Los personajes de Katekyo hitman reborn le pertenecen a la maestra Amano Akira, yo soy solo una simple mortal que no tiene derecho sobre nada excepto la trama de este fanfiction.
Golden week, una de las semanas más esperadas del año, y lo más importante para todos los niños es que SON VACACIONES, sin embargo hay alguien que no está disfrutando de la semana de vacaciones.
- No puedo creer que te hayas enfermado el primer día de vacaciones. – dijo en un suspiro exasperado Luce mientras le sacaba al termómetro de la boca a Reborn.
Reborn estaba recostado en su cama, las mejillas ligeramente sonrosadas por la fiebre, sus ojos estaban ligeramente desenfocados pero eso no lo detenía de mirar feo algún punto en la pared de su habitación.
- 38.5 C° - dijo Luce en voz alta – Es oficial, estas resfriado. – confirmo Luce mientras se ponía de pie y salía de la habitación en busca de medicina.
El puchero de Reborn se acentuó, la fiebre lo tenía tan cansado que no podía liberar su deseo asesino como de costumbre.
Tsuna estaba en la entrada de la habitación, observando a ambos Kurogane desde lejos, un brillo preocupado en sus preciosos ojitos. Reborn había estado comportándose más chistoso de lo habitual desde el día de ayer, decía que le dolía la cabeza y la garganta le ardía, pero el moreno le restó importancia alegando que era por la cantidad de tarea que les dieron para acabar en las semana de vacaciones.
Tsuna se sintió culpable por no haber insistido en ir al médico de la escuela.
- Tsuna. – llamo la cansada y rasposa voz de Reborn, sacándolo de su culpa por un segundo.
Una vez captada la atención del pequeño castaño, Reborn le indico con su mano que se acercara, el menor obedeció y se colocó justo al lado de la cama, Reborn alzo la mano y acaricio la suave maraña castaña que era el cabello de Tsuna y sonrio.
- Creo que hoy no podremos ir a esa nueva heladería a la que querías ir. – comento algo dolido el diablillo, de verdad quería salir con Tsuna a solas.
Ieyasu y Luce aún tenían que trabajar un día más, pero la Kurogane mayor tuvo que salir antes por que Reborn se enfermó, así que Ieyasu no estará por el resto del día y lo que quede de las vacaciones el mayor de los Sawada acaparara a su hermano menor.
Tsuna negó su cabecita aun sostenida por la mano de Reborn.
El castañito tomo la mano de Reborn entre las suyas y la coloco en su mejilla, se sentía muy caliente.
Luce volvió a entrar al cuarto de su hermanito.
- La medicina ya caduco, tendré que ir a comprar más…
- Yo voy! – propuso rápidamente Tsuna cortando lo que la mayor iba a decir.
Reborn y Luce miraron al menor con curiosidad.
- Yo voy por la medicina! Déjenme ayudar! – pidió Tsuna dirigiéndose a Luce.
La mayor sonrio enternecida, algo moviéndose en su corazón, desde que sus padres habían muerto y ella se quedó sola con Reborn, aparte de Lal y Fon, nadie más le había tendido una mano amiga.
- Te dibujare un mapa. – acepto Luce.
Reborn observo a su hermana y a su angelito salir de su habitación, decidiendo que era mejor cerrar los ojos y dormir a esperar una eternidad a que regresara el castaño.
Tsuna caminaba por el parque cercano a la primaria, un brillo decidido encendía su mirada, el reflejo de los rayos solares volviendo los castaños ojos en dorado ambarino. El castaño llevaba una mochila colgada al hombro, dentro de la mochila había una lista con las medicinas que Luce le pidió comprar y el dinero más que necesario para comprarlas.
En la manita derecha de Tsuna yacía otro un trozo de papel garabateado lo que eran calles y flechas, ese era el mapa que Luce le había dado para que no se perdiera, pero el viento tenía otras ideas.
- Ah! No! Espera! – pidió asustado el menor.
Donde perdiera el mapa le tomaría una eternidad encontrar la farmacia.
Tsuna corrió tras la flotante hoja de papel que era llevada por el travieso viento, como si de una nube necia se tratase.
El castaño persiguió a la traviesa hoja durante unos cincuenta metros hasta que por fin pudo atraparla, pero el lugar al que la traviesa hija le llevo era muy diferente al que tenía en mente.
- Repite eso, mocoso! – reto un puberto con la cara llena de piercings y peinado punk.
Detrás de este había otros tres sujetos con atuendos y apariencias similares.
- Estorbas y contaminas el aire con tu existir, quítate de camino o te morderé hasta matarte, herbívoro asqueroso. – dijo de manera clara, fría y cortante una voz de niño.
Tsuna entonces dirigió su mirada al niño.
Cabello de ébano, tan oscuro como el de Reborn, y tan lacio que el viento lo movía con facilidad, sus ojos, de un precioso tomo azul acero, eran grandes y afilados, tan fríos como su propio color, piel nívea, su ceño fruncido. Usaba un short negro y playera de manga larga color blanco, unos zapatenis sin agujeta color negro completaban su atuendo.
Algo en el aire de ese niño le calo a Tsuna.
El chico punk ataco, saltando sobre el pequeño. Entonces un escalofrío recorrió todo el ser de Tsuna, el niño en cuestión sonrio… sonrio la misma sonrisa que sonríe Reborn antes de volver una masa de huesos rotos a sus oponentes, sin embargo la sonrisa siniestra de Reborn es un poco más perturbadora que la de este nuevo chico.
El punk cayó al suelo en un abrir y cerrar de ojos, el flash de algo metálico escondiéndose en las mangas del extraño chico mordedor, la sonrisita siniestra había sido cambiada por una cara de decepción, los otros tres punks estaban a punto de lanzarse contra el niño, fue ahí donde Tsuna decidió intervenir, no podía dejar que un grupo de ineptos perecer así como así, ellos no saben que el niño frente a ellos es más fuerte que ellos.
- Disculpen! – grito el angelito llamando así la atención de los cuatro contendientes.
Funciono, todos voltearon a verle. Tsuna tomo esto como señal para acercarse.
- Disculpen, ¿Saben cómo puedo llegar a la farmacia Yamasaki? Creo que me perdí. – dijo el castaño cuando ya estaba suficientemente cerca.
Los tres punks que aún estaban de pie le miraron feo, tomaron a su amigo inconsciente y se fueron.
Tsuna suspiro aliviado.
El otro niño lo miro feo también.
- No te metas donde no te incumbe, herbívoro. – hablo frio el chiquillo.
Ahora que estaba más cerca Tsuna pudo notar que el niño era más alto que el, pero no tan alto como Reborn.
- Me incumbe su soy testigo, además, ya habías perdido el interés en ellos, ibas a dejar a esos tres peor que al primero solo para descargar tu frustración. – señalo Tsuna.
Una oscura ceja se alzó en silencioso asombro, era la primera vez que alguien que no fuese de su familia era capaz de leerle.
Interesante. Penso el niño.
- Bueno, me voy, aún tengo que hacer un mandado, adi…
WOOSH.
Un golpe pasó justo al lado de la oreja izquierda de Tsuna, demasiado cerca para su gusto.
- …os. – concluyo su oración el castañito.
- Por meterte en asuntos que no son de tu incumbencia y hacer que mis presas huyeran… -
Silencio dramático.
Tsuna trago pesado.
- …Te morderé hasta matarte. -
La sonrisa siniestra de este chico sí que se parecía mucho a la de Reborn.
Luce tarareaba una agradable melodía mientras hacía algo de sopa de arroz para que Reborn comiera.
- Espero que Tsuna-kun no tenga ningún problema. – se dijo con calma la mujer.
En su habitación Reborn yacía dormitando, soñando con Tsuna vestido en un bonito traje de gatito.
- Iiiih! – chillo Tsuna mientras esquivaba los golpes que el niño extraño dirigía a su dirección.
Flashazos plateados emergía de las mangas del niño, era más que obvio que ocultaba sus armas en sus mangas.
- Deja de huir. – hablo el niño con fría calma mientras dirigía otro golpe al rostro del castaño.
- PUES DEJA DE ATACARME! – grito exasperado el castaño esquivando otro golpe.
Golpe, golpe, patada, golpe.
Tsuna no dejaba de esquivar, saltar o agacharse, y sinceramente, empezaba a hartarse de este extraño niño caníbal que lo quería morder pero que no dejaba de lanzarle golpes.
Esto no tiene ni pies ni cabeza. Se dijo Tsuna en su mente.
- Ya me hartaste. – hablo serio el castaño, un brillo ambarino flameando en sus ojos.
El niño se detuvo por un segundo, asombrado por la fuerza de la mirada del niño castaño, ese segundo fue crucial, pes ese instante el que le permitió a Tsuna tomar la parte baja de la playera de su contrincante, la jalo hacia arriba haciendo que el niño alzara sus brazos, entonces se detuvo y giro la playera antes de quitársela, haciendo un nudo que evitara que el niño caníbal le viera y siguiera atacándole. Una vez bloqueada la vista de su oponente Tsuna dio una patada baja de un giro e hizo caer a su oponente.
- Lamento mucho esto pero no me dejaste opción, no tengo tiempo para desperdiciar contigo, mi amigo está en problemas y me necesita, así que ADIOS. – dijo Tsuna antes de echarse a correr en dirección de la farmacia.
- Ya llegue! – anuncio Tsuna su regreso a la casa Kurogane.
Luce salio de la cocina.
- Bienvenido, Tsuna-kun. ¿Tuviste algún problema para encontrar la farmacia? – cuestiono Luce mientras tomaba la mochila con las medicinas.
- Nop. – mintió Tsuna.
No quería preocupar a la mujer.
- Qué bueno. Te importaría ayudarme a darle la medicina a Reborn, algo me dice que contigo cerca será más sencillo que en ocasiones pasadas. – pidió Luce.
Tsuna acepto más que feliz.
Fon estaba en su casa leyendo un libro mientras escuchaba una ópera china en la radio, las vacaciones del docente iban bien.
Deslice-abierto.
Deslice-cerrado.
- Ya vine. – hablo una monótona voz que Fon conocía muy bien.
- Bienvenido a casa, Kyoya. – cuestiono curioso el docente al ver el estado en el que su sobrinito llegaba a casa.
El sobrino de Fon se parecía bastante a él, de hacho muchas veces le habían dicho que el menor era su hijo, la verdad es que el pequeño era hijo de un primo de Fon, y desde hace tiempo en vacaciones el pequeño iba a casa de su tío para aprender artes marciales.
- Me encontré con un carnívoro, tío Fon. – respondió el menor, en sus ojos un brillo feliz y ansioso, en sus mejillas un ligero sonrojo – Y era adorable. – concluyo el chiquillo.
- Qué bueno, Kyoya. Me alegro por ti. – respondió Fon feliz.
Aunque no sé si debo decir lo mismo de este "carnívoro". Pensó Fon preocupado por el bienestar de esta persona que ha captado la atención de su sobrino.
NOTAS FINALES:
Sacchi: Algunos de ustedes pidieron un rival amorosa para Reborn, y aqui lo tienen, me costo mucho decidir si debia ser Kyoya o Mukuro, incluso pense en incluir a Enma, pero la idea simplemente no cuajo en mi cabecita, al final acabo siendo Kyoya.
