Aquí llega el nuevo capítulo, creo que os va a encantar jijijijiji ya me contaréis en los comentarios ^_^
Disfrutadlo como siempre!
Serena Sailor Moon: gracias :) aquí tienes el nuevo cap, espero que te guste también.
mikori: kyaaa jijiji me alegra que digas eso.
franco: justo aquí tienes el nuevo cap. recién hecho :P
Por cierto, mil gracias por las visitas y los comentarios, adoro leerlos .
Capítulo 7: Egoísta
- Y…¿dónde dices que está Happy? – dijo Lucy rompiendo el silencio.
Desde que salieron de la biblioteca del gremio y habían dirigido sus pasos al apartamento no se habían dirigido la palabra. Lucy no soportaba ver a Natsu tan callado, era demasiado extraño. Tal vez estuviera pensando en todo lo sucedido, Lucy no podía culparlo.
- Ha convencido a Charle y a Lily para ir de pesca, supongo que no tardará demasiado – contestó levantado los hombros.
- Oh… ya veo.
Lucy aún se sentía confundida, culpable y extraña, se supone que se había perdido 10 años de acontecimientos y no sabía cual era exactamente su lugar en aquel tiempo, además Levy había salido herida por su culpa.
Caminaron en silencio hasta la puerta del apartamento, dónde todo había ocurrido aquella mañana, para Lucy más bien habían pasado siglos desde aquello.
- Pareces cansado – dijo Lucy cariñosamente frente a la puerta – ¿qué tal si descansas un poco? – señaló el interior del apartamento.
- A decir verdad durante la misión no he podido dormir demasiado bien – dijo frotándose la nuca y bostezando.
- Entonces tal vez puedas dormir un poco mientras me doy un baño.
- Está bien – dijo sonriendo mientras entraban juntos.
Natsu se recostó inmediatamente en el sofá. Lucy no quiso molestarlo más y se dirigió a la puerta del baño.
- Por cierto – dijo Natsu sobresaltando a Lucy en la puerta del baño – tal vez quieras ponerte ropa limpia, aunque por mi puedes quedarte así si quieres – Lucy se dio cuenta de que se había olvidado por completo de ese detalle y se sonrojó ante las palabras del pelirosa.
- ¡Podrías haberlo dicho antes! - Lucy se dirigió instintivamente hacia donde estaba situado su armario bajo la atenta mirada de Natsu. Pero paró en seco al comprobar que donde debería estar su armario había una estantería repleta de libros. Natsu empezó a reírse a carcajadas.
- ¡Lo has hecho a propósito! – dijo completamente roja – ¡Deja de reírte y dime de una vez dónde está la maldita ropa! – Natsu señaló entre risas una cómoda al otro lado de la habitación. Lucy se dirigió a toda prisa hasta allí, estaba furiosa así que abrió el primer cajón que pilló.
Lo que vio dentro hizo que su cara adquiriera el mismo tono que el cabello de Erza. Todo era ropa interior y lencería, no precisamente discreta. ¿Qué clase de pervertida era la Lucy de aquel tiempo? Empezó a examinar la delicada ropa y cada pieza que sacaba la sorprendía más. Miró por encima de su hombro, si Natsu llegaba a ver todo aquello se moriría de vergüenza, pero por suerte parecía que se había quedado completamente dormido.
Finalmente se decidió por un conjunto aguamarina formado por una braguita brasileña y un sujetador a juego, todo de encaje. A Lucy le pareció realmente bonito y fino, así que no pudo resistir la tentación de ver cómo le quedaba algo así, normalmente su ropa interior era bastante más aburrida. Con ese pensamiento se dirigió hacia el baño comprobando que Natsu se había quedado realmente dormido, no quería que la pillara con aquel conjunto en las manos.
Cuando por fin entró al baño abrió el agua y cuando la bañera estuvo llena se sumergió en ella. Aquello siempre la relajaba, seguramente se quedaría así un buen rato, eso la ayudaría a aclarar sus pensamientos.
Intentó asimilar todo aquello de los viajes en el tiempo, pero su mente divagó inmediatamente hasta lo que había sucedido esa mañana con Natsu, cuando él había salido de ese mismo baño. Se sumergió hasta la nariz muerta de vergüenza, si era verdad que todo aquello no era un sueño significaba que aquello tampoco lo había sido. Lucy se metió bajo el agua al pensar en el roce de los labios de Natsu en su cuello, definitivamente aquel baño no la estaba relajando en absoluto.
Salió de la bañera dándose por vencida, se lavó el cuerpo y la cabeza y finalmente se aclaró con agua fría para intentar disipar aquellos pensamientos de su mente. Encontró una toalla limpia en una de las estanterías y cuando estuvo seca se puso la ropa interior que había elegido. No podía negar que era suya, ya que le quedaba como un guante. Limpió el vapor del espejo con la toalla para poder mirarse, volvió a sonrojarse al verse, no era que aquella ropa interior dejara mucho a la imaginación, sería mejor que se vistiera y saliera de allí.
- Genial Lucy, eres muy inteligente – dijo al darse cuenta que con lo emocionada que estaba por la ropa interior había olvidado por completo coger ropa limpia.
Se cubrió con la toalla como pudo y abrió la puerta rogando por que Natsu estuviera aún dormido. Suspiró aliviada cuanto oyó al dragon slayer roncar y suspirar profundamente.
Salió a hurtadillas del baño y se dirigió al otro lado del apartamento, donde estaba la cómoda de antes. Pero se detuvo a mitad camino al pasar por delante del dormitorio, antes había estado tan furiosa por su descuido que no se había parado a observar bien la casa. En lugar de su habitual cama para uno, encontró una cama de matrimonio. La verdad era que su compañero solía dormir bastante en su casa ¿tal vez la Lucy de ese tiempo había comprado una cama más grande para poder estar más cómoda ante las visitas improvisadas de Natsu? También había una cama bastante más pequeña al lado de la de matrimonio, ¿sería para Happy?
Lucy se acercó más a las camas pero de nuevo se detuvo al pasar por delante de una estantería repleta de fotos. Cogió la primera foto, en ella estaban Natsu y ella sonriendo alegremente, y entre ellos dos estaba ¿el sobrino de Levy? Cogió la siguiente foto y en ella se podía ver Natsu con el niño subido a sus hombros, la siguiente foto era Happy sujetando en el aire a aquel niño de nuevo, en la siguiente aparecían Leo y el niño vestidos de marineritos, Lucy no pudo evitar sonreír al ver aquellas fotos, sin saber por qué, tal vez se llevaban muy bien con aquel niño. Por fin llegó a la última foto, la sostuvo entre sus manos y la miró.
La foto hubiera caído al suelo si no fuera porque un felino azul la cogió al vuelo.
- ¡Cuidado Lucee! – la riñó Happy. Lucy ni siquiera se había dado cuenta de que había entrado. El felino miró la fotografía y rió – Fue un día muy divertido – dijo mostrándole la foto a Lucy mientras sonreía.
Lucy miró de nuevo y la imagen de unos felices novios apareció de nuevo frente a ella. En la foto Natsu la estaba sosteniendo a ella como si fuera una princesa. Él vestía un sencillo esmoquin negro y ella un suntuoso vestido de novia, pero lo que más le llamó la atención eran sus amplias sonrisas, se les veía realmente felices.
- Después de esta foto recuerdo que Natsu estaba tan emocionado – siguió hablando Happy – que sin querer prendió el velo de tu vestido. Aún me acuerdo de la cara que pusiste – dijo con una amplia sonrisa – Natsu solía decir que había sido el día más feliz de su vida hasta que… - pero Happy no pudo terminar su frase ya que Lucy salió corriendo a encerrase en el baño de nuevo. El gato miró la puerta del baño preocupado.
Fue volando hasta el sofá y movió a Natsu para que despertara. Después de varios intentos, el dragon slayer finalmente despertó cuando Happy empezó a hacerle cosquillas en los pies.
- ¡Ahhjajaja! ¡Happy! ¿Qué ocurre? – dijo medio dormido lanzándole un cojín a su amigo.
- Es Lucee, creo que aún está enfadada porque le quemaste el vestido de novia – el pelirosa puso cara de no entender, así que Happy empezó a relatar lo que acababa de pasar – Cuando he entrado, Lucee casi tira al suelo la foto de vuestra boda, la he salvado por muy poco. Estaba muy rara y cuando me he puesto a hablarle de aquel día ha salido corriendo y se ha encerrado en el baño. Tal vez no debería de haber vuelto a mencionar lo del vestido ¿Crees que estará enfadada? – dijo preocupado.
Pero Natsu no llegó a responderle ya que brincó del sofá y fue corriendo a la puerta del baño.
- Lucee se que estás ahí – dijo golpeando la puerta con el puño – Ábreme, tenemos que hablar – al no obtener respuesta prosiguió – Lucee si no me abres voy a echar la puerta abajo, sabes que se me da bien destrozar las cosas – tras unos instantes se oyó el click que confirmaba que Lucy había quitado el seguro de la puerta.
Natsu abrió la puerta lentamente y se encontró cara a cara con su compañera. Lucy tenia el rostro completamente cubierto de lágrimas y estaba sollozando, Natsu dio un paso para acercarse a ella, pero Lucy retrocedió hasta la pared.
- ¿Nat-su eso ha ocu-rrido de ver-dad? – dijo entrecortando las palabras por los sollozos. Natsu asintió lentamente - ¿Y cuándo pensabas contármelo? – gritó.
- Lucee yo… - dijo dando un paso más hacia ella. Pero la rubia negaba con la cabeza y se encogió más contra la pared. Natsu se paró unos instantes, pero finalmente dio un paso más hacia ella, el problema es que resbaló con el agua del suelo y lo siguiente que ocurrió fue muy rápido: Natsu resbaló e intentó agarrarse a algo, consiguió agarrarse al mando del agua fría, pero éste giró y el dragon slayer cayó sobre su compañera.
Así que allí estaba Lucy, echada en el suelo mojándose con el agua fría que caía de la ducha, y encima de ella estaba Natsu, mirándola a los ojos. Permanecieron callados mirándose muy de cerca, nadie se molestó en cerrar el agua.
Lucy no pudo evitar ver como la camiseta de Natsu completamente empapada se ceñía a su cuerpo y cómo las gotas de agua caían por su pelo y recorrían su cara y su cuello. La maga estelar empezó a respirar agitadamente y su corazón latía desbocado, mordió su labio inferior en un intento de controlar su reacción.
- No hagas eso – dijo finalmente Natsu en un susurro. Lucy lo miró sin comprender – Llevas mi conjunto favorito – dijo dirigiendo la mirada a su cuerpo. Lucy también miró hacia abajo y vio que la toalla había desaparecido, seguramente durante la caída. La maga se sonrojó y su respiración se volvió más agitada, por lo que apartó la mirada y volvió a morderse el labio para controlarse – Te he dicho que no hagas eso – repitió Natsu. Lucy pudo notar que su respiración también era entrecortada – Si sigues así no podré contenerme, estás demasiado irresistible – Lucy lo miró con los ojos muy abiertos.
Seguramente se arrepentiría más tarde de lo que iba a hacer, pero cogió al dragon slayer por el cuello con ambos manos y lo atrajo hacia ella hasta juntar sus labios con los de él en un torpe beso. Natsu tardó unos instantes en corresponderá, pero él la cogió también por la cara y la atrajo hacia él, profundizando el beso.
Lucy nunca se había sentido así, sentía que aquello estaba mal, pero no podía parar, no con Natsu. Decidida bajó sus manos hasta el pecho del dragon slayer y las metió por debajo de su camiseta, palpando cada centímetro de piel mojada. Natsu interrumpió el beso y ambos aprovecharon para recuperar la respiración, se separó unos centímetros de la cara de Lucy y ella tubo miedo de haber echo algo mal, sin darse cuenta volvió a morderse el labio inferior.
- Te he dicho que si volvías a hacer eso no podría controlarme – dijo respirando entrecortadamente. Acto seguido la volvió a besar más apasionadamente, pero esta vez fue bajando hasta el cuello de la maga, dándole pequeños mordiscos. Lucy no pudo evitar gemir levemente y hundir los dedos en la espalda del mago.
- Me encarta oírte gemir de placer – dijo Natsu junto al oído de Lucy. La maga no pudo evitar sonrojarse ante aquel comentario, nunca había sentido aquellas sensaciones, su cuerpo pedía más, su corazón latía desbocado y su bajo-vientre ardía más y más con cada beso de Natsu.
Natsu siguió su camino de besos hasta la clavícula, entonces posó sus manos con cuidado sobre los pechos de Lucy y empezó a acariciar las partes dónde el encaje rozaba su piel, el cuerpo de Lucy se arqueó ante el contacto de sus manos. Natsu se separó para mirarla de nuevo, instintivamente Lucy miró hacia otro lado avergonzada, pero Natsu le cogió la barbilla con una mano e hizo que lo mirara a los ojos y volvió a besarla apasionadamente. Posó sus manos sobre los pechos de ella y empezó a masajearlos, y al mismo tiempo volvió descender por su cuello, regodeándose hasta llegar a su pecho, donde se detuvo unos instantes antes de morder uno de los duros pezones de Lucy a través del encaje.
Lucy sentía que iba a explotar, cada vez gemía más fuerte y eso hacia que el dragon slayer gruñera y ronroneara de placer. La piel y las manos de Natsu eran cálidas y suaves, provocando en el cuerpo de Lucy unas reacciones desconocidas y placenteras, haciendo que su cuerpo se arqueara contra el cuerpo del pelirosa, demandando más contacto. Natsu jugaba con sus pezones mientras con la otra mano fue descendiendo por su estómago hasta rozar el encaje de las braguitas.
Ambos se detuvieron y miraron hacia arriba cuando notaron que el agua dejó de caer sobre ellos.
- Ejem ejem – Happy se aclaró la garganta mientras terminaba de cerrar el agua – creo que al menos deberías de cerrar la puerta y dejar de malgastar el agua – dicho eso salió volando del cuarto de baño.
Ambos magos se sonrojaron ante las palabras del felino, habían olvidado por completo su presencia. Lucy vio que Natsu estaba completamente empapado, con la camiseta subida y con los labios hinchados, seguramente ella tendría un aspecto similar.
Natsu se levantó y la ayudó a levantarse del suelo, ambos tenían aún la respiración agitada.
- Yo… lo siento Natsu… esto no debió haber pasado - dijo recordando la foto – al fin y al cabo estás casado – dijo apartando la mirada. Natsu rió ante sus palabras.
- Vamos Lucee, no hay nada por lo que disculparse, yo también tengo parte de culpa – dijo mientras se quitaba la camiseta – no hemos hecho nada que no hayamos querido hacer, además no creo que a mi mujer le importe, al fin y al cabo… - pero Lucy lo interrumpió abrazándolo con fuerza – Lucee… - susurró al notar que la maga estaba llorando de nuevo – siento no haberte dicho nada…te prometo que todo se arreglará – dijo mientras le acariciaba el pelo – pronto podrás volver a casa y todo volverá a ser como siempre.
Lucy cerró los ojos con fuerza mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas, ¿era muy egoísta por su parte querer quedarse en ese tiempo? En aquel momento Lucy deseó que aquella fuera su realidad, junto a Natsu.
Bueno bueno bueno, ¿qué os ha parecido?
He sido un poco mala en este capítulo, pobre Lucy, la verdad es que entiendo como se siente...
Por cierto, me encantaría ver a Leo vestido de marinero XDD
Espero vuestros comentarios, es mi primera vez haciendo una escena de ese tipo :P
¡Hasta la próxima!
