Capitulo siete. El último que les dejo por hoy, espero que les hayan gustado los capitulos que dejé, ahora estan a la par con la otra pagina... asi que provablemente lo siga aquí..
Los quiero, besooos, bYe
•Sakuryo•
TUYA.. DE NUEVO
El Uchiha la miro molesto, quería aparentar desinterés pero aquella sensación era nueva para el... "invisible" así era como se sentía en aquellos momentos.
-entonces por lo menos siéntate aquí conmigo, no te voy a morder -aclaro con una sonrisa arrogante.
-eso espero -contesto ella sentándose en la esquina opuesta del sillón, lo más lejos posible de el.
-bueno, tal vez si podría morderte -dijo el con una sonrisa libidinosa acercándose a ella y acorralándola contra el respaldar del sofá. -pensándolo bien -lo medito.
Se acerco a su cuello y lo mordió con sensualidad, lamió con delicadeza la zona enrojecida por el apretar de sus dientes... Cuando se dispuso a seguir, ella lo pecho con fuerza, separándolo como si el contacto doliese.
Se paro del sillón y se alejo unos pasos de el, denotándose molesta. El la imito en pararse, pero al contrario de ella, quien se alejaba, Sasuke se arrimo hasta ella y la tomo fuertemente de los hombros sin decir nada... dedicándose a oír sus quejas, murmullos entre cortados que endulzaban sus oídos.
-¡suéltame!! -grito esta vez suficientemente fuerte para aturdirlo, no para alejarlo.
La tiro contra una pared, siendo brusco y sin preocuparse por los posibles daños causados. Allí la acorralo con fuerza, dejándole sentir su pasión, dejándole sentir su deseo... todo ello concentrado en la parte más baja de su cuerpo, la cual se apretaba contra la intimidad de Sakura dejándole notar lo mucho que había crecido el miembro.
-suéltame... Uchiha... ¡déjame!
El no hacia caso, sus gritos eran en vano, lo único que podrían lograr seria excitarlo un poco más.
Llevo su mano sin delicadeza ni pedir permiso a su intimidad, no solo la inmiscuyó bajo la pollera, sino también bajo la prenda intima, tocando directamente su cuerpo y haciéndola arquearse involuntariamente.
Sonrió, ella ya estaba mojada. Saco su mano, y con uno de sus dedos delineo el contorno del labio inferior de Sakura, solo en ese momento, en el cual le presto atención a su rostro, pudo notar que ella había empezado a llorar...
¿Qué estoy haciendo...? ¿Nuevamente causándole daño? Creí que no lo volvería a hacer, creí que necesitaría de ella una sola vez, que luego de la primera vez, me seria indiferente ella y lo que pudiese sentir hacia mí... entonces... ¿Por qué no puedo hacerla a un lado? ¿Por qué me duele tanto que me ignore?
La mente de Sasuke estaba envuelta en preguntas sin respuesta, sentimientos encontrados y por encontrar... ya no quiero hacerte daño -pensó-
Pero aun así, no pudo detenerse, se vio tentado a besar sus labios... a inmiscuir su lengua, aun sin el permiso de la chica, a tocar su cuerpo... sabiendo que otra vez, la haría llorar... pero sin poder detenerse.
No la merecía, alguien como el, no la merecía. Y por eso era que la deseaba tanto, porque sabia que jamás podría tener algo así, tan delicado y valioso como ella... nunca podría ser dueño de un amor tan puro como el que ella profesaba, porque en sus manos todo se destruía, lo puro se ensuciaba... no quería destruirla, no quería convertirla en un alma vacía como lo era el.
Pero tampoco podía dejarla, dejar de besarla, dejar de tocarla, intentar no desear su cuerpo le era imposible... intentar no querer adueñarse de su alma, egoístamente, también lo era.
El beso por fin se termino, sus lenguas se separaron y ella se sintió aliviada, quería mucho a Sasuke y no podía mentir, lo deseaba tanto como el a ella, pero no se dejaría usar esta vez, no de nuevo.
-¡déjame en paz!!! -una fuerte cachetada lo alejo de ella, vio como caía al suelo llorando, parecía estar muriendo por dentro, y así era. Por unos minutos la habitación fue solo llanto, el tardo algunos minutos en recuperar del todo la cordura y darse cuenta de que otra vez ella lloraba por su culpa.
-Sakura... -no supo que decirle.
-¡¿Por qué?!!! -la chica levanto su cara, empapada en llanto, y lo miro con dolor. -¡¿Por qué me haces esto a mi?!! ¡Nunca te hice nada malo!! ¿Entonces porque lo haces? ¡¿Tanto te molesta que te ame?!!!! -las palabras salieron sin permiso de su boca, en un grito profundo y desgarrador para el, que solo en ese momento pudo darse cuenta en realidad de todo el dolor que le causaba.
-aun me amas -repitió con culpa.
-déjame sola -pidió ella, aun de rodillas, abrazando su estomago y apoyando su frente en el piso.
El chico la miro por largo rato, sin saber si hacerle caso... pero algo lo saco de sus pensamientos.
-maldición, ya llegaron los feudales -aviso mientras que la chica se paraba con tristeza y recogía sus cosas para luego secarse las lagrimas torpemente.
Al velos entrar ella salio, sin ni siquiera dirigirles una mirada, por lo tanto al pelinegro le toco la poco agradable tarea de reportarles a los dueños de la casa todo lo poco que había pasado.
Lo único interesante había pasado entre ellos, porque durante su estadía no habían recibido ningún tipo de ataque y aquella misión había sido un completo desperdicio de tiempo.
Luego de dar su informe se retiro con sus cosas, estaba apresurado, podía sentir la presencia de Sakura alejarse más y más de el, a toda la velocidad que le era posible, si seguía así le perdería el rastro.
Al salir activo su sharingan para poder localizar por donde se había ido, al encontrar a lo lejos su chakra comenzó a seguirla a toda velocidad, quería encontrarla y aun no sabía que haría o diría cuando lo hiciese.
Pasaron unos segundos y fueron suficientes para que el notara que la chica se había vuelto más ágil. Apresuro su paso enojado, el era Uchiha Sasuke, nadie podía ganarle en nada... otra vez el sentimiento egoísta lo invadía, impidiéndole ver que ella necesitaba estar sola.
Agilizo sus movimientos y al poco rato estuvo a una corta distancia de ella, podía verla algunos árboles más adelante, saltando desesperada entre ellos, como si huyese de la mismísima muerte.
Pudo interceptarla poco más adelante, la tomo con fuerza de la cintura y la tiro contra un árbol apretándose contra ella. Tomo su cuello con una de sus anchas y varoniles manos y lo apretó como si quisiese asfixiarla, no hizo caso a las patadas o manotazos que ella le propinaba, el dolor de aquellos golpes era casi imperceptible para el.
Bajo de la rama de árbol donde se encontraban y al llegar al suelo repitió sus movimientos, volvió a apretarla violentamente entre el y un árbol y su mano siguió asfixiando a la joven.
Los golpes de ella no hacían efecto, pero a causa de la desesperación ella atino a uno muy certero. En su lugar más sensible, más intimo.
El la soltó instantáneamente para poder arrodillarse en el suelo y masajear sin pudor sus genitales ya que el golpe le había dejado un dolor bastante fuerte.
Mientras tanto ella recupero poco a poco el aire, intento huir al ver que el Uchiha se enderezaba ya sanado de aquel dolor, pero una mano la tomo de la muñeca.
-¡déjame!! -grito desesperada. -¿Es que acaso no lo entiendes?... me haces daño... -la chica lo dejo pensativo por unos segundos.
Pero no basto, no basto para que se detuviera... La beso por la fuerza, alejándola del árbol y tirándola contra el piso, una vez ahí, se acostó sobre ella y comenzó a acariciarla bruscamente con sus manos.
Podía escuchar la armoniosa melodía formada por los sonidos del bosque y el sollozo de la chica, era sádicamente dulce en sus oídos.
Le tomo con sus dos manos el rostro para poder profundizar el beso, no se preocupo porque escapase ya que el peso de su cuerpo sobre el de ella no la dejaría huir. Lamió su rostro, deleitándose con el salado sabor de sus lagrimas, y mordisqueo sus labios. Ella era algo exquisito.
Le soltó el rostro y poco a poco bajo sus manos por su cuerpo, llenándola de caricias desesperadas y brutas.
Llego hasta el cierre de la blusa y lo bajo de un solo tirón, dejando su cuerpo más descubierto ante el. Lo mismo hizo con la pollera, casi desgarrándola por el apuro, y los pantaloncitos que llevaba puestos no tuvieron mejor suerte.
A fin de cuentas ella estaba en ropa interior, debajo suyo... sin poder escapar, con miedo, odio y dolor recorriendo cada rincón de su cuerpo, impidiéndole sentir cualquiera de las descargas de placer que el esperaba darle.
El sonrió, ella le miro con odio y no supo porque estaba tan feliz... ¿dañarla de esa manera lo hacia feliz? En sus pupilas jades se denoto el odio, la impotencia, y la tristeza de darse cuenta que si, eso lo hacia feliz.
Arranco todas sus prendas intimas, dejándola desnuda frente a el. Ella volvió a llorar, esta vez más fuerte que antes. Le beso la mejilla, mucho más calmado, pero ella no lo noto.
El se separo un poco de ella, para poder quitarse la ropa, mientras tanto ella cubrió sus senos con las manos, era lo único que podía hacer para no sentirse tan humillada.
La miro, ya desnudo también, y le acaricio la mejilla... se acerco y la beso apasionado, obligándola a aceptar su lengua dentro de su boca... y sintiendo las lagrimas recorrer el rostro de la chica y humedecer el suyo.
Dejo que sus manos pasearan por el cuerpo de la joven, lo acaricio sin pena ni delicadeza... llevo una mano a la intimidad de la pelirosa y la toco con salvajismo, con dos de sus dedos estiraba la piel con dureza mientras que con otro acariciaba con frenetismo el lugar.
Vio en su rostro que no le causaba placer, sino dolor, y no paro. Luego de un rato dejo lo que hacia, subió hasta su rostro y volvió a besarla, con la misma desesperación de siempre mientras que se disponía a penetrarla...
Entonces de la nada, paro, se quedo quieto fuera de ella, sin mover ni un músculo... como si el tiempo se hubiese detenido para el.
Sus ojos azabaches se volvieron más blandos con ella, dibujo media sonrisa en su rostro y por alguna razón aquello la tranquilizo, porque no era sádica ni maliciosa, sino sincera y comprensiva.
Bajo un poco su rostro y acento sus labios vagamente sobre los de ella, sin intentar forzar la entrada de su lengua, sin siquiera sacar su lengua... solo rozando sus labios tiernamente.
Ella no comprendió, no entendió el porqué de su cambio de actitud tan repentino. Tampoco le importo, parecía que por fin dejaría de dañarla.
Tomo sus caderas, contrario a lo que ella creía, y la penetro... Sakura no quería, pero no pudo dejar de notar que el se mostraba preocupado de no causarle daño, ni dolor... se adentraba de a poco en ella, mirando lo que hacia y tratando que todo saliera bien.
Bajo su rostro hasta sus senos, aun tapados por las suaves manos de ella y las quito con delicadeza, luego con la misma paz se acerco a besarlos, lamerlos despacio causándole un cosquilleo agradable y de a poco, y con extrema delicadeza apretar los pezones con los dientes, causándole placer y no dolor.
Ella lo odiaba, lo odiaba con toda su alma por no poder sentir desagrado ante sus caricias, por tener un carácter tan cambiante y lo odiaba más, porque en cuestión de segundos podía conseguir que ella cerrase los ojos y se olvidara de todo solo para dejarse llevar por el goce.
Gimió por lo alto, llegando a los oídos de el y deleitándolo. Acaricio el cabello azabache, ya rendida a el, al amor que sentía por Sasuke y las caricias que le daba para consentirla con placer.
Ya había llegado al fondo de ella, pero permanecía quieto, aun entretenido con las cerecitas que mordisqueaba con tranquilidad.
-Sasuke-kun -ella hablo desesperada, con una mirada tierna y temerosa. -Por favor... miénteme -pido ella.
El no necesito que le aclararan, sabia a que se refería.
Se acerco a su oído y mordisqueo el lóbulo, para luego dejar sobre el un susurro.
"te amo"
Luego de eso comenzó a moverse, junto con ella que le siguió el ritmo complacida. Pasaron gran rato así, iban y venían, sumergidos en el goce, en el dulce sentimiento de estar juntos, que aunque el negase, lo sentía... Sentía placer de estar con ella, y no con otra.
Las embestidas duras iban mezcladas con las suaves, enloqueciéndolos a ambos. Haciéndoles sonreír, besarse, entrelazar sus dedos como si jamás quisieran separarse.
Sus cuerpos coincidían, eran el uno para el otro, el vaivén de sus movimientos era una obra de arte, que con nadie más podrían lograr... estaban destinados, eran perfectos, una sola alma en dos cuerpos diferentes...
¿Entonces porque? ¿Por qué eran tan tercos... o por qué era el tan terco?
Salio de ella, sonrió complacido al notar la insatisfacción de la chica al no tenerlo dentro.
-no te preocupes -susurro sobre su oído. -Todavía no termine contigo -aviso agachándose entre sus piernas y dedicándole con cariño un placer especial, como si fuese una recompensa por todo lo que le hacia... Con sus labios lo acaricio todo, mientras que su lengua se abría paso hacia las profundidades de ella e intentaba llegar lo más lejos posible.
La chica se arqueo, llenándolo de sus líquidos... y escondiendo su rostro entre sus manos, completamente sonrojada por lo que estaba pasando e inconcientemente separando más sus piernas para darle más comodidad al labor de el.
-Sasuke-kun... ¡ahhhhh...!! -mordió sus labios con fuerza, no quería demostrarle que le agradaba tanto aquello, pero los gemidos salían de su boca sin permiso y se volcaban sobre los oídos del Uchiha sin pena alguna.
-tranquila -dijo el, dándole un ultimo saboreo a aquello para subir su lengua por el estomago de ella hasta los senos que subían y bajaban agitados.
Dejo que algunos de sus dedos siguieran jugando con la sensibilidad de Sakura, mientras que su boca se entretenía con los sonrosados y duros botoncitos, que decoraban la sima de aquellas hermosas montañas.
Se sentía bien escuchar su respiración agitada, sus gemidos llamándolo, necesitándolo... sin poder ignorar su presencia, sin poder hacerlo a un lado...
-te amo -dijo ella, mientras que por sus ojos corrían algunas lagrimas al ser claramente conciente de que el no sentía lo mismo, y que si lo había dicho fue porque ella le había pedido una mentira.
-yo también -dijo respondiendo sin pensar, hablando instantáneamente, desde el fondo de sus sentimientos.
Al darse cuenta la miro algo perturbado, pudo notar en sus ojos que ella no había notado la sinceridad de sus palabras, seguía creyendo que el le mentía con aquellas palabras, y el considero que así era mejor. Por eso no aclaro nada, y la dejo seguir engañándose.
Volvió a entrar en ella, ya desesperado, en pocas envestidas término con fuerza dentro de ella.
Ambos se quedaron quietos, se tiro a un lado y la atrajo a su pecho posesivamente. Ella se acurruco entre sus brazos y se durmió, ahí, en medio del bosque.
El solo sonrió y le beso la frente. En su interior comenzaba a sentir una creciente dulzura hacia ella, su forma de ser tan vulnerable e inocente...
Ella necesitaba de alguien que la protegiera, alguien con quien acurrucarse cada noche y despertar cada mañana entre sus brazos.
Sonrió sin notarlo, ese hombre era el.
Horas más tarde despertó. Se encontró sobre su espalda, cubierta solo por la camisa del Uchiha... el llevaba cargándola varias horas, aun no se demostraba cansado pero igual debía estarlo. Por lo menos eso pensó ella.
-Sasuke -hablo tímida, y su voz lo distrajo, haciéndole notar que había despertado.
-hola -saludo el, para luego darle un beso en los labios.
La chica no supo que creer, no entendía nada, pero recibió gustosa aquel beso.
-estamos cerca de Konoha -aviso. -llegaremos mañana en la mañana, si acampamos esta noche en el bosque. -dijo mientras que la bajaba lentamente.
-si -respondió ella ya con los pies sobre la tierra.
-aquí esta tu ropa -aviso dándole la misma, y en pocos minutos ella ya se encontraba vestida, y aunque se veía bien... no podía negar que le gustaba más cubierta solo por la, casi transparente, tela de su camisa. El también se coloco su camisa, ya que ella había dejado de usarla. Y comenzaron a caminar tranquilos.
El paso era lento, el camino silencioso y las miradas estaban fijas en el frente, mientras que las mentes estaban dispersas en cualquier otra cosa.
-Sakura -hablo el.
-¿si? -ella le miro con intriga.
-Cuando lleguemos, ¿quieres que almorcemos juntos? -había cogido mucho valor para pedirle eso, dejando lejos su indiferencia.
-claro -sonrió feliz.
Así siguieron caminando hasta el anochecer... Al caer la noche se encontraban ya muy cerca de la aldea, pero aun así Sasuke insistió en que era mejor acampar ahí.
La chica fue enviada por el a buscar agua y leña, mientras que el acomodaba las cosas.
Al volver Sakura vio todo acomodado, pero en el suelo había una sola bolsa de dormir.
Lo miro con intriga.
-no tengo malas intenciones -susurro acercándose a ella y ayudándole con las botellas de agua y los troncos.
El lo hizo casi todo, preparo la fogata, cocino... mientras ella le miraba con detenimiento, observando entretenida cada facción de el.
Cenaron, y la pelirosa no pudo dejar de notar lo bien que cocinaba el Uchiha, luego enjuagaron las cosas sucias con algo de agua que había quedado y por fin, Sasuke se dispuso a dormir.
-Sasuke -hablo tímida. -nosotros... ¿dormiremos juntos? -pregunto.
-si -le respondió acostándose y dejándole lugar.
-pero... a lo que me refiero es que... ya sabes... -se sonrojo. -tu entiendes...
El sonrió, y la miro arqueando una ceja, para luego hacerle seña con la mano de que se acercara. Al hacerlo, el la guió levemente a sentarse en la bolsa de dormir.
-pasara lo que tu quieras que pase -le susurro sobre su oído.
Ella se sonrojo, pero el aliento caliente de Sasuke sobre su piel, fría por la noche, se sentía muy bien...
Se acostaron arropados y subieron el cierre para que la tela los cubriera más. En el bosque se podían escuchar sus susurros, sin saber nadie que cosas decían. Las telas poco a poco se movieron mientras el se posicionaba sobre ella, luego los movimientos fueron algo torpes, pero certeros, haciendo testigo a la noche de todo el cariño y la pasión que sentían el uno por el otro.
Ella se arqueo algo incomoda en el diminuto espacio que quedaba entre su cuerpo, el de el y las colchas, mientras que sonoros gemidos escapaban de sus labios.
No podía evitarlo, nuevamente había sido suya.
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