Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Percy Jackson pertenece a Rick Riordan.

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07: Advertencias

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Percy, Annabeth, Lou, Harry y Mary, se fueron, al revisar la maleta que llevaba Percy, encontraron una brújula muy extraña.

―Esa brújula capta magia divina ―dijo Lou asombrada, pues la brújula la señaló a ella, quien pareció calmarse y luego la brújula apuntó hacía el Sur, hacía donde ellos se dirigieron, salieron de Hollywood y tomaron varios buces hacía Santa Ana, al sur de California. Tras descender, tomamos camino hacía un municipio de Sonsonante, llamado Izalgo y fue en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción donde encontraron, en Altar, una mochila ―Esto no me gusta.

―A ninguno ―dijo Mary con su espada en mano y atenta a los posibles movimientos, de posibles enemigos.

Lou metió una mano en el bolsillo y de ella sacó un objeto negro, el cual arrojó y muchos chillidos de monos se escucharon, entonces vimos aparecer a muchos monos asustados, los cuales corrieron de allí ―Era una Bomba Primate Sifaca ―dijo sonriente ―Todas mis bombas son distintas y están llenas de magia de transformación, solo con arrojarla, puede transformar a quien quiera en un animal u objeto ―ella rió. Los demás suspiraron y caminaron hacía el altar, abrieron la mochila, todos se miraron asombrados al encontrar dentro el rayo de Zeus ―Chicos ―murmuró asustada ―Hay… hay una presencia dominando en esta mochila.

― ¿De Ares o Hades? ―preguntó Mary, pues no confiaba en ninguno de esos dos dioses.

―Esa mochila… ―dijo una voz detrás de ellos, la cual correspondía a un hombre, el cual tenía el cabello negro largo, la piel y llevaba una vestimenta antigua ―Su contenido es divino, tengan cuidado semidioses.

―Lo tendremos ―aseguró Percy― ¿Podemos saber con quién tenemos el gusto de hablar?

―Soy Tláloc, dios Azteca del licor, el rayo, la lluvia y la fertilidad ―dijo él, asombrando a los semidioses. Ellos se retiraron de allí y fueron en busca de un autobús que los llevara hasta la frontera, pero no fue fácil y usaron un camino alterno: las puertas de Lou, logrando así llegar a Nueva York, para luego dirigirse hacia el Empire State, el tiempo se agotaba y llegarían al día siguiente, justo a tiempo para evitar una guerra.

Justamente fue así, tardaron bastante, pero lograron llegar, habían dormido por turnos en un edificio a medio construir, habían logrado descansar, tras eso, tomaron camino hacía el Empire State.

―Necesitamos ir al piso 600 ―dijo Percy, al portero.

―Ese piso no existe, chicos ―dijo el portero leyendo un libro.

―Necesitamos una audiencia con Zeus ―dijo Percy nuevamente.

― ¿Una audiencia con quien? ―preguntó el sujeto, sonriente.

―Ya lo escuchó ―dijo Harry seriamente. ―Supongo que nos valdrá hablar con mi madre, Hera.

―Sin cita no hay… espera chico: ¿Eres el hijo de Hera?

―Lo soy ―aseguró Harry, para luego chasquear sus dedos y ser rodeado por cientos de plumas de pavorreal.

―Bien ―dijo Percy, abriendo la mochila y el portero palideció.

―Es…

―Lo es ―aseguró Annabeth.

―Inserten esta tarjeta en la ranura de seguridad. Asegúrense de ir solo ustedes ―dijo el hombre, entregándoles una tarjeta. Asintieron y fueron al ascensor, Lou durmió a los mortales que esperaban el ascensor, con su magia, otros bajaron, ellos subieron, usaron la tarjeta y marcaron el piso 600, llegando al Lobby, estaban ante los mismísimos Olímpicos, cada uno en su respectivo trono, solo había uno vacío y era el de Hades.

―Padre ―dijo Percy.

―Madre ―dijeron Annabeth y Harry, ante Atenea y Hera.

― ¿No deberían de dirigirse primero al dueño de casa? ―preguntó Zeus algo molesto.

―Nuestra falla, lord Zeus ―dijeron.

―Paz, hermano ―dijo Poseidón.

― ¿Sigues reclamándolo? ―preguntó Zeus, su voz sonaba tranquila, pero su ceño estaba fruncido ―Hicimos un juramento ante la Estigia.

―He admitido que obré mal, ahora deseo oírlo hablar ―dijo Poseidón ―No habría venido de no ser porque completó su misión.

―Ya le he perdonado una vez ―advirtió Zeus, para luego girarse hacía Harry al sentir su magia― ¿Te revelas contra el Olimpo?

―Como una vez mi madre y los restantes lo hicieron en tu contra, ahora no están aquí los aliados cien-brazos ―dijo Harry con valor y siendo rodeado por un aura.

―Valor ―dijo Apolo sonriente.

―Perseo, mírame ―llamó Poseidón a su hijo, él levantó la cabeza ―Diríjanse a su tío, cuéntenle su historia ―Percy asintió, abrió la mochila y dejó el rayo, Hera estiró su mano y un agujero apareció, el instinto hizo a Percy arrojar el Yelmo de Hades al vacío.

―Dicen la verdad, ninguno de ustedes cuatro, robó el rayo, pero que Ares hiciera algo así… ―murmuró Zeus con un tono lejano, mientras estiraba su mano y el rayo saltaba a ella.

―Señor ―dijo Percy ―Ares no actuó solo, la idea la tuvo otro, pero no sabemos a quién y… algo más ―Percy describió sus sueños.

― ¿Acusas a mi hermano Hades del robo? ―preguntó Zeus, como si aquellas siete palabras incluso le sonaran lejanas y extrañas.

―No ―dijo Percy ―Cuando estuvimos en el Hades, pude sentir algo más. Algo más… antiguo, algo… no sé como… ―Percy dejó de hablar cuando Zeus, Poseidón, Deméter, Hera y Hestia comenzaron a discutir en Griego Antiguo.

―Asunto concluido ―dijo Zeus ―Iré a las aguas Lemnos para purificar el rayo. Perseo, Harry: Ni se les ocurra volver a tomar uno de esos… "aviones"

―Si señor ―dijeron ambos.

―Lo hiciste bien Percy ―dijo Poseidón sonriendo orgulloso.

―Harry y Mary ―dijo Hera sin dejar de sonreír.

―Lou ―dijo Hécate ―Grandes aventuras les esperan en Septiembre, deben saber que un enemigo los espera, aquel que causó la marca del Avada Kedavra en Mary.

― ¿Avada Kedavra? ―preguntaron todos confundidos, desde semidioses a dioses y Hécate asintió.

―Los magos humanos usan varitas mágicas, una madera y un núcleo mágico, que siempre es algo de un animal mágico ―dijo Hécate ―Buen trabajo con la varita de Harry, mi señora Hera ―la diosa de cabellos negros asintió por el cumplido.

― ¿Podríamos volver con la historia del enemigo, Lady Hécate? ―pidió Harry.

―Es una autentica molestia para mi, pues perturba la magia misma ―gruñó Hécate.

―También lo es para mí ―gruñó Hades apareciendo ―Hace ya muchos años que tendría que haber ido a los Campos de Castigo ―Hécate y Hades les entregaron unos collares con un cuarzo cada uno.

―Estos collares les ayudarán a encontrar los trozos de alma que Voldemort ha repartido en varios objetos, sospechamos que los objetos mismos están en Hogwarts ―dijo Hera ―Puede ser un mortal, pero se está acercando mucho a la verdad del mundo y si encuentra la forma de llegar a nosotros o a los titanes…

―Nada podrá detenerlo ―murmuró Mary ―Descuiden, lo detendremos.

―Tu madre está en tu hogar a salvo, Percy ―dijo Hades ―Hécate le dio un pensamiento a tu padrastro de que ella había ido a una clase de yoga o algo así, lejos de casa y no lo había llamado ―Percy asintió

―Aun deben detener a aquel que hizo esto, este sello lo identificará y debilitará ―dijo Hera dándole la mano a su hijo y él vio el sello con la forma del coliseo el cual brillaba en un tono azul en la palma de su mano, los Semidioses salieron de allí.

Al volver a casa, Sally dijo a su hijo, que Poseidón había estado allí y que Gabe y sus amigos sencillamente habían desaparecido, con un chasquido de dedos, la casa de Percy olía a sal marina. Entonces, una carta llegó bajo la mesa, era de un banco mostrando que una cuenta fue abierta por un tal "Sr. Seaman" y que era para ella, por un supuesto divorcio, Sally casi se muere de un ataque cardiaco al ver la astronómica cantidad de dinero que ahora tenía su disposición.

― ¡Percy! ―gritó Annabeth desde el otro lado de la puerta, Percy le abrió a la rubia, quien se veía algo asustada ―Registramos el campamento o bueno: fue Lou quien lo registró con su magia y… y… sabemos quién robó el Rayo Maestro ―Percy asintió, Sally también asintió y ambos adolescentes salieron, un caballo apareció de la nada. Tras subirse y saber que tenían que viajar al Campamento, algo hizo "clic" en la mente de Percy, recordando a Luke, recordando como Luke parecía estar y luego desaparecer, que fue con ellos, como desapareció en múltiples ocasiones, sencillamente desvaneciéndose en el aire.

Tras volver al Campamento, nos dieron coronas de laureles, Harry, Mary y Lou nos esperaban de brazos cruzados y con sus armas a mano, en el caso de Harry y Mary sus espadas y en el caso de Lou una honda girando en su mano.

Los cinco actuaron con naturalidad, entregando a la Casa Grande sus notificaciones para seguir el año entrante en el campamento, luego planificaron todo, necesitaban la confesión y aprovecharon un día especial: el día de padres e hijos. Todos se comportaron como amigos, pero sobre todo Harry, Percy y Luke, recibiendo este último no solo elogios de los otros dos, sino que lo convencieron de hacer algo de trabajo en el viñedo, entrenar, hacer carreras de canoas, mirar las estrellas, haciendo que Luke pensara que no lo habían descubierto.

Una mañana, Harry fingió encontrarlo por casualidad, caminando y le dio la mano agradeciendo por entrenar a Mary, concentrando magia en su mano y dándole el sello mágico de su madre, el sello debilitó a Luke los siguientes días.

―Admito que fui confiado ―dijo Luke una mañana, así como así, como si hablara del clima con Annabeth y Percy ―Quizás entregar el Rayo y el Yelmo a Ares no fuera lo mejor.

―Fuiste descuidado ―dijo Annabeth, mientras que Harry y Mary lo flanqueaban.

―Lord Cronos me castigó por entregar ambos objetos, con pesadillas incluso durante el día ―dijo él.

―Thalía te salvó ―gruñó Annabeth― ¿Y traicionaste a los dioses?

―Nosotros teníamos algo muy bello, ¿sabes Annabeth? ―dijo Luke, refiriéndose a Thalía Grace y recordándola, miró su espada, los demás se tensaron y lo rodearon ―Y ellos los dejaron morir, solo nos usan a nosotros para las misiones que ELLOS deberían ser capaces de lograr hacer con un chasquido de dedos o solo con preguntar a las Moiras.

―Cuando se notificó la desaparición del rayo, Luke se puso nervioso, pero creyó ocultarlo ―dijo Harry.

―Despues, Luke se ofreció a venir con nosotros y se veía tranquilo, pero a veces se le veía respirar de forma errática ―dijo Percy.

―Las señales de magia se intensificaban junto a él, por haber estado tanto tiempo junto al rayo y ser este último de una magia que no cualquiera puede controlar ―dijo Lou.

―Entró en la misión por interés, ayudaba a unir los puntos, pero luego desaparecía y aparecía momentos despues donde no debería de saber que íbamos o estábamos en X lugar ―dijo Annabeth.

Percy atacó de frente y Luke bloqueó el sablazo, pero Harry atacó con una estocada por la espalda, a lo cual Luke giró sobre sí mismo para apartarse y lanzó una patada a Harry, para luego quitarse a Percy y bloquear las espadas de Annabeth y Lou, agarrando la espada caída de Percy, solo para ser electrocutado por Poseidón, Luke gritó cuando su rodilla fue atravesada por una flecha, gracias a un chico de cabello rojo llamado Lee Fletcher, hijo de Apolo.

Luke movió rápidamente su espada y fue bañado por un geiser de oscuridad, desapareciendo del Campamento. Hermes repartió la noticia con mucha vergüenza, aunque ya el Campamento entero lo sabía.

En el lugar donde había desaparecido Luke, por obra de la magia oscura, quedó una marca imborrable: un reloj de arena.

Luke era un sirviente de Cronos.

Con esto, terminó el campamento, con que el hijo de Hermes era sirviente del titán más poderoso de todos.