Aqui traigo el siguiente capitulo ñ.ñ ñe para que vean que si actualizare seguido xD no dire mucho porque traigo prisa para ir al cine wii n.n disfrutenlo:
Advertencias: Angst, yaoi.
Disclaimer: Beyblade G-Revolution es propiedad de Takara Co. Ltd., Hasbro, BB3Project, y TV Tokyo. Fue creado por Takao Aoki. Yo no poseo Beyblade G-Revolution ni niguna otra temporada de la serie misma.
Esta historia está originalmente escrita en ingles y le pertenece a su autora original Kai's Kitty, yo sólo lo estoy traduciendo y tengo su permiso para hacerlo.
Kai's Kitty is the owner of this fanfic, i have her permission to translate it to spanish.
07- Agelessness
Tala bostezó recargándose en el sofá abrazándolo. Cerró sus ojos a punto de caer tranquilamente dormido cuando escuchó la voz de su amante secreto. "¡Hey! Vamos dormilón ¡no es hora de dormir!" dijo el pelilavanda sentándose tambien en el sofá y tomando la cabeza del pelirrojo para ponerla sobre su regazo.
Tala sonrió sintiendo el calor del cuerpo de su koi."Por favor Bryan… ¡sólo una pequeña siesta!" pidió bostezando de nuevo.
Bryan sacudió la cabeza del otro."Nop, sabes que ella puede llegar en cualquier momento y no será nada agradable si ella ve eso y lo sabes." Le dijo suavemente.
El pelirrojo se incorporó frunciendo el ceño en señal de disgusto. "¡está bien, está bien tu ganas! Pero dime¿Por qué tiene que venir a plena medianoche, que no sabe que la gente normal se encuentra dormida a estas horas?"
Bryan se encogió de hombros restándole importancia. "Tu lo dijiste, gente NORMAL y ella no es normal, por lo tanto, no sabe de estas cosas y por alguna extraña razón ella prefiere las noches."
Tala sonrió "¿Extraña razón?. ¡Ella es el símbolo de la oscuridad!" dijo cómico por lo dicho.
Al pelilavanda le vino un escalofrío. "Tala, nunca vuelvas a hacer ese tipo de chistes. Esto es serio, y ella tiene un poder increíble."
El pelirrojo asintió. "Lo siento… yo sólo…" sus palabras fueron cortadas por el suave contacto de los labios del ojiverde con los suyos. "No importa amor" contestó el pelilavanda.
Tala tembló recargándose en el pecho del otro. "Tengo miedo Bryan… esto es como estar jugando con fuego… sabes que nadie puede controlarla… nadie excepto Kai e incluso él necesita de mucha fuerza para hacerlo."
Bryan besó la frente del pelirrojo con ternura. "Yo tambien tengo miedo… pero no tenemos otra opción." Contestó suspirando. Se inclinó con la intención de besar los labios de Tala, antes de lograrlo repentinamente el cuarto se oscureció. El fuego de la chimenea se extinguió y un insoportable frío invadió el lugar, Tala se aferró a Bryan, ella estaba ahí. La podía sentir, pudo sentir su aroma, su fuego, su peligro, su presencia era aterradora.
Los ojos de Tala denotaban miedo mientras que la oscuridad desapareció dando paso a la luz, Bryan tambien estaba asustado pero no tanto como su amante. Se deshizo del agarre del pelirrojo y se puso de pie cordialmente. "Realmente nos honra con su presencia, por favor siéntase cómoda".
La chica que estaba frente a él sólo lo miró fríamente. Era una mujer alta, de piel blanca y cabello negro con mechones rojos como el fuego, sus ojos eran tan carmesíes como la sangre. Su mirada estaba llena de pasión; pero no de la pasión ordinaria. Sus orbes mostraban una pasión enfermiza; pasión por asesinar, pasión por la tortura, pasión por lastimar. Era hermosa, pero su belleza era tan aterradora como lo era ella.
Se sentó en una silla frente a la pareja rusa recargándose con suma elegancia. "La próxima vez que vuelva a este maldito lugar, no quiero tanta luz" ordenó firmemente.
"Cómo usted diga" dijo rápidamente asintiendo con ligereza.
La chica asintió. "Ok. Denme noticias sobre Kai Hiwatari" dijo recorriendo su sedoso y largo cabello con una mano.
Tala tomó un hondo respiro. "No creo que haya muchas cosas que decir. Kai hace sus actividades diarias y casi olvida a ese neko-jin. Todo es normal, no detecto alguna anomalía".
La mujer le proporcionó una aguda y fría mirada. "Eso es porque eres un estúpido, algo está pasando, puedo sentirlo. El humor de Dranzer está cambiando. Antes no era tan alegre, pero últimamente se encuentra extrañamente feliz. Puedo sentir su felicidad."
Tala frunció el ceño. "pero…" La chica le interrumpió. "Nunca te atrevas a contradecirme¿entendido?" Dijo con un tono glaciar y peligroso. Tala asintió temblando de pies a cabeza. La chica sonrió con malicia. "Eso está mejor, de cualquier manera, quiero que ustedes dos me llamen Dark. Decidí que necesito un nombre y ese suena perfecto."
Por un instante, los rostros de Tala y de Bryan se tornaron como si fuesen a vomitar pero lo disimularon bien y asintieron. "Como ordene" contestó Bryan.
Dark sonrió de nueva cuenta. "Bueno, tengo que irme ya. Quiero que estén al pendiente de todo." Dijo desapareciendo en un instante envuelta en ardiente fuego negro.
El cuerpo de Tala se derrumbó en los brazos del ojiverde. "Tuve miedo de morir. Es una bestia bit inalcanzablemente poderosa" dijo temblando.
Bryan asintió "Si, Black Dranzer es en verdad espeluznante, de eso no hay duda. Estoy seguro que si Kai descubriera que su abuelo convirtió a Black Dranzer en mitad humana antes de ir a la cárcel, simplemente enloquecería totalmente".
"Sí… Mi pobre esposo" Sonrió maliciosamente.
"¿Rei?"
Rei se dio la vuelta al escuchar su nombre para ver el rostro del audaz dueño del fénix así como su capitán: Kai Hiwatari. "Um… hola Kai…" saludó nervioso. Siempre se comportaba sin querer como un niño pequeño cuando Kai estaba cerca.
"¿Por qué sigues despierto?". Preguntó Kai suavemente.
Las mejillas de Rei comenzaron a ruborizarse cuando se dio cuenta que el tono que usó el bicolor era dulce y no el frío y cortante que normalmente usaba. Un rayo de esperanza iluminó su desesperado corazón, talvez Kai no lo odiaba como a los demás después de todo.
"¿Estas enfermo Rei?... ¿Por qué tu cara esta roja?... ¿tienes fiebre o algo?" Preguntó de nuevo; esta vez preocupado.
Las preguntas de Kai solo hicieron que enrojeciera aún más. "Bueno… verás…" guardó silencio. Sabía que hoy era el cumpleaños de Kai y por eso le había comprado un regalo, pero tenía miedo de entregárselo, no sabía porque, quizá tenía miedo al rechazo. Sí… desde hace tiempo que se sentía atraído por él chico mayor pero tenía miedo de admitir ese amor. Pero al fin se decidió a decírselo esa noche. Se había preparado para lo que sea; el dolor del rechazo o el placer de la aceptación… lo que sea.
Sonrió para si mismo, ese día tambien era su cumpleaños y si Kai le aceptase sería el mejor de los cumpleaños que hubiese tenido en toda su vida.
Kai lo miró extrañado. "Rei ¿estás seguro de que te encuentras bien?" preguntó misteriosamente.
El hermoso chino respiró hondo."Sí… bueno…". Cerró sus dorados ojos mientras sacaba una pequeña caja de su bolsillo."Feliz cumpleaños Kai". Dijo tan rápido como pudo. Esperó unos segundos, pero nada pasó. Apretó sus párpados y abrió un ojo temerosamente para después abrir el otro y ver el rostro de Kai.
El bicolor estaba shockeado. Shockeado y feliz. Su máscara desapareció mostrando una felicidad que brillaba en sus profundas y carmines orbes. Tomó el pequeño presente de Rei con las manos un poco temblorosas y lentamente lo abrió, sintiendo la rápida circulación de sangre aglomerándose en sus mejillas. Tomó una bocanada de aire asombrado observando el collar de oro con el dije de un fénix en la caja. "Rei… es demasiado… costoso… ¿Cómo pudiste?"
El neko se ruborizó. "Bueno, he estado guardando dinero desde la navidad pasada". Dijo quedamente.
Kai sonrió y tomó la mano de Rei, soltó su agarre y el chino vio como él tambien metía su mano en su bolsillo para sacar una caja, lo miró con sus doradas orbes. Kai rió entre dientes mientras veía la sorpresa pasmarse en el rostro de Rei al muy estilo felino. "Es un regalo de cumpleaños, ábrelo." Ordenó con suavidad.
Sorprendido, abrió el regalo y se asombró al igual que Kai al ver un collar de oro idéntico a excepción del dije que era un tigre. "Kai…¿Por qué…?" fue lo único que pudo decir.
El bicolor tomó entre sus manos el delicado rostro del pelinegro a quien le dio un escalofrió que recorrió su espina dorsal. La mirada carmesí miró fijamente el oro dentro de los ojos de Rei mientras bajaba su cabeza. Ahora sus labios se encontraban a pocos centímetros de distancia del otro mezclando sus respiraciones, el ruso sonrió y finalizó la distancia entre ambos. El beso era suave y de un solo contacto, pero después de unos momentos se volvió feroz.
Rei rodeó el cuello del bicolor con sus brazos mientras que el otro lo hacía en su estilizada cintura. El bicolor deslizó su lengua lamiendo el labio inferior del chino pidiendo acceso. El pelinegro abrió sus labios sonrojándose en el acto. La lucha entre ellos no duró mucho porque el ojidorado cedió ante el otro de buena manera. Continuaron su beso hasta que sus pulmones ardieron por la falta de aire haciendo que se separaran.
"Porque… te amo gatito… lo haré por toda la eternidad…" dijo el capitán de los bladebreakers.
Rei estaba sin palabras. Parpadeó varias veces hasta que su mente pudo procesar el significado de las palabras dichas por el bicolor, su corazón casi se detuvo. "Yo… yo tambien te amo… para la eternidad" Articuló.
"¡REEEEEEEEEEEEEEEEEEI VAMOS!… ¡REI!"
El neko-jin gruñó frunciendo el ceño. "¿Quién esta gritando de ese modo? Quiero dormir… quiero ver este sueño de nuevo… estoy cansado." Susurró viéndose en un lugar totalmente oscuro cuando volvieron a gritar.
"REI ¡RESPIRA!... ¡TU PUEDES Y DEBES DE HACERLO!"
Rei levantó una ceja, se sentía tan ligero, sin preocupaciones… no quería respirar. Sabía que si respiraba volvería a su dolorosa vida, le agradaba donde estaba ahora. Parecía como si fuera a estar ahí por toda la eternidad… ¡Un momento!... ¿Eternidad? Oh… ¿como pudo olvidar eso? Él le había prometido la eternidad a Kai, no era justo que dejara al bicolor de esa manera. Sintió una urgente necesidad por respirar.
Forzó a sus agotados y contusionados pulmones tomar un poco de aire, con eso ya no se sintió tan ligero como antes… estaba regresando a la vida… no era el momento para morir.
"¡GRACIAS A DIOS!" Fue lo primero que escuchó abriendo sus agotados párpados. Su visión fue borrosa al principio, después se dio cuenta de que Lee y Mariah estaban sentados en cada lado de la cama y con expresión temerosa en sus rostros. "Aah..." gimió. De pronto recordó todo. Su parto… el maldito dolor… su bebé… su hijo… "¡Mi bebé!... ¿dónde esta mi bebe?" gritó histéricamente.
"Ssh… tranquilízate Rei… aquí está" le calmó Lee delicadamente mientras ponía un hermoso y pequeño bebé en los brazos de Rei. "Mira que precioso es…" Susurró, y era verdad. El bebé era realmente hermoso, tenía el cabello bicolor como Kai (Aunque no tenía mucho todavía) y los maravillosos ojos dorados de Rei, era encantador.
"¿Cuál será su nombre?" Preguntó Mariah.
"Reka" Contestó sin vacilar.
"¿Reka? Suena muy femenino…" dijo Lee.
"No me importa… su nombre es una mezcla del mío y del de Kai… Re por Rei y Ka por Kai…" dijo acariciando suavemente las mejillas de su hijo.
"está bien" dijo Mariah dulcemente.
Rei sonrió plantando un delicado beso en la frente de Reka. "Te amo mi pequeño" Murmuró.
No se murio ¬¬... n.n y el ñiño ya tiene nombre que bebe tan adorable xD, agradezco eternamente los reviews a Katakana-Iv, Aiko Hiwatari, R.a., invierno, asukahao, brychat, Mai Maxwell... ah si y vanessa ¬¬ tu tututu no te vuelvas a meter en mi cuenta! ya le camie la contraseña haste una tuya!! ¬w¬ y no me andes llenando de reviews que no mas haces bulto, no me gusta u.ú. Bueno n.n sin nada mas que decir nos vemos en el siguiente capitulo les agradecere si se toman la molestia de dejarme un comentario ñ.ñ.
nos vemos!.
