-¿Papá? ¿Qué haces aquí? – Harry apareció justo en el que Hermione se preparaba para soltar una frase sarcástica y bastante hiriente, a decir verdad; el hombre dejó libre de su abrazo a Hermione, la cual sin pensarlo dos veces salió disparada del pent-house dejando sorprendidos tanto al padre como a hijo.
-Demonios- farfulló James Potter- Creo que asuste a mi nuera- dijo como si hablara del clima. Ahora fue el turno de Harry para quedarse paralizado, bien aquello le estaba saliendo de la mierda y ni si quiera tenían 5 minutos que su padre había llegado a su departamento.
-¿Y mamá? – lo cuestiono el joven Potter en un intento desesperado por desviar la atención del asunto de Mia o como se llamara aquella mujer.
-Ella me mando por ti- dijo el hombre en tono autosuficiente- Está harta de que nos sigas dando largas para visitarnos y me mando a darte un ultimátum- contesto el hombre.
-Santo cielo- murmuro Harry llevándola las manos al rostro. Sabía perfectamente que podía pasarse muchas cosas por el arco del triunfo, pero no algo que dijese su madre.
-No es tan malo, hijo- dijo James mientras se acercaba a su hijo y palmeaba su espalda -Somos tus padres, no unos extraños-
-Papá, sabes que tengo muchas responsabilidades y no puedo mandarlas al cuerno de un momento a otro- le recrimino el ojiverde.
-Si puedes- dijo en un tono acusatorio James Potter.
-No puedo-
-Si puedes-
-No puedo-
-Le diré a tu madre- ante tal declaración, Harry fulminó con la mirada a su padre.
-Eso fue un golpe bajo-
-Vamos, Harry. Solo por unos días- James Potter puso su mejor cara de cachorrito y ante tal cara tan ridícula según Harry, no pudo decir que no.
-Bien, pero necesito al menos un día para dejar en orden todos mis asuntos- gruño el ojiverde. Magnifico, Dean Thomas, el vicepresidente de su empresa muy seguramente lo iba a mandar al demonio.
-Perfecto- James casi podía ronronear de la felicidad -Y en lo que tu terminas tus asuntos, iré a visitar a Malfoy-
-Como quieras- dijo casi con desdén el joven - ¿Te apetece si nos encontramos en el Cannon's hamburguer a las 6? - El Cannon's Hamburguer era un local de hamburguesas que Lily Potter jamás aprobaría debido a su tamaño monstruoso además de la inmensa cantidad de tocino y grasa.
-Por supuesto, hasta entonces- dijo James Potter a modo de despedida mientras salía del apartamento.
Harry, aun un tanto trastornado, se dispuso a buscar un par de carpetas y su portafolio color negro. Aquel día pintaba para ser completamente desastroso; tal vez sus padres tenían razón y necesitaba unas vacaciones para descansar y pensar bien en los siguientes movimientos de su empresa; además necesitaba poner en orden el contrato con Lucius Malfoy y poner punto final a su situación con Ginevra y tal vez restringirle la entra a su oficina o algo por el estilo, pero lo más importante: debía olvidarse del tema de Mia o como demonios se llamara aquella chiquilla.
Gracias al cielo, su padre había olvidado pronto todo ese asunto y tal vez, dentro de algunas semanas lo recordara y para tales fechas, él ya estaría de regreso en Nueva York y seguiría con su vida como hasta entonces e incluso tal vez saldría a alguna cita con alguna bella mujer.
Su día fue tal y como lo había pensado: un completo y reverendo caos. Dean estaba molesto, pero no se pudo negar después de todo Harry era su jefe y solo sería por un par de días. También ya había hablado con los demás socios y los había puesto al tanto de la inminente pausa puesto que partiría a Inglaterra junto con su padre en cuanto terminara sus pendientes, pero una vez que regresase todo volvería a la normalidad.
Todo ya había quedado perfectamente arreglado y ahora Harry y James Potter se encontraban cenando en Cannon´s Hamburguer y todo parecía complemente normal.
-Papá no deberías comer tanta grasa, ya sabes cómo se pone mamá con todo ese rollo del colesterol- comento Harry mientras ambos devoraban sus pedidos.
-Tu madre no está aquí y ya sabes lo que dicen: ojos que no ven… - dijo el hombre, haciendo una imitación barata de la voz de su esposa, lo cual hizo reír a Harry, pues simplemente no sabía cómo su madre soportaba todas las niñerías que solía hacer su padre.
-De acuerdo, de acuerdo-
-Y hablando del tema de las mujeres, ¿Por qué no me presentaste con la bella y encantadora, Mia? - al acto, Harry escupió el pedazo de hamburguesa que estaba comiendo.
-Vamos, hijo, no hagas eso que es asqueroso- dijo James arrugando la nariz y acomodándose sus anteojos cuadrados - ¿A caso no esperabas que Lucius me contara sobre el acto heroico que hizo mi nuera para con él? - Mierda de elefante. Harry había pasado por alto ese pequeño detalle.
-Solo es una amiga papá, nada especial- dijo el joven intentando mostrarse frio ante la mención de la bella castaña.
- ¿Nada especial como intentar golpear a un médico por ella? - Mierda, mierda y más mierda. Es que ¿acaso Draco no podía mantener su gran y estúpida bocota cerrada? Era tan cotilla como una vieja anciana.
-No sé de qué estás hablando- negó el ojiverde, pero los ojos achocolatados de James brillaban de excitación y Harry sabía que eso era una mala señal para él.
-Pues tu madre está muy decepcionada de tus modales- Harry abrió la boca en un intento de protestar, pero no emitió ningún sonido. De hecho, era más parecido a un pez abriendo y cerrando la boca. James siguió con lo suyo -Pero está dispuesta a perdonarte y a no armar un escándalo siempre y cuando lleves con nosotros a tu novia- Maravilloso pensó el joven Potter y ahora ¿qué rayos haría?
-Pero papá…- comenzó a protestar Harry, pero fue cortado rápidamente por James quien levanto la palma de su mano para que guardara silencio.
-Nada de peros, Harry. Tú sabes lo que un disgusto puede ocasionarle a tu madre- Aquello era cierto, desde hacía unos años Lily Potter se encontraba delicada de salud y las emociones fuertes podían causar estragos en ella, sobre todo las malas.
- ¿Y qué pasa si mi novia no quiere ir? – se aventuró a preguntar el ojiverde en un intento de tono inocente.
-Tienes que convencerla- Harry podía detectar la desesperación de su padre -No sabes lo feliz que estaba tu madre cuando le conté que me encontré con ella en tu departamento-
Aquello parecía un chantaje típico de mamá, pero el ojiverde era consciente de la débil condición de su madre y bueno una mentirilla no podía dañarla ¿o sí? Al contrario, tal vez eso la mantendría ocupada y feliz por algún tiempo.
-Haré lo que pueda- y aquello era cierto, tal vez si aumentaba los ceros a la derecha del cheque o de la transferencia, tal vez ella podría aceptar.
-Así me gusta y mientras tú vas a convencer a tu bella castaña yo iré a jugar bingo con Lucius y sus amigos-
-Pero ¿Qué acaso no acabas de estar con él?- pregunto el joven Potter. James simplemente se encogió en hombros.
-Esa clase de cosas locas es parte de ser mayor-
Y sin más, ambos partieron a sus diferentes destinos; Harry decidió que iría nuevamente al lugar donde la vio, aquella calle que parecía tener vida propia. Bien, solo esperaba que ella no estuviera con alguien más.
Cuando llego a aquel pintoresco lugar pareció ocurrir lo mismo que hace unas cuantas noches, pero cuando llego al lugar en el que la había visto simplemente no estaba ni ella ni la rubia.
- ¡Maldición! - gruño molesto pero un toqueteo en su vidrio lo saco de sus pensamientos y de su enojo también. Era una chica con exóticos cabellos rojos; tal vez ella supiese donde podía encontrar a Mía si es que no estaba con algún cliente, así que se dispuso a bajar el vidrio y preguntarle.
- ¿Necesitas ayuda, cariño? - dijo la mujer acercando sus enormes y un tanto deformes pechos a Harry quien se notaba más que incómodo.
-Estoy buscando a una chica con una cabellera castaña rizada- dijo a la mujer -Se llama Mía-
- ¿Mía?- pregunto la exótica pelirroja -Todas aquí podríamos ser tuyas-
-No, no- dijo el ojiverde un tanto nervioso -La quiero a ella. Hace unas noches estaba aquí con una chica rubia- aquello pareció despertar la memoria de la pelirroja.
-Esta parada es de Luna, la chica rubia. No conozco a ninguna Mía- dijo la mujer rascándose la barbilla- Luna vive en la calle Apple, en la unidad habitacional de color verde, tercer piso en el número 32, tal vez ella pueda decirte de esa chica-
Sin más Harry partió rumbo a la dirección que aquella mujer le había indicado. Tal vez con un poco de suerte podría encontrarla y llegar a un nuevo acuerdo.
Pronto llego a la calle Apple y vislumbro el edificio, así que sin más busco un lugar donde estacionar su porche negro y camino hacia la entrada del edificio, en la cual no había nadie y por ende se encontraba cerrada y sin ningún tipo de timbre ni nada. Maravilloso. ¿Cómo iba a poder entrar? Y casi como por arte de magia pudo vislumbrar una escalera de emergencia y sin dudarlo comenzó su travesía por aquellas escaleras. Primer piso, segundo piso, tercer piso y abrió el poco de la puerta para poder entrar. Aquel lugar era modesto y un tanto viejo, pero perfectamente limpio.
Comenzó a caminar por el pasillo buscando el numero 32 pero ninguna puerta tenía números, así que, al azar, toco una de las puertas y un señor ya entrado en años le abrió la puerta.
- ¿Disculpa?- dijo el hombre de cabellos canos. Se notaba un tanto molesto por la interrupción.
-Lo siento, yo estoy buscando el apartamento número 32- dijo Harry en el tono más seguro que pudo.
- ¿El apartamento de la señorita Luna Lovegood?- pregunto el hombre con sospecha, Harry asintió y agrego -Somos amigos-
-Bien, no me importa que son- gruño el hombre – Es el del fondo- y le cerró la puerta en la nariz.
"Gracias" dijo Harry con un evidente tono molesto. Pero cuando llego a la puerta indicada por aquel amargado hombre dudo un poco en tocar, pues había tres opciones: la primera era que no hubiese nadie en aquel lugar y todo el viaje habría sido en vano; la segunda es que solo estuviera esa chica rubia y que Mía estuviera "ocupada trabajando" y la tercera era que estuviese aquella chica a la que sus padres creían su novia.
Uno, dos, tres, cuatro toques en la puerta y pudo escuchar un ruido de gato; ella dijo tener un gato cuyo nombre era extrañísimo… y de pronto la puerta se abrió dejando ver a una chica de cabellos castaños los cuales llevaba atados en un chongo alto dejando libres algunos de sus indomables rizos. Llevaba puesta una camiseta y unos pantalones cortos de color lavanda y sorprendentemente usaba unos lentes.
Hermione no pudo ocultar su sorpresa, pues ¿Cómo, él, había dado con el departamento de Luna? Hasta donde recordaba no habían hablado jamás de aquello, y entonces recordó la agria actitud del joven de los ojos verde esmeralda para con ella.
"Gracias por tus servicios" retumbo en su cabeza y no pudo evitar fruncir el ceño, aunque aquel gesto le pareció sumamente adorable a Harry.
-Necesitamos hablar- fue todo lo que Harry dijo, pero no previno la furia de Hermione, quien aún molesta le cerró la puerta en la cara.
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Hola queridos lectores/lectoras! Espero que les haya gustado este capitulo y sobretodo la gran participación de James jaja.
Por favor no olviden comentar, ya saben que todos sus comentarios son bien recibidos y muchísimas gracias por su apoyo.
-Angely: ¡Gracias por la corrección! D: la verdad se me pasó. ¡Sorry! Y aun falta un poco para más enfrentamientos entre Neville y Harry e incluso Ron puede salir embarrado en todo el asunto. ¡Muchisisimas gracias por leer!
-Sara: ¡Mil gracias por tomarte la molestia de leer! Y me da mucho gusto que te haya gustado, ojalá los siguientes capitulos también sean de tu agrado. :D
-HGHP95: Antes que nada ¡muchas gracias por leer! Y en cuanto a la personalidad de Harry, poco a poco se va a ir perfilando más al Harry aguerrido que conocemos (y amamos) pero primero tiene que estar más seguro de lo que siente por Hermione y bueno, el resto es historia. En los próximos capítulos Lily será crucial para ayudar a Harry a aclarar sus sentimientos. Y en cuanto a lo del LunaxRon, aun no lo sé. La verdad a mi también me gusta la pareja, pero no estoy segura si terminaran juntos o con quién o solos... todo puede pasar jaja :D
Quiero agradecer también a:
-Kary muggle
-XimePotter1303
-Teresa653
-RukiTao
-Magic-Tracy
-Jenny Hatake
-HarryandGinny1996
-DarkMoon30
-nanirhc
-Aliteru
¡Muchas gracias por seguir esta historia!
Nos leemos pronto!
MelissaNoemí
