Xiaolin Showdown/Chronicles
Alternative Universe (AU)
Chase tiene dudas existenciales... O eso parece.
Descargo de responsabilidad: Estos personajes no me pertenecen son propiedad de Christy Hui. Esta historia es sólo para el entretenimiento, sin fines de lucro.
Capítulo 6
Ayuda inesperada
La mañana y los días siguientes llegaron con dolores de cabeza para todos en la mansión.
El heredero Young se encontraba indispuesto y se negó a salir de la cama durante tres días consecutivos, haciendo que los sirvientes modificaran su rutina para llevarle los alimentos a la cama y estar al pendiente de lo que pudiera necesitar. El padre Spicer iba y venía a la mansión varias veces durante el día y algo como una figura que flotaba, vagando en la mansión, fue reportada al sacerdote y al señor de la casa.
La habitación de Chase se llenó de libros antiguos sin instrucciones en sus cubiertas ni sus lomos; velas, incienso, papeles y tinta recubrieron todos los espacios del cuarto y ambos hombres comenzaron a demostrar una apariencia semejante a alguien que no ha dormido en varias jornadas.
Para el cuarto día, y luego de que el señor Young padre regresara de su viaje de negocios, el joven heredero salió de la casa finalmente acompañado del padre Spicer desde la mañana. Para Dojo fue una sorpresa ver a Chase en la Iglesia pero solo lo saludo educadamente, aunque no dudo en huir del recinto como si lo persiguiera el mismísimo satanás.
-¿Has recibido respuestas?
-Ni siquiera he visto a Wuya ¿De dónde esperas que reciba respuestas? –el heredero resopló con molestia y se sentó de mal genio en una de las bancas delanteras, cruzándose de brazos, negándose a mirar el altar- Chase... –Jack se acercó a él pero el joven Young se negó a mirarlo- Escucha, estamos cansados, molestos por el poco sueño y frustrados por la situación. No podemos hacer nada más que esperar.
-No me gusta la idea de quedarme sentado sin hacer nada más.
-¿Prefieres sentarte a rebuscar en tu memoria lo que hiciste siendo una bestia? –Chase se levantó de golpe, alejándose del sacerdote-
-Esos recuerdos, aparecen en mi cabeza... Sus gritos, la sangre... Había tanta sangre...
Jack lo entendía. De alguna manera. No sabía que tanto más podría afectarle esta situación al joven Young pero sí sabía que el escenario tan cruel y sanguinario los había golpeado a los dos. Mayormente al caballero frente a él.
-Vayamos a despejar nuestras ideas –le sugirió sin más- Necesito investigar algo con la señorita Tohomiko y un par de vasos de whisky siempre son buenos para reconfortar el alma.
-¿Tú crees que aún tengo alma Spicer? –le preguntó Chase sin girarse a verlo y Jack suspiro-
-La tienes, te lo aseguro. Ahora vamos a la taberna, quiero una cerveza –al escucharlo el heredero se dio la vuelta para sujetarlo del frente de su sotana. Felizmente el sacerdote era unos pocos centímetros mayor que el caballero pero aun así Jack se encogió, temiendo que fuera a azotarlo contra algo nuevamente-
-¿Cómo puedes estar seguro? –lo cuestiono con rencor, gruñendo desde su pecho-
Jack hubiese deseado que no quedara ninguna marca visible de la maldición que ahora pesaba sobre el joven heredero pero por desgracia no fue así; aunque no fuera muy obvio la apariencia de Chase era un poco más, salvaje, en comparación con la más alineada de antes. Y los ojos dorados, al igual que los de él, cambiaban a momentos. La diferencia era que la pupila del pelinegro se alargaba, igual que los ojos de los gatos, sobre todo cuando estaba enojado. Como en ese momento.
-He visto a seres que son solo un contenedor vacío. Seres que vendieron su alma y los demonios los han arrastrado ya al infierno, usando su cuerpo como un envase para caminar en nuestro mundo –le explicó con nerviosismo pero aun así se las arregló para tomar el rostro de Chase con sus manos- Tú tienes tu alma contigo todavía Chase. Yo me asegurare de que la tengas, a menos que decidas lo contrario...
Tal vez sin darse cuenta Young movió su cara para descansarla sobre las manos de Jack. Un débil olor a azufre y almizcle podía percibirse en la esencia de Chase y eso, acompañado con la visión de sus ojos alargados, resultaban altamente perturbador pero al mismo tiempo, atrayente.
-¿Será sólo una cerveza? –Jack asintió con la cabeza y luego negó de la misma forma ¿Por qué de pronto estaba nervioso? ¿Y porque hacía tanto calor?
-Serán las que tú quieras –por un segundo el sacerdote creyó ver colmillos en la sonrisa de Young pero lo desestimo, pensando que ya habían pasado días suficientes como para que siguiera transformándose-
Kimiko le sirvió una jarra de cerveza y tomo asiento con un vaso de agua frente a ella. La mujer lucía mucho más saludable que la última vez que la vio, y eso que solamente habían pasado unos días.
-El padre Dojo menciono que Pedrosa pasa mucho tiempo por aquí últimamente -comentó el sacerdote con tranquilidad, dándole un trago a su cerveza-
Kimiko jugó con el vaso entre sus manos y Chase tamborileo sus dedos sobre la mesa, mirándola con curiosidad.
-Viene aquí todas las tardes junto con varios caballeros. Se toma unos tragos y busca hablar conmigo, es todo -Jack miro a su acompañante con una sonrisa y Chase le dio una mirada de reojo para después regresar su atención a la mujer frente a ellos- ¿Por qué tienes esa expresión en tu rostro Jack? -lo cuestionó Kimiko con molestia y el sacerdote escondió su sonrisa detrás de su jarra-
-¿Acaso todos en este pueblo te tratan con esta actitud tan familiar Spicer?
-Ya te lo dije Chase, tú eres el único que se niega a esta clase de familiaridad.
-Jack... -lo llamo Kimiko, sin darse por vencida para obtener su respuesta-
-No pienses cosas malvadas sobre mí, mi bella dama -suspiro el clérigo- Solamente creo que el señor Pedrosa tiene madera para ser un buen esposo. Es apuesto, algo idiota pero ¿No lo somos la mayoría? Oh y parece también que el cuerpo debajo de sus ropas es ejemplar... -el rostro de Kimiko adquirió el mismo color que el cabello del sacerdote-
-¡Basta! Raimundo no me interesa en lo más mínimo -respondió ella indignada-
-Yo no sabía que el primer nombre de Pedrosa era Raimundo -comentó Chase con calma, llevándose el vaso de whisky a la boca-
-¿Usted también se unirá a esto señor Young?
-Me atrevería a decir que el señor Pedrosa ya te ha pedido que lo llames "solamente Rai", mi preciosa florecilla.
-No me llames preciosa.
-No la llames preciosa Spicer, no le gusta.
-¿Y "florecilla"?
-Spicer -de pronto Kimiko soltó una risita divertida, haciendo que ambos hombres dejaran de mirarse el uno al otro para dirigir su atención hacia ella- ¿Qué ocurre?
-No sabía que ustedes dos fueran tan buenos amigos -comentó la mujer, riéndose todavía-
-Nosotros no somos "buenos amigos" señorita Tohomiko.
-No porque yo no lo haya querido -intervino Jack pero Chase lo ignoró-
-Y le agradeceré enormemente que no propague semejante mentira entre sus clientes.
-Me lastimas Chase. Pude sentir mi corazón romperse -Kimiko se rio de nuevo, aparentemente divertida con la situación-
-Bien pues, pero ustedes dos actúan como amigos de la infancia o un anciano matrimonio.
-No sé cuál de las dos comparaciones me ofende más -replicó Young y se tomó el resto de su vaso de golpe- Un poco más por favor -la mujer se levantó a servirle de nuevo y Jack aprovechó ese breve espacio de tiempo para deslizar su mano bajo la mesa y tomar la pierna de su acompañante en un apretón significativo. Chase lo miro con intensidad- Acabo de recordar que han pasado tres días desde que me diste a entender que deseabas, estar conmigo Spicer -murmuro en voz baja-
-Oh Chase, yo sé que dije "Sí", pero no recuerdo haber mencionado el "cuándo".
-¿Entonces?
-El día que tengas la amabilidad de llamarme por mi primer nombre conocerás una fecha para un encuentro y -antes de que el sacerdote pudiera terminar la señorita Tohomiko regreso con la bebida del joven Young, interrumpiendo su conversación-
Kimiko les relató lo que ocurría en la taberna durante las noches, desde que Pedrosa llegaba hasta que finalmente se retiraba, cerca del alba. Algunas veces se embriagaba hasta desmayarse y alguno de sus ayudantes tenía que arrastrarlo hasta su hogar y en otras ocasiones él era el único sobrio en un mar de borrachos. Chase no lo consideró un peligro real y el sacerdote coincidió en su pensamiento pero ambos resolvieron en mantener un ojo puesto en el jefe de policía, solo como una precaución adicional. La tarde estaba por caer y Kimiko debía continuar con la limpieza del local antes de abrir al público por lo que ambos se despidieron educadamente.
Como ya había pasado el periodo de las noches de luna llena la plaza principal se veía más animada y llena de personas. Si bien no era una gran multitud sin duda era una gran diferencia a los días oscuros en los que asechaba la bestia. Los ciudadanos los saludaban amablemente, levantando sus sombreros y las damas hacían una pequeña reverencia. El sacerdote caminaba con sus manos tras su espalda, sonriendo alegremente a los feligreses mientras que el joven Young asentía con la cabeza con total seriedad.
-Spicer... Tendré que ausentarme durante un par de días -Jack lo miro con curiosidad-
-¿Puedo saber la razón de tu ausencia? -Chase lo miro de reojo, haciéndolo sentir como si fuese un vulgar-
-No tendría por qué darte explicaciones Spicer pero, para tu tranquilidad responderé. Iré a la ciudad a revisar las inversiones que he hecho en diferentes negocios.
-Ya veo... ¿Regresarás pronto?
-Tres días como máximo -respondió el heredero encaminándose hacia su caballo para regresar a la mansión pero se detuvo a esperarlo en el último momento- ¿Vienes? -el sacerdote lo alcanzó con una pequeña sonrisa-
-Estaré esperando tu regreso Chase -ambos hombres se miraron y comenzaron a cabalgar al mismo tiempo, avanzando en medio del silencio y la oscuridad del atardecer-
Los tres días se convirtieron en cinco. Sin embargo no fueron días gastados en vano; Jack encontró extraño que Wuya no se reportará con él por lo que se dedicó a llamarla sin obtener respuestas hasta que entró a la parroquia; El espíritu le grito, espantándolo de muerte justo a la mitad de una confesión.
-¿Padre Jack?
-Eh... Discúlpame hija, yo, vi una araña enorme aquí dentro. Enorme y muy, muy fea... Ve en paz hija, te absuelvo de tus pecados.
-Pero yo todavía no le decía nada Padre.
-No hace falta hija, los dos sabemos que vienes a decirme lo mismo. Haz la misma penitencia que la última vez y ahora, por favor, intenta no pecar -una vez que la mujer salió Jack corrió a encerrarse en la sacristía para hablar en paz- ¿Qué ocurrió? ¿Por qué no habías venido a mí?
-Oh Jack, eres tan joven e impaciente aún -le dijo el espectro con voz melosa- ¿Estabas preocupado por mí? -el religioso bufó desestimándola pero sus mejillas se tiñeron de rosa-
-Por supuesto que no. Ahora dime ¿Descubriste algo?
-Por supuesto. Descubrí algo que deberá ser terrible para el joven Young -Jack se cruzó de brazos y la miro atentamente-
-¿Había algo en el mausoleo? ¿La señorita Bailey fue de ayuda? -Wuya se rio-
-Había "alguien" en el mausoleo Jack. El señor Young padre -el sacerdote por poco se cae de espaldas al escucharla-
-¿Q-qué?
-Y no estaba solo, su diligente sirvienta estaba ahí también -Jack tuvo una serie de pensamientos indecentes- Jack, no es lo que estás pensando. El señor Young padre estaba transformado; él es la bestia original.
El sacerdote se dejó caer sin más e inexplicablemente una silla se arrastró para evitar que cayera hasta el suelo. Wuya le explicó que había encontrado a ambos en el mausoleo con el señor Young transformado y los dos habían estado hablando sobre futuros planes en los que su joven heredero no tenía ningún papel.
-Y también, debo comentarte algo más. Algo respecto a nuestra relación Jack.
-¿Qué es?
-Algo grave. Que ya estás listo para saber y no colapsar. Escucha con atención.
Durante toda la tarde Jack estuvo nervioso, esperando la llegada del joven Young hasta que finalmente un carruaje apareció en la plaza. Chase fue el primero en bajar pero antes de que el clérigo pudiera alegrarse por verlo el caballero le dio la mano a una joven dama ataviada en ropas de varón. Para Jack, ese fue el peor presentimiento que sintió en los últimos años.
-Spicer, he encontrado a alguien que puede ayudarme -lo saludo Young pero un pequeño demonio verde se instaló en su cabeza, sobre todo cuando la joven mujer rubia se colgó de su brazo, del mismo modo en el que lo hacían las mujeres comprometidas con sus futuros esposos- Conocí a la señorita Amesbury durante mi viaje y ambos compartimos un predicamento parecido -la mujer rubia le dio una mirada de triunfo y Jack tensó la mandíbula, mirándolos con furia y cruzando sus brazos frente a su pecho-
-Por supuesto. Porque yo no estoy aquí para ayudarle señor Young, por eso debía buscar el "apoyo" de esta sucia gata -replicó con resentimiento pero Chase se deshizo del agarre para enfrentarlo-
-¿Cómo te atreves Spicer? La señorita Amesbury es alguien que me comprende, que puede entender lo que estoy sintiendo. Y te prohíbo que la llames de esa forma despectiva y grosera.
-Ella no tiene ninguna vela en este entierro señor Young. Yo estoy aquí ¡Yo puedo ayudarle!
-Tú no sabes absolutamente nada Spicer y no has hecho nada para ayudarme desde que esto comenzó.
-Ni tendré que hacerlo tampoco según parece. Pero le sugiero no confiarse, porque de lo único que esta mujer conoce realmente es cómo casarse con hombres ricos y luego quedar viuda -de pronto Chase lo sujetó de la sotana con el enojo pintado en sus facciones-
-Discúlpate ahora Spicer. Ni siquiera la conoces -Jack se encogió por el miedo pero no dejo que eso lo detuviera y lo encaro, temblando-
-Yo tengo la respuesta ya pero adelante. Ve con ella ¿Ya te ha tomado de la mano, temiendo la oscuridad de la noche? -el agarre del heredero se hizo más débil por un instante- Por supuesto -el sacerdote desvió su mirada para posarla sobre la recién llegada- No puedo decir que estoy feliz de verte Ashley. Pero me alegra saber que sigues entre los vivos -saludó finalmente y se sacudió para deshacerse del agarre del pelinegro-
-Hola pequeño Jack -sonrió la mujer- ¿Qué tal la vida hasta hoy?
-Llena de esperanzas hasta que apareciste, como ha sido siempre desde que te conocí. Si me disculpan, regresaré a la parroquia. Debo contactar a alguien más.
El joven Young lo siguió de regreso hasta la iglesia, incluso hasta el altar y cuando lo alcanzó lo tomo del hombro para obligarlo a darse la vuelta.
-¿Qué es lo que te ocurre Spicer? ¿Acaso estás celoso?
-¿Celoso? No, estoy decepcionado. Decepcionado de usted señor Young, de que hubiese caído por algo como lo que Ashley sabe hacer -decepción era la palabra más acertada sin duda. Decepción y desilusión- Y para su información señor Young, si siento algo de esto es envidia; deseo tener algo que no poseo. Los celos es el temor de que alguien más tome lo que ya tenemos, y en mí caso yo nunca tuve nada que Ashely me pudiera arrebatar. No esta vez -Chase lo miro fijamente, como si pensara algo más-
-¿Acaso deseabas que ocurriese algo entre nosotros Spicer? ¿Algo más allá de la pasión?
-Sí, por supuesto -Jack respiro entrecortadamente, luchando contra el cúmulo de emociones que había sufrido el día entero- Deseaba algo más. Y no era sólo el sexo, yo quería una amistad. Yo deseaba ser tu amigo. Aunque no hubiese pasión jamás. Pero tú me lo negaste desde el principio y fue mi culpa, solo mía, seguir esperando algo más.
Y con eso se rompió. Un par de lágrimas corrieron por su rostro y sus ojos cambiaron de color negro a rojo sangre.
-Vete. No eres bienvenido aquí esta tarde.
-Spicer.
-¡Retírate!
El vitral de la Iglesia pareció destellar al mismo tiempo que las bancas delanteras se sacudían peligrosamente. La imagen del cristo sobre el altar comenzó a sangrar y llorar lágrimas carmesís mientras la flama roja que anunciaba la presencia del sacramento se hizo enorme a la espalda de Jack.
-Yo te permití la entrada pero ahora debes salir. Sigues siendo un condenado y yo el representante de Joshua sobre esta tierra. Retírate Chase Young.
Para temor del heredero la pequeña Iglesia pareció contraerse y de pronto fue expulsado fuera, a punto de perder el equilibrio lo último visible fue la figura del sacerdote, sus ojos carmín brillando entre las tinieblas y un rastro de lágrimas en su rostro. Y entonces las puertas se cerraron frente a su rostro. Al parecer, igual que el ofrecimiento de amistad del clérigo.
Jack comenzó a sollozar al quedar atrapado dentro y se dio la vuelta, dejándose caer de rodillas frente a las imágenes religiosas que parecían mirarlo y juzgarlo a la vez.
-Madre -lloró en medio del silencio- Ya no buscó de ti más la absolución, sólo deseo, conceder el perdón que no merezco... Oh María, sálvanos.
El sacerdote se dejó caer de rostro frente al altar, extendiendo sus manos sobre el piso igual que años atrás, cuando el señor Obispo lo ordeno representante de un dios en el que ni siquiera él creyó jamás.
-El padre Jack no se ha movido desde ayer en la noche que lo encontré así. Debe estar en oración o en éxtasis o haciendo un sacrificio para bien de todos nosotros.
Esa fue la explicación que el padre Dojo les dio respecto a porque no podía abrir la iglesia para el pueblo ese día. Chase escucho con atención, alejado de todos. Incluso más lejos de lo que solía permanecer porque no estaba seguro de sí la Iglesia le permitía acercarse un poco más de lo que le había dejado la noche anterior.
La señorita Amesbury había tenido la gentileza de acompañarle hasta la parroquia y no dudo en ir con él a la taberna de la villa, que estaba abierta como comedor por las mañanas. La señorita Tohomiko le dirigió una mirada dura cuando ambos se sentaron en una mesa apartada y el mismo Clay Bailey les atendió.
-El pequeño Jack siempre ha sido así, tiene una tendencia al drama que es imposible de separar de su forma de ser.
-El día de ayer parecía algo... Afectado...
-Oh, seguramente sí. Debe estar celoso –Chase se mordió la lengua para no hacer ningún comentario respecto al asunto celos/envidia-
-¿Habría alguna razón para ello?
-Hay varias. Desde siempre Jack y yo hemos tenido un gusto parecido respecto a... "amistades" –la señorita Amesbury dijo la última palabra con un tono sugerente- Pero debido a la naturaleza física de Jack, yo siempre resulte ganadora. Si entiende a lo que me refiero.
-Creo que lo entiendo –y lo entendía bien aunque no hubiera querido hacerlo- Tendrá que disculparme, tengo que hacerme cargo de otros asuntos.
Ambos se despidieron con una inclinación de cabeza y el heredero regreso a la plaza, dispuesto a ir por la puerta lateral e intentar entrar a como diera lugar sin embargo, para su sorpresa, la señorita Tohomiko se le había adelantado y estaba ahí ya, hablando con el sacerdote que se veía por demás pálido. A pesar de la distancia que lo salvaba de los otros sus oídos pudieron captar palabras de la conversación de ambos, palabras que encendieron algo dentro de su pecho.
"Esta noche, al atardecer, acompañarme, sentir mejor, conmigo, Jack..."
Fue la última palabra sin embargo, el nombre del sacerdote, el que lo desquicio.
¿Por qué todos lo trataban con esa actitud tan familiar? ¿Por qué lo hacían todos menos él?
-Padre Spicer... –Chase se acercó a ambos despacio y los dos dieron un salto, sorprendidos de verlo ahí- Necesito tener unas palabras contigo –la señorita Tohomiko y Spicer se miraron unos segundos antes de que ella se despidiera de ambos-
-Eres bienvenido Chase. Adelante.
Apenas se pronunciaron esas palabras la tensión que se sentía alrededor del edificio desapareció, permitiéndole la entrada nuevamente.
Jack había pasado una noche por demás desagradable; Luego de lo que había pasado con Chase y de las noticias de Wuya ciertos espíritus lo habían mantenido despierto toda la noche, hablando con él sobre las revelaciones que acababan de hacerle respecto a casi todo lo que sabía para ese momento. El ver a Chase frente a él calmó un poco su estado de ánimo y se sintió mejor al saber que al menos le importaba lo suficiente (o las respuestas al menos) para que regresara a dirigirle la palabra.
-¿Cómo te encuentras? –la pregunta sobre su salud termino por hacerlo sonreír a pesar de todo y Jack lo invitó a sentarse en una de las bancas más cercanas al altar-
-Me he encontrado mejor antes sin duda. Chase, antes de que intercambiemos palabras y demás, necesito decirte algo importante. Necesito que mantengas la cabeza fría para armar un plan –el sacerdote pudo ver en su expresión que el heredero perdía la paciencia con rapidez- Sé quién es la bestia original. Es el señor Young padre. Tú padre.
Para Jack fue una sorpresa escuchar del caballero una respuesta tan simple como un "Lo suponía". El sacerdote le contó todo lo que Wuya le había dicho, exentando su pequeño predicamento con ella, y no presiono más allá, notando que el joven Young parecía pensar en un plan que Jack esperaba, compartiera con él.
-¿Dónde está Wuya? -le preguntó el heredero de pronto y Jack estuvo a punto de preguntar algo más pero se detuvo en el último momento, decidiendo que un cambio de tema era lo mejor-
-Vagando por ahí. Dijo que tenía asuntos que discutir con los muertos aunque, si me lo preguntas, me parece que solo deseaba ir de cotilla con la señorita Bailey otra vez -le respondió con una sonrisa y un segundo después su espalda chocó contra la banca; Chase lo sujetó de la sotana y lo azotó contra la pared, demasiado rápido, uniendo sus cuerpos con fuerza, su rostro a centímetros del de Jack- ¿Ch-Chase? Por los infiernos, no he dicho nada estúpido ¿Puedo saber por qué mald...? -antes de que pudiera terminar unos labios ardientes se cerraron sobre los suyos, haciendo que sus pensamientos se desvanecieran como el humo después de apagar las velas para después alejarse de golpe, de la misma manera en la que se acercó- ¿Qué...?
-Necesito una confesión Jack -gruño el caballero, apoyando la frente en su cuello y apretando su torso con fuerza. El sacerdote sintió que sus piernas se aflojaron al escuchar las palabras del pelinegro-
-Ve-ven... -el clérigo balbuceo y lo llevó con él hasta el confesionario dónde se sentó con los postigos abiertos, dejando el espacio libre para poder verse. Young se arrodilló frente a él y sus ojos se alargaron como rendijas- Dime hijo...
-Perdóneme Padre por haber pecado -la voz de Chase era grave de nuevo y Jack abrió más sus piernas, sintiéndose acalorado-
-Dime, dime tus pecados hijo.
-Confieso tener deseos carnales por un hombre. Y no me importa lo que digan, voy a tomarlo...
Chase se abalanzó sobre él para tomar sus labios nuevamente, provocando que el sacerdote gimiera dentro del beso. El joven Young se incorporó, aplastándolo contra el confesionario y sus manos se cerraron alrededor de su torso como pinzas.
-Déjame tocarte, permíteme unir nuestros cuerpos ahora mismo -Jack suspiro un "Sí" aferrándose a la nuca de Chase, devolviéndole los besos con la misma hambre en el momento en el que Young lo recostó sobre el piso al lado del altar- ¿Están las puertas cerradas? ¿No hay nadie que venga a buscarte o...? –Jack lo interrumpió mordiendo sus labios y lo halo del cabello, saboreando la sangre en su boca-
-Aquí no, la sacristía... Podemos cerrar, es seguro –el gruñido que salió de la boca de Chase le recordó al de un perro furioso o incluso, al tono grave del aullido de la bestia pero lo desestimo rápidamente; tenía algo más urgente entre manos-
Al cerrar el pequeño cuarto quedaron casi a oscuras y Jack descanso su cabeza en la pared, observando en la semi oscuridad como el joven Young se quitaba el chaleco y la camisa. En los días pasados Chase se había escabullido a mitad de la noche para meterse a su cama, asegurándole que no podía conciliar el sueño y que su presencia era un antídoto contra los borrosos recuerdos que tenía su contraparte maldita pero ahora, podía tenerlo solamente para él.
-¿A qué se debe este cambio de pensamiento tan drástico? –le preguntó cuándo el pelinegro se acercó a él de nuevo, levantándolo contra la pared para morder su cuello-
-Hay algo, dentro, dentro de mí que me impulsa a esto, me obliga a esto. Es, es como un animal... Y ese animal te quiere a ti, ahora Jack.
-Eso es enfermo... Pensemos en ello mañana –suspiro finalmente cuando el joven Young comenzó a abrir los botones de su sotana -¿Eres activo o pasivo Chase? -las mejillas del heredero se tornaron de un leve color rosado, o al menos fue la forma en el que el sacerdote lo percibió-
-Yo diría más bien, versátil... -Jack sonrió-
-Yo soy versátil, pero más dado a tomar que a recibir... Creo que esto va a funcionar...
-Creo que funcionara muy bien.
Este arroz ya se coció... ¿Alguien recuerda a la recién llegada? ¿No? Por que yo no...
¡Hasta el siguiente capítulo!
Gracias por su review a:
-Paulita XDB
-Vampire Dark Rogue Wind
-Freaku
-Shifty Braginski
-N. Z. A.
