COMENTARIO: ayyy! que les digo? no puedo dejar de pensar en esto, tenía que escribir el otro.


Capítulo 7. Malas decisiones. Lucy.

— ¿Lucy? ¡Ya despierta! — los sonidos continuaron apareciendo.— ¡Vamos muévete! — Natsu y Happy levantaron la sobrecama y me encogí mientras me escondía bajo una almohada. Ya había pasado una semana.

— ¡Vete! — grité con frustración.

— Es inútil, Juvia y yo ya intentamos todo.— Levy movió mi cuerpo sacudiéndome—. ¡Hoy es tu fiesta de compromiso maldita sea!

— Que se le va a hacer, si no quiere levantarse deberíamos dejarla ahí.— Imaginé a todos fulminando a Juvia con la mirada y ella encogiéndose de hombros.

— Demonios Lucy necesito ir al juicio de Gajeel y no puedo ir sin ti, ¡levanta! — Brinqué de la cama mientras me alisaba el cabello y corrí hacia el baño.

— Por ahí hubieran comenzado, ¡creí que el juicio sería hasta la tarde! — entré al baño y todos me siguieron, escuché a Levy diciéndole a Natsu que él no podía pasar y luego una queja. Idiota.

Me bañé y arreglé en tiempo record, Juvia me colocó un vestido rosa mientras Levy me peinaba "elegantemente" para el juicio. Cuando salí ya traía la mitad del peinado deshecho, Natsu me esperaba afuera y ambos corrimos hasta llegar al salón principal.

Entramos por un lado y tomamos asiento detrás del barandal que se extendía hasta el trono. Mis padres miraban impenetrables hacia el frente, Gajeel se encontraba esposado y custodiado por varios guardias. Se escuchó el sonido de un mazo y un hombre sentado frente a una pequeña mesa habló.

— Gajeel Redfox acusado por allanamiento al palacio real e intento de homicidio.

— ¿Intento de homicidio? — le susurré a Natsu confundida, pero el solo negó con la cabeza.

— Lo que el acusado se justifica diciendo que estaba buscando algo...— me distraje del juicio cuando vi que Gray se sentaba a mi lado e intentaba tomar mi mano, la moví instantáneamente y el rio por lo bajo, desvió su mirada y le hizo señas a Natsu que solo miró de reojo y se concentró de nuevo en el juicio.

— ¿Que haces? — Gray ladeó la cabeza encantadoramente.

— Solo vengo al lado de mi prometida.— Gruñí y su sonrisa se desvaneció al ver como Juvia me tomaba de los hombros.

— ¿Se encuentra bien princesa? ¿Necesita algo? — negué y agradecí su intromisión, Gray la miró algo molesto y miró al frente, Levy también había llegado con ella y no le quitaba los ojos de encima a Gajeel.

— ¿Tienes algo que decir en tu defensa? — decía el hombre del mazo.

— ¿Soy inocente? — el sarcasmo de Gajeel sacó algunas sonrisas y entonces se enderezó—. Estoy buscando algo, pero es algo que solo el rey conoce.

— Dime que es.— mi padre espero y el posó su mirada color rojo en Levy, todos la volteamos a ver. Por un segundo Levy tembló en su asiento pero después él se movió y buscó algo por la habitación. Todos expectantes esperamos durante un minuto, luego suspiró.

— Quiero destruir la máquina que está en la torre más alejada de aquí, afecta a los magos.— todos nos sorprendimos—. Lo que quiero decir es que nos limita y está afectando a toda la ciudad.

— Esa máquina está ahí por una razón.— entre el rey y Gajeel había una extraña conexión, parecía que hablaban entre ellos y entonces mi padre asintió—. Pero la retiraré, ya que es tiempo de hacerlo.

Y diciendo eso, me miró, como si de alguna manera yo estugiera relacionada con aquella máquina.

— Te declaro culpable.— todos miraron al rey con sorpresa—. Culpable de provocar caos. Trabajarás para mí por una semana y serás libre.

Los murmullos comenzaron por todo el salón y sonreí, mi padre siempre tan extraño. Natsu y Gray dejaron escapar un suspiro y se voltearon a ver.

— No me copies, cerebro de flama.— la vena en la frente de Natsu saltó y rodeé los ojos. Antes de que respondiera o soltara el primer golpe, lo jalé de la manga de su elegante uniforme de guardia.

— Vamos Natsu.— me levanté y me siguió pero no quitó la mirada de Gray hasta estar fuera.

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— ¿Por qué ustedes siempre pelean? ¿Además como es que se conocen?

— Gray está en Fairy Tail.— abrí la boca.

— No es posible.— luego recordé cuando vi tu torso desnudo y el tatuaje, me llevé la palma a la frente—. Oh bien, quiero entrar a un gremio yo también… de hecho en Fairy Tail.

Me acerqué a su cara emocionada, con los puños cerca de mi pecho y seguro que mis ojos brillaban más que una jodida lámpara.

— Debes de saber utilizar magia.— miré de nuevo su tatuaje rojo y sonreí.

— Encontraré una forma.— llegué a la biblioteca. Planeaba comenzar con mi búsqueda de magia en ese preciso instante.

Natsu estaba con Happy afuera. Comencé a soñar despierta sobre la escalera, uno sobre que tal vez Natsu llegara a ayudarme con los libros y por alguna razón me dijera cosas lindas o tal vez uno en que me cayera de la escalera y el me rescatara; miré hacia abajo considerando aventarme pero no estaba tan loca. Comencé a descender y entonces.

— ¿Lucy? — pisé mal un escalón y vi mi sueño pasar frente a mis ojos, pero no era Natsu, era mi madre que prácticamente se tiró al suelo para ayudarme.

— ¡MADRE! ¿Estás bien? — ella asintió y Natsu se asomó por la puerta.

— ¿¡Está todo bien!?

— ¡Sí! — nos incorporamos juntas y sonreímos.

— ¿Que es lo que haces? — miré a mi alrededor y comencé a explicarle que estaba buscando alguna magia que pudiera usar, mi madre solo rio y me terminó llevando hasta la parte de atrás de la biblioteca. Abrió una vitrina que tenía una caja elegante que con seguro.

— Es curioso que justo ahora que Gajeel está destruyendo la máquina te intereses en esto.— iba a replicar que toda mi vida estuve interesada en la magia pero ella levantó su mano para callarme y me entregó una llave roja—. Abre esta caja.

Asentí, no sabía que podría haber adentro, esperaba algo impactante. Pero no era lo que esperaba para ser exactos.

"Genial. Me da una llave para abrir una caja llena de llaves."

— ¿Llaves? ¿Me diste una llave para sacar más llaves? — mi mamá me miró como si fuera la persona más estúpida del mundo.

— Son llaves del zodiaco y hay 12, lo que quiere decir que están completas. ¡Eso significa que es un tesoro Lucy! — miré las llaves dubitativa—. ¡Eres una maga celestial

— ¿¡Lucy!? ¿¡Señorita Lucy!? — varias maids entraron corriendo y se inclinaron ante nosotras—. ¡Tiene que preparase para su fiesta de compromiso! ¡Usted también, mi señora!

No tuve tiempo de procesar que soy una maga.

— ¿Lucy, estás bien con esto? — mi madre me miró preocupada y yo sonreí.

— Sí.

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Nos arrastraron fuera de la biblioteca y presioné las la caja de llaves a mi pecho.

Comenzaron la tortura, me depilaron, eligieron mis ropas, zapatos, prácticamente me hubieran bañado si yo no las hubiera sacado, me peinaron y colocaron mascarillas; ayudaron con mis uñas y otras cosas más.

No había señales de Levy ni de Juvia y me preocupé. Cuando por fin me dejaron libre ya me encontraba mareada. Llevaba un vestido morado con blanco, guantes y un peinado con el cabello suelto con ondas, gruñí mientras salía de la habitación y me dirigía al gran salón.

Ni Levy ni Natsu aparecieron por ahí y entré completamente sola. La estancia estaba llena y mi padre estaba en el balcón que estaba sobre las puertas del salón del trono, cuando me vio sonrió.

— ¿Dónde estabas? —apareció Gray de nuevo.

— Um, se me hizo algo tarde.— frunció el ceño y en ese momento todos callaron.

— Buenas Noches a todos queridos invitados.— comenzó a hablar y respiré, habló y habló hasta que finalmente dijo—. Y es por eso que quiero comunicarles el matrimonio entre mi hija, Lucy Heartfilia y Gray Fullbuster.

Todas las personas nos rodearon y aplaudieron sonrientes, sonreímos obligadamente y torpemente avanzamos al centro de la sala. Una melodía comenzó a sonar y comenzó el baile.

Odio los bailes y las zapatillas, después de bailar con Gray por fin vi entrar a Levy, venía atareada y respiraba entrecortadamente. Me disculpe y fui a verla.

— ¡Oye! ¿Estás bien? — se llevó la mano al pecho.

— Um, sí o no, metí la pata Lucy.— miró alrededor y fruncí el ceño—. Tiré pintura sobre Gajeel.

— ¿¡QUE!? — intenté gritarlo lo más bajo de tono posible.

— Es que estaba … bueno, pintando y llegó él y no sé qué pasó y le tiré la pintura.— se veía nerviosa y miraba a todos lados—. Oh mi dios ahí viene.

Gajeel entró de lo más sereno a la sala y nadie se percató se su presencia, no estaba manchado de pintura ni nada por el estilo. Así como entró se fue a parar a la mesa de la comida, recorría el lugar con la mirada de nuevo y así como llegó...se fue. Detrás de mí Levy dejó escapar un suspiro.

— Iré a esconderme.— salió corriendo por una puerta cercana y entonces Gray apareció detrás de mí.

— Oye, mi padre quiere que bailemos de nuevo.— fruncí el ceño y caminamos de nuevo a la pista.

— Si te molesta...— comencé notando su ceño fruncido—. ¿Por qué lo haces?

— No me molesta bailar contigo Lucy, me molesta tener que seguir órdenes.

— ¿Todo para ser el rey, cierto? —dejó salir una sonrisa sarcástica.

— Yo no quiero ser rey realmente.—abrí más los ojos—. Pero tengo un padre ambicioso y tengo que hacer lo mismo que tú estás haciendo. Acatar responsabilidades.

— Siempre puedes negarte.— Gray contestó algo pero yo ya no escuchaba, Natsu acababa de entrar a la sala. Venía vestido con el traje de gala de la guardia, sentí mi pie doblarse y Gray me ayudó a estabilizarme—. Disculpa.

— ¿Estás bien? — volteó para ver que era lo que me había distraído y grité para que me mirara de nuevo—. ¿Que? ¿Que pasa?

— Mi pie duele.— Gray olvidó de voltearse y me ayudó a llegar hasta una mesa(las cuales estaban ordenadas majestuosamente). Gray buscó mi pie debajo de la falda. Había veces que se comportaba como todo un caballero—. Um, está bien, si descanso dejará de dolerme.

Gray titubeó y se sentó a mi lado, Juvia acababa de entrar a la sala e iba hermosa. Tal vez ella creía que no era obvio que le gustaba Gray y que por eso me había estado tratando como su rival. Me volteé hacia Gray.

— ¿Quieres hacerme un favor? — junté mis manos como rogando y él levantó una ceja—. ¿Ves a esa chica?

— Wow, es hermosa.— levanté las cejas—. Oh, disculpa.

— ¿No sabes quién es? — me reí y el negó, me aclaré la garganta—. Bueno, ella es…una prima y no conoce a nadie, ¿puedes sacarla a bailar?

— Eres mi prometida.

— ¿Y qué? Yo también voy a bailar con otras personas.— el titubeó y luego se fue con Juvia. Sonreí mientras los veía bailar y entonces busqué a Natsu.

Seguía en la puerta buscando algo y hablando con Happy, me sonrojé al creer que era yo pero entonces localizó la mesa de la comida y se le iluminó al rostro; ush, acuné mi rostro con las palmas de mis manos y me incliné hacia adelante.

No tardaron en llegar los chicos a invitarme a bailar, como princesa no podía negarme. Mis pies me estaban matando y Natsu no se acercaba para nada, mi humor iba de mal en peor hasta que una de mis parejas me dejó descansar cerca de la mesa de la comida y los vi hablando felizmente.

— Ya deberías de dejar de comer.— decía Happy engullendo parte del pescado, Natsu rió.

— ¡También te lo digo a ti Happy! — el gato rio y lo miró seriamente.

— ¿Cuando le dirás a Lucy? — Natsu dejó de comer.

— ¿Decirme qué? — Los dos dieron un brinco y casi tiran una estructura de cristal.

— ¡LUCY! ¡nada! ¡Ay! ¿happy que cosas dices!? — lo palmeó fuertemente y happy se quejó, sus ojos se clavaron en los míos y sonrió—. ¿Por qué no bailamos?

Mi corazón palpitó rápido pero me intenté hacer de rogar.

— ¿Me dices a mí? — Natsu puso cara de pocos amigos.

— No, obviamente no a ti, le estoy diciendo a la lámpara.— sentí una vena brincar en mi frente pero aun así le di la mano, creí que bailaría torpemente pero ¡diablos! Bailaba mejor que todos los que estaban ahí. La falda de mi vestido se agitaba con cada vuelta que dábamos y me reí.

— ¿Donde aprendiste a bailar así? — estaba mirando a alguien detrás de mí e intenté voltear pero dimos otra vuelta un poco más brusca de lo normal.

— Umm — Happy estaba colgado de mi vestido y se quejó—. Lo siento, Happy.

— ¿Eres algo misterioso, sabes? — él sonrió y sentí que me sonrojaba. De la nada fui consiente de lo cerca que estábamos, sentí su mano en mi cintura y noté que era mucho más alto que yo, tal vez como Gray. Su masculino olor inundaba mis fosas nasales.

Dejé descansar mi cabeza en su pecho por unos segundos, él se tensó.

Mis pensamientos tontos se vieron interrumpidos por Gajeel.

— Salamander.— ambos volteamos—. El carruaje saldrá mañana en la mañana, vine a avisarte o lo iba a olvidar.

¿Carruaje? ¿Se iba a ir?

Se despidió con la mano y se fue. Me separé y sentí ganas de golpearlo.

— ¿Luce?

— ¡Nada de Luce! — exploté y las personas de al lado se nos quedaron viendo—. ¡Te ibas a ir sin decirme Natsu!

Me volteé y salí de la habitación taconeando fuertemente.


COMENTARIO: está laaaaargo /._./, me emocioné. los volveré a dejar en suspenso pero valdrá la pena

Yaaaa-neeee~