Disclaimer: Bakugan no me pertenece en lo mas minimo.
-Keith…-llamo el peli rosa en un modo de queja, llamando a su rubia pareja que trataba de cocinar… Y trataba porque le rubio no sabía mucho sobre cocina y estaba intentando no quemar el agua
-¡Que!- grito el mencionado desde la cocina, mirando atentamente como el agua hacia ebullición, la única razón por la que se encontraba haciendo eso comportándose como niño pequeño era porque simplemente no había tenido una infancia, y no deseaba que Lync la perdiera por estar embarazado
-Tu hija me está golpeando…- se siguió quejando el peli rosa mientras suspiraba y se acomodaba nuevamente en el sillón, solo para ver como el joven con cabellos en forma de picos se acercaba al marco de la puerta para observarlo
-Entonces dile que te deje de pegar- respondió Keith con una sonrisa, sabía que Lync le decía aquello simplemente para hacer conversación- Y si no te deja de golpear, pues entonces dile de cosas
-Es un bebe, no me va a hacer caso- fue ahora lo que dijo el de cabellos rosas mientras miraba al rubio y posaba una de sus manos sobre su vientre, exactamente en el lugar donde su bebe le estaba golpeando-
-Se nota que se parece a mi…- susurro mirando a otra parte con una leve sonrisa de probablemente nerviosismo-
-Amm… Amor…-llamo Lync mientras olía el aire- ¿No se está quemando algo?
El rubio proceso la información por unos minutos, y justamente cuando se dio cuenta de que, en efecto, algo se estaba quemando… Corrió a la cocina con la intención de apagar la estufa al ver como la olla que tenia agua, ya no tenía agua y ahora la olla se estaba quemando… ¿Por qué era tan difícil cocinar?
-Séptimo Mes, 2da Semana-
-¿Qué haces conejito?- pregunto Keith, una vez hubiese regresado de quien sabe donde había estado, notando como Lync se encontraba en la computadora viendo quien sabe qué cosa-
-Estaba checando que es lo que sucede durante el embarazo…- le respondió el menor mientras leía lo que decía la pagina
-¿Dice algo interesante?-el rubio saco unas gomitas de entre su ropa y comenzó a comer, Lync supuso que se le habían antojado… Bueno, y ahora tendría que quitárselas ya que a él se le estaban antojando-
-Amm…-El de rosados cabellos se saboreo las gomitas pero antes de pedirle se encargo responder a la pregunta- Pues… Según esta página, en este mes debería de comenzar a centrar toda mi atención en el parto y sentir miedo o preocupaciones sobre lo que me puede ocurrir
-Oh…-fue la única respuesta por parte de Keith, mientras tragaba lo que tenía en la boca para poder decir algo más- ¿Y las tienes?
-Si supieras cocinar… Si- se quejo el menor con una sonrisa mientras apagaba la computadora y se levantaba de donde había estado sentado durante todo ese tiempo- ¿Compraste otro juego de sartenes?
El menor miro impresionado todo lo que Keith había traído desde quien sabe donde, con la simple excusa de "Regreso en 10 minutos"
-Amm… Bueno… Lo que pasa…-Intentaba decir el rubio mientras fijaba su vista en una bolsa negra de basura muy lejana a ellos.
El menor se lo pensó un momento, vio todo lo que había comprado Keith –entre los utensilios había un montón de comida y entre la comida había dulces- y después miraba la bolsa negra, estuvo intercalando su mirada entre las dos cosas para finalmente cansarse y no decir nada al respecto… No hacía falta ser genio para saber qué diablos había echo Keith
-Comamos dulces…-recomendó el menor sin el mas mínimo deseo de ver que había dentro de la bolsa negra.
-Está bien- le respondió el rubio con una sonrisa, mientras ambos se sentaban en la mesa y comenzaban a sacar todo lo que había dentro de las bolsas
-¡Dame eso!- exclamo el menor mientras le quitaba las gomitas que tenia Keith y comenzaba a comerlas-
-Oye- respondió el rubio con una sonrisa, comenzando una discusión innecesaria pero divertida y entretenida por las gomitas
-7mo Mes, 3er Semana-
Ambos estaban nerviosos. El menor sentía como las piernas le temblaban y dudaban a entrar estando frente al edificio blanco donde Mylene los había mandado… Bueno, más bien le habían recomendado desde que tenía los 3 meses, que comenzara a asistir, pero como le daba tristeza ir sin una pareja, entonces decidió no ir… Pero…
-¿A dónde iremos primero?-pregunto el rubio, mientras miraba los horarios de forma desinteresada
-Bueno… Según Mylene… Deberíamos ir primero a las clases sobre el cuidado del bebe… Después de todo tendré cesárea… ¿No?- dijo lo ultimo alzando la cabeza después de haber dejado de ver un folleto-
-Mmm… Me parece bien, pero aunque sea por cesárea, deberíamos de ir a la otra clase… Digo… No creo poder estar calmado el día del parto
-Keith… Quien va a sufrir los dolores y estará espantado porque es el momento, seré yo… Oh eso creo…-el de cabellos rosas acaricio su vientre mientras miraba a Keith, sin embargo decidió mirar a otra parte con una invisible gota estilo anime en la parte trasera de la cabeza- Pensándolo mejor… Deberíamos de ir primero a esa clase
Keith Clay miro de mala manera a Lync Volant por unos instantes, mas sin embargo no tardo mucho en suspirar y darle la razón al menor, después de todo, podría ser inteligente, rubio teñido, ojiazul, tener un excelente empleo, una buena cabeza –creo que ya lo había dicho- poder estar calmado cuando debía de estar calmado… Pero había una cosa para la que nunca lo habían preparado, había una cosa que creía jamás viviría…
Esperar el nacimiento de su primer hijo.
-Si es niño, después intentaremos tener una niña… Y si es niña, intentaremos tener un niño…-Dijo Keith algo pensativo y sentándose para esperar a que la clase de "Preparación al momento del parto" comenzara El de cabellos rosas se le quedo mirando con sus profundos ojos azul agua, cristalinos, cristalinos, que lograban ver el interior de tu alma sin permiso y esperaban intimidarte en cualquier momento.
-¿No te dije?- pensó en voz alta el menor, mientras la duda aparecía en el rostro de Keith-
-¿Qué?-respondió la pregunta de Lync –quien parecía algo ido- con otra pregunta, mientras ciertas personas se le quedaban viendo, unas mujeres decían que eran bonita pareja, otras enfermeras veían la belleza de Lync y ciertas parejas exclamaban de ternura al ver al más joven con la panza de embarazado-
-…- El menor se tapo la boca como si acabase de haber dicho algo malo-
-Me estas ocultando algo- dijo con voz amenazadora el mayor, levantándose de donde estaba al notar como este también se había alzado de su lugar
-Amm… No… Nada…-miro velozmente el reloj que colgaba de una de las paredes y exclamo de inmediato-¡La clase!
-¡Lync!- exclamo el rubio mientras caminaba detrás del recién nombrado con algo de molestia… ¿Qué diablos le estaba ocultando el menor?
-7mo Mes, 4ta Semana-
-¿Tienes algo que decir a tu defensa?- enojado, Lync guardaba cosas en una maleta mientras Keith le ayudaba
-Amm… ¿Te amo?- respondió dudoso el mayor mientras miraba con cierta ternura la ropa de bebe que guardaba en la maleta
-¡Keith!-
El rubio sintió llegar una almohada a su cabeza con la mera intención de ocasionarle una contusión cerebral… Para su suerte, debido a que la almohada contenía cosas suaves podía decir que su vida estaba a salvo… Ahora tenía que evitar el comprar instrumentos de cocina que al momento de usarlos como algún tipo de arma no doliera tanto… Debería de comprarlos de juguete entonces…
-¿Que mas quieres mi amor que te diga?- se quejo y pregunto el rubio, mientras Lync le pasaba otra cosas- Aparte, fuiste tu el que empezó y sigues sin querer decirme que es lo que no me quieres decir
-…- El menor pensó en lo último que le dijo Keith y decidió entonces darle la espalda y continuar haciendo lo que se encontraba haciendo- Ya te eh dicho que no tiene importancia
-Si no tuviera importancia, ya me lo hubieras dicho- contraataco el rubio, quería saber qué diablos le estaba ocultando todo el mundo, porque hasta eso, estaba seguro que la mayor parte de la gente lo sabia menos el… Era eso o estaba volviéndose paranoico-
-Te estás haciendo paranoico- se quejo el menor sobre la actitud de Keith- Aparte, ¿No deberías de estar trabajando?
Con cansancio, Lync se sentó en la cama que ocupaban los dos y alzo la cabeza hacia el techo cerrando los ojos, se había cansado de estar de pie y tampoco podía evitar acariciar su vientre al sentir las patadas del bebe. Obviamente no tardo mucho al sentir como la cama se hundía por el otro peso en ella, y tampoco tardo en sentir un brazo rodeándolo
-Ya te dije que pedí días libres…-más calmado, el rubio beso la frente de su pequeño niño
-¿Cuántos?... Llevas aquí casi un mes-se movió cansado y se alzo de la cama para ir a la cocina por algo de agua-
-Pedí de 3 a 6 meses libres- exclamo con una sonrisa para seguir al de cabello rosa, sin embargo y antes de poder entrar a la cocina… Se escucho el timbre.
Ambos, rubio como peli rosa se quedaron sin hacer nada por unos minutos, hasta que finalmente el menor –al notar que el sonido del timbre no cesaba- decidió entonces ir para abrir la puerta… Y valla sorpresa que se llevo, por 5 segundos no supo cómo reaccionar, sin embargo y con la mirada de Keith encima se vio forzado a tener una sonrisa amable en el rostro mientras recibía a la persona que se encontraba en la puerta.
-Ma…Mama…- tartamudeo el menor, causando un escalofrió en el mayor, quien solo con escuchar eso, recordó que no conocía a los padres del menor y estos probablemente ni lo hacían en vida- Que… Que gusto tener aquí
-¡Hijo mío!- escucho Keith la exclamación sobre Lync, notando que la voz de la mujer en la puerta era bonita- ¿Cómo estas mi único y maravilloso bebe?
-Amm… ¿Bien?- al decir lo último, Lync se movió para intentar ver a alguien más detrás de su madre, y para su mala suerte, lo noto- Pa… ¡Padre!... Y… Y… ¿Y Esa escopeta?
Dicho lo último, Keith trago saliva al escuchar el sonido del arma siendo cargada… ¿Por qué sentía que su vida estaba en peligro?
