¡Por fin están juntos! Nunca pensé que me llevaría tanto juntarlos :S. Bien acá les dejo el capítulo 7, espero que lo disfruten. Gracias por leer!
Ninguno de los dos se había percatado de la lluvia que empezaba a caer. Terminaron de bailar el vals.
-Creo que deberíamos regresar-declaró Matt sin poder quitar sus ojos de Sora.
-Creo que eso va a ser un poco difícil-dijo la pelirroja señalándole la lluvia.
-Diablos-maldijo el rubio- ¿te molesta mojarte un poco?
-No-respondió Sora riendo-¿Pero estás seguro que tu cabello lo va a soportar?- bromeó, pues Matt siempre había tenido una obsesión con su cabello.
Matt rió. –Por supuesto que puede soportarlo- sin decir nada beso a Sora para luego tomar su mano y arrojarse a la lluvia. Ambos corrieron, no porque no quisieran mojarse, sino porque era más divertido correr con sus manos entrelazadas. Ninguno de los dos cambiaria ese momento por nada del mundo.
Finalmente llegaron al palacio, estaban empapados pero ambos estaban felices y sus sonrisas no se podían borrar de sus rostros.
-Bien señorita, creo que es hora de que vaya a dormir-bromeó Matt que había acompañado a Sora hasta su habitación. Sora se paro enfrente de él y poniéndose de puntillas le dio un rápido pero suave beso.
-Buenas noches gentil caballero-bromeó también antes de cerrar la puerta y disponerse a dormir, lo cual resulto imposible, pues Kari y Mimi se encontraban en su habitación y casi la derrumban en su apuro por sacarle información.
-Más te vale que cuentes absolutamente TODO, Sora Takenouchi-decía Mimi mientras jalaba a su amiga a la cama.
-Ay pero si no paso nada-respondió la pelirroja con una sonrisa pícara.
-¡Mentira!-grito Kari-se despidieron con un beso, yo los vi- Sora empezó a reír.
-Bueno si lo vieron para que quieren saber lo que pasó.
-Porque queremos detalles-presiono Mimi que se estaba volviendo loca de la curiosidad.
Finalmente Sora empezó a contar todas las cosas que habían sucedido desde que ella y Matt se habían ido del salón de baile.
-Aaaaah- suspiró Kari- sabía que ustedes se gustaban pero que ambos eran demasiado testarudos para admitirlo.
-Si bueno, pero ya por fin es más que claro lo que el uno siente por el otro-dijo Mimi emocionada.
Sora estaba acostada en su cama reviviendo cada uno de los momentos que había tenido esa noche con Matt, cerró los ojos y sin saberlo se quedó dormida.
-Bueno creo que se durmió-dijo Kari.
-Si y por la sonrisa en su rostro creo que esta soñando con Matt-se burlo Mimi.
Matt estaba cerrando la puerta de su habitación, cuando Tai lo detuvo.
-Bien, cuéntame lo que paso- le pidió Tai.
-¿Con quien?-pregunto Matt haciéndose le desentendido
-No te hagas el tonto…con Sora.
-Pues bien, pasaron muchas cosas-respondió el rubio sonriendo-pero siendo sincero no espere que pasara nada de esto, y lo que me asusta es el hecho de que me gusto lo que paso.
-Siempre supe que te gustaba-le dijo Tai también riendo.
-Si, bien solo necesitábamos madurar un poco y dejar nuestro orgullo a un lado para poder admitir lo que sentimos el uno por el otro.
-¿Qué ya la dijiste lo que sientes por ella?
Matt se quedo callado. Se habían besado, pero aún no le había dicho que la quería, que en serio la quería.
-No, aún no le he dicho de que la quiero, pero lo voy a hacer.
-Bien, creo que debo irme a dormir. Buenas noches Matt.
-Buenas noches Tai.
Tengo que decirle que la quiero fue lo último que pensó Matt antes de quedarse profundamente dormido.
La mañana siguiente Matt se levantó a las 8 de la mañana como de costumbre con los recuerdos de la noche anterior aún frescos en su memoria. Bajo a la cocina para buscar su desayuno pero encontró que alguien más estaba ahí.
-Oh, buenos días-dijo algo sorprendido pues no esperaba encontrar a Sora despierta a esas horas de la mañana.
-Buenos días-respondió tímidamente-no pareces feliz de verme.
-No, no es que no este feliz, es solo que me sorprende que estés despierta a estas horas de la mañana. ¿No pudiste dormir?
-No, recuerda que mi dormitorio se encuentra al lado del de Tai y sus ronquidos pueden despertar a cualquier persona en un radio de 1 km.
-Jajaja-rió Matt-había olvidado ese detalle.
-En fin. ¿Tostadas?- Matt asintió y Sora le acerco las tostadas. Ambos comieron en un cómodo silencio.
-Ehm, ¿Sora?-inicio tentativamente Matt-quería decirte algo.
Pero justo cuando Matt se disponía a decir algo uno de los sirvientes interrumpió a los jóvenes.
-¿Príncipe Matt le gustaría acompañar su desayuno con algún jugo?
Diablos.
-No gracias-respondió Matt-ya he terminado.
-Creo que iré a tomar un baño-dijo Sora también levantándose.
-Te veré luego-dijo Matt quien se acerco y le dio un beso en la frente.
Esa mañana cuando ya todos habían terminado de asearse y comer se reunieron en el salón de juegos, en donde decidieron que sería bueno salir al bosque y dar una caminata.
-Ugh odio las caminatas-se quejó Mimi.
-Mimi, caminas el doble de lo que caminamos en el bosque, cuando te vas de compras- le dijo Kari.
-Si, pero es que cuando voy de compras tengo un incentivo.
Media hora más tarde se encontraban en el vestíbulo del palacio dispuestos a caminar con una Mimi un tanto reluctante. El bosque era hermoso, la luz se filtraba entre las hojas de los árboles, era verdaderamente mágico. Mimi se rezago un poco pues le costaba caminar y Tai, haciendo gala de su caballerosidad se quedó con ella. T. K y Kari caminaban muy juntos, por lo tanto Sora y Matt se apartaron un poco del resto.
-Matt ¿no ibas a decirme algo antes de que uno de los sirvientes te interrumpiera?- pregunto Sora
-Si-respondió Matt tomando de la mano a la pelirroja-pero me gustaría que estuviéramos solos. ¿Te parece si caminamos un poco más rápido? Estoy seguro que nadie se dará cuenta si desaparecemos.
Sora se dio la vuelta para ver a Mimi y Tai coqueteando como siempre. Kari y T. K ahora también se habían tomado de la mano.
-Tienes razón creo que nadie se va a dar cuenta si desaparecemos.
-Bien.
Ambos empezaron a caminar un poco más rápido hasta que perdieron de vista a las otras dos parejas.
Caminaron en silencio con sus manos entrelazadas hasta que dieron con un claro que jamás habían visto. Se sentaron sobre un tronco de un árbol caído.
-¿Y bien?-pregunto Sora.
-Pues, ayer en la noche pasaron muchas cosas de las cuales no me arrepiento, pero sí me arrepiento de no decirte lo que siento por ti- comenzó Matt, pero Sora lo interrumpió.
-Yo tampoco me arrepiento de nada de lo que paso ayer en la noche, y también quiero tener la oportunidad de decirte lo que siento, pero ya que iniciaste adelante.
-Bien. Te quiero, desde pequeño es probable que sintiera algo por ti, pero nuestra pequeña rivalidad-rió recordando esos momentos-me impedía verlo, necesitaba madurar para ver lo que significas para mí.
-También te quiero-respondió Sora-pero como bien has dicho, éramos demasiado inmaduros para verlo o aceptarlo.
Matt se inclinó hasta que juntaron sus labios.
-Ooooh, creo que fue la declaración más tierna que haya visto-dijo Tai imitando a una mujer.
Matt y Sora se sobresaltaron, ambos pensaban que estaban fuera de peligro y que nadie los había seguido.
-Con un demonio. ¡Tai!-gritó Matt.
-Lo sentimos hermanos, pero es que estábamos demasiado tentados por saber que pasaba entre tú y Sora que decidimos seguirlos-dijo T. K.
-Bien ya vieron lo que querían ver, ahora porque no se van los 4 y nos dejan a Sora y a mí en paz.
-Vaya Matt ¿Quieres recuperar todo el tiempo perdido?- bromeó Mimi.
-Si, quiero estar con Sora sin que ustedes nos interrumpan.
-Creo que sí necesitan estar solos, ¿vamos T. K?-dijo Kari.
-Claro-respondió este.
-¿Quién quiere estar solo con quien?-pregunto Sora riendo. Kari se sonrojo pero no respondió nada.
