Capítulo siete, ¡allá va!

Ni Naruto ni sus personajes me pertenecen sino a Masashi Kishimoto, la historia es completamente mía.


Me desperté con el ruido infernal del despertador, hice de tripas corazón, para no coger un martillo y darle al reloj, y después me pregunte que a qué debería darle, si al reloj o a mi cabeza, me dolía horrores.

Me mire y vi que llevaba aún el vestido, recordé que Sasuke me había subido hasta la habitación. Se me encendieron las mejillas al recordarlo.

Estúpida, ¿Como me podía gustar alguien con novia?

Vale, siempre me había gustado, y des de el momento que empece con mis estudios, esos sentimientos han ido en aumento.

Pero, ¿Y que posibilidad tenía una flacucha de pelo rosa de tener algo con el? Desde luego ninguna. Es verdad que Karin era una perra, pero era preciosa, alta, con un pelazo, y un cuerpazo que no pasaba desapercibido.

Bufe.

Empezaba a delirar.

Me duche y me cambie, baje y prepare el café, por poco derramo todo, de la resaca que llevaba, aún así con todas mis fuerzas lo hice, tendí la lavadora que había puesto y arregle el estudio de Fugaku.

Una hora después se levantaron todos.

- Buenos días Señor Fugaku.- El me sonrió y se sentó a leer el periódico.

- Buenos días reina, ¿Que tal anoche?- Me gire para ver a Mikoto, reí y les serví el café.

- Muy bien, llegamos pronto...- Mentí.

- Aaaah, eso esta bien, por cierto, me llamo Kakashi el otro día.- Me giré.

- ¿Uh? ¿Para qué?- Me acerque.

- Para hablar con nosotros sobre lo bien que vas en el colegio, dice que cada vez vas mejor.- Sonreí.- Nos alegra mucho de verdad.- Me sonroje.

- Y como recompensa al esfuerzo que hacéis... Hemos decidido... ¡Apuntaros para que vayáis al viaje de fin de curso!- Ensanche los ojos.

- No pue...- Fugaku me corto.

- Señorita, no quiero un no por respuesta.- Hice pucheros.

- Que ricura de niña.- dijo Mikoto.- Ahora Sakura, ves a despertar a Sasuke-chan, es tardisimo y hoy iremos a comer a casa de sus tíos.- Asentí.

- Muchas gracias, de verdad, me lo pago yo, por cierto.- Vi como Mikoto rodaba los ojos y Fugaku reía.

Subí las escaleras hasta que llegue a la puerta de Sasuke, toque dos veces.

- Adelante. - Entre con una taza de café y un bollito.

- Buenos días.- Deje la bandeja en la mesita y abrí las cortinas, y si, ahí lo tenía, medio sentado, con el pelo revuelto, sin camisa y el tejano, y estaría tremendamente sexy si no llevara...

- ¿Te dejaste la corbata y la camisa no?- Me carcajee de el.

- Olvídame... Me duele la cabeza.- Reí.

- Y a mi Uchiha y no me quejo, arriba que hoy comes con tus tíos.- Gruño. Salí de la habitación y me puse a ordenar cosas.

A medio día, después de que la familia se fuera fui a ducharme y cambiarme a mi habitación, mire el móvil, tres llamadas pérdidas y un mensaje, todo de Hinata.

Vi el mensaje

" Cuando despiertes y puedas por favor llámame."

Vaya, no era un mensaje muy alentador.

Le conteste.

"Me ducho y te llamo."

Una vez me duche y me vestí con algo cómodo para estar en casa, la llamé.

- Hola Sakura.

- ¡Hola! ¿Qué tal? Me has alertado un poco con el mensaje. ¿Paso algo?

- Si pero... Algo bueno. Rió.

- ¡Vaya! Genial, oye... No me gusta mucho hablar por teléfono, ¿Quieres quedar en el parque?

- Vale perfecto, allí nos vemos, salgo ya.

- Y yo, hasta ahora.

Y colgué.

Avise a Mikoto de que salía con Hinata.

Ande unos cinco minutos ya que la casa de Sasuke estaba en el centro y llegaba fácilmente a los sitios.

Me senté en un banquito a esperar.

Cinco minutos después vino Hinata.

- Hola, ya estoy aquí.- Le note algo raro.

- Hola Hina, ¿Cómo dormiste anoche?

- Le besé.- Me quede estupefacta.- A Naruto, anoche, lo bese...- Reaccione.

- ¿QUEEE?

- Vale, esto empieza después de que os fuisteis vosotros por el otro camino...

- Un momento Hina, porque ahora mismo estoy alucinando coliflores.

Ella rió.

- No tartamudeas al hablar...- Rió más fuerte.

- Todo eso forma parte de la historia, escucha.

(POV Hinata)

Flash back...

Caminamos en silencio hasta llegar a la puerta de mi casa, la de fuera.

- B-bueno y-ya hemos llegado...- Ya vuelvo a tartamudear...

- Si... Esto...- Intento decir el.

- B-buenas noches Naruto...- Me volví para irme.

- ¡Hinata!- Me giré.

- D-dime...

- Estas preciosa... Nunca imagine que la chica que vi aquel día fueras tu.- Rió levemente.

-¿P-porque?

- Porque siempre ibas cabizbaja, tartamudeas mucho y llevas siempre el uniforme ancho...- Baje la mirada.

El rió y me cogió el mentón para alzarlo.

- Y verte allí arriba con Sakura dándolo todo... Bff nose, me he quedado pasmado la verdad...- Giró a un lado la cara.

- Gracias, Naruto.- El me miro sonriendo.

- ¡Vaya! Así esta mucho mejor.- Se llevo una mano a la nuca.

Mi cara de interrogación se lo dijo todo.

- El tartamudeo, que es fantástico cuando hablas sin el.

Me sonroje hasta las orejas.

- Tienes... Razón, por los nervios y la vergüenza... No soy capaz de hablar bien...- Me sorprendí yo misma.

Aplaudió riendo.

- ¿Eso quiere decir que yo te quito la vergüenza?- Se acercó. Si el supiera.

- Yo...- ¡A la mierda! Tan cerca que estaba, era mi oportunidad.

Y le besé, al principio cerré con fuerza los ojos pero a la que el me devolvía el beso me relajé y me agarre a la camisa. El me sujetó por la cintura.

Nos separamos y el aún me cogía por la cintura.

- Guau.- Di gracias a las lecciones de Youtube con los besos.

- Buenas noches Naruto.- El se volvió a inclinar y me dio otro beso.

- Apúntate mi número, así hablamos por whatsapp.- Asentí. Nos dimos los teléfonos.

- Buenas noches Hinata.- Le dije adiós con la mano y entre.

(Fin flash back y POV Hinata)

- Y así fue.

Si mi cara era un cuadro estoy segura de que ganaría muchos premios.

Le toqué la frente aún con la boca abierta. Ella rió.

- Vale... Se que parecerá un cambio muy drástico, pero tu misma me lo dijiste, hay que cambiar para hacernos notar... Así que cambié, rápido, pero he visto que así puedo conseguir lo que quiero, a quien quiero...- Rió otra vez contagiandome a mi.

- Me alegro tanto... De verdad...

- Y todo gracias a ti.- Ensanche los ojos.

- Que dices Hinata, esto lo has hecho tu sola no yo. - Le sonreí.

- Si, pero todo fue gracias a que me llevaste a bailar allí arriba, me sentí tan bien cuando bailaba, y el me miraba... - Reí.

- Tonta enamorada- le dije sacándole la lengua.

- Mira quien fue a hablar, la que casi le combina la corbata roja de Sasuke con su cara cuando la cogió.- La mire con una ceja alzada en señal de indignación para parecer sería pero al final estallé en risas.

Si ella supiera que aún más cuando me subió a la habitación...

- Por cierto Hinata... Voy a ir al viaje de fin de curso.

- No.

- Si

- ¿Si?

- Siiii.- Me abrazo gritando.

- Bien, por fin tendré compañera de bungalow.- sonreí

Después de hablar mil cosas sobre el viaje nos despedimos, eran las ocho y debía volver para preparar la mesa antes de que la familia llegara.

Justo cuando llegue sonó el teléfono de la casa.

- Residencia Uchiha, ¿Dígame?

- Hola Sakura, Cuanto tiempo.

- ¿Itachi?

- El mismo.

- ¡Itachi! Vaya que si, cuanto tiempo ¿que tal? ¿Cómo estáis?

- De eso quería hablaros, es sobre Ino...


Hasta aquí el capítulo, nos vemos en el próximo... Chan chan... ¿Que será lo que le pasa a Ino?