me vi obligada a preguntar "Digo, como últimamente vas con él a todos los eventos..." Fue todo lo que hizo falta para que Lea estuviese sentada en cuclillas a mi lado, con su oreja casi pegada al teléfono, escuchando a Naya a través del auricular.

"No sé..." dudó Naya "No parece correcto ir a un evento de GLAAD con alguien que es una fachada..."

"¿Y yo que sería?"

Lea me miró, orgullosa de mi pregunta.

Yo me di vuelta (una vez más) para evitar sus ojos curiosos.

Naya no tardó ni un segundo en contestar.

"Vos sos vos Di"

xXxXxXxXxXx

Naya no le contó a nadie quién era su "plus 1" para el evento y se cuidó muy bien de que nadie me viera antes de que llegara el momento de la alfombra roja. Yo por mi parte no me preocupaba (tanto) por eso y en cambio me cuidaba muy bien de que nadie me agarrara observándola fijamente, especialmente ella. Estaba deslumbrante con su vestido strapless salmón que le llegaba apenas abajo de las rodillas y el pelo con extensiones recogido en una cola de caballo. Estaba tan... sexy que no podía pensar más que en ella. Estaba en eso cuando un organizador se acercó a nosotras y le dijo a Naya qie ella era la siguiente en salir y que podía salir sola o con su cita. Naya me miró y yo me encogí de hombros. Me tomó de la mano y nos acercamos a la puerta de acceso.

-Sabés que vamos a dar que hablar, ¿cierto?- le pregunté sin mirarla mientras me alisaba el vestido con la mano que tenía libre. Era un vestido azul con piedras negras, strapless como el de ella pero mucho menos sexy, con un corte princesa muy yo según las palabras de Le. Mis tacos eran bastante más bajos que los de Nay y quedábamos casi de la misma estatura. Naya seguía mirando al frente, impasible, esperando la señal.

-Yeap.

-Y que vamos a volver locos a los fans de Brittana, Heya, Quinntana, Rivergron...

Me miró de reojo arqueando una ceja, seguramente extrañada por mi uso de esos términos, pero vamos, si las dos éramos igual de seguidoras de nuestros fandoms.

-Yeap.

-Y que te van a hacer preguntas.

-Yeap- al fin se volvió para mirarme con una sonrisa en los labios -Sólo no me dejes decir ninguna estupidez.

La miré con malicia.

-Como si fuese posible evitar que digas estupideces.

Naya iba a replicar cuando alguien le indicó que había llegado su turno para salir.

Fue abrir la puerta y entrar en un universo paralelo, con la alfombra roja, los fans, los gritos, las càmaras y los micrófonos, los periodistas, los organizadores con sus auriculares y sus planillas de diagramas. Cualquiera diría que tras cuatro años de Glee, una gira musical internacional y una película distribuída en todo el mundo ya debería estar habituada a estos eventos pero la verdad es que no puedo acostumbrarme a ser conocida y querida y buscada ni a que a la gente le interese y le importe lo que hago y dejo de hacer. Es sobrecogedor. Caminando junto a Naya no podía dejar de maravillarme con el afecto de la gente. ¿Nosotras habíamos provocado todo eso? A pesar de mi timidez natural sonreía y saludaba; ya no íbamos de la mano, Naya y yo, creo que nos habíamos soltado apenas salir a la alfombra roja.

Antes de que hubiésemos tenido tiempo de darnos cuenta habíamos llegado hasta la entrevistadora de la previa, una mujer joven y esbelta elegantemente vestida de negro que yo no había visto nunca. Nos detuvimos, Naya frente a ella, apenas de perfil a la cámara que nos enfocaba y yo a su lado y apenas un paso átrás. Después de todo era bien consciente de que esa noche yo sólo era su acompañante.

-Y acá estamos con la estrella de Glee Naya Rivera, que interpreta a la frontal y ardiente Santana López- Naya sonrió ante la presentación -Y una sorpresa de la noche, la acompaña nada menos que su colega Dianna Agron, que le da vida a la comflictiva pero fuerte Quinn Fabray- yo también sonreí, preguntándome internamente si esas presentaciones las tendría guionadas o las improvisaría en el momento -Bienvenidas chicas.

-Hola- saludamos al unísono.

-Naya, que hayas llegado con Dianna es totalmente inesperado, sobre todo porque últimamente te hemos visto mostrándote públicante con el músico Bieg Sean y pensábamos que ahí estaba naciendo algo...

La entrevistadora le acercó el micrófono para contestar.

-No, sólo somos amigos. Nos conocimos en una fiesta y nos gustamos inmediatamente. Él quería conocer un poco lo que pasa detrás de la televisión y yo quería conocer el mundo de la música así que anduvimos paseándonos el uno al otro, haciéndonos un poco los "guías turísticos"- contestó Naya humorísticamente, sacándonos sonrisas a la entrevistadora y a mí -Es divertido, pero no es nada más que eso.

-Entonces esos besos de los que se habla...

-Sólo somos amigos.

-Así que hoy lo dejaste en su casa y trajiste a la bella Agron...

Le sonreí educadamente a la entrevistadora agradeciéndole el cumplido y vi como Naya hacía un esfuerzo por no poner los ojos en blanco.

-Sí, Dianna no tiene mucha vida social entonces...

-¡Ey!- la interrumpí haciéndome la ofendida y golpeándola juguetonamente en el hombro. Naya se giró hacia mí abriendo mucho la boca y los ojos, haciéndose la sorprendida, y la entrevistadora dejó escapar una risilla, divertida con nuestro pequeño acting.

-Parece ser que son grandes amigas.

Dejó el micrófono suspendido entre las dos y lo tomé como una invitación para sumarme a la conversación.

-Sí, la verdad que sí- dije con total sinceridad y cuando me volví hacia Naya pude ver cómo sonreía y me miraba con la misma adoración con la que yo la miraba a ella -Adoro a esta mujercita y, que no me escuche Lea porque me mata, pero es una de mis mejores amigas- miré directo a la cámara y saludé -¡Le te quiero!

Las dos mujeres que estaban conmigo se echaron a reír y sonreí satisfecha.

-La verdad es que no sé qué haría sin Di- dijo Naya cuando se calmó y la entrevistadora le pasó el micrófono a ella -Cuando estoy deprimida o tengo un mal día siempre encuentra la clave para hacerme sonreír. Hablar o simplemente compartir un momento con ella puede alegrar mi día como casi nadie más puede hacer.

Noté que la entrevistadora bajaba un momento los ojos y cuando seguí la dirección de su mirada me di cuenta de que Naya y yo estábamos de la mano otra vez. Sus dedos entrelazados con los míos se sentían tan naturales que mi cerebro no había registrado el momento en que había sucedido, casi como si hacerlo fuese biológico, inconsciente. Vi que Naya también miraba nuestras manos y en sus ojos flotaba la misma pregunta que debía verse en los míos: ¿quién había buscado a quién? La voz de la entrevistadora retomando sus preguntas me devolvió a la realidad.

-¿Puede ser que parte de esa depresión o de esos malos días se deban a la noticia de que tu compañera y amiga Heather Morris volvió con su novio de toda la vida y está esperando un hijo de él?

Las dos alzamos la cabeza de golpe y miramos a la entrevistadora sin saber bien cómo seguir desde ahí. Las dos sabíamos que la pregunta por Hemo iba a surgir en algún momento pero nunca se nos ocurrió que podía llegar a hacerlo cargado con esa connotación. Aunque su rostro permanecía tan seguro como un instante antes pude sentir cómo el cuerpo de Naya se tensaba, su mano suijetándose a la mía con más fuerza, como si en lugar de estar en un salón en el medio de Los Ángeles estuviésemos sobre un sendero de montaña y ella tuviese miedo de caer. Creo que en realidad sí lo temía...

Con toda la naturalidad de la que fui capaz saqué a la actriz que hay en mí.

-Ah no- dije jugando a estar ofendida y funcionó, porque la entrevistadora movió el micrófono de la muda Naya hacia mí -No me parece que Naya me traiga a mí a un evento y la hagan hablar de otra mujer- volví a girarme hacia la cámara -Hemo yo te quiero pero hoy la reina es mía- le guiñé un ojo a la entrevistadora y sentí como toda Naya se relajaba al tiempo que dejaba escapar una sonrisa. Tuve que juntar toda la fuerza que había en mi cuerpo para no dejar caer sobre su mejilla el beso que me moría de ganas de darle al verla tan feliz de nuevo.

-Me parece justo- se rindió la entrevistadora sonriendo ella también -Gracias por su tiempo chicas.

-Fue un placer- le respondí por las dos.

Sonreímos y asentimos educadamente con la cabeza y saludamos al público con la mano y seguimos nuestra marcha por la alfombra. No pudimos avanzar diez pasos que nos hicieron detener de nuevo, esta vez el fotógrafo del evento que estaba sacando las fotos oficiales de los invitados. Naya aprovechó el momento para acercar su boca a mi oído disimuladamente.

-Gracias- me susurró, su aliento cálido enviando una corriente de electricidad por mi espalda. Toda mi respuesta fue soltar su mano y rodear con ese brazo su cintura, acercándola hacia mí antes de que pudiera pensar realmente en lo que estaba haciendo. Su sex-appeal se transformó en ternura cuando en lugar de posar como siempre lo hace (apoyándose en una sola pierna, casi completamente de frente, bajando un poco la cabeza y levantando la vista, haciendo que sus ojos parezcan aún más grandes y más bellos de lo que son) se puso de perfil para poder rodear mi cintura con sus dos brazos y apoyó su nariz en mi mejilla. Inspiré profundamente tratando de calmar el corazón que me latía desbocadamente y cerré los ojos concentrándo mis sentidos en su pecho hinchándose y aflojándose contra mi cuerpo, el aire de su respiración calentando mis mejillas que ya sentía arder con un fuego interno. Sólo volví a tomar conciencia del mundo que nos rodeaba cuando llegó a mis oídos una avalancha de "aaaaaaw" y "son tan lindas" que hizo que me sonrojara. Naya me soltó, también ella tímida de repente, y retomamos nuestro camino hacia el salón donde tendría lugar la entrega de premios. Ya no dejamos ir nuestras manos.

La ceremonia estaba casi terminando cuando nuestros celulares vibraron al mismo tiempo.

Darren: Pero si ellas dos son más tiernas! :3 :3

Lo buscamos con la mirada; estaba tres filas más adelante, dado vuelta, mirándonos con su mejor cara de niño grande y travieso. Nos guiñó un ojo y se acomodó de nuevo en su butaca. Diez segundos después nos llegó otro mensaje.

Darren: Si ahí pasa algo quiero ser EL PRIMERO en saberlo.

-Qué bobo- susurró Naya riendo y yo también reí aunque por dentro pensaba que ni yo sabía lo que pasaba entre nosotras, menos iba a poder explicárselo a él.

Cuando esa noche Nay me invitó a quedarme en su casa algo en su tono y en su mirada me asustó y me obligué a decirle que no con una excusa boba aunque me moría de ganas de decirle que sí. Después de lo que habíamos pasado esa noche no confiaba en mí misma en su cama y, extrañamente, esta vez tampoco confiaba en ella.