Hola a todos! :DDDDD aunque no tenga review...por que se que me están castigando t.t lo se lose...Estoy muy contenta porque ya traje los otros capis :DDDD asi que...creo que mi cerebro se ha secado =.=...
ustedes solo lean y dejenme review, yo ire a ver que puedo hacer para revivir a mi cerebro :DDD x.x y deseenme suerte por que voy a dar mi examen de admision para la universidasd :DDD
Y sin quitarles más lineas y recalcando que los personajes de este fic son de Masashi Kishimoto-sama y que solo sueño con ellos y relleno mi cuarto lleno de sus poster x.x solo les digo...QUE CUMPLO LAS PROMESAS :DDDDD
Visitas {II PARTE}El árbol de cerezo del jardín de los Haruno se agitó de pronto por la brisa nocturna. Sus hojas caían danzando entre los dos jóvenes que estaban callados. El chico de cabello desflecado de color azabache miraba serio a una Haruno algo sorprendida. Su forma de vestir tan despreocupada pero tan genial la hacía sentir como un helado bajo el sol. Traía puesto una camisa roja a cuadros abierta que cubría el bivirí negro que le ceñía al cuerpo de una manera que… ¡Por Dios! Y ni qué decir del short de jean oscuro que le cubría hasta las rodillas, todo eso con unas VANS negras que un poco más y no sabía que existía tal talla. Su voz la sacó del trance.
—"Creo que vine en mal momento…será mejor que me"—Pero de pronto una voz muy masculina, tanto como la de Sasuke la sacó de su ensueño sobre si tal vez él estaba celoso.
—"Claro que no vienes en mal momento. ¿No, preciosa?"—dijo un pelirrojo de ojos marrones casi rojos. Si, casi rojos. Tal vez se puso esos lentes de contacto de colores raros ¿Qué pasa con la moda hoy en día?
El Uchiha miró con cólera a aquel poseedor de tan raro color de ojos. Este chico raro tenía puesto un polo de cuello "v" de color negro con mangas cortas rojas y un short de color gris del cual colgaba de los soportes de correa de tela una cadena de plata con un muñequito de madera muy pequeño, además de un par de sandalias rojas.
—"¿Qué haces aquí?"— dijo con desagrado mientras que sus afilados ojos lo miraban con demasiado odio. La peli-rosa se sentía nerviosa, hasta podía ver que se aproximaba una pelea. Pero había algo que la intrigaba… ¿Desde cuándo Sasuke lo conoce? Si Sasori se había mudado recientemente y estaba yendo de casa en casa para conocer a los vecinos. Tenía 20 y estudiaba escultura y tallado artístico, su especialidad era el trabajar sobre madera y le agradaba los títeres antiguos. Todo eso ella lo supo gracias a la media hora que estuvieron charlando en la sala de la Haruno, antes de que llegara Sasuke.
—"Creo que no necesito decirte el porqué. De todos modos creo que ya te diste cuenta. Y la verdad…No me importa saber si lo captaste"—El Uchiha se hundía cada vez más en la cólera. ¿Cómo es que fue tan ingenuo? Debería de haberlo pensado mejor antes de poner en peligro a su amiga de infancia. Para él, ella era de verdad como una flor, demasiado delicada, tanto como para que un simple roce la rompiera. Cuando el perdió a sus padres, el solo ver a su amiga llorar por lo sucedido lo dejó más mal de lo que ya estaba. Tal vez no demostraba su preocupación pero no podía negar que ella siempre había sido su amiga y desde el primer momento que la conoció no le gustó para nada que llorara. Ahora que la veía sabía que estaba logrando otra vez eso. Los ojos jade de la joven peli-rosa estaban cristalizados y amenazaba una lágrima por salirse a recorrer esa rosácea mejilla suya. Tenía que desaparecer a este chico, antes de que algo malo le pasase a ella. Antes de que algo malo le pase a alguien, además tenía que cumplir lo que le prometió a sus padres cuando los vio morir. —"Y algo más"—el pelirrojo se acercó al de cabello azabache hasta llegar a estar muy cerca de su oído.
La Haruno no pudo escuchar que era lo que le decía el de ojos raros al dueño de su corazón no correspondido. Este le miró como si quisiera matarlo en ese mismo instante. Siguió caminando ese sujeto pero antes de seguir con su camino volteó para decirle adiós a la joven que tenía cara de asustada para luego continuar andando. Los dos ex-amigos de infancia se miraron quedándose en silencio.
—"Sakura"—le dijo Sasuke tratando de parecer tranquilo, cosa que ella se pudo dar cuenta—"¿Desde cuándo lo conoces?"—Dijo reteniendo su voz colérica y tratar se sonar serio y sereno, cosa que ella no se tragó, poniéndola tensa.
—"Pues, hace media hora…Yo… ¿Hice algo mal? Sasuke-kun"—Dijo mirando hacia el suelo. El ojinegro cerró sus ojos sin poder lograr nada más que querer gritarle... ¿¡COMO SE LE OCURRÍA PREGUNTAR ESO!? No aguantó y se le escapó un colérico…
—"Si"—La peli-rosa trató de contener su llanto al escuchar eso. El peli azabache se arrepintió de haberle dicho eso sin sutilezas al verla de ese modo tratando de remediarlo... —"Mira, ese chico no es alguien con quien deberías hacerte amiga. Lo conozco y no quiero darte detalles. Lo único que desearía que hagas es que te alejaras de ese tipo. ¿Entendiste?"—Trato de sonar preocupado pero lo único que logro fue sonar arrogante, controlador y enfadado. La chica asintió antes de secarse los ojos para evitar llorar—"Me voy. Mañana nos vemos. Saluda a tu madre y a tu padre de mi parte."—dijo con enfado y fastidio *según ella* y se fue dejándola; con las lágrimas a punto de salirse de control, en su puerta. Ella le dio un último vistazo a la espalda del muchacho antes de que doblara la esquina y luego de contenerse comenzó a llorar. Un fino dolor en su pecho ocasionó que sus manos se dirigieran dónde estaba latiendo forzoso su corazón, siempre le había dolido mucho el que él la tratara de esa manera, y es que siempre que ella hacia algo malo o que no era del gusto del Uchiha, el siempre terminaba regañándola o mirándole fríamente. Se acordó entonces del día en que lo conoció.
Ella estaba correteando a una mariposa para atraparla y saber si de verdad tenía seis patas. Entonces, tropezó con un niño. Un niño de tal vez su misma edad.
—"¡Oye! ¡Ten cuidado y mira por dónde vas! ¿Acaso no sabes caminar?"—sus palabras le hirieron, o eso recordó. La cuestión era que había comenzado a llorar, le dolía las rodillas y se había raspado su mano derecha y su codo izquierdo ¿O era mano izquierda y codo derecho? La verdad, no se acordaba mucho puesto que ella tenía cuatro años y medio y solo se acordaba de sucesos que le cambiaron la vida. Conocer a Sasuke fue uno de esos. —"Ya, deja de ser llorica"—decía él mientras que se paraba del suelo con algunos raspones en las manos y en las rodillas.
—"Malo"—fue su primera impresión, pero es que ella quería jugar y como no había casi ningún niño o niña en el parque, entonces, no le quedaba de otra que jugar con la mariposa. Además, ese día Ino había ido a las montañas a visitar a su abuela así que ese día no tendría compañera de juegos.
—"Tú te cruzaste en mi camino. Así que deja de llorar"—Ella seguía llorando, haciendo que él gruñera molesto. Era invierno, así que tanto él como ella vestían chompitas tejidas y pantalones gruesos.
Luego, un niño rubio llegó y se peleó con el pelinegro, no se acordaba ella por qué pero le pareció gracioso el que ellos quedaran llenos de barro. Ellos dos se miraron y también rieron. Nunca se iba a olvidar de la primera vez que lo vio reír.
—"Soy Naruto Uzumaki y voy a ser el presidente de Japón"—ella se sintió alegre. Naruto alzó su pulgar, sonriente puesto que si o si cumpliría ese sueño. Se le notaba en los ojos.
—"Sasuke Uchiha, y seré un empresario millonario y exitoso"—lo vio inflar el pecho orgulloso de su sueño. Se sintió rara, alegre pero emocionada por saber de ese sueño.
—"Algo me dice que venderás *takiyaki* por las calles de Tokio"—dijo Naruto burlándose. Sasuke le sacó la lengua.
Y ella dijo su sueño. De pronto se acordó de cuando Naruto se fue a su casa al haber sido encontrado por su mamá completamente sucio y, ella y Sasuke se habían quedado solos en el parque.
—"Sakura…"—lo vio sonrojarse y mirar al suelo. —"Disculpa por lo de antes…no debí de tratarte así…es que yo también me raspé las manos y las rodillas…y no me gusta llorara...y cuando te vi llorara…me enojé…lo siento"—y mirándola avergonzado le mostró sus manos. Ella se acordó que preocupada lo llevó a su casa, corriendo para que lo curará su padre, quien era su modelo a seguir ya que ella también quería ser médico como él…
Una mano muy femenina, suave por las cremas y de uñas muy bien pintadas y con diseño, se posó sobre su hombro. La chica volteó y se secó las lágrimas dejando de recordar.
—"No llores Sakura. Sasuke estará enojado pero se preocupa por ti. Después de todo, él sigue siendo tu amigo de infancia. Y seguirá siéndolo porque se preocupa por ti. Así que deja de lloriquear."—Dijo su madre, quien tenía puesta una mascarilla y su cabello estaba oculto tras una toalla rosa.
—"Pero mamá, Sasuke está enojado porque… ¡TU DEJASTE PASAR A UN COMPLETO EXTRAÑO A LA CASA! ¡SI NO LO HUBIERAS DEJADO PASAR NADA DE ESTO HUBIERA SUCEDIDO!"—Gritó desesperada la peli-rosa mientras que le miraba con puchero y enojó a su madre, quien después de procesar esas palabras le salió una parca por detrás.
—"¡TODAVÍA TE HAGO EL FAVOR DE RECIBIR CHICOS GUAPOS! ¿Y ASÍ ES COMO ME PAGAS? CRÍA CUERVOS Y TE SACARAN LOS OJOS ¡Y NADA DE ESTARME GRITANDO QUE TE CALLO DE BUENAS A PRIMERAS! ¡AHORA, LIMPIA ESA COCINA QUE ESTA HECHA UN COMPLETO CHIQUERO, MALCRIADA!"— Y la dos pasaron a regañadientes.
Un rubio servía jugo de naranja en tres vasos con hielo dentro. Su cocina estaba casi nueva a comparación de cómo la estaba dejando siempre, luego de tratarse de preparar ramen casero. Ahora optaría por ramen instantáneo o el ramen de Hinata. Jejeje.
Una chica alta y de cabello rubio cenizo atado en cuatro coletas le ayudó a llevar los vasos. El ojiazul le pasó uno de los vasos a un pelirrojo sin cejas para luego sorber del suyo mientras que se sentaba en uno de sus muebles y comenzaba él la plática.
—"¿Y qué es lo que los trae por acá?"—dijo el Uzumaki mientras que colocaba uno de sus brazos hacia el espaldar del sofá descansándolo.
—"Quería actualizarme personalmente. Jefe"—dijo el chico de ojos turquesa delineados antes de tomarle un sorbo a su vaso.
—"Yo solo lo acompaño porque quiero distraerme"—excusó la pelirrubia sonriendo de lado mientras que jugaba con el vaso moviéndolo en círculos y cruzando las piernas, descubiertas; por cierto, ya que traía una minifalda ceñida de jean oscuro y un polo suelto rojo con blanco, morado y verde por todas partes, que le quedaba a la altura de su cintura y se le caía por uno de sus hombros.
—"Bueno, al parecer estamos por encontrar una de las guaridas de esas ratas y por otro lado las reuniones se aplazan hasta los fines de semana. Bee me ha dicho eso para que no interfiera con mi colegio."—Dijo Naruto mientras que miraba el contenido de su vaso.
—"Ahora vas a estudiar eh…"—comentó Temari haciéndose la seria. —"Cierto. ¿Por qué te llaman *Jefe*? Si todos sabemos que el jefe es-"—
—"Cállate Temari"—dijo Gaara notablemente molesto.
—"Está bien, Gaara. Lo siento"— y se quedó callada.
El Kyubi se había quedado mirando la escena y luego se suspirar cansado se tomó todo el contenido del vaso.
—"Gaara. Tengo un trabajo para ti…."— Mencionó el zorro completamente serio
—"Soy todo oídos…"—
En un oscuro lugar un hombre con túnica negra estaba sentado en una clase de silla la cual no mostraba detalles gracias a la negrura del sitio. Alzó su mano izquierda en señal de *permitir su ingreso* y alguien pasó a su aposento.
—"Dime… ¿Qué tipo de noticias me traes?"—su voz lúgubre resonó por las paredes.
—"Buenas y malas. Mi señor."—una voz joven y varonil se oyó sumisa pero fuerte. El señor que estaba sentado sonrió de lado.
—"Dime las dos…"—mencionó un tanto alegre pero con un sadismo distinguible.
—"La buena es que ya entramos en la segunda fase y la más larga del plan con éxito. La mala es que hay un comienzo de movimiento de Él en los territorios de Ellos. Puede estar tramando algo."— El que se ocultaba; sentado en su silla de forro de terciopelo rojo, tras la oscuridad gruñó.
—"Vigílenlo y siempre que descubran algo vengan en seguida a contármelo. Necesito pensar en que puedo jugar con él, así que necesito saber tanto sus puntos débiles como todos sus movimientos. ENTENDIDO."—dijo completamente serio.
—"Si. Señor"—y desapareció entre la oscuridad
Un chico de tez blanca bosquejaba en un cuadernillo de hojas tan blancas como él sentado en el marco de su ventana mientras que veía la luna. De pronto su celular sonó y adentrándose nuevamente a su cuarto, contestó.
—"Sí"—dijo mientras que dejaba su cuadernillo y su lápiz en su mesa de dibujo.
—"Como vas con la investigación"—Se oyó una voz lúgubre tras el teléfono. Él joven se acomodó su polo negro y subido su pantalón gris de pijama.
—"Aún no se ha presentado, pero lo que veo es que está consiguiendo a más. Son tres en mi aula y según los informes de mi hermano también hay uno en su universidad. Espero nos tenga paciencia."—Dijo sin expresión alguna en el rostro.
—"Sabes que no tengo mucha paciencia, solo espero que no falles. Esperaré pero no mucho"—dijo autoritario el de la voz desconocida.
—"No se preocupe. No lo defraudaré"—dijo mientras que miraba la luna por su ventana.
—"Eso espero…Sai"—y colgó.
Las cortinas se agitaron por la brisa inesperada que se coló brusca por la ventana, revolviendo las hojas del cuadernillo de dibujo del pelinegro. Él sujetó la bitácora y vio su bosquejo.
La chica que siempre le había gustado…Si tal vez tuviera tiempo de expresar sus sentimientos…Pero no. Ahora no podía.
Tenía que atraparlo.
y HASTA AQUI ESTE CAP... solo ponganle next que tengo el otro tambien xD
