Hola...! Aqui les dejo el nuevo cap!

Aun no comienzo el proximo asi que porfis tngan paciencia!

no e tenido casi tiempo y la semana que viene empiezo la uni!

Se les quiere!

Graz por leerme!


Capítulo VII

A Primera Vista

-"Correré a golpearlo con mucho gusto si me lo pides…"-Le susurro Edward a Bella después de escuchar el sonoro golpe de la puerta. Ella seguía viendo al suelo y su cuerpo estaba tenso sosteniéndose del sofá con sus labios formando una fina y delgada línea.

-"No… Estoy bien… Sabía que sería un poco difícil decírselo… Me alegra que haya reaccionado tan tranquilo…"-Le respondió a la vez que lo abrazaba y enterraba su cabeza en su pecho aspirando profundamente su deliciosa fragancia.

-"Creo que… Hay algo que te puede animar"-Bella alzo su cabeza pesadamente y apoyo su mentón sobre el pecho de Edward prestándole toda su atención y con mucha curiosidad en sus ojos.-"Conseguí una cita con uno de los mejores obstetras del país para esta misma tarde…"-Los ojos de Bella se abrieron como platos y comenzó a dar grititos seguidos de saltos de alegría para luego pararse de golpe y observar a Edward extrañada.

-"¿Cómo lo lograste tan deprisa? ¿Cielo que clase doctor trabaja un domingo?"-

-"Un doctor muy reservado… Pensé que sería lo mejor con los paparazzi como moscas encima nuestro, ¿no crees? Esta muy bien recomendado de muchas celebridades… ¡Ni nos vera en su consultorio! ¡Lo veremos en su propia casa!"-

-"Es decir… ¡¿conseguiste a Riley Biers? ¡Edward Anthony Cullen Masen con esto no se juega!"- Decía bella con una sonrisita a punto de salir mientras lo señalaba con el dedo. Edward soltó una risotada y la miro divertido.

-"¿Tan difícil es conseguir a ese doctor? A mi apenas me tomo una llamada…"- Bella lanzo un chillido y corrió hacia él besándole toda la cara y repitiendo seguidamente Gracias.

-"¡Ni Alice tuvo a ese doctor! ¡Te amo! ¡Te amo! ¡Te amo!"- Decía en todos los idiomas que sabia mientras reía frenética de felicidad. Edward solo se dejaba llevar por sus mimos restándole importancia al asunto, como si lo que hubiera hecho no significara gran cosa.

Edward estaciono frente una enorme casa en las afueras de la ciudad, el portón de entrada era de casi cinco metros de alto, poseía detalles dorados y metálicos completamente en armonía. Bella temblaba de emoción y no podía ocultar la enorme sonrisa en sus labios, Edward la veía divertido a través de sus gafas oscuras, en segundos el portón comenzó a abrirse automáticamente así que pudieron proseguir su camino a través del jardín hasta la casa.

Había un enorme porche con una bella fuente en el medio, un hombre rubio y no muy mayor los esperaba pacientemente en este con una sonrisa en sus labios. Edward aparco justo al frente y se bajo con destreza para rápidamente abrirle la puerta a Bella, esta ya estaba acostumbrada a que siempre hiciera esto así que espero pacientemente. Una vez afuera bella nerviosa tomo el Brazo de Edward apretándolo fuertemente y juntos fueron hacia el hombre que los esperaba.

-"Vaya… Con todo respeto pero… Eres más hermosa en persona…"-Dijo el joven rubio en dirección a Bella.-"¡Y Usted Sr. Cullen es mucho más alto! Perdonen, me presento soy Riley Biers, lamento no tener un mejor recibimiento pero es domingo y mis asistentes no trabajan hoy… Así que estamos completamente solos"-

-"Mucho mejor así, no quisiera que todo el país se enterara de mi embarazo antes que mi madre…"- Dijo Bella sarcástica, Riley se rio un poco y los invito a pasar con cortesía. La casa era más grande de lo que parecía, el recibidor era inmenso y muy elegante aunque un poco opacado por algunos juguetes de niños regados en varias partes de este.

-"Lamento el desorden, Bree mi esposa despidió hace poco a gran parte del servicio de limpieza así que… Estamos sobreviviendo como podemos y los niños… No ayudan mucho"- Bella y Edward le restaron importancia siguiendo a Riley por un largo pasillo. Atravesaron una puerta y entraron a un salón que parecía más bien un recibidor de algún consultorio. Había un escritorio con una laptop y algunos documentos, un pequeño cartelito que decía Recepcionista junto con algunas agendas y calendarios. Riley tomo una bata blanca y unos guantes de la gaveta del escritorio invitándolos a pasar en otra habitación. Esta era idéntica a un consultorio médico, tenía todos los aparatos solo con las mínimas diferencias que lo hacían ver cálido y hogareño, como un enorme ventanal que daba vista al jardín donde habían mas juguetes y diversiones para niños, en el centro de la habitación estaba un gran escritorio con una computadora y mas papeles. La mitad de la habitación estaba dividida por una cortina que escondía del otro lado una camilla ginecológica de última generación y unos aparatos parecidos a televisores.-"De acuerdo… Siéntanse como en su casa, Ahora… ¿Bella como te has sentido últimamente?"-Pregunto Riley a la vez que les hacia un gesto para que se sentaran frente al escritorio.

-"Bueno… Ahora me siento perfectamente bien, hace unos días que no he tenido nauseas ni mareos, Aunque he empezado a percibir todo olor y He estado muy sensible…"-

-"E irritable…"- Completo Edward conteniendo una sonrisa mientras que Bella le lanzaba una mirada envenenada-"¿Qué? ¡Cariño es cierto!"- Contesto en su defensa mientras reía nerviosamente, Riley sonrió mientras que anotaba algo en una hojita.

-"Tranquila Isabella, es normal con tus hormonas tan alborotadas… ¿Cuándo fue la última vez que tuviste la menstruación?"-Pregunto Riley.

-"Ammm creo que fue el primero de abril…"-

-"De acuerdo… Entonces debes tener como doce semanas… ¿Qué te parece si comprobamos eso? Primero te hare un examen físico y luego quizás podrán ver por primera vez a su hijo ¿les parece?"- Bella asintió emocionada mientras que Edward respiraba profundamente y se apretaba los labios nervioso, no se sentía listo para aquello en ese momento. Riley llevo a Bella a donde se encontraba la camilla y le dio una bata medica para luego darle unos minutos para cambiarse detrás de la cortina, minutos en los que Edward palidecía mas y mas.-"¿Está bien Edward?"-El Asintió y trago saliva sonoramente a la vez que Bella salía cambiada.

Riley le pidió que se recostara en la camilla ginecológica y le dijo que se relajara, Edward tomo asiento a su lado y Bella tomo su mano observando que estaba más pálido de lo normal y que una gota de sudor corría por su frente.-"Todo está bien cielo…"-Le dijo Bella con una sonrisa mientras que Edward agachaba su cabeza y le respondía con una media sonrisa.

-"De acuerdo… Todo parece estar bien aquí… Ahora Isabella, creo que hoy podrán escuchar por primera vez los latidos de su hijo o hija."-Anuncio Riley con una sonrisa mientras que le daba privacidad a Bella para que se vistiera nuevamente, Edward caminaba en círculos por la habitación con los brazos cruzados sobre su pecho y apretando los labios con nerviosismo."¿Nervioso futuro papá?"-Le pregunto Riley en un susurro mientras esperaban por Bella.

-"¿Nervios? Esa palabra no es suficiente para expresar lo que siento"- Le respondió con una sonrisa nerviosa mientras que guardaba sus manos en sus bolsillos, Bella salió con una sonrisa y enseguida noto la expresión de Edward.

-"¿Cielo estas bien? Pareciera que estas a punto de colapsar"- Dijo Bella abrazándolo y comprobando su temperatura, Edward soltó un resoplido y meneo un poco la cabeza.

-"¡Estoy perfecto, jamás había estado mejor! Ahora veamos… Veamos a nuestro hijo Doc."- Dijo acelerándosele el corazón al mencionar estas palabras, ni siquiera los toros lo habían asustado más que este momento. Riley sonrió y volvió a recostar a Bella en la camilla, le pidió que levantara su camisa dejando el vientre expuesto.

-"Esto es un poco frio y no te preocupes no dolerá nada"- Explico Riley al ver el rostro asustado de Bella, Ella sonrió y se relajo completamente. Riley segrego el gel frio sobre su vientre haciendo que a Bella se le erizaran los vellos, Bella nerviosa tomo la mano de Edward y este se relajo un poco al sentir su tacto. Riley encendió la maquina parecida a un televisor y coloco el transductor presionando suavemente en el vientre y enseguida unas imágenes comenzaron a aparecer en el aparato, algo parecido a una mancha fue tomando forma ante sus ojos.-"De acuerdo… Si, tienes doce semanas Isabella y… ¡El bebe se encuentra perfectamente!, Seguro no entienden nada de la imagen pero… Si ven aquí esta es su cabecita, esta es su espina dorsal y sus extremidades… Aun no les puedo decir con seguridad el sexo es muy pronto para ello, quizás en uno o dos meses, Aquí esta su corazón, es esa diminuta manchita que se mueve rápidamente, ¿Quieren escucharlo?"- Edward estaba abismado viendo la imagen al igual que Bella que le apretaba la mano cada vez con más fuerza, Edward asintió lentamente mientras que detallaba cada centímetro de su hijo. Riley sonrió y apretó unos botoncitos del aparato de ultrasonido, enseguida un tamborileo rítmico y veloz comenzó a llenar la habitación, Bella soltó una risita nerviosa y unas lagrimas de felicidad corrieron por sus mejillas Edward seguía ido…

-"¿Sus latidos deberían ser tan rápidos? ¿Es normal?"- Pregunto Edward con tono preocupado sin dejar ver la imagen, Riley le sonrió.

-"Perfectamente normal, a medida que vaya desarrollándose sus latidos disminuirán. Por ahora su corazoncito ira tan rápido como pueda, ¿Desean la primera foto de su hijo?"-

-"¡Por supuesto! ¿Nos podrá dar el video también?"-Dijo Edward antes de que Bella pudiera abrir la boca y hablando rápidamente. Riley se carcajeo ante su entusiasmo.

-"Iré por un CD"- Exclamo Riley a la vez que los dejaba solos con la imagen de su hijo y los latidos llenando la habitación. Edward veía la imagen embobado mientras que poco a poco iba recuperando su color natural y hasta sus mejillas se sonrojaban, apretaba sus labios constantemente y mostraba indicios de alguna que otra sonrisa, en sus ojos había un brillo particular que Bella jamás había visto en él.

-"Seré papá…"-Susurro como hablando para sí mismo con una sonrisa en su rostro mientras algunas lagrimas de emoción salían de sus ojos… Bella comenzó a Llorar de felicidad ante la actitud de Edward sonriendo mientras que este la veía extrañado.-"¿Cariño estas bien? ¿Te duele algo? ¿Llamo a Riley?"- Dijo Edward muy rápido a la vez que se paraba.

-"No cielo... Estoy bien… Solo es que… Estoy tan feliz…"-Edward se carcajeo y la beso apasionadamente.

-"Bells… Me has hecho el hombre más feliz del mundo ¿sabes?"- Exclamo Edward mientras que una radiante sonrisa cubría sus labios y otras lágrimas salían de sus ojos.-"¿Sabes? Nuestro hijo necesita una casa aquí en USA, ¡No puede venir al mundo para vivir en un hotel! Llamare a la compañía de bienes raíces… ¡También necesitaremos juguetes! ¡Tendrá todos los juguetes que desee! Necesitara la mejor educación del país así que tenemos que tendremos que establecernos… en verano podemos ir a España… ¡Bells no puedo esperar!"-Decía emocionado mientras que revoloteaba por la habitación y veía la imagen de su hijo.-"¡Podemos tomar mi estudio en Pamplona para hacer su habitación! Solo imagínate un pequeño cuartito de princesa justo al lado del nuestro…"-

-"¿Princesa?"-Pregunto Bella escéptica y con una sonrisa.

-"Si… Sera una pequeña Bella, mi princesita y ¡que se cuide el que se atreva a ponerle un dedo encima!"-

-"¿Amor ni siquiera a nacido y ya quieres celarla?"- Le pregunto bella soltando una risita.-"¿Y que pasa si es niño?"-

-"Bueno… Si es niño… ¡Le enseñaría a torear apenas empezara a caminar!"- Dijo dando un respingo, no se había dado cuenta de aquella posibilidad. Desde que supo que bella estaba embarazada siempre pensó en tener una dulce niña pero ahora que se planteaba un varón… Pues no se veía tan mala idea.

-"¡Edward Anthony Cullen Masen ningún hijo mío va a torear!"-Exclamo bella nerviosa, Edward sonrió y se sentó a su lado.

-"De acuerdo… Solo lo llevare a ver a los toros… ¿Está bien así?"-Bella sonrió y se relajo un poco.-"Esta bien si es niño o es niña… Cualquiera de los dos los amare… Aunque si es niño… Prométeme que tendremos luego a la niña ¿sí?"-Exclamo poniendo ojos de corderito.

-"¿Amor no hemos tenido al primero y ya quieres otro?"-Exclamo Bella escéptica y asombrada. Edward se carcajeo y le dio un dulce beso, se sentía tan emocionado y ansioso por la llegada de su hijo que casi no podía creerlo, al principio tuvo miedo de no ser capaz con esto pero ahora… Tantas cosas le salían tan espontaneas y naturales que hasta él mismo estaba sorprendido, amaba a esa pequeña criaturita sin siquiera conocerla…


Saludos..!

:)