TOO CLOSE TO SEE


Capítulo seis: De camino a Destiny Islands

El día al que temía ya había llegado. Me levanté de la cama y observé mi maleta a medio hacer, ni siquiera había terminado de empaquetar mis cosas. Me vestí y me arreglé un poco, luego miré mi habitación con cansancio y me despumé sobre la cama de nuevo. Estaba todo tirado por el suelo y ni siquiera sabía qué iba a llevarme para tantos días en la playa. ¿Iba a ser eso suficiente? No lo sabía y lo peor era que no parecía importarme.

Cerré los ojos y me concentré en pensar en otra cosa. Entonces me vino Sora a la cabeza, creo que me ruboricé al instante. ¿No se supone que debería estar entusiasmada con el viaje? Pero es que también estaban Riku, Kairi, Demyx, Xion, Roxas y Axel. ¿Era la idea de tener que tratar con Axel cada día tan exhausta para mí que me quitaba todas las ganas de ir? ¿Incluso sabiendo que iba a pasar tiempo con Sora también? No, no era eso. Empezaba a pensar que el resto de compañía iba a costarme mucho. Yo no solía hacer amigos tan rápido, e iba a costarme mucho llegar a coger confianza y a sentirme cómoda con ellos. ¿Y a ellos? ¿Les parecía bien a ellos que alguien que no frecuentaba mucho en el grupo pasara el verano con ellos? Me mordí el labio preocupada, a lo mejor se sentían obligados a invitarme.

Me vino a la mente Roxas. No creo que a él le hiciera mucha gracia mi asistencia en la casa de verano. No sabía muy bien porque pensaba así, pero era la sensación que me transmitía Roxas, a veces parecía incomodo con mi presencia. Luego estaba su novia Xion, me daba la impresión de que era una chica muy reservada, así que no creía que llegase hacer buenas migas con ella, parecía bastante distante con cualquiera que no fuese Roxas.

Entonces recordé el reciente y extraño comportamiento de Axel frente a Roxas y Xion. Antes eran sus mejores amigos, pero desde que ellos dos empezaron a salir juntos Axel se había mostrado algo distante hacia ellos. Yo imaginaba que era por celosía, Axel y Roxas eran inseparables, luego vino Xion y se llevaban bien, pero todo cambió cuando empezó a haber atracción entre ellos y surgió el romance. Entonces Axel se sintió desplazado y tubo que darles espacio. En realidad entendía los motivos de Axel para estar molesto, pero las últimas veces que habían mostrado afecto públicamente Axel se había puesto de los nervios, eso me demostraba cierta inmadurez en él. Además Axel tenía otra buena amistad con Demyx y si Roxas había empezado a salir con una chica, él tenía que respetar su espacio. Curiosamente el tema me intrigaba.

El sonido de mi teléfono móvil me abrumó de repente y me sacó de todos mis pensamientos.

-¿Sí? - Dije respondiendo al teléfono sin mirar quién llamaba.

-¿Has terminado de empaquetar tus cosas, Namine? - Me preguntó Riku desde el otro lado de la línea. Eché un pequeño vistazo a mi maleta inacabada.

- Casi... - Balbuceé desviando la vista hacia el techo otra vez.

-¿Todavía no has acabado? - Me preguntó incrédulo. No respondí durante un par de segundos. Oí un suspiro por parte de mi hermano.

- Bien pues, estoy aquí con Kairi – Me informó por alguna extraña razón- Ya voy yo a recoger a Roxas y Xion, y a ti que te lleve Axel.

-¿Qué? – Pregunté atónita alzándome apresuradamente de la cama pero permaneciendo sentada en ella.

- Hasta luego – Se despidió él ágilmente.

-¡No, no! ¡Riku espera! - Traté de retenerlo- ¡Ni se te ocurra colgar! - Amenacé, pero fue demasiado tarde, Riku ya había colgado.

¿Podía el día haber empezado peor? Aunque esto era en parte culpa mía, si ayer yo hubiese terminado de hacer mi maleta me hubiese podido ir con Riku más temprano. Él se había ido a ayudar a Demyx a colocar todos los instrumentos en la furgoneta.

Así que, esta vez me apresuré y pocos minutos me encontré plantada delante de la puerta de Axel con la maleta hecha. ¿Habría por lo menos Riku llamado a Axel para avisarle del cambio de planes? No quería ser yo quién tuviese que explicarle las novedades y pedirle que me llevase en su coche. Suspiré rendida, me tragué mi orgullo y finalmente llamé a su puerta. No tardó mucho en abrirme. Me miró sorprendido y luego observó a ambos lados.

-¿Dónde está Riku? – Preguntó el pelirrojo.

-Buenos días- Saludé con sequedad. Él espero la respuesta- Se ha ido con Kairi, Roxas y Xion.

-¿Y Demyx? – Preguntó por el otro conductor alzando una ceja.

-Con Sora – Respondí.

-Vaya, vaya- Dijo cruzándose de brazos y sonriendo- ¿Y te han dejado aquí sola? – Me preguntó comprendiendo lo que iba a pedirle.

-Sí…- Iba a contarle más, pero intuí que no era necesario.

- ¿Así que yo te llevo? – Preguntó sabiendo de sobra cual era la respuesta, yo iba a responder pero no me dio tiempo- ¡Entonces me libro de Roxas y Xion! – Soltó de repente con entusiasmo -Me has alegrado el viaje, rubita- Dijo antes de volver a entrar en su casa, dejándome a mí perpleja delante de su puerta.

Me dejó confusa. ¿Era acaso yo mejor opción que dos de sus mejores amigos? Es decir, intuí un poco que pasaban por un mal momento en general… Pero a mi no me soportaba, supuestamente me odiaba. Y lo más extraño era que ni siquiera había aprovechado para meterse un poco más conmigo.

-¿Qué haces ahí parada? –Oí a Axel preguntar desde detrás. Me volteé y lo vi esperando dentro del ascensor con las dos maletas dentro. No dije nada mientras me apresuraba a entrar.

Después de colocar las maletas en el coche y llamar a Demyx para saber su ubicación para ir tras el coche de Riku, pasaron varios minutos hasta que cruzamos de nuevo palabra alguna.

-No te veo muy ilusionada con el viaje – Comentó Axel por primera vez en mucho rato.

No me esperaba tener que hablar de eso con él. Le miré un instante y finalmente me centré en mis manos que reposaban sobre mi falda color crema. De repente me puse nerviosa y no supe explicarle el motivo.

-¿No es porque yo estaré también, no?- Preguntó tras haber esperado por una respuesta durante un buen rato. Yo sacudí la cabeza.

-No… No es eso- Le dije sinceramente mirándole a la cara. Él me echó un vistazo y me pareció ver algo de alivio en sus ojos. Aun así, permanecí callada después de eso. Me había dejado pensativa, pero sin ganas de hablar de ello. Ni siquiera tenía claro el motivo, tenía una vaga idea, pero demasiado inexacta como para explicarla en voz alta.

-Pues deberías estar contenta- Soltó con una voz inesperadamente divertida – Vas a pasar el verano con Sora.

-¿P...pero cómo…? – Tartamudeé clavando mi mirada en él, que solo estalló a carcajadas. Empecé a notar como se me subían todos los colores.

-Lo siento, rubita – Dijo a pesar de no sentirlo en absoluto - ¡Pero es que eres tan obvia!- Me crucé de brazos mientras esperaba que Axel dejase de reírse de mi.

-¿Por qué te has alegrado cuando te has enterado de que no tenías que llevar a Xion en el coche?- Dije resentida, Axel se puso serio de golpe. Le observé con mucha curiosidad, parecía incomodo con la pregunta. Se rascó la cabeza sin saber muy bien qué contestarme- No creas que no he notado la tensión entre vosotros.

-No es por Xion- Me contestó finalmente- Es más bien por Roxas, bueno por su relación.

Por lo que decía parecía que mis conclusiones anteriores eran acertadas, y hasta se había ruborizado un poco. ¿Le daba vergüenza reconocer eso? Raro. Muy raro. Le estuve observando fijamente sin decir nada más, analizándolo, y eso pareció ponerlo nervioso.

-Vale – Dije dejando el tema. Me puse a mirar por la ventana pensativa, como si las conclusiones a las que ya había llegado anteriormente fuesen nuevas para mí.

-No, no, espera- Dijo Axel para que yo le prestase atención de nuevo- No montes tu propia película- Dio un suspiro y tras una larga pausa siguió- Yo también… A mi también me gusta Xion- Confesó casi en un murmuro. Mis ojos se ensancharon como platos pero no dije nada- ¡No me mires así! – Exclamó ruborizándose un poco. Así que el ligón de Axel tenía sentimientos también, y había caído ni más ni menos por la novia de su mejor amigo.

-¿Me estás tomando el pelo? – Dije al fin sin poder contener una enorme sonrisa.

-Yo… no…- Trató de decir nervioso- Olvídalo- Exigió enfadado.

-¡Ni hablar! – Dije entre risas- ¡Aunque quisiera no podría olvidar algo así!- Seguí riendo, más que nada por las muecas graciosas que hacía Axel, muchas completamente nuevas para mí.

-Bueno basta ya- Insistió, pero yo decidí que no era suficiente y seguí con el tema.

-¿Y tu te metías conmigo por gustarme Sora? –Me crucé de brazos pero con una sonrisa juguetona en mi rostro. Él me alzó una ceja desconfiado.

-¡Pero por lo menos lo mío no es tan obvio!- Contraatacó con una sonrisa en sus labios.

-¿A no? – Pregunté incrédula manteniendo la sonrisa intacta – ¡Si cada vez que los veías juntos salías corriendo!

-¡Eso no es verdad! - Negó Axel.

-¡Qué si! - Insistí.

-Pues a ti se te cae la baba cada vez que hablas con él - Dijo con voz burlona.

-Eres un exagerado- Contesté yo poniendo los ojos en blanco para disimular cualquier tipo de rubor en mis mejillas.

-Namine - Me llamó algo más serio- Apuesto que todo el mundo lo sabe menos él.

-Pues si él no se ha enterado será porque no es tan evidente- Razoné yo a pesar de saber que nada de lo que dijera podría convencerle de lo contrario.

-Sora es un poco atontado, nunca se daría cuenta de una cosa así- Siguió insistiendo Axel.

En ese momento sonó el móvil de Axel. He de admitir que me vino bien porque me había quedado sin respuesta, aunque no estaba de acuerdo con lo que había dicho. Axel sacó el móvil de su bolsillo y me lo tiró, por suerte lo cogí al aire.

-Contesta- Me ordenó volviendo a su cara de siempre- Seguramente es Riku o Demyx.

-Es Kairi – Anuncié sacándole la lengua antes de contestar al teléfono móvil- ¿Sí?

Kairi me informó de que habían pensado que podríamos hacer una parada para comer algo en un cuarto de hora más o menos. Me dijo que ya nos avisarían y que nos mantuviéramos detrás. Después se lo expliqué todo a Axel y nos volvimos a quedar en silencio, solo con el bajo volumen de la radio que había estado encendida durante todo el viaje, aunque a veces me había parecido que no sonaba en absoluto.

-¡Namine! – Exclamó de repente como si se hubiese iluminado de golpe tras unos minutos de silencio.

-¿Q...qué?- Pregunté con dificultad sin haberme recuperado del susto.

-¡Sé mi novia!- Me pidió sin ningún tipo de sentido. Si antes me había llevado un pequeño susto ahora lo miraba aterrada con los ojos abiertos como platos.

-¡QUE? – Exclamé con exceso volumen en mi voz. En ese momento debía estar tan roja como el coche de Axel.

-Quiero decir - Rectificó en seguida -Solo que finjas ser mi novia.

-Perdona… ¿qué? – Pregunté de nuevo, todavía confusa, esperando algún tipo de explicación más detallada.

- ¿De verdad no lo pillas? - Me preguntó como si fuese lo más obvio del mundo.

- Sí- Contesté con seriedad, él me miró con asombro- Que te has vuelto completamente loco- Axel puso los ojos en blanco ante mi comentario.

-Mira - Comenzó Axel, yo reuní toda mi paciencia para seguir prestándole atención- Mi teoría es que hasta que no vi a Xion con otro no supe que la quería de esa forma, y yo estoy convencido de que ella siente algo por mí.

-¿Y qué tratas de decirme con eso? – Inquirí a pesar de estar entendiendo su plan.

-Pues que si ella me ve con otra chica sentirá celos y se dará cuenta de que con quién debe estar es conmigo – Explicó él extrañamente convencido de lo que decía.

-¿Y tu quieres… que yo finja ser tu novia para conseguir que Xion se fije en ti?- Pregunté sin poder creer lo que Axel me pedía, él asintió- ¿No te das cuenta? Esto no tiene sentido. ¡Sería contraproducente! ¿Cómo va Xion a fijarse en ti si ya estas cogido por otra?

-¡Pues de la misma forma que me pasó a mi! – Insistió Axel, yo arqueé una ceja- Namine, ella me quiere, lo sé – Dijo completamente convencido, lo que estaba claro es que de autoestima no andaba escaso.

-Pero también Roxas – Dije remarcando que la chica ya tenía novio.

-Pues vamos a dejar que ella decida- Sugirió él.

-Xion ya ha decidido- Le conteste algo rígida.

-No, porque nunca ha tenido la otra opción- Se defendió él.

-¿Pues por qué no le cuentas lo que sientes por ella y que elija entonces? – Propuse convencida de que tenía que haber algún modo menos enredado de solucionar el asunto.

-Porque tiene que darse cuenta ella sola- Me respondió con cansancio, harto de oír todos mis inconvenientes.

-Axel, es una mala idea- Le advertí una vez más.

-Namine piénsalo – Volvió a insistir - Ponte tu en mi situación. Piensa que si lo que digo es verdad Sora va a preguntarse qué siente realmente por ti. En cualquier caso ¿Qué pierdes por intentarlo?

-Axel, buen intento, pero aunque lograses convencerme yo seria incapaz de actuar como tu pareja – Concluí con los brazos cruzados.

-Por dios Namine, no es tan difícil- Dijo poniendo los ojos en blanco.

-Con otra persona que no fueses tu sería mucho más fácil- Dije a pesar de saber que probablemente tampoco aceptaría esa misma propuesta viniendo de otro.

-Oh, vamos. ¡Pero si ya hemos hecho las paces! Me porto bien contigo – Yo solo le dediqué una mirada incrédula como respuesta- Pues lo seré más- Propuso en seguida.

-¡Qué no Axel!- Exclamé agobiada.

-Venga, por favor- Pero Axel no estaba dispuesto a rendirse- Te dejaré elegir las canciones a ti y no discutiré ninguna de tus aportaciones en el grupo- Me ofreció él. Esto captó mi atención, pero no logró convencerme.

-Axel, no puedo, de verdad- Le dije sinceramente mirándole a los ojos.

-¿Cómo lo sabes si ni lo intentas? Además a mi no creo que me cueste nada, ya haré yo todo el teatro- Me comentó él como si nada, yo me ruboricé ante la idea, ¿qué quería decir con eso?

-Piensa en Sora- Siguió Axel antes de que pudiera volver a quejarme- Podrás averiguar si realmente él siente algo real por ti.

-Sí, y si estoy contigo no se me va ni a acercar – Apunté desviando la mirada hacia delante.

-Bueno cuando esta Kairi alrededor tampoco es que se te acerque mucho…- Dijo en un murmuró, yo lo miré indignada.

-Te has pasado- Advertí mosqueada.

-Solo soy sincero- Señaló encogiéndose de hombros.

-Y cruel- Añadí.

-A veces ambas van juntas- Hubo unos segundos de silencio, y Axel volvió a insistir- Vamos Namine, solo intentémoslo. ¿Cuánto tiempo seguirás esperando por alguien que ni siquiera tiene claros sus sentimientos? Es mejor si lo averiguas ahora- Por algún extraño motivo empecé a pensar que quizás no estaba tan loco como parecía y que era posible que tuviese algo de razón.

-No puedo Axel, esto es inmoral- Pero mi consciencia seguía impidiéndome aceptar.

-En serio Namine, no se por qué siempre tienes que ser tan correcta. Sáltate las normas por una vez- Me incitó Axel.

Quizás esas palabras eran las que necesitaba escuchar para soltarme y hacer algo imprudente por una vez. Era exactamente una de las cosas que nunca haría, ni siquiera por diversión. Y no se por qué me parecía que acertaba en todo, era eso o bien resultaba que Axel era realmente ágil con las palabras.

-Además yo creo que podríamos ayudarnos el uno con el otro, yo puedo aconsejarte y hablar con Sora, y tu lo mismo con Xion – Añadió al percatarse de que a lo mejor me estaba planteando la propuesta de otra forma.

-¿Consejos tuyos? Pero si ni siquiera puedes conseguir a la chica que quieres sin engaños – Dije tratando de picarle un poco. Se quedó mudo unos segundos, aparentemente molesto.

-Pero sé cómo piensa un chico, podría ayudar- Comentó serio. Yo di un suspiro cansada y preocupada por del tema.

-Y si sale bien… Roxas va a sufrir mucho- Dije hecha un lío. Axel suspiró cansado.

-Mira, Roxas ya es mayorcito, y si tu no quieres hacerme este favor se lo pido a Kairi y ya está- Dijo finalmente picado ya. Yo me reí entre dientes ante su reacción tan infantil.

- De acuerdo- Dije fingiendo desinterés.

-¡Vamos, Namine!- Exclamó tras unos segundos en tono suplicante, yo me reí casi a carcajadas.

- ¿No ibas a preguntarle a Kairi? – Dije entre risas.

-No seas mala, seguro que ella se hace ilusiones conmigo- Dijo al parecer no tan en broma, por lo que puse los ojos en blanco.

-Vaale- Accedí finalmente con cansancio. No iba a negar que me había sentido presionada por Axel, la verdad es que había insistido muchísimo, había sido agotador y exasperante pero había logrado convencerme.

-¿Qué?- Soltó él desconcertado.

-¡Qué vale! – Repetí más alto- Acepto… – Declaré algo ruborizada.

-¿En serio?- Preguntó con una ancha sonrisa en su rostro.

-En serio- Afirmé de la misma forma que antes, sin mirarle a la cara. En realidad me daba bastante vergüenza con tan solo imaginármelo.

-No te arrepentirás Namine, el plan va a salir bien – Me aseguró contento.

-Cállate Axel, ya he empezado a arrepentirme- Me lamenté poniéndome la mano sobre la frente, pensando en lo que acababa de hacer.

¿Por qué había accedido a hacer eso? La verdad es que Axel podía llegar a ser muy persuasivo… Era eso o es que a lo mejor yo era demasiado fácil de convencer, y eso no podía ser nada bueno. Me había metido en un buen lío.

El teléfono móvil sonó por un segundo, dándonos a entender que ésa era la señal.

-¿Vamos a decírselo ahora? – Pregunté notando como me entraba el pánico.

-Sí- Afirmó él tranquilamente.

-P…pero no estamos preparados – Expusé asustada.

-¿Por qué?- Inquirió mirándome confuso, yo lo miré con cansancio.

-¿Qué va a ser? ¡Las preguntas! – Grité exaltada.

-¿De qué hablas? ¿Qué preguntas? – Me contestó él mientras aparcaba el coche. Esperé a que me mirase una vez había aparcado para seguir hablándole.

- El cuando y dónde, ya sabes esas cosas que se preguntan- Dije un poco irritada.

-Tranquilízate, rubita- Me pidió sin mucho éxito, ya que provocó el efecto contrario.

-¿Cómo quieres que me tranquilice?- Exclamé casi histérica- ¡Esto no va salir nada bien…!- Seguí hablando muy preocupada.

-Eh, relájate- Me dijo poniendo una mano sobre mi hombro, que retiró una vez consiguió mi atención - Les diremos que empezamos a salir hace muy poco. Que nos enrollamos hace un tiempo y hasta un par de días atrás no decidimos empezar a salir juntos – Improvisó Axel. No podía quejarme ya que parecía que lo tenía todo bajo control. Axel era seguramente un excelente mentiroso.

-Vale, esto esta bien- Dije algo más calmada, Axel estaba a punto de salir del coche.

-¡Espera! – Le detuve rápidamente.

-¿Y ahora qué? –Preguntó harto de mis trabas.

-Ni si te ocurra pasarte de la raya- Le amenacé con el dedo.

-Qué no…- Dijo con cansancio pero con una divertida sonrisa en sus labios.

-Y nada de besos- Él ensanchó los ojos ante mi advertencia.

-¿Y cómo se lo van a creer entonces?- Preguntó con fastidio, así que fruncí el cejo cuando intuí que esa era su intención desde el principio.

-Axel…- Le pedí algo ruborizada.

-Vale, vale, no te preocupes- Accedió finalmente saliendo del coche.

Yo miré adelante y vi a todo el grupo observándonos y esperando a que nos acercásemos. Me entró el pánico y permanecí en el vehículo. Axel abrió la puerta del copiloto y dio un suspiro.

-¿Y ahora que te pasa? – Me preguntó apoyándose con las dos manos sobre el coche.

-Que me da vergüenza- Confesé hundiendo mis manos en mi falda.

-¿Por qué? – Preguntó secamente.

-Es raro. Tu yo no nos llevamos bien – Le expliqué arrugando la nariz.

-Anda calla rubita- Dijo con una sonrisa amable en su rostro - Y deja ya de preocuparte- Demandó mientras me cogía por el brazo y me sacaba del coche.

Axel me cogió la mano y yo no rechisté. Estuve mirando el suelo durante todo el recorrido, ellos nos esperaban impacientes delante de la puerta del café. Cuando me atreví a mirarles solo me encontré con expresiones curiosas y sorprendidas. Antes de llegar ahí me paré en seco y obligué a Axel a frenarse conmigo. Él se puso delante y me preguntó qué iba mal.

-Prométeme que no me besaras aunque ellos te lo pidan- Le susurré.

-¿Qué? ¿Para eso te paras aquí? – Me preguntó impaciente.

-Prométemelo- Él miró hacia otro lado inquieto- ¡Axel! – Gruñí en un susurro.

-Vale, vale. Te lo prometo, aunque no creo que sea para tanto- Me prometió al fin, yo respiré hondo y cuando los tuvimos justo en frente Axel soltó su mano y me acercó a él pasando su brazo alrededor de mi hombro. Fueron unos segundos incómodos para todos, creo.

-Chicos… ¿Qué se supone que está pasando aquí?- Inquirió Kairi finalmente, señalándonos con el dedo y arqueando una ceja. Las expresiones de los demás no eran muy distintas a las de Kairi, excepto por mi hermano que parecía incluso aterrado ante nuestra aparición.

-Bueno- Empezó Axel rascándose la nariz con aire despreocupado- Namine y yo estamos saliendo.

Y boom. Axel soltó la bomba de golpe y estalló el gran "¡Qué?" por parte de todos. Yo estaba ruborizada a más no poder, quería que la tierra me tragase en ese mismo instante. Aun así me acordé de observar a Sora que nos miraba todavía sorprendido, pero además algo molesto. Yo solo esperaba que el plan que Axel había trazado funcionase de verdad y de momento no había empezado mal. Luego miré a Xion por pura curiosidad, y su expresión era principalmente de preocupación.

-Namine…- Me llamó Riku- ¿Es eso cierto?- Me preguntó directamente a mí, algo pálido y muy preocupado. Solo fui capaz de asentir, acto que no creo que convenciera a nadie, y menos a él. Seguramente tendría que explicárselo luego.

-Chicos- Empezó Demyx cruzándose de brazos- Esto parece una broma de Axel- Dijo con una mirada de sospecha hacía mí.

-¿Qué decís? ¿Qué sentido tendría esto?- Preguntó Axel añadiendo una risa algo nerviosa al final. Así que él tampoco logró convencer a nadie- Lo que pasa es que Namine es muy tímida, ya lo sabéis. Y todo esto le da mucha vergüenza.

Ahora encima me cargaba el muerto a mí. Me reprimí las ganas de echarle una mirada hostil. Empezaba a dudar de que Axel lograse sacarnos de este aprieto que habíamos creado nosotros mismos, no parecía llevarlo mucho mejor que yo por lo visto.

-No cuela- Espetó Kairi.

-Yo todavía no me lo creo- Agregó Roxas.

-Ni yo. Tendréis que demostrarlo- Nos retó Sora.

Lo maldije por dentro. ¿Por qué precisamente Sora? Me puse tensa. Axel suspiró y bajó su mano de mi hombro a mi cintura. Me puse muy nerviosa. ¿Qué se suponía que tenía que hacer yo? Éramos el centro de atención, cosa que yo odiaba profundamente. ¿Iba de verdad Axel a besarme? Le había hecho prometer que no lo hiciese, pero por la forma en que lo había dicho no parecía que tuviese ningún problema en romper dicha promesa. A lo mejor me iba a dar un beso pequeñito... pero aun así me sentí enfadada por la posible traición. La cabeza empezaba a darme vueltas por tantos pensamientos contradictorios y mi ritmo cardíaco aumentaba a una velocidad desmesurada, miré a Axel sin saber todavía que era lo que él había decidido hacer.

Fin del capítulo


N/A:

¿Qué os a parecido este capítuloo? jijiji ¡Esta completamente dedicado a Axel y Namine! :3 Creo que es el capitulo clave, es a lo que me refiero en el sumario! ¿Habíais adivinado que era Xion la chica que Axel no podía tener? xD Quería mantener el misterio jajaj a lo largo del capitulo hay muchos más secretos como estos :3 ¡ya veréis! A partir de ahora viene lo más divertido xD Ah, ¿y los protagonistas ya se llevan bastante mejor, no creéis? Tenía muchas ganas de publicar este capítulo, me he divertido mucho escribiéndolo ^^ ¡Me haría mucha ilusión leer vuestros comentarios para saber qué pensáis de todo esto! x3 ¿Ha ido todo muy deprisa? ¿Creéis que la va a besar? ¿Cómo pensáis que reaccionaran los demás? Sobretodo Sora y Xion… Me gustaría mucho saber que opináis en serioo, cualquier cosa (:

LovelessKiara: ¡Muchaas graciaas! x) ¡Qué bien que te gustee! Y es verdad que no hay muchos fics de axel y namine, y es una pena porque a mi me encantan! Muchas gracias por tu apoyo espero que te agrade este nuevo capitulo :3 Me ha hecho mucha ilusión tu comentario ^^

Nami-dreams: Esta vez he tardado más en subir el capitulo xD no he sido tan puntual pero espero que te guste :3 ¡Muchísimas gracias por tu review, en serio! Me anima mucho a seguir escribiendo, sobretodo porque hay poca gente que siga un fanfic de AxelxNamine (: si quieres sugiere lo que quieras para el fic! La verdad es que me cuesta mucho definir a Xion xD

¡MUCHAS GRACIAS A TODOS LOS QUE SEGUÍS EL FIC! Y no dejéis de comentar lo que sea, una sugerencia, un comentario, cualquier cosa :3 Muchas gracias en serio ^^


P.D: En mi perfil tengo el link de fanarts hechos por mi de Axel y Namine (y otros de KH) Sería genial si os pasarais :)

~Rescued-Doll