Capítulo 7
La iniciación II
Ginny y yo permanecimos sentadas en el cuarto hasta la hora de la iniciación. Llegado el momento, me vestí con unos jeans negros y una camisa blanca, dejé que mis bucles cayesen sobre mis hombros y llamé a Gin. La pelirroja se había adueñado del baño hace una hora, tomé aire profundamente, y toqué suavemente sobre la superficie de la puerta.
- Ya salgo...- escuché hablar a Ginny, no pasaron ni dos minutos cuando la cabellera pelirroja están asomándose. Vestía un traje color crema con detalles negros, el cual lucia muy bonito. Me sorprendió verle tan areglada, bajé la mirada haci mi ropa y sentí un pequeño sonrojo. ¿Me había ido demasiado casual? ¿Aquello no era una fiesta o si?
- ¿Iras así?- me preguntó Gin con un gesto de sorpresa, volví a observar mi atuendo y me encogí de hombros.
- No es una fiesta...- murmuré con simpleza.
-Por lo menos una falda, Mione.- me dijo la pelirroja pasando un peine por su cabello.
- Quizás tengas razón.- acepté, entre al baño y me saqué los jeans, sustituyéndolos por una falda negra con un vuelo simple.
- Quizás te encuentras al chico sexy.- comentó Weasley cuando salía del baño, me encontraba acomodando ligeramente mi cabello cuando le escuché. No tardé en rodar los ojos, al parecer Ginny había olvidado que hace una semana yo era una chica comprometida y muy enamorada.
- Ginny... ¿Sabes que día es hoy?- pregunté
- Día de la iniciación...- dijo encogiéndose de hombros
- Víctor cumple una semana de muerto. Sé que parezco fuerte y que podrían llegar a pensar que ya lo olvidé. Pero no lo he hecho, y...no tengo ojos para el "chico sexy". Porque el único chico al que realmente amaba...está muerto Gracias a los jefes del "chico sexy".- se le dije sentándome en la cama, Ginny guardó silencio por algunos minutos, luego se sentó a mi lado y me abrazó
- Lo siento...solo bromeaba. Sé que lo de Krum es algo duro. - me dijo, escondí el rostro en su hombro y las lágrimas rebeldes bajaron por mis mejillas. Las sequé de inmediato, debíamos ir saliendo, llegar tarde nos restaría puntos.
- Debemos irnos...Harry debe estar esperándonos...- susurré poniéndome en pie, en ese instante mi celular vibro y un mensaje de Harry se reflejó en le pantalla. "¿Dónde estan?"
- Ya empezó a meternos presión.- comentó Ginny mientras se sacudía el traje, sonreí ante sus palabras y nos dirigimos hacia la puerta
No conocíamos mucho el lugar, solo habíamos caminado junto a Blaise algunos minutos, pero por suerte recordaba cómo regresar a aquella sala ruidosa dónde habíamos visto a los jóvenes reunidos. Harry me había escrito que todos estaban allí esperando a que les dijesen a dónde ir. Al llegar allí vimos a Harry de pie cerca de un retrato.
Aquel retrato llamó enormemente mi atención, era una mujer, una mujer rubia, de piel clara y ojos grises. La misma tenía un gesto severo, se hallaba sentada en una silla que lucía antigua y a su lado estaba de pie un niño de apenas unos seis años. El niño era tan pálido como ella, con unos cabello plateados y unos ojos igual de grises; parecía una réplica de la mujer. La única diferencia entre ambos era, que el ñino, sonreía a la cámara...se veía tan inocente, tan feliz...
- Tardaron mucho...- nos dijo Harry cuando nos detuvimos junto a él.
- Ginny tardó mucho en el baño...- expliqué, observé alrededor y comprobé, para tristeza mía, que la mayoría de las chicas vestían trajes o atuendos elegantes. ¡Por lo menos me había cambiado los jeans y colocado una camisa menos casual! ¡Podría pasar desapercibida más fácilmente!
- ¿Y Blaise?- interrogó la pelirroja ignorando mi comentario.
- No lo sé, me dejó en el cuarto y luego se fue. Un chico corpulento me avisó que debía esperar aquí hasta que dijesen algo diferente.- nos explicó Harry.
- Esto es emocionante y estresante.- dijo Ginny observando a las demás personas.
- ¡Atención! ¡Pueden ir pasando a la Gran sala!- dijo una chica pelinegra, la misma vestía un traje verde esmeralda. Me sorprendí al percatarme que junto a ella se hallaba aquel castaño que anteriormente había estado con el rubio platinado de mirada arrogante y frívola. Además, también estaba una rubia de ojos soñadores y sonrisa consoladora.
- Son...ellos.- susurró Harry a mi lado, asentí, eran los chicos que solían aparecer en todas las fotos de los diferentes sitios donde habían ocurrido robos de obras de arte.
Comenzamos a caminar, siguiendo a las demás personas. Claramente no todos eran parte de los nuevos reclutas, probablemente estarían todos los dragon's aquí. Entramos a un salón grande, en el cual habían algunas mesas de fondo, unas hermosas lámparas de cristal en el techo y un podio frente a las mesas. El espacio sobrante estaba vacío, a excepción de una mesa en el ala izquierda que estaba repleta de alimentos.
- Allí está Blaise.- dijo Gin señalando al moreno, el cual se hallaba, para sorpresa nuestra, de pie junto a un rubio. Arrugué el entrecejo mientras le observaba, se hallaban hablando cerca de una pequeña tarima, la cual se encontraba separaba del suelo por un solo escalón.
El moreno vestía un traje negro con camisa blanca, estaba sonriendo, como era normal en él. El otro chico nos estaba dando la espalda, pero el cabello platinado definitivamente debía pertenecer al insoportable y acosador "chico sexy", como Ginny le había denominado. Ambos jóvenes se giraron a mirar el grupo luego de un rato, Blaise comenzó a caminar hacia nosotros luego de eso.
- Hola, ustedes van en la mesa de adelante. Es la mesa de los nuevos reclutas.- nos avisó el moreno con su típica sonrisa jovial.
- ¿Mesa VIP y todo?- le preguntó Gin divertida, el moreno le lanzó una guiñada.
- Estoy acumulando puntos.- le dijo él antes de volver sobre sus pasos.
Cuando nos sentamos en la mesa reconocí a algunos de los chicos que habían estado en la competencia. Excluyendo a los diez reclutas, el resto del grupo se componía de unas veinte y cinco personas. Bueno, veinte mal contadas, porque algunos aún no habían hecho su llegada.Tras algunos minutos, Blaise decidió tomar la palabra y todo el mundo guardó silencio.
- Hoy estamos felices de poder presentar a estos nuevos reclutas. Nadie podra superar en valentía y fidelidad a los que perdimos en nuestra última entrega...siempre los tendremos en nuestra memoria. Pero hay que continuar, y tenemos la certeza de que estos...haran un gran trabajo.- dijo el moreno, luego se hizo a un lado y la chica pelinegra que anteriormente habíamos visto parecía tomar la palabra.
- Se llama Pansy...me lo dijeron.- me susurró Harry cuando ella estaba por comenzar a hablar.
- En el día de hoy...estamos aquí para darle la bienvenida a estos diez chicos que ahora serán parte de nuestro cartel...pónganse de pie. Nuestro líder, personalmente, ha decidido darles la bienvenida. - aviso la morena. Todos los que nos encontrábamos en la mesa de adelante nos pusimos de pie, me sentía a punto de ser sentenciada a muerte.
- Es un honor estar aquí hoy con todos ustedes. Sé que no estuve presente en la última entrega...y no volverá a ocurrir. Por eso, personalmente decidí venir a darles la bienvenida a estos nuevos reclutas. A los cuales quiero decir que los dragon's, mi padre y este, su actual líder, Draco Malfoy...les reciben con alegría. Hoy, han hecho un pacto con nuestra asociación, uno de fidelidad, silencio, y compromiso. Espero que lo cumplan, por su propio bien. -miré sorprendida al chico rubio que había tomado la palabra cuando la morena y Blaise se hubieron hecho a un lado.
- ¡Dragon's!- gritó Blaise y todos gritaron de vuelta.
- Bienvenidos...- nos dijo el rubio y se hizo a un lado, le vi acercarse a una mesa y sentarse junto a la pelinegra que también había hablado. Está le dijo algo al oído mientras sonreía.
- Es Draco Malfoy...yo tenía razón...es un Malfoy.- me susurró Ginny, le golpeé por debajo de la mesa y le fulminé con la mirada. No era ni el momento ni e lugar adecuado para que hiciese dicho comentario.
- Les estaremos asignando sus lugares de trabajo en este día. Como todos saben, perdimos a diez de nuestros mejores reclutas, nuestros chicos de remplazo ya han ocupado sus lugares. Y estos diez que hemos escogido se convertirán en los reemplazos.- comenzó a explicar Blaise.
- En limpieza de armas tendremos a Harry y a...
- Yo lo anunciaré, Blaise.- le interrumpió Malfoy, le vi ponerse de pie y por un instante me pareció que estaba ansioso. ¿Qué le ocurría?
-Claro, aquí está la lista...- dijo el Moreno tendiéndole un papel. El rubio miró el mismo, negó con el gesto y subió a la tarima sin sostener el papel que Blaise le facilitaba.
- En limpieza de armas estarán Hermione y Harry. Limpieza de cuartos serán Ginny y Cormac. En la cocina estarán Padma, Lavender y Hannah. Limpieza de exteriores Cedrid y Dean. La Encargada de mi oficina será Astoria.- anunció el rubio, Blaise parecía estar apunto de decir algo, pero el rubio le lanzó una mirada y el Moreno guardó silencio.
- Desde mañana comienzan.- anunció el Moreno y luego comenzó a sonar una música y todo el mundo se dirigió hacia la mesa a tomar comida o a bailar.
- ¿Limpieza? ¿Somos los sirvientes?- me preguntó Harry en un susurró.
- Debe ser un error...- susurré.
- A mi me parecio que hablaban enserio.- dijo Ginny.
- Hablaré con Blaise.- sentencié poniendome en pie. El Moreno se hallaba sentado junto a un grupo, diría que son todos los que aparecen en las fotos que tenemos. Excepto por Malfoy claro, a él nunca han conseguido tomarle una foto.
- Permiso, Blaise. ¿Podemos hablar?- interrogué deteniéndome delante de la mesa. El Moreno estaba sonriendo como siempre, se giró a mirarme y asintió, estaba por ponerse de pie cuando el rubio platinado le sujetó del brazo y le detuvo.
-Yo puedo responder sus dudas, Blaise. - le dijo Malfoy poniéndose de pie, los demás en la mesa parecían sorprendidos por la actitud del rubio. Yo solo permanecí inmóvil, no podía tratarle despotamente, el era el jefe después de todo.
- Sígueme.- me dijo Malfoy, le obedecí sin responder palabra. Caminamos hasta estar lejos de su grupo, incluso lejos de las demás personas. Miré nerviosa como estábamos demasiado apartados, este chico provocaba cierto temor en mi, era como un enigma. Y ahora que sé que es el jefe, no puedo restarle importancia.
- Entonces...- comenzó a decir Malfoy.
-Yo...creo que hay un error, señor Malfoy. No soy una sirvienta, soy buena con las armas e incluso soy...
- ¿Perdón? Espera, creo que Georgie no te explicó algo importante.- dijo el rubio con una sonrisa torcida, parecía divertirse.
- Me explicó que estarían reclutando, pensé que seriamos parte del cartel, que iríamos a misiones, que...- me interrumpió la risa burlona del rubio, le fusilé con la mirada.
- ¿Que irían a misiones? Debes estar loca si pensaste eso. ¿Qué clase de idiota envía gente desconocida a misiones importantes? - me preguntó el rubio cruzándose de brazos. ¡Era un idiota! ¡Prepotente! ¡Orgulloso!
- Entonces... ¿Solo limpiariaremos?- pregunté incrédula.
- Por el momento. Aunque...debo admitir que tienes talento. Y eres lista. Si te esfuerzas un poco, si me pruebas que eres de fiar...quizás trabajaras con el grupo algún día.- me dijo el rubio, dio un paso hacía mi, retrocedí inconscientemente.
- Lo haré, le demostraré que soy de fiar.- sentencié, el volvió a acercarse y yo volví a retroceder.
- Perfecto. Porque no me fío de ti...en lo más mínimo.- me dijo el rubio, sus penetrantes ojos me golpearon intensamente, casi sentía que me odiaba. Un sentimiento de odio emanaba de ese chico hacía mi persona, pero...ni siquiera entiendo el motivo.
- ¿Por eso me seguiste personalmente el otro día?- interrogué
- Sí, hay algo en ti que me inspira desconfianza. Y si llegase a descubrir que no eres lo que aparentas...declárate muerta.- me advirtió antes de girar sobre sus propios pasos e irse a su mesa. Le observé en silencio mientras se alejaba, un escalofrío de temor atravesó mi cuerpo.
- Prepotente...- susurré volviendo a mi mesa, me senté junto a Harry. El Moreno me miró intrigado cuando me dejé caer a su lado, me encogí de hombros restándole importancia al asunto.
- ¿Qué te ha dicho?- me preguntó Ginny sin ningún tipo de disimulo.
- Que no hay ningún error...somos sirvientes...- declaré, no pensaba decirles que el rubio desconfiaba de mi. Al parecer, no es tan idiota, es bastante listo; ha sido el único que ha visto algo en mi que no le inspira confianza.
- ¿Quieren tomar algo? Voy a por ponche.- anunció Harry, no espero nuestra respuesta, salió disparado hacia la mesa. Gin y yo nos giramos confundidas, siguiendo al moreno con nuestras miradas. En la mesa se encontraba aquella pelinegra que anteriormente había estado hablando en la tarima, Pansy si no falla mi memoria.
- ¿Debilidad por las pelinegras?- preguntó Ginny a mi lado, la miré acusadoramente y negué rápidamente, no creo que una cosa tuviese que ver con la otra. Harry conoce que sería muy complicado y poco profesional enamorarse de una criminal que probablemente pasé el resto de su vida en un calabozo luego de terminada nuestra misión.
- Quizás solo tenía sed.- respondí encogiéndome de hombros.
- De la que os habría salvado.- nos comentó una rubia sentándose cerca de nosotras, seguida de una castaña.
- ¿A que te refieres?- interrogó Ginny
- A que no les ha tocado estar en la cocina.- explicó la castaña.
- ¿Que tiene de malo?- pregunte confundida.
- ¿No sabeis?- interrogó la rubia sorprendida, nosotras negamos rápidamente. Me sentía bastante insegura moviéndome en medio de un círculo desconocido y peligroso.
- Lavender y yo pensábamos que éramos las únicas que no tenían mucho conocimiento sobre estos lares.- comentó la rubia dejando escapar una risa estridente.
- Baja la voz, Hannah.- le advirtió la castaña mirándole con los ojos a medio salir.
- Entonces...¿Que ocurre en la cocina?- interrogó Ginny al ver que se estaban desviando del tema que realmente nos interesaba.
- Bueno, nos comentó Parvati, la otra chica que es nueva. Que a las de la cocina...bueno...a veces se propasan con ellas. Ya saben, a veces los lideres están borrachos y bueno...hay que soportar de todo.- comentó Hannah encogiéndose de hombros.
- Pero nos pagan muy bien...así que podemos aguantar eso.- finalizó Lavender encogiéndose de hombros.
- ¿Paga?- pregunte confundida.
- Si. ¿No habeis leído el contrato?- me interrogó Hannah divertida, Ginny me dio un codazo. En realidad el contrato lo habíamos entregado en comisaría sin darle una ojeada.
- No, bueno, lo empezamos pero no lo leímos completo.- explicó Ginny ligeramente nerviosa.
- La paga aparece en la primera página...pero como sea. El punto es que nos pagaran en efectivo todos los días 18.- terminó de decir Lavender con una sonrisa.
- Discúlpenme un momento...- murmuré escapándome de aquella conversación, Ginny me lanzó una mirada acusadora y luego fingió una sonrisa y siguió hablando con las chicas.
- Definitivamente esto es de locos.- murmuré acercándome a una de las mesas donde había ponche y sirviéndome en silencio. Sentí una presencia a mi lado y ladee el rostro nerviosa...era Malfoy.
- Está muy bueno el ponche...- comentó, estaba por tomar el cucharón y servirme cuando él colocó su mano sobre la mía, su brazo rozó el mío y él ayudó a servir mi bebida.
Esperé en silencio, no me agradaba su cercanía, y su presencia era desagradable, pero siendo el jefe no podía simplemente empujarle para cortar todo contacto entre nosotros. Su aliento golpeó mi oído y tuve que mirarle por el rabillo del ojo esperando que se alejase. Le escuché reír quedamente, pero no se movió, seguía sujetando mi mano, con fuerza, con tanta que incluso me lastimaba.
- Ya recuerdo donde te he visto...- susurró sobre mi oído y un escalofrío recorrió mi cuerpo. Por primera vez en mi vida experimentaba el miedo en todas sus letras.
- ¿De verdad?- pregunté fingiendo tranquilidad, apreté el cucharón y Draco apretó aún más mi mano. El silencio incómodo reino por algunos segundos y luego él me soltó y retrocedió un paso permitiéndome girarme.
- Estabas en el local de la exposición de cuadros.- senteció pasando un dedo por su barbilla. La copa que estaba entre mis manos temblaba ligeramente sin que yo pudiese impedirlo, Malfoy se percató de inmediato, porque permaneció observando mi mano hasta que nerviosa dejé la copa en la mesa.
- Si, fue...una exposición realmente increíble.- intenté remediar la situación.
- Estabas afuera... ¿Por qué te ibas temprano?- me preguntó frunciendo el ceño. Su rostro pálido tenía un aura peligrosa y acusadora.
- Bueno...mi madre me llamó...tenía...problemas...si, problemas, se sentía muy mal.- expliqué medio travada, Draco seguía mis gestos en silencio. Cual serpiente a la espera de una equivocación para atraparme en la mentira.
- No tienes cara de intelectual, no creo que te guste mucho ir a galerías.- comentó el rubio, otra vez sentí una punzada en el estómago y supe que se debía al miedo.
- Oh, es que no traigo mis espejuelos...cuando me los coloqué cambiarás de opinión.- intenté bajar el ambiente tenso que nos rodeaba. La mirada gris acusadora y desconfiada de Malfoy permanecía clavada en mi con fuerza y determinación.
- Está delicioso el ponche ¿No crees?- me preguntó cambiando de tema con tanta facilidad que me tomó desprevenida. Sin darme oportunidad de responder se inclinó hacia mi y agarró la copa que anteriormente había servido para mi. La llevó a sus labios y sin quitar sus orbes grisis de mi bebió con aristocracia y elegancia.
-Si, refrescante.- comenté girándole y tomando otra copa para servirme. Volvió a acercarse, podía sentir su presencia a pocos milímetros de mi.
- Si...- susurró Malfoy, la presencia desapareció y al girarme le vi alejarse rumbo a Blaise. La copa casi se resbala de mis manos así que la sujeté firmemente. Ese rubio me asustaba, era listo...y sé que podría descubrir nuestro engaño.
Estaba por irme a huir hacia el cuarto cuando vi a Harry en la mesa de ponche opuesta, se encontraba riendo animadamente con la pelinegra. Allí estaba "La sonrisa". La sonrisa de bobo que siempre cruzaba el rostro de mi amigo pelinegro cuando comenzaba a gustarle una chica. Y aquello no le convenía, porque no estamos jugando, está misión es importante. El no podía permitirse jugar al enamorado en estos momentos. Me acerqué y me aclaré la garganta llamando la atención de mi amigo quién se giró a atenderme rápidamente.
- Ella es Pansy, Hermione.- nos presentó con una sonrisa.
- Un gusto...voy a la mesa.- se despidió Pansy con una sonrisa y se fue hacia dónde estaba Malfoy. La vi colgarse al cuello del mismo y plantarle un beso en la mejilla antes de sentarse a su lado.
- ¿Qué estás haciendo?- pregunté en un susurro mientras jugaba con el suchi, fingiendo que estaba simplemente pensando que coger.
- ¿De qué hablas?- me preguntó Potter como si todo estuviese normal.
- Tenías "La sonrisa", no es el momento de jugar a buscar novia, Harry.- le dije mirándole acusadoramente.
- ¿"La sonrisa"? Estás exagerando.- comentó riendo.
- Harry te he visto. ¿Qué viene luego? ¿Una cita?- interrogué con sarcasmo.
- En realidad...quedamos en salir en nuestro día libre.- comentó nervioso, escondiendo de mi su mirada esmeralda.
- ¿Tenemos día libre? ¿Tú sabías eso?- interrogué ligeramente exasperada.
- No, me acabo de enterar.- explicó rascando su nuca con nerviosismo.
-Harry, no juegues con fuego.- le advertí antes de dejarle solo e ir hacia Gin. La pelirroja casi corrió hacia mi intentando escapar de las otras dos chicas.
- Voy a dormir.- le avisé.
- ¿Tan temprano?- preguntó mi amiga sorprendida.
- Si, estoy cansada.- me limité a responder.
- Bueno, voy contigo. No tengo nada que hacer aquí.- comentó mi amiga encogiéndose de hombros.
- Vamos.- susurré, lancé una mirada a Harry y el moreno se despidió con un gesto de mano antes de volver a mirar hacia Pansy.
- Te dije que tenía debilidad por la pelinegra.- susurró Gin cuando salíamos.
- Quiero pensar que tu boca miente.- murmuré.
Continuará...
MARUVTA: Hola! Estoy súper y tuu?? Jajaja ¡Ya se enteró Hermione de quién es el rubio! XD jajaja ¡No tardé en actualizar XD! Besos!
Etamin Malfoy: Hola!! Jajaja No sería Malfoy sin molesta a Hermione XD jajaja Grax por comentar! Besos!
¿Qué les ha parecido el capítulo? ¡Hermione descubrirá algo sobre el asesino de Krum en el siguiente capítulo! ¿Quién creen que haya sido él o la asesin@?
PD: Si te gusto la historia no olvides seguirla y dejar un comentario. Besos!!
